Máximo Cerdio

Máximo Cerdio

Nadie escuchó el último aliento de Gaspar Carranza Núñez, ni siquiera los peritos que levantaron su cadáver el año pasado, en alguna esquina del barrio de Tlaltenango.

Sus padres no quisieron identificarlo ni reclamar el cuerpo; sus vecinos intentaron recuperarlo para darle “cristiana sepultara” o incinerarlo, pero las autoridades se los negaron.

Gaspar no iba de traje o no tenía buena ropa como para que, de inmediato, la justicia pusiera en marcha el engranaje de identificación de ese hombre de aproximadamente 30 años, delgado, de un metro 64 de estatura, un tatuaje en forma de lágrima con tres puntos en el pómulo, otro en el brazo y otro en el cuello con el nombre “Cande”.

Lo vieron flaco y jodido, seguramente con el pedazo de estopa en la mano, seca, sin una gota del solvente que lo mantuvo anestesiado casi toda su vida.

Lo trasladaron a la cámara frigorífica del Servicio Médico Forense de Temixco y arrumbaron sus restos mortales junto a cerca de 200 cuerpos que nadie conoce ni han sido reclamados.

El viernes 19 de febrero una persona le comentó a un familiar de Natividad Buenos Aires, que Gaspar había fallecido hacía más de dos meses y que se encontraba en la morgue porque sus papás no habían ido a reclamar el cuerpo.

Natividad entendió este hecho como un mensaje: el difunto estaba pidiendo que sus restos tuvieran funerales dignos y comenzaron a hacer gestiones para que las autoridades les entregaran el cuerpo de Gaspar.

No se lo entregaron. En la Fiscalía General del Estado de Morelos le exigieron que fueran al menos dos familiares para que les dieran los restos: había una carpeta de investigación por muerte violenta y era imposible darlo a quienes no tenían ningún parentesco.

De acuerdo con especialistas en materia penal, el cuerpo se entrega a los parientes y éstos no pueden cremarlo, deben inhumarlo para que, llegado el momento y si se requiere, se pueda exhumar para continuar con pruebas en caso de que se reabra la carpeta de investigación.

Entre los vecinos, que conocieron a Gaspar desde que era un niño hasta que lo vieron deambular por la calle H. Preciado, la muerte del muchacho despertó diversos comentarios:

-Por fin dejó de sufrir !!!

-Ojalá la vida pueda recompensarlo algún día, ya que fue dura para él!!

 

LO “REGALARON” AL MES Y MEDIO DE NACIDO

Natividad Buenos Aires, vecina de la calle Jesús H. Preciado en San Antón, relata que los padres de Gaspar lo regalaron a Esther Solís, tía de Natividad, que pudo tener hijos; el bebé tenía mes y medio de nacido.

Así llegó Gaspar, que en griego significa “Aquel que viene de alguna parte" o "Aquel procedente de una nación o país”, a San Antón.

Los padres se comprometieron a ayudar con la manutención del niño, pero al poco tiempo se desobligaron y dejaron al pequeño con Esther.

“Al poco tiempo murió su mamá adoptiva y mi mamá Candelaria o “Cande”, ya finada, y nosotros nos hicimos cargo de él. Aquí nunca lo hicimos menos, lo tratábamos como de familia, con mis hijos. Y le dimos escuela como a todos, pero él no quería. También ingresó a la Escuela Hogar Nuestros Pequeños Hermanos, pero escapó de ahí”.

 

A LOS 10 AÑOS HIZO DE LA CALLE SU CASA

Cuando tenía como diez años se salió a la calle y no regresó a la casa. Después se supo que se andaba drogando.

Su familia adoptiva relata que hizo “hasta lo imposible” por rescatarlo pero no se dejaba, la calle era su casa.

Trabajó cuando era adolescente en la panadería de barrio y también buscaba trabajo con los dueños de los “juegos”  en la feria de San Antón y de Tlaltenango, pero no tuvo un trabajo constante.

Hubo un tiempo que desapareció y luego se enteraron que estaba como interno en lo que ahora es el Centro de Ejecución de Medidas Privativas de la Libertad para Adolescentes (CEMPLA) o “Tribilín” (deformación de “Tribunal”).

Gaspar tuvo dos hijos, un varoncito y una niña que tuvo con una chica que fue su pareja y con la cual se drogaba; por ahí deben andar los niños.

Hace como cuatro años, un auto lo atropelló en Tlaltenango, el barrio a donde iba cuando se cansaba de andar aquí en San Antón, en la calle.

Estaba muy mal, necesitaba una operación y no se tenía el dinero, se le habló a su papá pero nunca se pararon en el hospital.

“Lo internaron y juntamos lo que pudimos para que lo operaran, finalmente salió del hospital en silla de ruedas y lo volvimos a recibir en la casa. Yo me iba a trabajar y lo dejaba encerrado, y no consumía drogas, y así estuvo un tiempo, aquí comía. Pero una vez me dijo que lo dejara salir a la calle, ya no quería estar acá y se salió con todo y silla de ruedas y ahí andaba en el barrio, drogándose de nuevo, relata Natividad”.

 

EL MONAS

Los de su edad le echaban desmadre, sabían que se drogaba y no podían hacer nada para evitar que lo hiciera. Gaspar era muy tranquilo, no le hacía daño a nadie, sólo se hacía daño él mismo consumiendo activo, al menos ésta es la percepción de sus conocidos en San Antón.

Luis Andrés Morales Aguilar, vecino del barrio, relata una anécdota:

“Estaba con nosotros, era ya noche, y un camarada le quería quitar su lata de activo para drogarse también, pero Gaspar no se dejó y corrió hacia la iglesia parroquial y empezó a tocar la campana, para avisar al pueblo que le querían robar. Nosotros no supimos qué hacer. La gente salió de su casa sorprendida, asustada y preguntaron qué pasaba y les tuvimos que contar. Al otro día nos daba pena porque todos estaban preguntando qué había ocurrido. Con el tiempo nos dio risa”.

 

NO PUDIERON RECUPERAR EL CUERPO

Según se consignó en el portal de La Unión de Morelos, el martes 23 de febrero vecinos de San Antón pidieron cooperación económica para recuperar el cuerpo de Gaspar y llevarlo al crematorio o enterrarlo, sin embargo, cuando lo solicitaron a la Fiscalía ésta les dijo que no se los podían dar, necesitaban que los padres u otros familiares fueran a identificar el cuerpo y a recibirlo.

Los vecinos hablaron con los papás del difunto, pero no quisieron hacerse cargo.

 

LA ENORME BOCA DE TIERRA Y DE SILENCIOS

Gaspar Carranza Núñez y más de una centena de cuerpos esperan la hora en que algún directivo decida que ya estorban en el refrigerador del Semefo para ordenar los lancen dentro de esa enorme boca de tierra y de silencios que es la fosa común.

Algunos como él, tenían quien los reclamara, pero el miedo o el odio o la falta de interés los dejó allí, en el lugar de los no identificados, los sin nombre, aquellos que ya no existen, los que el tiempo borrará de la memoria de los hombres y de una ciudad que por muchos años fue considerada como la localidad escogida por la Primavera para quedarse.

 

 

 

 

 

*En Puente de Ixtla*

Este miércoles es el primer día de vacunación contra el covid-19 para adultos mayores en el Centro de Salud (CS) San José Vista Hermosa, ubicado en la calle Francisco I. Madero de la colonia centro, en Puente de Ixtla.

Se administrarán únicamente 200 dosis y a las numerosas personas que acudieron desde la madrugada se les está entregando una ficha para vacunación en los próximos días, jueves y viernes.

En el sitio también hay desorden y protestas de familiares de los adultos mayores; una de las mujeres que acudió denunció que no se le quiso vacunar.

*El cuerpo fue hallado hace dos meses en Tlaltenango; permanece en el Semefo*

Vecinos de San Antón piden cooperación económica para los funerales de Gaspar Carranza Núñez, un hombre de 30 años de edad cuyo cuerpo sin vida fue encontrado hace dos meses en Tlaltenango.

Al respecto, refirieron que el cadáver permanece en el Servicio Médico Forense (Semefo), en Cuernavaca.

La ayuda se puede entregar directamente con la señora Natividad Buenos Aires, con domicilio en la calle H. Preciado 304, cerca de la parroquia de San Antón de Padua.

Lunes, 22 Febrero 2021 05:31

De botanas y borrachos

La buena propina se gana con la misma atención con la que una madre atiende a su hijo de pecho.

El coronavirus ha impedido reunirnos en las cantinas. Estar juntos y escuchar a los amigos o que nos escuchen es un deleite que no disfrutamos desde hace casi un año.

Comer los guisados que ofrecen en los bares y cantinas también es gusto, pero si es en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, se vuelve un placer.

Por eso cuando al doctor chiapaneco Alejandro Náfate lo invitaron a una cantina en Morelos, y de botana le sirvieron unos cacahuates embadurnados con aceite, pensó que era una broma, pero se dio cuenta, después de ir a varias botaneras, que nada se comparaba con las delicias a las que estaba acostumbrado antes de llegar a estas tierras zapatistas.

 

LO QUE DEJÓ EL DOCTOR NÁFATE

Como seguramente sabe el galeno, el borracho tuxtleco es alegre, bien alimentado y exigente cuando visita otras cantinas de otros estados; porque en su tierra ha probado las verdaderas mieles de la mejor cocina regional, nacional e internacional. Se ha vuelto, pues un especialista de la botana.

Allá en el sureste los horarios de trabajo de la mayoría de las empresas son de 8:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 18:00 horas, de tal suerte que los bares y cantinas o restaurantes deben tener una buena cocina para conquistar a quienes, en vez de regresar a su casa, van a las cantinas a comer y a tomarse “las tres de rigor”.

A las dos de la tarde comienzan a llegar los comensales, acompañados o solitarios, y llenan las mesas.

Por lo general el local está limpio, fresco, hay música en alguna rockola o aparato de sonido y en algunas hasta música en vivo (con marimba, el instrumento chiapaneco por excelencia).

Muchos locales contratan a mujeres jóvenes como meseras, y forman un atractivo para los asistentes que incluso puede ser mayor que la propia comida o bebida.

Las meseras o meseros se afanan en servir al cliente: el parroquiano nunca debe cerrar su mano sin que apriete algo frío; si pide más de una botana se le da sin chistar. La buena propina se gana con la misma atención con la que una madre atiende a su hijo de pecho.

(Los lazos de amistad nacen entre cliente y mesera o mesero, incluso se convierten en compadrazgos o uniones más formales y duraderas.)

 

LA MERA BOTANA

Como sabe el discípulo de Hipócrates, cada cantina tiene una especialidad en botanas, es decir, platillos de proporción mediana o pequeña para abrir el apetito. Aunque en Tuxtla esas cantidades pequeñas pueden ser relativas.

Las hay especializadas en mariscos. En los menús se puede leer caldo de camarón, solo o con jaiba, coctel de pulpo o camarón; tostadas de mariscos o pescado en muy diferentes presentaciones.

Otras ofrecen antojitos como tacos fritos (flautas), chalupas; manitas de cerdo en vinagre.

Hay, en Tuxtla, un platillo que se prepara con camarón seco pequeño, pico de gallo, chile habanero, chile de Simojovel, limón y sal; es algo muy sencillo de preparar pero muy sabroso. Se acompaña con totopo.

Otro que nunca falta es el frijol refrito con totopo. Se trata de frito negro, refrito con manteca de cerdo y se acompaña con queso seco de sal. Se describe de manera sencilla, pero su sabor es bárbaro.

Hay, asimismo, cantinas en las que brindan comidas de la región, como el caviar chiapaneco: chicatana o nucú; la carraca, el cochito, la tripita, el tasajo; la ubre.

Receta de la chicatana (o nucú arriera de San Juan). Se remojan en agua de sal y se cocinan en un comal con un poco de mantequilla o manteca de cerdo. Se pueden comer solas o acompañados con cualquier platillo. Los bolos sibaritas los comen solos para disfrutar su olor, su crujiente sonido, su sabor y su textura.

Chuti. Caracol de río, cocinado en caldo. El consomé se bebe y con un palillo se extrae el caracol del interior de la concha.

Carraca. Trozos de carne pegada a la mandíbula de cerdo, cocida con manteca. Va acompañada con salsas, pico de gallo (con ingredientes de la región, incluyendo el chile de Simojovel); se sirve con tortilla de maíz.

Los borrachos conocedores (mañosos) de su organismo pueden llegar a pedir hasta tres botanas; después evitan comer porque según ellos “la comida le quita espacio al trago”.

 

EL MAMPITO

El doctor Náfate también sabe que una buena cantina debe tener un su mampito que guise o al menos que sirva los platillos; y si es juche o juchi (de Juchitán, Oaxaca), el éxito del local está garantizado: tienen buena sazón si guisan y si meserean echan desmadre y aguantan cualquier broma; son de naturaleza arrecha.

El 18 de diciembre de 2019 murió uno de estos personajes legendarios: la Coqui o la Colocha o Jorge Hernández Jiménez. Lo caracterizaban su abundante pelo ensortijado y su tupé ochentero.

Atendía en la cantina denominada Las Laminitas. El lugar se llenaba y a veces ella no se daba abasto atendiendo a tanto cliente. Cuando los clientes pedían botanas y le quedaba lejos la cocina, entre la platicadera que tenía “la hombrada”, desde la mesa del comensal, la Coqui, tronaba las palmas de sus manos para llamar la atención de las cocineras, y ya que la miraban se tocaba la mandíbula para pedir una orden de carraca, lengua, ubre, costilla, según el antojo del comensal.

Los pasillos de la cantina eran su pasarela, los bolos sus admiradores.

 

NOMBRES

Algunos nombres de cantinas famosas en Tuxtla: Restauran Bar La casita de adobe, Las Tres Maravillas, Chavo's VIP Bar, Tilicos Bar, Restaurante Bar El Chuti. Bar Tío Choris, El Chamorro de la Jungla, La Chicharrona. La Estrellita; La Colocha; El Pijui, Malhaya festín chiapaneco, entre decenas.

 

GLOSARIO

Para los que no entienden el chiapaneco, aquí se consigna la palabra y significado. La mayoría se obtuvo del Diccionario de Términos Frailescanos no recogidos por la Real Academia de la Lengua Española, compilados por la Rial (sic) Academia de la Lengua Frailescana:

ARRECHA. Adj.  F. (Col.)(1) Mujer de ánimo pronto que generalmente más tarde se arrepiente. (Col.) (2) Actitud de gusto entre la hombrada. Modo casquivano  sin llegar a depravado. BOLO. Borracho. Estado del más alto grado de nitidez mental en que entregan después de tomá no más dos. Oportunidad única pa´ mirá el cielo desde el suelo. CARRACA. Enemigo fallido de los mapachi. Maxilar inferior, ora que si te dicen carracón no te metás de boxeador. CHICATANA. f. Hormiga grande y alada. Exótica botana pal guermet frailescano que se consume una vez al año, a veces emerge del suelo el mismo día que los “tatalencho”, sólo cuando va’ce buen año. CHUTI. Molusco de los arroyos que se servía en El Correíto en forma de consomé pa´ bolos. Apodo de conocido músico villaflorense. COCHI. Zoo. Suideo, ungulado, del grupo de los cordados que come caca (Sos muy c) Expresión que se aplica a las personas que abusan del pozol o del trago (Andá ve si ya puso la cocha) Instrucción paterno-materna de la niñez, para que ya no estuvieras chingando. COLOCHA (O). De pelo chino o ensortijado. HOMBRADA: grupo de masculinos reunidos. MAMPITO. Diminutivo de MAMPO. Gay, homosexual. TOTOPO. Tortilla de maíz, seca o tostada, con agujeros pequeños en la superficie, una de tantas influencias de la cocina oaxaqueña a la chiapaneca.

 

 

 

 

 

 

—Fotonota—

Este domingo, la parroquia de San Antón de Padua fue reabierta a feligreses; dicha parroquia, ubicada en la calle Jesús H. Preciado en el poblado de San Antón, en Cuernavaca, permaneció cerrada desde el año pasado.

Lunes, 15 Febrero 2021 06:00

Joe T. Hodo

Gregory Berger y el arte de inventar personajes para reportar movimientos sociales.

En el diarismo imperante en la entidad, el periodismo de comedia de Gregory Berger es un proyectil dando en el centro del blanco. No es el disparo ni el desconcierto de la gente por la explosión.

El trabajo que realiza Gergory para criticar a una clase gobernante que vende tierras con todo y comunidades utiliza un personaje creado por él mismo que representa la voracidad de un empresario texano: Joe T. Hodo (“te jodo”).

 

Cuando no podemos solos pedimos ayuda a nosotros mismos

Gregory Max Berger tiene 47 años de edad, nació en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos; es profesor, comediante, periodista y cineasta. Vive en Cuernavaca desde agosto de 1998.

Berger satiriza a un “gringo”, un gentilicio (despectivo) usado desde el siglo XIX para designar a un estadounidense de lenguaje incomprensible.

El personaje está bien construido, caracterizado y actuado, es decir, es creíble. A parte de su vestimenta, está armado con un español áspero, las palabras se despostillan en su lengua, sus frases son por lo general en infinitivo y su sintaxis es retorcida.

  1. Hodo representa el poder, el extranjero “gandalla” que allana las comunidades y llega a ordenar, no a solicitar. Supone que las voluntades son mercancías y que los mexicanos somos pendejos.

El personaje nació en 2013, pero su primer experimento con la comedia en México fue en el 2003, a principio de la invasión norteamericana de Irak. En aquel año Gregory estuvo produciendo documentales muy crudos, tipo ‘activista’, pero sentía que algo le faltaba a sus reportajes, confiesa este académico de la Facultad de Artes y el Centro Interdisciplinario de Investigación en Humanidades (CIIHU) de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y de la Escuela de Humanidades y Educación, ITESM, Campus Cuernavaca.

En ese momento estuve furioso por la guerra de Estados Unidos y lo quería expresar desde la perspectiva de un gringo naufragado en México.  Entonces hice un video, más comedia callejera que reportaje, en realidad, en donde un gringo se inspira por la resiliencia de los trabajadores de la economía informal en México y lo utiliza para superar su sentido de impotencia frente a la guerra. Sube al transporte público de la Ciudad de México y vende chicles como vendedor ambulante con acento gringo, para juntar fondos para una insurrección contra el entonces presidente George W. Bush.

Después de mostrar el video a varios amigos periodistas en una conferencia en Bolivia el siguiente año, me convencieron de seguir inventando personajes de gringos payasos como un instrumento para reportar sobre los movimientos sociales en América Latina.  Durante los siguientes años, mis colaboradores y yo hicimos algunas sátiras sobre otros temas como “Spring Breakers Sin Miedo”, acerca de algunos gringos tipo junior, que llegaron a México para ‘celebrar’ la manera en que EEUU lucra de distintas maneras de la guerra contra el narco en México.

Finalmente, inventamos al personaje de Joe T. Hodo en 2013 para explicar el peligro que representa la fractura hidráulica (fracking) para los mantos acuíferos en México.  Ese video ‘estreno’ de Joe se viralizó y mejor aún, se convirtió en una herramienta de organización comunitaria para las comunidades en el norte del país amenazados por el fracking. Y decidimos mantener vivo el personaje, y sobre ese primer video hemos construido el proyecto de El Joe T. Hodo Show.

 

¿Qué es, cómo funciona?

Gregory expone que el periodismo de comedia es de opinión y los argumentos del autor se manifiestan a través de la sátira, el chiste y la ironía.

Por su tono cómico, el espectador o lector puede fácilmente detectar que se trata de la opinión subjetiva del autor.

Al ser una mezcla de comedia y periodismo, se entrelazan reportajes con montajes ficticios de comedia, esquech que abordan los hechos “reales”.

“El periodismo de comedia sintetiza en su máxima expresión una problemática y la expone en una metáfora, ésta (metáfora) es la esencia del periodismo de comedia”.

Con la llegada de los nuevos medios, el periodismo de comedia se ha popularizado en muchas partes del mundo, pero hay ejemplos de este subgénero de periodismo desde hace por lo menos 300 años, empezando con el ensayo clásico “Una propuesta modesta” del autor irlandés Jonathan Swift, quien planteó de manera irónica que el problema de la pobreza de los campesinos irlandeses se podría resolver ¡con la venta de sus hijos a los colonizadores británicos para que los comieran!

 

La responsabilidad social: hay que pegar hacia arriba, nunca hacia abajo

El autor debe medir, en lo posible, las consecuencias e impacto de su trabajo, para apoyar y no estorbar a una causa social.

Para Berger importa darles oxígeno y apoyo estratégico a los movimientos sociales con quienes colabora, favorecer las ideas políticas que promueven la justicia y la igualdad, y burlarse de los grupos de la derecha que atentan contra los derechos de los marginados.

“Me encanta actuar, y hacer que la gente se ría, pero antes que nada estoy en esto por un compromiso social, y eso implica actuar siempre con un sentido ético.  Algunos satiristas toman, como una guía: ‘hay que pegar [con la comedia] hacia arriba, y nunca hacia abajo.’ En general eso es cierto, pero a veces es más complicado que eso”.

Sobre la responsabilidad social en épocas de crisis el periodista y cómico propone:

En primer lugar, hacer que la gente se ría en medio de una pandemia es una tarea importante de por sí. La risa baja el miedo y eso en sí es muy importante para nuestra sobrevivencia colectiva. Reírse es un derecho humano que hay que defender.

“Pero nosotros quienes hacemos comedia social tenemos que ir más allá. Nosotros - el equipo de El Joe T. Hodo Show - tuvimos la oportunidad de ensayar la comedia en tiempos de desgracia durante el temblor del 2017. Pocos días después de la tragedia, metimos a Joe, el personaje que yo caracterizo, en las zonas más afectadas, como Tlaquiltenango y Jojutla e hicimos un reportaje de comedia en medio de los escombros que la gente limpiaba. La regla en esa producción fue bajo ninguna circunstancia burlarnos de las víctimas de la tragedia.

El reportaje se trató de la solidaridad y el espíritu de apoyo mutuo que surgió en ese momento, entonces jugamos con que Joe, quien es un defensor del capitalismo salvaje (o un especie de rudo tipo lucha libre) estuvo furioso, haciendo berrinche de que en un momento de desgracia, los valores comunitarios tomaron precedencia por encima del individualismo. De esa forma pudimos convertir el gringo malvado en el hazmerreír y en contraste, enaltecer a los que sacaron adelante a sus vecinos después de la desgracia.

“Esta pandemia (por el Covid-19) es algo diferente, porque es un terremoto continuo, pero el principio es lo mismo.  Hemos intentado ridiculizar a quienes usan la crisis por su propio beneficio”.

 

Las buenas compañías

Los gustos e influencias de Gregory son variados, desde la comedia del cine clásico basado en los grandes personajes como Cantinflas por supuesto, Chaplin, los hermanos Marx, y Jaques Tati en Francia.

“Pero también soy muy fan de los periodistas de comedia en el mundo inglés hablante de las últimas dos décadas como los Yes Men, Stephen Colbert, y Sasha Baron Cohen.  Y hay otra influencia para mí que es la gran tradición del ‘Tercer Cine’ en América Latina, una clase de cine militante que buscó impactar en la sociedad y reforzar los trabajos de los movimientos sociales.

En muchas ocasiones, como es el caso con el gran director boliviano Jorge Sanjines, se improvisaban escenas de ficción con actores no profesionales en las comunidades, como hacemos nosotros en nuestros esquech, solamente que nosotros lo hacemos con tono cómico más que dramático.

Otra influencia es el gran maestro cubano Santiago Álvarez, director del noticiero ICAIC durante décadas, quien encontró un lenguaje audiovisual verdaderamente popular.  De eso se trata el periodismo de comedia también: comunicar información importante en un lenguaje popular.

Gregory Berger apunta que en México y concretamente en Morelos, la burla es un arma no violenta de lucha. El chinelo es un tipo de comunicación de humor, de resistencia.

Los interesados puedes seguir en trabajo de Joe T. Hodo en las diferentes plataformas digitales: Youtube: ElJoeTHodoShow; Facebook: @Joe.T.Hodo; Twitter: @JoeTHodo; Instagram: joet.hodo

 

 

 

Lunes, 08 Febrero 2021 05:25

Minimí Rudazo de Tlaqui

Óscar Domínguez Cruz es médico veterinario zootecnista: Tiene 30 años y su veterinaria está Tlaquiltenango.

Su gusto por los VolksWagen Sedán comenzó cuando su papá le regaló, hace ocho años, uno: año 1991 modelo 1600.

El mismo coche que en 1972 rompió récord de ventas, luego de que finalmente pudo posicionarse por encima del Ford Modelo T como el auto más vendido de la historia y para 2003, el número final de autos vendidos alcanzó la impresionante cifra de 21 millones 529 mil 464 unidades.

El vocho de Óscar se llama Minimí, y lo están modificando para que sea Clase 11.

Los vochos Clase 11 tienen su base en los KDFwagen militares de finales de los años treinta, que tenían una caja de velocidades con reductoras para un buen rendimiento del motor, aun cuando estaban montados sobre llantas altas y el chasis estaba a una mayor altura del suelo.

Lo complementaban mangos desfasados, que posibilitaban desplazarse en cualquier superficie fuera de los caminos y carreteras que habían quedado inservibles por los bombardeos.

En 1940 salió de la fábrica el Kubelwagen o "Tipo 82" que sirvió de base para la primera generación de Safaris.

Quien ve al pequeño coche de Óscar no cree que pueda realizar las tareas que efectúa: es un rudazo con apariencia de técnico.

Minimí tiene pintura anti ralladura con body, canastilla de carga arriba del toldo, un tirón diseñado para jalar su remolque, porta un tumbaburros y seis faros auxiliares, dos de reversa y cuatro delanteros.

Está montado sobre cuatro llantas 235/75, rin, 15 con sus salpicaderas recortadas, resortes en los cuatro amortiguadores para soportar los terrenos duros.

Su dueño le hizo una plataforma trasera para el transporte de alimentos, jaulas para llevar y traer perros enfermos, heridos o que requieran el servicio veterinario.

Es ambulancia que transporta animales heridos y enfermos, cabe una vaca o un buey de más de trescientos kilogramos de peso o un caballo en el remolque. Es el vehículo de la veterinaria La Candelaria, donde trabaja con su esposa Edith Bahena Armas, así como con Roque Díaz Guadarrama, Miguel Ocampo Rosas y Esmeralda Córdoba Bahena.

Óscar inició los arreglos desde hace seis años. Aún no termina, pero está empeñado en que MInimí quedé como él lo soñó; eso sí, el vocho va y viene, no se ha quedado de ocioso porque lo estén modificando.

“Mi vocho es mi único vehículo, así que es el del trabajo y es el de paseo los fines de semana con la familia y hasta el de las excursiones y no lo vendería: es como de mi familia. La gente lo ve y dice ‘qué chistoso’ o ‘se ve muy poderoso’. El plan es conservarlo de por vida porque es mi proyecto y es mi logro cuando llegue a su transformación total”.

Todos los vochos tienen un defecto o falla, pero una vez que lo descubres y lo arreglas andan al tiro. El del veterinario de Tlaqui tiene el defecto de romper con frecuencia los chicotes del acelerador, pero le hizo modificaciones en el pedal y hasta ahora ya no ha dado lata.

Los amortiguadores duraban sólo tres meses, pero le modificaron la suspensión y le pusieron unos resortes a cada amortiguador y quedó muy bien. Ya lleva ocho meses con los que le instalaron después de la modificación y ahí anda.

-¿Qué consejos le puedes dar a quienes tienen un vocho o quiere comprar uno? --Pues les recomiendo ampliamente un vocho. Son económicos, cómodos, de precio accesible, excelente para toda clase de gentes; puedes darle el diseño que quieras. Debes querer un proyecto, esto es como querer tener una nueva vida; es un reto y un logro.

Óscar asegura que él es como su vocho: un rudo, trabajador; es un guerrero. El vocho le da personalidad cuando lo maneja.

Durante el sismo Minimí sirvió para transportar víveres y alimentos. Ayudó mucho como ambulancia para mascotas. En el albergue de la colonia Gabriel Tepepa, él y su auto formaron parte de un equipo de rescate de mascotas; las atendieron y trasladaron a varios a la veterinaria pare cirugía, llevaron víveres, costales de alimento para ganado; hubo mucha gente que perdió casa y corrales y en el vocho trasladaron alimentos para ganado y demás animales.

“La primera vez que el vocho estrenó su traila fuimos al campo a traer pastura para la vaca de mi papá y todos los choferes me hacían burla y me decían que me quitara del camino, que me iban a pisar. Pero una vez que lo vieron cargado con su traila llena y pasamos por el fango todos pitaron porque el vocho salió con su carga y por el lodo. O cuando hemos ido a rescatar clientes con caballos enfermos en el campo y me dicen: ‘¿apoco se lo va a llevar en el vocho?’ y quedan sorprendidos cuando cargo con todo y caballo. Es algo que me da orgullo”.

 

 

 

 

 

 

Viernes, 05 Febrero 2021 01:21

“Con el alma en un hilo…”

Jóvenes de funerarias arriesgan su vida con infectados por covid-19

Hummercito es muy sociable, se lleva bien con todos sin importar las clases sociales; así es mi vocho y así soy yo, dice Leticia Velázquez Avelar, de 35 años.

La historia del vocho, el auto más popular del mundo, es muy extensa y está muy bien documentada. Lo que aquí presentamos es una síntesis.

De acuerdo con la historia oficia,l el Volkswagen Sedan fue producido entre los años 1938 y 1978 en Alemania.

A este modelo de automóvil se lo denominó KdF-Wagen o Kraft durch Freude Wagen, en alemán, “El coche de la fuerza mediante la alegría”.

Alejandro Konstantonis hace un resumen de la historia del Volkswagen Sedan en “La oscura historia del Vocho, la incómoda verdad”. Allí relata que en 1931 la empresa checoslovaca Tatra construyó un vehículo prototipo que denominó V570, que tenía un novedoso motor refrigerado por aire de dos cilindros montado en la parte trasera.

En 1933, Tatra presentó un segundo prototipo del V570 con una carrocería aerodinámica y un motor V8. El motor V8 situado en la parte trasera del vehículo presentó todo un reto para el creador de los diseños, el ingeniero austriaco Hans Ledwinka quien militaba en las filas de Tatra.

En el mismo año (1931) Tatra presenta el T77 V8 y con ello muchas de las soluciones de enfriamiento eficaces para un motor alojado en la parte trasera de un vehículo cuyo sistema de refrigeración fuera precisamente por aire.

En 1936 Hans Ledvinka devela para Tatra el T97, un vehículo de diseño aerodinámico, con un motor de cuatro cilindros encontrados (Boxer) de 1,749 cc, enfriado por aire situado detrás del eje trasero e impulsión (en las ruedas traseras).

Las similitudes entre el Tatra T97 y el KdF-Wagen (Kranf durch Freude) desarrollado por Ferdinand Porsche bajo las órdenes de Adolfo Hitler eran tantas, que la empresa Checoslovaca Tatra entabló una demanda contra Porsche por plagio de diseño e ideas.

Durante el proceso de demanda en 1938 Ferdinand Porsche reconoció que muchas veces había visto “sobre el hombro de Ledvinka” y justo antes que se dictara una sentencia y el gobierno Checo estableciera el monto de la indemnización, Hitler –como cuenta la historia- le dijo a Porsche “Yo voy a solucionar a mi modo el problema entre Tatra y Volkswagen”.

Ese mismo año Alemania invadió Checoslovaquia y el asunto legal evidentemente se detuvo por completo, 500 vehículos T97 fabricados por Tatra fueron confiscados y con el paso del tiempo olvidados.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, Tatra emprendió nuevamente el proceso judicial en contra de Ferdinand Porsche y de la empresa Volkswagen y en 1961 mediante un acuerdo extrajudicial, Volkswagen “creadora" del Kdf-wagen, mejor conocido como Beetle pagó a la empresa Ringhofer-Tatra tres millones de marcos alemanes.

Esa es la razón por la cual VW no celebró los 75 años del Kdf-wagen en el 2013, y prefirió esperar al 70 aniversario del "Vocho" ya fabricado en 1945 en la Alemania aliada, después de la Segunda Guerra Mundial.

VW tuvo la “cautela” de no revivir esa vieja historia que involucró a personajes de la talla de Adolfo Hitler, el desconocido Hans Ledvinka o el habilidoso Ferdinand Porsche, que antes de probar su genialidad en el banco de dibujo, demostró sus dotes de “observador” –sobre el hombro de Ledvinka-.

 

MÉXICO

En México se fabricó la última edición del Vocho" hasta 2003; se produjeron en 58 años más de 21 millones de unidades. El último Vocho fabricado se encuentra en el Museo del Automóvil en Wolfsburgo, Alemania.

En diciembre de 1999, en Auto Clásica ´99, realizada en los jardines del hipódromo del Jockey Club de San Isidro, los visitantes eligieron al escarabajo como el auto del siglo.

A pesar de que se dejó de construir el escarabajo, éste sigue rodando por todo el mundo, en su forma original o modificada.

En Morelos hay una gran cantidad de propietarios de este tipo de autos. Cada uno tiene una historia muy peculiar.

 

EL LOCO

Horacio Gutiérrez Nava, o el “Pelón”, tiene 41 años de edad y es mecánico de oficio. Su negocio se llama taller mecánico Pelón Gutiérrez, ubicado en la carretera Zacatepec–Chiconcuac, colonia El Mirador, en Tlaltizapán (a unos metros de los de la Plan de Ayala, municipio de Zacatepec), Morelos, México.

Su pasión por los Volkswagen Sedan (VW) comenzó desde que era un niño y viajaba en un VW Sedan negro 84, llamado Goliat, propiedad de su papá.

A los 10 años, su jefe le compró un vocho, era azul, modelo 83, estaba desbielado y le dijo que se lo regalaba y que si quería manejar y a repararlos, debería aprender en él.

Fue en esos años que entró a trabajar en un taller especializado en Volkswagen Sedan y en Nissan, donde estuvo como ayudante y aprendiendo el oficio de mecánico por seis años.

A los 17 fue a Estados Unidos a trabajar como mecánico con su tío, que tiene un taller de restauración de vochos. Ahí laboró 10 años arreglando vochos, combis y safaris. Después regresó a México. Desde entonces tiene su propio taller mecánico.

Horacio fundó un club de vochos llamado Club Sur 1600, donde reúne a toda su familia vochera.

“Lo más culero que me ha pasado fue cuando trabajaba en Estados Unidos, en California. Nos dejaron un vocho para arreglar la suspensión, lo arreglamos, y lo dejamos afuera del taller, por la tarde cuando lo quisimos meter el vocho ya no estaba. Pensamos que el dueño se lo había llevado, pero cuando hablamos con él nos dijo que no, que no lo había recogido. El dueño del taller tuvo que pagar el vocho, nos lo habían robado. Lo bueno que fue allá, en el gabacho, aquí nunca me han robado nada”, platica.

El mayor orgullo de Horacio es su vocho, llamado el Loco.

El Loco es un Volkswagen Sedan 65, tiene un motor 1600, estilo Custome. Hace 16 años que lo compró y comenzó su transformación: el toldo está recortado, tiene quemacocos panorámico, puertas suicidas, rasuradas (sin manijas), la tapicería es roja y negra, en vinipiel, entre muchas modificaciones.

“Cuando lo compré lo fui a traer a la colonia Plan de Ayala. Estaba todo jodido; tenía las ruedas enterradas a la mitad, los ejes estaban pegando y las ruedas ponchadas. Las llantas no giraban y se rompieron, lo comencé a arrastrar. Entonces hablé con él y le dije: ‘Sabes qué carrito, no te agüites, te voy a arreglar y vas a tener una buena vida’, así le hablé para que se aflojara y me permitiera llevármelo; y entonces lo pude traer hasta el taller. Desde ese momento, el Loco nunca me ha dejado tirado. Me gusta traer un carro diferente. Muchos me han dicho que lo eché a perder, que lo hubiera restaurado y dejado como un clásico 65, pero un clásico lo trae cualquiera y yo traigo el Loco, que es único; son gustos y éste es mi gusto. Ha habido gente que me ha ofrecido una buena lana por el Loco, pero no lo vendo”.

El Loco sólo sale cuando hay eventos o salidas con el club, ya que está muy chaparro y el chasis pega en los topes y baches.

Horacio lo ha prestado para comerciales, para bodas, para quince años, para eventos especiales.

“El consejo que les doy a los que quieren comprarse uno es que lo hagan, no lo piensen dos veces; y si ya lo tiene que lo conserven y lo disfruten, es muy bonito tener un carro que todo mundo voltea a mirar. Un vocho te enseña a ser responsable, en mi caso, trato de andarlo al tiro; lo cuido más que a mí”, finalizó.

 

 

 

 

Página 1 de 64
logo
© 2018 La Unión de Morelos. Todos Los Derechos Reservados.