Jesús Castillo

Jesús Castillo

Jesús Castillo García. Periodista con 30 años de trayectoria; Premio Estatal de periodismo 2010 y 2012. Premio Nacional de Periodismo 2013.

Segunda Parte.

El pasado 2 de abril, con motivo del 47 aniversario de la fundación de la colonia “Rubén Jaramillo” del municipio de Temixco, abordamos en este espacio el tema del líder guerrillero (con instrucción maoísta) Florencio El Güero Medrano, protagonista principal de lo que intentó ser la primera colonia comunista en México.

En esa columna mencionábamos (con base en la investigación de Uriel Velázquez), que tras escapar de la irrupción militar en la “Rubén Jaramillo”, Florencio Medrano continuó su lucha a través del Partido Proletario Unido de América (PPUA), en diversos estados de la república mexicana hasta que lo matan “guardias blancas” en la sierra de Oaxaca en marzo de 1979.

A raíz de esa columna nos contactó María de los Ángeles Vences Gutiérrez, quien nos entregó un libro de su autoría, publicado en el 2018 por el Senado de la República y que se titula “El Caliche”.

Ella es esposa de Félix Basilio Guadarrama, el único que acompañó al güero Medrano en su huida a Tenancingo, estado de México. Pero lo más importante es que ella estuvo en el primer círculo del líder guerrillero, primero acompañada de su esposo, pero después ella sola cuando Félix fue detenido y enviado al Penal de Almoloya por “delitos políticos”. 

La primera parte del libro es la historia de una niña, huérfana de padre y madre, que al ingresar a la escuela secundaria en su pueblo “El Caliche”, municipio de Tlaltizapán, es testigo de la toma de la presidencia municipal por parte de un grupo de pobladores que se rebelan al caciquismo priísta y son reprimidos.

Durante esa resistencia pacífica llegan muchachos provenientes de la colonia Rubén Jaramillo, entre ellos el que después sería su esposo. Comienzan a inculcarle la ideología maoísta hasta que, años más tarde, se va con ellos a dedicarse de lleno a la llamada “lucha clandestina”. 

A los 16 años, ya como pareja de Félix, se fueron al estado de Puebla, a una ranchería “donde desarrollarían el trabajo de base”. A finales de 1975 regresaron a vivir a Jojutla, a la casa de la familia de Félix (o Arturo, como lo nombra en su libro), a esperar instrucciones de la dirección del PPUA para emprender el trabajo de base en algún estado, y aprovecharon para visitar “la Rubén Jaramillo”, que continuaba sitiada por el Ejército.

“Con los años, en la colonia Rubén Jaramillo se perdió la tradición de lucha y solidaridad. Los partidos políticos se apoderaron del control político, y hubo quienes manosearon la historia de su fundación para beneficio personal”, dice María de los Ángeles en su libro, en el que adopta el nombre de Mayra.

Obligada a huir de nuevo por el incesante acoso de la policía, la pareja se trasladó otra vez a Puebla, acompañada de dos compañeros más.  Llegaron de noche tras caminar cinco kilómetros de donde los dejó el autobús.

Arturo, Damián y Antonio saludaron de mano a todos y dieron un fuerte abrazo al hombre de ojos verdes y bigote castaño, quien vestía pantalón de mezclilla, guayabera y botas mineras.

“Arturo le dijo: “Él es el Güero, nuestro líder”. ¡Por fin conocía al fundador de la colonia Rubén Jaramillo en Morelos!, se dijo, mientras él se inclinaba humildemente para darle un caluroso apretón de manos. Poseía un gran carisma, a pesar de su estatura y bigote, su mirada era tierna y dulce. Su jovialidad le daba a su gesto un tono infantil, como si sonriera también con los ojos. Siempre lo recordaría así”, dice el libro.

Refiere que esa noche se llegó al acuerdo de dispersarse en grupos por diferentes estados de la República, donde las condiciones de trabajo fueran posibles.

“Para ello, hubo una reunión previa con más compañeros de otros estados, donde acudió gente de Morelos, entre ellos: don Gregorio, radiotécnico de oficio y oriundo de Amacuzac; Porfirio Equihua, zapatero; el profesor Eudocio Ixpango; y Plácido Arizmendi, el Muicle. Llegó también gente de los estados de Guerrero, Tlaxcala, Puebla y de otros lugares, así como comisionados de una normal de maestros, inclusive, integrantes del movimiento chicano de Estados Unidos”, agrega.

En la ciudad de Puebla, el 10 y 11 de enero de 1976, se llevó a cabo el segundo Congreso del PPUA. “Toda la noche y hasta la madrugada se discutieron las ideas, se elaboraron planes de trabajo y se formaron comisiones para atender diversos asuntos. Para Mayra era como un sueño ver a toda esta gente de diferentes clases sociales sentada alrededor de un círculo, trabajando por el ideal de un país más justo, donde todos tuvieran las mismas oportunidades, donde se respetaran los derechos para todos”.

El libro de María de los Ángeles está lleno de pasajes tristes, de asesinatos de campesinos por parte de los terratenientes, sobre todo en el estado de Guerrero, donde ella estuvo “predicando” la ideología comunista. Siempre con las condiciones más precarias, comiendo sólo frijoles y tortillas con chile.

La portada de su libro es un dibujo a lápiz de Luis Fernando Lezama donde aparece la autora –siendo una jovencita- amamantando a su primer hijo en una zona inhóspita y cargando al hombro un arma larga. Y así fue en realidad, aunque después tuvo que dejar al niño con su suegra para continuar en la organización clandestina.

Ella era la encargada de llevar documentos que Florencio Medrano –escondido en la Sierra entre Veracruz y Oaxaca- mandaba a sus contactos en diversos estados del país y viceversa. En varias ocasiones se quedó sin dinero en los trayectos y tuvo que dormir en la calle. Así fue hasta 1979.

Con su esposo en la cárcel y con el Ejército “pisándole los talones” a los miembros de la organización, El Güero decidió que Mayra debía volver a Morelos. “No puedes quedarte mija, soy responsable de mi persona pero no de los demás. Esto no es un adiós Mayra, es únicamente por un tiempo mientras las cosas se calman. Además, vamos a seguir en contacto. Ya veré el modo de que así sea”, le dijo.

“Salió de El Amate con lo que llevaba puesto. Subió la veredita bordeada de cafetos que conducía a la cima del cerro. Volteó a mirar al pueblo por última vez, con las lágrimas rodando por sus mejillas. Aspiró el aire fresco de la montaña y guardó esa imagen en su mente, en su corazón.

“Al descender a paso rápido hacia el arroyito donde estaba el amate, pensó que dejaba atrás parte de su vida, algo que nunca podría recuperar. Bebió agua del arroyito, pues el camino sería muy largo. Se lavó la cara para calmar los ojos hinchados por el llanto.

“De repente, escuchó unos gritos y alcanzó a ver la gente corriendo. Sonaron dos disparos y sintió una punzada en el pecho y otra en el hombro, mientras veía gotas de sangre que corrían en hilillos por el agua del arroyo.

“En un instante, pasaron por su mente su hijito Ernesto, Arturo y su pueblo: El Caliche”. Y ahí termina el libro de María de los Ángeles.

HASTA MAÑANA.

 

 

 

 

Viernes, 03 Abril 2020 05:30

Pobre IMIPE

El Instituto Morelense de Información Pública y Estadística (IMIPE) es el órgano que constitucionalmente tiene que garantizar el derecho de acceso a la información pública (derecho a saber). Está conformado por tres miembros, pero desde hace casi un año está incompleto porque el Congreso del estado no se ha puesto de acuerdo sobre la persona que habrá de sustituir al comisionado Víctor Díaz Vázquez. Por si eso no fuera suficiente, antier presentó su renuncia la comisionada Mireya Arteaga Dirzo, quien además era la presidenta.

De esta manera, si usted checa la página de internet del IMIPE, se encontrará con una leyenda que dice: 

“El Pleno del Instituto es la máxima autoridad del mismo, para el despacho de sus asuntos se reunirá en sesiones ordinarias o extraordinarias y para que exista sesión de trabajo es preciso que estén presentes, en principio sus tres integrantes y que las sesiones las presida su Presidente”, pero cuando usted busca a los integrantes del Pleno sólo está la comisionada Dora Ivonne Rosales Sotelo.

Cuando una institución carece de titular se dice que está “acéfala”, pero ¿cómo se le puede llamar a una institución que tiene cabeza pero carece de todo lo demás?

Y es que ayer el Congreso Local recibió un documento que es el “acuerdo mediante el cual se concede licencia indefinida al cargo de comisionada del Instituto Morelense de Información Pública y Estadística; así como la renuncia al cargo de comisionada presidenta a la M. en D. Mireya Arteaga Dirzo, en términos de lo dispuesto por los artículos 14, 19 fracción XXIV de la ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del estado de Morelos; 6,7 fracción VIII, 8, 59, 60, fracciones I y XIX del Reglamento interior del IMIPE”.

En dicho documento se establece que “El Pleno del IMIPE” concede licencia indefinida para separarse del cargo de comisionada a partir del uno de abril del 2020. “Asimismo, en virtud de lo anterior y por no existir impedimento legal para la aceptación de la renuncia peticionada, se admite la misma al cargo de presidenta…”. Y firman Mireya Arteaga y Dora Ivonne Rosales.

Nunca se menciona que la segunda quede como presidenta, pero un boletín del IMIPE enviado el pasado miércoles, refiere que “debido a que la comisionada Mireya Arteaga Dirzo, quien fuera la comisionada presidenta, solicitó licencia al cargo sin goce de sueldo, el pleno emitió la convocatoria para una nueva elección, siendo la comisionada Dora Ivonne Rosales la única adscrita a ocupar el cargo al presentar un plan de trabajo, mismo que fue expuesto durante la Sesión extraordinaria número 3 en la que se determinó su elección como presidenta por el período comprendido del 01 de abril de 2020 al 8 de junio de 2021”.

Eso sólo se ve en Morelos.

Dora Ivonne ya fue presidenta en una ocasión, y fueron los peores dos años de esa institución, aunque debemos reconocer que no todo fue su culpa.

Factores externos y circunstancias atípicas hicieron que durante su presidencia el “derecho a saber” haya atravesado por sus peores momentos, con instituciones gubernamentales que disfrutaron de la opacidad  propiciada por la transición normativa y con un órgano garante (el Instituto Morelense de Información Pública y Estadística) entrampado y cuestionado, en manos de la persona que menos experiencia tiene en este rubro.

Y es que de acuerdo a su semblanza que aparece en la página del IMIPE, la hoy otra vez presidenta tiene Maestría en Educación Psicoterapia Gestalt en el Instituto de Gestalt con modalidad de dos especialidades, Psicoterapia Gestalt y Especialidad en enfoque centrado en la persona; Maestría en Educación con especialidad en nuevas tecnologías aplicadas a la Educación en la Universidad Interamericana para el Desarrollo y es Maestra de Psicología en nivel Posgrado.

Pero de Acceso a la Información Pública, nada.

“Es penoso ver cómo una institución creada para fortalecer la participación ciudadana se ha convertido en una instancia burocrática. Hoy el Instituto Morelense de Información Pública y Estadística (IMIPE) administra el tema de la transparencia en lugar de encabezar la lucha contra la corrupción y la opacidad.  Es un barco a la deriva, sin agenda y sin causa. Urgen cambios en esa institución o, dentro de muy poco, será un elefante blanco más de los que abundan en el gobierno y que solo cuestan dinero”, declaró Vera Sisniega Aspe cuando Dora Ivonne era presidenta del IMIPE.

La institución garante de las leyes de transparencia en Morelos primero fue cuestionada por incumplir con la disposición legal de constituir un consejo consultivo, luego por hacerlo con demasiada secrecía y finalmente por elegir a personas ligadas a partidos políticos o con antecedentes de haber sido proveedores del organismo.

Pero lo más importante es que el IMIPE ha perdido la agilidad en la resolución de los recursos que alguna vez lo caracterizó. Hoy se tardan meses en admitir un recurso y otros tantos en resolverlos. 

Cuando Dora Ivonne terminó su periodo y Mireya la sustituyó las cosas comenzaron a mejorar, pero antier la presidenta del IMIPE emitió un comunicado que dice:

“En estricto respeto al servicio que he venido realizando en el IMIPE, trabajando de la mano en su momento con mis compañeros de pleno y ahora con mi compañera comisionada Dora Ivonne Rosales Sotelo, en el mes de marzo y antes de que iniciara la contingencia en la que nos encontramos inmersos, tomé la decisión, por una situación de carácter personal, de separarme del cargo de Comisionada solicitando licencia indefinida sin goce de sueldo y renunciando por ello a la presidencia del Instituto”.

Es su decisión personal y se tiene que respetar. 

¿Qué va a pasar con el IMIPE? Nadie lo sabe. Por lo pronto, al igual que los tribunales y muchas dependencias de gobierno, está en impasse por la contingencia del Covid 19, pero aun así urge que el Congreso Local realice su trabajo para cubrir los espacios que han quedado vacantes.

Ojalá las señoras diputadas y los señores diputados no se tarden mucho en hacer la designación, y a los que resulten electos no les cobren mucho por el voto, ni les pidan plazas para sus allegados.

HASTA EL LUNES.

 

Jueves, 02 Abril 2020 05:28

La colonia proletaria Rubén Jaramillo

El martes cumplió 47 años la colonia proletaria “Rubén Jaramillo” de Temixco y unos días antes fue el aniversario luctuoso de su fundador, Florencio “El Güero” Medrano Mederos. Muy pocos conocen la historia de ese asentamiento humano y la trascendencia que tuvo en el escenario político nacional e incluso allende nuestras fronteras.

En 1993, siendo quien esto escribe reportero de El Universal Morelos, fortuitamente cayó en mis manos el libro “Fuerte es el Silencio” de Elena Poniatowska. Cubría la zona conurbada para ese importante rotativo, así que me interesó muchísimo la crónica de la escritora francesa nacionalizada mexicana.

Se cumplían 20 años de la fundación de la colonia y era “mi fuente”, por lo que hice un reportaje sobre la situación actual de esa comunidad en la que pretendieron fundar una colonia de corte comunista al estilo de Mao Tse Tung, donde “no había pobres ni ricos” y comían de lo que producían en sus parcelas.

En aquella ocasión sólo pude entrevistar a una hermana de Florencio Medrano, quien me dijo que cuando llegó el Ejército aquella madrugada lluviosa del 28 de septiembre de 1973, todos los líderes salieron huyendo y nunca más supieron de ellos, aunque había rumores de que Florencio había sido asesinado en 1979 en la Sierra de Oaxaca.

El reportaje comenzaba diciendo que los habitantes de esa colonia, “hoy reconocida por las autoridades y beneficiada ampliamente por el programa Solidaridad de Carlos Salinas de Gortari, no saben todo lo que tuvo que pasar para que hoy puedan disfrutar de lo que tienen”.

A partir de ahí me surgió una inmensa curiosidad por saber todo lo que tuviera que ver con Florencio Medrano y la colonia Rubén Jaramillo. 

Y antier por la noche, preparando la presente columna, me encontré con una extraordinaria investigación sobre este tema. En la página de internet del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), localicé una tesis titulada “El movimiento social impulsado por Florencio Medrano Mederos “el Güero”, la lucha armada y el PPUA en el Estado de Morelos. 1973-1979”, escrita por Uriel Velázquez Vidal para obtener su título de licenciado en Historia.

Me devoré el libro digital de 126 páginas con inusual rapidez, sobre todo porque ahí quedaron contestadas muchas de las interrogantes que me surgieron cuando leí el libro de Poniatowska. Una de éstas era: ¿cómo es que Florencio Medrano viajó a China de donde absorbió toda la ideología comunista?

Dice Uriel Velázquez (basado en entrevistas con familiares de Florencio y tarjetas informativas del Archivo General de la Nación), que a la edad de 18 años, obligado por la necesidad de conseguir una mejor fuente de ingresos, Florencio Medrano se da de alta en el ejército federal. Será en el ejército donde Florencio aprenda a leer y escribir. Pedro Medrano (su hermano) recuerda: “[...] aquí en Morelos se metió al  ejército a guardias  presidenciales con Adolfo López  Mateos, cuando era el presidente de la República. Ahí en el rancho nunca fue a la Escuela. Entonces estando en el ejército, ahí fue donde aprendió leer y escribir.”

Tras darse de baja en el Ejército, El Güero trabajó de albañil y vivía en la recién fundada colonia Antonio Barona, donde por las tardes acudía a los “círculos de estudio” sobre el maoísmo que se impartían en el taller de bicicletas del ingeniero Javier Fuentes, un ex miembro del Partido Comunista Mexicano.

“Entre los asistentes a estas reuniones de adoctrinamiento se encuentran: Antonio e Israel González, Rafael Equihua, los hermanos Medrano y su primo Aquileo, dos ex jaramillistas Abundio y el Tlacuache, Justo, un indio Xoxocotla y Carmelo Córtes, el que fuera en ese entonces el lugarteniente de Lucio Cabañas en dicho estado. El objetivo principal de estas reuniones era convencer a los asistentes de que la teoría maoísta era la guía científica para emprender una necesaria lucha revolucionaria, por lo que era oportuno comenzar a incrementar la organización para iniciar la lucha armada y derrocar al gobierno e instaurar uno de tipo socialista. En estas reuniones tiene su germen el Partido Revolucionario del Proletariado Mexicano (PRPM)”, dice Uriel Velázquez en su investigación.

Es este idealista el que los lleva a la República Popular China en mayo de 1969, de donde se traen toda la doctrina maoísta, y de ahí nace la idea de fundar “un país comunista” dentro de una nación capitalista.

Este proyecto inicia la noche del sábado del 31 de marzo de 1973, cuando Florencio Medrano dirigió a campesinos, migrantes, jornaleros, obreros y desempleados de Acatlipa, Temixco, Jojutla y también gente del estado de Guerrero, fundamentalmente de Iguala y Tierra Caliente para invadir las 68 hectáreas de terreno que estaban destinadas al fraccionamiento Villa de las Flores ubicado en el municipio de Temixco, Morelos.

En esta tesis de licenciatura (que ojalá alguien se interesara en hacer libro), Felix Basilio Guadarrama narra como él, Florencio y otros hombres se internaron en la barranca para escapar de los soldados que estaban entrando a la colonia aquel 28 de septiembre, y cómo caminaron tanto que fueron a salir a Lomas de Atzingo, pero ya nada más ellos dos, para después dirigirse a la colonia Antonio Barona.

Un “ex subdelegado de Tránsito de la colonia Antonio Barona” (nunca dice su nombre) fue quien sacó a Florencio y Félix del estado de Morelos en una camioneta. Se fueron a Tenancingo, estado de México, donde el segundo tenía familiares. Allá estuvieron escondidos por un tiempo, pero después volvieron a lo que les gustaba: la guerrilla. 

¿Cuándo murió Florencio Medrano Mederos? El hoy licenciado en historia llega a la conclusión de que fue asesinado en la comunidad de Yolox, entre Guelatao y Valle Nacional, estado de Oaxaca.

Según sus investigaciones, el error del güero fue haber concedido una entrevista al periodista Francisco Salinas, del semanario Revista de Revistas, donde se infería que se escondía en Oaxaca, encabezando a un grupo de guerrilleros bajo las siglas del Partido Proletario Unido de América (PPUA).

 De ahí en adelante se soltó una embestida militar en la entidad oaxaqueña para exterminar la guerrilla, hasta que lo lograron.

“Será en una reunión entre ejidatarios e integrantes del PPUA, donde el Güero Medrano sea emboscado por las guardias blancas de los terratenientes. Así, Florencio Medrano Mederos fue asesinado el 26 de marzo de 1979”, concluye Uriel Velazquez.

HASTA MAÑANA.

 

 

Miércoles, 01 Abril 2020 05:26

El combativo mercado ALM

Cuenta doña Angélica Jaramillo Frikas que en una de sus últimas visitas al Centro Comercial Adolfo López Mateos el entonces presidente municipal, Alfonso Sandoval Camuñas se cansó de la cerrazón de los comerciantes  y les espetó: “Ahí está su mercado, acábenselo, al fin y al cabo es de ustedes” y se fue muy encabronado (así dice ella).

La anécdota deja en claro que ni el político más avezado (“vertebrado”, diría Javier, el hermano de Gely) pudo aguantar a los testarudos locatarios que no se dejan ayudar y que hacen lo que ellos quieren, quizás por aquel refrán que dice: “La burra no era arisca, la hicieron a palos”.

El tema viene a colación precisamente por una publicación que hace la dueña de la “Fonda La Güera” en la que critica la falta de acatamiento de los comerciantes a las disposiciones sanitarias que las autoridades han ordenado para prevenir el contagio de la epidemia conocida como Covid-19.

“¿Qué el Ayuntamiento no piensa hacer nada ante esta necesidad extrema? Regular las entradas, lavar el mercado, exigirle al del estacionamiento que lo arregle… algo”, cuestiona.

Y efectivamente, mientras en el gobierno en sus tres niveles pide que toda la gente permanezca en sus casas para no propagar más el coronavirus, el ALM es un auténtico “hervidero” de gente. Desde las cuatro de la mañana los camiones cargados con frutas y verduras invaden todo el circuito y los cargadores llevan sus “diablos” hasta con copete.

Apenas está clareando el día cuando la venta ya está en su apogeo en el estacionamiento oriente, ahí donde está la reconocida fonda que creó doña Ángela Frikas (hoy en remodelación, según nos informa Gely).

En los pasillos no se puede caminar por tanta aglomeración, y la “sana distancia” que promueve el gobierno federal aquí no tiene cabida. Es literalmente imposible evitar el roce de una persona con otra.

“Si no trabajo no como”, se justifica un comerciante. Y es que todavía hay incredulidad entre este sector de la población. “El día que comience a ver los muertos entonces voy a creer, pero mientras haya clientes a quien venderles aquí voy a estar”, agrega.

No sabemos si exista la intención de ordenar el cierre del mercado ALM, pero quien tenga la idea debe pensarlo varias veces. Si no han aceptado cerrar con incendios y temblores, menos van a querer si el mentado coronavirus nadie lo ha visto.

En agosto del 2010 ocurrió uno de los incendios, suponemos que el más grande. Era la oportunidad perfecta para demolerlo y hacer uno nuevo.

“El lamentable incendio del mes pasado era una inmejorable oportunidad de resolver un problema social de fondo, pero las autoridades, tanto estatales como municipales, prefirieron dar paliativos que les representen bonos electorales y no alborotar el avispero”, escribimos en nuestra columna del 3 de septiembre de ese año en La Unión de Morelos.

Con la tecnología que hoy existe en materia de construcción, en tres o cuatro meses se pudo haber levantado una estructura dotada de los más modernos sistemas contra incendio. O tan simple como construir una enorme cisterna en la parte norte del centro de abasto y poner tubería que llegue a todos los rincones del mercado, además de los extintores que son obligatorios en cualquier construcción. Tan simple como conectar el transformador adquirido durante el trienio de Jesús Giles y que las conexiones de energía eléctrica vayan en tuberías con sus respectivos cortadores de corriente.

Pero no. Las autoridades prefirieron no enfrentarse con el desunido y desorganizado gremio de los comerciantes y darles dinero rápido para evitar manifestaciones y tomas de instalaciones. 

Los “expertos” se quebraron la cabeza para idear la solución: poner una malla que cubra todo el techo y evitar así que los posibles pedazos que se caigan no vayan a descalabrar a algún comerciante o marchante.

“Sobre ellos, los que tuvieron en sus manos la decisión de resolver el problema de fondo, caerá el peso de la responsabilidad, más moral que jurídica, si (ojalá nunca suceda) hay un nuevo incendio o cualquier otro acontecimiento con víctimas qué lamentar”, escribimos en aquella ocasión, cuando el presidente municipal era Manuel Martínez Garrigos.

Afortunadamente no ha sucedido ningún incendio de grandes dimensiones ni se ha caído el techo con los temblores. Pero ni los gobiernos priístas, ni panistas ni perredistas han logrado doblegar a los comerciantes del ALM.

En 2011 se hablaba de un proyecto de remodelación que incluía cambio del cableado de energía eléctrica, rehabilitación de sanitarios, del drenaje, cambio de piso, mejoramiento de áreas, pero sobre todo a la construcción de un estacionamiento de cinco niveles. Supuestamente ya estaban de acuerdo todos los líderes pero nunca se llevó a cabo.

En 2012, con Graco Ramírez llegó como secretario de Economía Julio Mitre Zendejas, hijo del ex alcalde Julio Mitre Goraieb, con un proyecto de remodelación muy ambicioso y que beneficiaría a todos los locatarios, pero pasó el tiempo, Graco corrió a Julio Mitre y el asunto se diluyó. Supongo que Graco dijo lo mismo que Sandoval Camuñas.

Todavía en octubre del 2017, un boletín de la UAEM hacía referencia un “proyecto de desarrollo sustentable” elaborado por estudiantes de la Licenciatura en Seguridad Ciudadana de la Facultada de Derecho y Ciencias Sociales de la máxima casa de estudios.

El 22 de junio de 2017 (siendo alcalde Cuauhtémoc Blanco Bravo) se entregó el proyecto al Ayuntamiento de Cuernavaca, mismo que incluía aspectos de Protección civil, vialidad, estacionamiento, limpieza, reubicación de los puestos de frutas y verduras, manejo adecuado de residuos cárnicos, imagen urbana, así como el uso de energías limpias, propuestas de financiamiento y obtención de recursos.

Suponemos que dicho proyecto está en el cajón de algún funcionario o ya hasta lo tiraron, sabedores de que ante cualquier propuesta la respuesta de los locatarios va a ser NO.

Volviendo al tema de la epidemia, el día que cierre el ALM no sabemos qué vamos a comer los que estamos tratando de guardar la cuarentena en nuestras casas. El trabajo de comerciantes y cargadores es tan esencial como el de los trabajadores de la salud, pero de que están violando las disposiciones sanitarias, eso que ni qué, y tarde o temprano la autoridad algo tendrá que hacer.

HASTA MAÑANA. 

 

Martes, 31 Marzo 2020 05:35

Entre la incredulidad y la paranoia

“¿Tú conoces a alguien que esté infectado por el coronavirus? Yo no y mis amigos tampoco”, esa era la frase que alimentaba la versión de que la epidemia fuera una invención del gobierno. Y en cierta forma tenían razón, pues todas las noticias que nos llegaban sobre muertes provenían del continente europeo.

Los mexicanos somos incrédulos por naturaleza… e irresponsables también. Frases como “de algo me he de morir”, o “que sea lo que Dios quiera” las venimos escuchando en lugares donde la gente sigue conviviendo y divirtiéndose como si nada pasara.

Del otro lado están los que han caído en la paranoia; no quieren ni asomar la cabeza a la calle, y obligan a la servidumbre a bañarse y cambiarse de ropa antes de entrar a sus residencias.

Pero, efectivamente, todavía no conocíamos a nadie que hubiera sido infectado por ese terrible mal. También había otro factor que nos hacía suponer que no nos pasaría nada, y es el hecho de que todos los que estaban resultando con coronavirus eran personas que recientemente habían viajado a otro país.

Emulando al gobernador de Puebla, por nuestra situación económica éramos casi casi inmunes.

Pues bien, ya tenemos “conocidos” que estuvieron enfermos de coronavirus y afortunadamente vivieron para contarlo. Uno de ellos es el ex presidente municipal de Cuautla, Jesús González Otero, a quien la enfermedad “pilló” cuando hacía trámites para pedir asilo político en España.

De acuerdo a una nota de Dulce Valdepeña, fueron cinco días que se mantuvo aislado en un hospital recibiendo atención como otros miles que se encuentran contagiados del Covid-19 en aquel país.

“Es sorprendente el control y medidas de sanidad que se llevan a cabo aquí, si no se hubiera desbordado el virus y hubiera más muertos. Aquí lavan las calles, la policía está rondando. No hay desabasto de alimentos, todo está cerrado excepto supermercados, mercados y farmacias”, narran desde la plena contingencia europea.

Luego de estar preso –dice él que por cuestiones políticas- González Otero solicitó asilo político el pasado 21 de agosto y su segunda entrevista fue fechada para el próximo mes de julio en tanto, goza de suspensión mientras transcurre el proceso.

“Estuvo grave, ganándole a la muerte” señaló una persona cercana al edil quien detalló los síntomas conocidos de la enfermedad quienes hasta el momento no han sido detectados con coronavirus.

“Era imposible que se infectara. Jesús casi no sale de casa y lo más lejos que salía eran 900 metros para hacer compras y labores de rutina, aquí hay muchos adultos mayores que tienen por costumbre salir a desayunar a las cafeterías o están haciendo compras.

“Jesús se estaba haciendo estudios médicos pudo haber sido en el centro de salud, o en el hospital, no sabemos dónde pudo haber adquirido la enfermedad”, comentó la persona entrevistada

Confirmó que la contingencia continúa pues las personas no pueden salir de casa, deben dormir en habitaciones separadas, desinfectar todo, usar cubreboca y guantes. “Sí, es muy alarmante; la distancia en casa es de dos metros no puedes acercarte, no besos, no abrazos. Hay muchos adultos mayores fallecidos, se están muriendo solos”

A la fecha, el ex edil se recupera en su domicilio con todas las recomendaciones una vez que fue dado de alta del hospital.

La otra persona conocida es la prima de Marcos Manuel Suárez Gerard, empresario y ex candidato del PAN a la presidencia municipal de Cuernavaca.

Su prima se llama Marilola Suárez Garza y radica en el municipio de San Pedro Garza García. A través de un video que difundió en redes sociales narró su experiencia como portadora del Covid 19. 

Del día 3 al 8 de marzo fueron un grupo de amigos a esquiar al estado de Colorado, Estados Unidos, y todo muy bien regresaron felices y nunca estuvieron cerca de alguien que estuviera tosiendo o algo así, y el día 11 se enteraron que Colorado fue declarado en estado de Emergencia por la epidemia del Corona Virus. “Todos dijimos: de la que nos salvamos”, recuerda Marilola.

En la noche del 11 de marzo la mujer de 57 años se empezó a sentir muy débil. Al otro día siguió con cuerpo cortado, y el viernes comenzó con fiebre y escalofrío. “Me sentía como si me hubiera caído a un barranco, con mucha temperatura, calambres y escalofrío”.

Ese mismo domingo acudió a un hospital cercano y se hizo la prueba del coronavirus, que consiste en tomar muestras con un hisopo de las mucosas nasales y faríngeas. Lamentablemente no dijo cuánto le costó la mencionada prueba, pues hubiese sido muy valioso saberlo.

A partir de que fue diagnosticada con esa enfermedad permanece en su cuarto sin salir para nada. “Me traen mi comida aquí a la puerta de mi cuarto, me tocan y ya salgo yo con guantes y mascarilla a recoger el carrito para no contaminar a nadie y como en platos desechables”, narró.

Afortunadamente para ella las cosas no han pasado a mayores y en el video se ve bastante saludable. Sólo refiere que ha perdido el sentido del gusto y el olfato, pero nada comparado con otros síntomas que hemos leído en otros mensajes de redes sociales, donde dicen que la enfermedad te hace toser hasta desmayarte, o quizás se trate de casos más cercanos al desenlace fatal.

Según hemos leído en reportajes provenientes de otros países, después de la primera etapa de esta pandemia, que se caracteriza por las compras de pánico, vendrá la psicosis colectiva, en la que todos nos vamos a sentir que estamos enfermos y exigiremos pruebas de coronavirus.

“Tenemos suficientes pruebas, pero si comenzamos a aplicarlas a toda persona que lo pida, si la tendencia continúa como va hasta ahora, ya no tendremos cuando realmente se requieran”, dijo ayer el representante de la Secretaría de Salud, Alberto Madrid, en la conferencia de prensa en la que se dio a conocer que la cifra oficial de contagiados sigue en seis casos confirmados, 16 como sospechosos y una defunción.

HASTA MAÑANA.

 

Lunes, 30 Marzo 2020 05:16

¿Exceso de información?

En el marco de la pandemia que azota al planeta Tierra, mientras que en China y Cuba los ciudadanos sólo reciben la información que sus respectivos gobiernos quieren, en México tenemos demasiada información. Desde la que avizora una catástrofe, hasta la que apuesta a que se trata de una mentira para obligarnos a vacunarnos e implantarnos un microchip en la piel.

Viernes, 27 Marzo 2020 05:30

El Cuernavaca de Beltrán Leyva

“Tenemos que darle un escarmiento ejemplar para que todos entiendan que aquí el que manda soy yo”, dijo encolerizado Arturo Beltrán Leyva. Y enseguida ordenó: “van por ellos y los tiran desde el puente más alto que encuentren”.

Jueves, 26 Marzo 2020 05:48

El “Motel” Atlacholoaya

Funciona como cualquier motel: según el servicio es el pago. Puede ser por tres horas en el horario matutino; cuatro horas en turno vespertino o de siete de la noche a siete de la mañana. Hay la opción de hacerlo con su esposa o concubina, con una interna de la cárcel de mujeres o con una prostituta (o travesti) del exterior. Por eso los servicios van desde 250 hasta dos mil 500 las 24 horas del día en 42 habitaciones.

Miércoles, 25 Marzo 2020 05:52

Primero Samir, luego Paul, ahora Isaac

Pudiera ser una casualidad, el hecho es que con apenas un año de diferencia han sido asesinados dos activistas que se oponían a proyectos que implicaban daños al medio ambiente, y ninguno se encuentra esclarecido.

Martes, 24 Marzo 2020 05:33

Política y coronavirus

En el estado de Guerrero, de pronto suena el teléfono celular y se escucha una voz que dice: “Hola, soy Héctor Astudillo, gobernador de Guerrero, y te voy a dar algunas recomendaciones para prevenir el contagio del virus Covi 19…”. Con ese contenido se han hecho más de un millón de llamadas, lo cual es loable, pero no tendría que ser con la voz del mandatario.

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