La gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, anunció que establecerá una fecha límite para que los funcionarios estatales interesados en buscar una candidatura para el proceso electoral de 2027 presenten su renuncia al cargo. Durante su conferencia de prensa semanal, la mandataria advirtió que no permitirá que los integrantes de su gabinete realicen actos anticipados de campaña mientras se desempeñan como servidores públicos.
“Los funcionarios que decidan participar están en su derecho; sin embargo, estableceré una fecha específica para que presenten su renuncia y puedan dedicarse de lleno a sus aspiraciones. En una democracia todos tienen derecho a postularse, pero no se debe combinar el servicio público con una candidatura”, dijo en Tepoztlán.
Desde nuestro particular punto de vista, el llamado de la gobernadora es oportuno pero innecesario, pues está comprobado que, al cumplir al cien por ciento con su trabajo, el servidor público ya está trabajando para su siguiente cargo, y que con talento y creatividad, puede llamar la atención de los votantes.
Un ejemplo de ello lo vimos ayer, en ese peculiar evento que se llevó a cabo en la Colonia Tepeyac, que es una colonia nueva que se ubica en la llamada “isla” (que pertenece a Cuernavaca pero está en medio de Temixco) y que tuvo como objetivo principal la entrega de un pozo de agua realizado con recursos federales, estatales y municipales, en el que hubo más gente de Temixco —específicamente de la Rubén Jaramillo y El Ajonjolinar— que cuernavacenses.
Ahí estuvo, por principio de cuentas, el alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, quien ya no podrá reelegirse en el cargo al estar desempeñando el segundo periodo consecutivo que le permite la ley, pero desde hoy ya se le considera inminente candidato a una diputación local, desde donde buscará la ansiada Gubernatura.
También presente, el titular de la Comisión Estatal del Agua, Javier Bolaños Aguilar, quien confesó que llevaba un discurso escrito pero prefirió no sacarlo, quizás temeroso de que la gobernadora lo pudiera tomar como una acción de proselitismo anticipado, pues todo mundo sabe que él es uno de los “suspirantes” a suceder a José Luis Urióstegui.
Sí, él y Juan Ángel Flores Bustamante, Agustín Alonso, Víctor Mercado, Edgar Maldonado, Meggie Salgado, Alejandra Flores, Alejandra Pani, Karla Herrera, y los que se acumulen esta semana.
Y como había mucha gente de Temixco, resulta que de pronto aparecieron roscas (sí, esas piezas de pan que se parten el Día de Reyes) y jarras con chocolate que comenzaron a ser repartidas a la concurrencia, lo que agradecimos porque varios íbamos en ayunas. Al preguntar quién había sido el benefactor o benefactora, nos señalaron con el dedo índice hacia donde estaban la diputada Jazmín Solano y su diligente colaborador, Javier López.
¿Acaso fue un acto anticipado de campaña? Pudiera ser, pero muy bien disfrazado de anfitrionía y con la característica de que no fueron roscas compradas en Costco o Sams, sino de una panadería de la colonia Rubén Jaramillo.
Inteligentemente, Jazmín se hizo presente y dialogó con diversos líderes vecinales, saludó a servidores públicos y atendió entrevistas. Más tarde, su equipo de comunicación envió un comunicado informando que “en compañía de la Gobernadora del Estado, Margarita González Saravia, y del titular de la Comisión Estatal de Agua de Morelos, Ing. Javier Bolaños Aguilar, la Diputada Jazmín Solano, representante popular del Quinto Distrito del Congreso del Estado, participó en la entrega de la obra “Terminación de la perforación del pozo de agua de la colonia Tepeyac 2000”, ubicada en una zona estratégica colindante con el municipio de Temixco, y que forma parte del territorio que representa”.
Nótese cómo justifica su presencia en el evento de “la Isla”. Y es que, tras la inminente salida de Morena de la exdirectora del Instituto de Crédito, Fabiola del Sol Urióstegui, todo indica que la única carta fuerte de ese partido es Jazmín Solano López, quien ya encabezó la administración municipal en un trienio y pretende regresar en enero del 2028.
Jazmín es originaria de la colonia Rubén Jaramillo (fundada en 1974 a raíz de una invasión del guerrillero Florencio Medrano), donde ocupó la dirección del Sistema de Agua Potable, de ahí saltó al Ayuntamiento donde ocupó varios cargos hasta ser Oficial Mayor y en 2018 ganó las elecciones municipales bajo las siglas de Morena. Tuvo la mala suerte de que se le atravesara la pandemia de Covid lo que impidió que tuviera un papel brillante como alcaldesa. Aún así, se quedó a pocos votos de ganar la reelección, ahora bajo las siglas del Partido del Trabajo.
Sin cargo alguno en el municipio, se metió de lleno en la campaña de la candidata de Morena a la Gubernatura del Estado y fue designada candidata a la diputación local por el Quinto Distrito, obteniendo 37.1675% de la votación, equivalente a 14,227 sufragios. Con el apoyo de la gobernadora, fue designada presidenta de la Mesa Directiva de la LVI Legislatura, cargo que desempeñó hasta septiembre pasado.
Desde ahora se pronostica un “choque de trenes” en las elecciones del 2027 por la Presidencia Municipal de Temixco: Jazmín Solano buscando regresar al cargo que dejó en 2021, y el actual alcalde, Israel Piña, con la posibilidad de aprovechar la última reelección antes de que quede prohibida por la reforma electoral del 2025.
Y es que el edil de Temixco, quien entró al cargo por una coalición multipartidista, ahora buscará apoyarse en el partido más fuerte: el PAN. Por eso en su último informe les dio un trato especial a los hermanos Terrazas y estrenaron la porra “Pan con Piña” que habrá de marcar lo que resta del trienio.
Si bien es cierto que las elecciones intermedias serán a mediados del próximo año, desde ahora veremos a aquellos personajes que buscarán “sacrificarse” por los ciudadanos en los cargos de elección popular, ya sea por el “partido aplanadora” (antes era el PRI, hoy es Morena), o por alguno de los “partidos morralla”, de los que hablaremos en próximas entregas.
HASTA MAÑANA.
