Su clave era “Cero Dos” pero todos lo conocían simplemente como “Tacuba”. Alfonso Moreno Tacuba fue uno de los veracruzanos que trabajó en el gobierno de Javier Duarte (hoy preso en el Reclusorio Norte) y que acompañó al vicealmirante Antonio Ortiz Guarneros durante los seis años que estuvo a cargo de la extinta Comisión Estatal de Seguridad (CES) de Morelos durante el sexenio de Cuauhtémoc Blanco.
Al concluir su encargo a finales del 2024, Moreno Tacuba dejó de residir en Morelos, pero venía con frecuencia a atender asuntos de sus múltiples bienes inmuebles que adquirió durante su estancia en tierras morelenses y a ver a sus parejas sentimentales.
Su última visita fue el pasado fin de semana. Estuvo sábado y domingo en diferentes municipios, y el lunes por la noche fue ultimado a tiros al ingresar al fraccionamiento Las Fincas, municipio de Jiutepec, en una operación en la que participaron al menos una motocicleta y un vehículo marca Tsuru.
Era teniente del Ejército Mexicano en retiro. Estuvo en el Quinto Batallón de Fuerzas Especiales en Tijuana, Baja California, donde recibió adiestramiento para combatir el narcotráfico.
Sin embargo, de acuerdo con informes de Inteligencia, también tiene su historia negra. Formó parte del grupo conocido como “Los Fieles”, que eran policías de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz al servicio del crimen organizado.
Algunos de sus elementos constituyeron una empresa y fueron proveedores del gobierno del estado, a cargo entonces de Javier Duarte, y facturaron casi 8 millones de pesos.
La compañía está registrada como Centro de Capacitación y Asesoría en Técnicas Policiales y Seguridad Privada, S.A. de C.V., o Grupo C.A.T.S., como era promocionada en sitios de internet y redes sociales. El giro de esta sociedad es el “comercio al por mayor de artículos de capacitación y asesoría en técnicas policiales y seguridad privada”. Cinco de los 10 accionistas están ligados a «Los Fieles», algunos prófugos y otros procesados.
La empresa proveía, según documentos oficiales, equipo táctico y de adiestramiento para actividades de infiltración y exfiltración, destinados para la Fuerza Especial de la Secretaría de Seguridad Pública, también conocidos como Los Fieles. Es decir, ellos mismos eran los proveedores de su grupo policiaco.
El gobierno del estado de Veracruz confirmó, vía transparencia, con los folios SESCESP/0528/2018, SSP/UA/DRMSG/134/2018 y SSP/UA/RF/120/2018 de fechas 23, 26 y 28 de febrero de 2018, que dicha empresa estuvo inscrita en el catálogo de proveedores de la Secretaría de Finanzas y Planeación (SEFILPAN) con el número 42368, de fecha 21 de mayo de 2013.
En febrero del 2018 fueron detenidos 16 policías rasos y tres ex mandos de la SSP de Veracruz, entre ellos Arturo Bermúdez Zurita, ex titular de esa dependencia, Roberto González Meza, exdirector de la Fuerza Civil y José Óscar Sánchez Tirado, exdirector de penales, acusados de desaparición forzada.
Inexplicablemente no fue detenido Alfonso Moreno Tacuba, quien en ese momento tenía el nombramiento de jefe del Estado Mayor Operativo de la Fuerza Civil de Veracruz.
De acuerdo con documentos oficiales, los “jarochos” que decidieron acompañar al vicealmirante Guarneros en su aventura en Morelos fueron los siguientes:
Dino Rafael Gutiérrez Hernández, director general del Centro Estatal de Análisis de Información sobre Seguridad Pública; Luis Enrique Barrios Ríos, director general de la Academia Estatal de Estudios Superiores; Juan Pablo Roldán Minero, director de la PIBA; Merary Pimentel Laines, directora de Asuntos Internos; Shalom Yesabet Prince Jiménez, directora del C5; Raúl Gómez Cruz, director general de inteligencia policial; Carlos García Cruz, coordinador operativo de seguridad pública y Alfonso Moreno Tacuba, quien llegó en 2022 como director general de Unidades Especiales y terminó como coordinador operativo de la CES.
Su clave era “cero dos”, lo que llevaba implícito que por encima de él solamente estaba el “cero uno”, es decir, Ortiz Guarneros. Esa jerarquía le daba facultades para hacer absolutamente todo lo que él quisiera, sin que nadie se lo discutiera, pues le daba cuentas directamente al comisionado Guarneros.
Personal de tropa recuerda varios casos en que el cero dos ordenó que se dejaran libres a personas que habían sido detenidas a bordo de vehículos con armas y/o drogas.
“Una vez supuestamente detuvieron a unas personas por el área de Galerías, con armas, droga y dinero, en un vehículo que, aunque no era robado, habían reportado supuestamente por actividad sospechosa. Dicen que llegó Tacuba, revisó a los detenidos (dos masculinos) y sacó las armas, la droga y el dinero del auto, los subió a la unidad oficial en la que iba, les dijo que los dejaran ir y se fue muy quitado de la pena”, rememora un elemento.
Esa era su principal fuente de ingresos. La otra era el cobro de “moches” a sus elementos. Para trabajar con él debían de pagar hasta el 60 por ciento del bono que les otorgaba la institución a quienes desempeñaban funciones de alto riesgo, y esto lo hacía en coordinación con la jefa de Asuntos Internos, Merary Pimentel.
La mayoría de las personas provenientes de Veracruz se regresaron a ese estado cuando concluyó el sexenio de Cuauhtémoc Blanco Bravo, tras fracasar un proyecto que pretendía hacer que la nueva gobernadora Margarita González Saravia ratificara en el cargo a Antonio Ortiz Guarneros o dejara en su lugar al capitán Mario Vargas Santomé.
Ya con Miguel Ángel Urrutia Lozano como titular, la nueva Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana realizó algunas detenciones de personas en posesión de drogas y armas. Lo que les extrañó es que los detenidos exigían ser liberados “porque le estamos pagando al Mulato”.
Hoy se sabe que “El Mulato” y “El Cero Dos” eran la misma persona.
HASTA EL LUNES.
