Antonella Ladino

Antonella Ladino

Se aplazó el llamado a las asesorías hasta contar con la certeza de pago: IEBEM.

Luego de que en las instalaciones de algunas escuelas de Morelos, padres de familia y docentes colocaron lonas para exigir la reanudación de las clases de inglés como parte del derecho de los niños a una educación universal, el director general del Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM), Eliacin Salgado de la Paz, reiteró que en la entidad se aplazó el llamado a las asesorías hasta contar con la certeza de su pago.

Las lonas que colocaron los paterfamilias se encuentran en varios planteles, como en la escuela primaria federal “Vicente Guerrero”, de la colonia Satélite en Cuernavaca, en la cual se menciona que todos los niños tienen derecho a una educación universal e inclusiva porque así lo dicen las organizaciones internacionales.

“Inglés ya viene en las boletas es parte del currículo escolar. No al retroceso, por una educación universal, justa e inclusiva; el derecho es de todos los niños”, se lee en las lonas.

Al respecto, Salgado de la Paz señaló que es una situación lamentable que afecta al sector magisterial a nivel nacional, pero afirmó que en Morelos los 330 maestros de inglés del programa estatal continúan con sus clases de manera regular en el nivel preescolar y primaria, siguiendo el programa de estudios y atienden a cerca del 90 por ciento de la población escolar.

Indicó que desde el pasado 11 de enero los maestros de educación básica retomaron las actividades escolares en apego al calendario escolar del ciclo 2020-2021 emitido por la Secretaría de Educación Pública (SEP). Sin embargo, detalló que en el estado están a la espera de la definición de la operatividad y aplicación de recursos del programa nacional de inglés (Proni) por parte de las autoridades federales.

En ese sentido, dijo que en Morelos se decidió aplazar el inicio de la labor de los 110 asesores externos adscritos a este programa, hasta contar con la certeza de su pago. Mientras tanto, se mantienen las gestiones ante las autoridades federales, porque los recursos con los que cuenta el IEBEM son limitados y se necesitan más de 11 millones de pesos para hacer frente al ese pago de los 110 docentes.

 

 

 

Labora hasta de madrugada para obtener 400 pesos de ingresos.

Jorge trabajó por muchos años como chofer de taxi, pero hace más de un año se registró como conductor de Didi, un servicio de transporte privado que se ofrece por medio de una aplicación de teléfono, porque quería cambiar de empleo. Sin embargo, no imaginó que tendría que trabajar hasta en la madrugada para obtener al menos 400 pesos al día.

Contó que el trabajo en la plataforma tiene ventajas porque puede obtener mucha clientela, sin embargo, al ser viajes que se cobran a bajo precio tiene que trabajar desde muy temprano y hasta en la madrugada para reunir dinero suficiente para solventar los gastos de su casa.

Asegura que la mayoría de los pasajeros cumple con las medidas de higiene básicas, como el uso del cubrebocas y cuando alguno no lo lleva puesto, antes de empezar el viaje lo invita a ponerse el tapabocas. Si se molestan les informa que entonces no podrá llevarlos.

Además de la crisis económica a la que se enfrentan por la pandemia del covid-19, dijo que los conductores de Didi han sido víctimas de asaltos y hasta sufren el robo de sus vehículos. Por eso evitan ingresar a colonias donde las calles son de terracería, como la Josefa Ortiz de Domínguez y Vicente Guerrero en Jiutepec, así como en la Antonio Barona de Cuernavaca.

El entrevistado también refirió que al inicio de año el precio del combustible aumentó, por lo que el dinero solo alcanza para comprar gasolina  conforme se va acabando y no para llenar el tanque de una sola vez.

 

 

 

Consejo Ciudadano de Seguridad hace llamado a denunciar

Los servicios de alimentos para llevar disminuyeron en los últimos meses

Por la pandemia del covid-19 perdió su empleo.

Marco Antonio tenía un trabajo estable en el área de mantenimiento de una escuela de música, pero cuando llegó la pandemia del covid-19 lo suspendieron de manera temporal, por lo que tuvo que buscar otro empleo para poder hacer frente a los gastos en su casa.

El único empleo que encontró fue como repartidor de comida por medio de la aplicación de teléfono de Rappi y desde hace seis meses recorre varios municipios de la zona metropolitana entregando alimentos.

Cuando empezó la emergencia sanitaria, dijo, sus ingresos económicos eran buenos, pero desde que Morelos retrocedió al color rojo en el semáforo epidemiológico los pedidos de la clientela bajaron en un 50 por ciento, tanto, que al día con mucho esfuerzo realiza diez viajes.

Actualmente sus ingresos económicos son de unos 250 pesos, los cuales debe hacer rendir para comprar lo necesario para la alimentación de su familia y pagar servicios como agua y luz, además del combustible para su motocicleta.

También contó que por la situación de inseguridad solo trabaja de ocho de la mañana hasta las ocho de la noche y evita entregar pedidos en colonias como La Lagunilla y Alta Vista en Cuernavaca, así como en Vista Hermosa de Jiutepec, donde sus compañeros han sido asaltados.

“Hace dos días a un compañero lo asaltaron afuera de Plaza Cuernavaca, le quitaron el teléfono y meses atrás a otro repartidor le quitaron la moto y le dieron unos balazos. Por eso no entramos a ciertos lugares, porque los rateros sacan el arma, nos quitan el teléfono y en ocasiones hasta la moto”.

Dijo que a la semana registran unos cuatro asaltos, pero la plataforma no los apoya en estos casos ni siquiera cuando sufren accidentes viales.

 

 

 

Estela perdió a diez integrantes de su familia por el covid-19.

En el puente del dragón del mercado Adolfo López Mateos (ALM), un pequeño negocio llama la atención de las personas. Se distingue de los demás porque está repleto de figuras del niño dios, entre las que destacan tres, por su vestimenta blanca, una leyenda que dice doctor, su cubrebocas y una careta.

Estela Garduño ofrece variedad de ropa y accesorios para la tradición de vestir al niño dios, previo a la celebración del Día de la Candelaria, el 2 de febrero.

Afirma que en los últimos días el niño más vendido es el que lleva puesto un tapabocas y su careta, porque la gente deposita su confianza en él para librar un contagio.

Confiesa que al principio no creía en la existencia del covid-19. Incluso pensó que era un invento de los chinos o un tema político, pero su voz se quiebra cuando recuerda que el virus le arrebató la vida a diez integrantes de su familia.

“Como fueron pasando los meses y con el cambio de semáforo empezamos a ver que se fueron muriendo familiares muy queridos y eso nos hace creer que sí existe. Se siente horrible, por eso nos tenemos que cuidar mucho y tener fe en que pronto vamos a salir, y que dios nos salve de esto, porque el virus sí existe”, dice al borde del llanto.

Señala que por la crisis económica que ha dejado la pandemia las ventas cayeron un 50 por ciento. Sin embargo, tiene la esperanza de que en los próximos días se incrementarán.

 

 

 

Piden a las Naciones Unidas su intervención para retomar trabajos.

La vocera del colectivo “Regresando a Casa Morelos”, Angélica Rodríguez Monroy, informó que interpusieron una queja ante el Comité de Desapariciones Forzadas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para que se haga un llamado al gobierno federal y al estatal en el cual se solicite retomar los trabajos para la identificación de los cuerpos exhumados en las fosas de Jojutla.

Rodríguez Monroy indicó que la queja se presentó en días pasados para que la ONU haga un llamado los gobiernos federal y estatal sobre las irregularidades de las exhumaciones de cuerpos en las fosas de Jojutla.

Además, solicitaron que se retomen de manera urgente los trabajos con las autoridades involucradas en el tema para la identificación de los 84 perfiles que se tomaron.

En este sentido, dijo que los familiares de desaparecidos mantienen su exigencia para que se priorice la identificación de cuerpos antes de volver a abrir la fosa común de Jojutla, así como los resultados de la identificación de las personas que fueron recuperadas en la primera fase del panteón de ese mismo lugar, ya que de los 85 cuerpos ninguno ha sido regresado a casa.

Los integrantes del colectivo también demandan la elaboración y publicación de un plan de exhumación que incluya los mapas de todas las fosas comunes de Morelos, acuerdos institucionales que garanticen la participación plena de las familias en los procesos y que asegure los recursos financieros, humanos y materiales necesarios.

 

 

En conferencia de prensa virtual, autoridades de Salud informaron este viernes que a la fecha en Morelos se han confirmado 15 mil 576 personas con coronavirus covid-19 -11 mil 131 con prueba PCR (reacción en cadena de la polimerasa, en sus siglas en inglés) y cuatro mil 445 por antígeno-, dos mil 26 casos están activos, se han descartado 24 mil 801 y están como sospechosos mil 456; se han registrado mil 827 defunciones.

De acuerdo con el reporte diario, en las últimas 24 horas aumentaron 360 contagios y seis fallecimientos en Morelos; en el sector salud suman mil 814 contagios, mil 514 recuperados estimados y 54 defunciones.

Del total de los casos confirmados, 65 por ciento de los pacientes ya está recuperado, 19 está en aislamiento domiciliario y otro cuatro en hospitalización, mientras que un 12 por ciento lamentablemente ha perdido la vida; se han estudiado 41 mil 833 personas.

En otro tema se informó que durante la pandemia se han atendido a las personas que se encuentran en las 51 casas de retiro en Morelos; el grupo más afectado por covid-19 son personas de entre 60 y 80 años y los síntomas más recurrentes son tos y fiebre: en estos casos, se observó que del 100 por ciento de contagios, el 73 por ciento requiere hospitalización y las principales comorbilidades son diabetes e hipertensión.

Morelos actualmente está en color rojo en el semáforo de riesgo epidémico por covid-19.

Alejandro estudia Biología en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), pero en sus ratos libres trabaja como repartidor de comida a través de la aplicación de teléfono de Rappi, para apoyar con los gastos económicos a su abuela.

A diferencia de otros repartidores de alimentos, que realizan su trabajo con una motocicleta, Alejandro recorre las calles de varias colonias de Cuernavaca en una bicicleta porque no cuenta con una moto, pero si con las ganas de trabajar para apoyar con los gastos.

“Vivo con mis papás, pero yo me hago más responsable de mi abuela. Además, me gustó este trabajo porque hay facilidad de trabajar en el horario que uno quiera”.

El entrevistado, dijo que dedica entre cinco y seis horas al día a su trabajo como repartidor de comida, tiempo en el cual puede reunir entre 100 y 150 pesos. Sin embargo, al no contar con una motocicleta la aplicación le asigna pocos servicios, de tal manera que con mucho esfuerzo realiza de cuatro a seis entregas de alimentos durante su jornada laboral.

Dice que la ventaja que tiene es que la bicicleta no necesita combustible y también que los clientes le dan propina de hasta 20 pesos, porque lo ven cansado al repartir alimentos con su bici, aunque la desventaja es que su calzado se desgasta más rápido o incluso se le rompe, como le ocurrió hace unas semanas, cuando se dirigía a entregar un pedido.

Además de la crisis económica por la pandemia del covid-19, sus compañeros le comentaron que la inseguridad está muy fuerte en varias colonias que no cuentan con alumbrado público, donde les han robado las motocicletas.

“Me han comentado que tenga cuidado. No me ha pasado nada, gracias a Dios, pero si me han dicho que la situación está muy fea, porque a varios les han quitado su moto; en ocasiones los pedidos los hacen los maleantes para asaltarlos”.

 

 

Sus ingresos diarios son de mil 300 pesos, menos 750 del combustible.

César, quien trabaja como operador del transporte público, contó que por la pandemia del covid-19 su situación económica está muy difícil, ya que la demanda de transporte bajó más del 60 por ciento. Para colmo, ante la falta de mantenimiento constante su vehículo ha presentado varias fallas, por lo que se vio obligado a solicitar con sus familiares dinero prestado.

Para salir de la crisis económica también se registró en tandas grupales que ofrecen algunos bancos, donde solicitó 20 mil pesos para comprar las piezas y reparar su unidad. De este préstamo, dijo que cada semana debe abonar mil 500 pesos. 

“A mi cuñada le debo como 14 mil pesos y a mi cuñado también le debo como 10 mil. Estoy esperando que me entreguen dinero de un préstamo para pagarle un poco a mi cuñada y disminuir mi cuenta. La situación está muy complicada. Por eso hay días en los que ya quiero tirar la toalla, pero después pienso que si me quedo sin trabajo ¿qué voy a hacer?”.

El entrevistado dijo que la unidad que maneja desde hace seis años, presentó fallas mecánicas y hasta la ponchadura de sus llantas, por lo que tuvo que comprar otras, usadas, porque el dinero no alcanza para piezas nuevas.

Indicó que hay días en los que sus ingresos son de mil 300 pesos de los cuales debe descontar 750 pesos para el combustible, por lo que le quedan 550 pesos diarios.

 

 

 

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