La pandemia dejó a Jorge una deuda de 15 mil pesos.

Todos los días y desde muy temprano Jorge González recorre las calles de la ciudad a bordo de su taxi en busca de pasajeros porque, dice, la pandemia del covid-19 le dejó una deuda de 15 mil pesos que debe abonar poco a poco hasta liquidar.

Trabaja como chofer de taxi desde hace 15 años y para él es la primera vez que una contingencia sanitaria afecta de manera grave en su economía, tanto que durante los primeros tres meses tuvo que solicitar un préstamo de 15 mil pesos para solventar gastos como el pago de la renta, de los servicios básicos y para comprar la despensa para su familia.

Dice que cuando llegó la pandemia se quedó sin ingresos y aunque en las últimas semanas aumentó el movimiento de personas en las calles, para los taxistas la situación económica no ha mejorado, porque la gente que sale a trabajar utiliza el transporte colectivo, ya que es más económico.

Además, el entrevistado refiere que hay mucha competencia entre compañeros y también de conductores que ofrecen el servicio de transporte por medio de aplicaciones telefónicas, como Uber y Didi y porque hay quienes ofrecen precios de hasta 27 pesos por viaje.

“Nosotros nos sentimos abandonados porque no hay apoyos ni de dinero y menos en despensas, el gobierno dice ‘hay emergencia, no salgan de casa’, pero ¿qué comemos? Yo tuve que pedir un préstamo para comer en la casa y pagar la renta; ahorita hay más gente en las calles, pero no hay servicios”.

Señala que por la pandemia hay ocasiones que con mucho esfuerzo reúne el dinero para entregar la cuenta de 250 pesos a su patrón, por lo que él se queda con unos 80 o 100 pesos diarios, ya que además paga la gasolina.

Aunque la emergencia sanitaria afectó a la economía de las familias, dice que aprendió a valorar lo poco que tiene, hasta un taco de frijoles, y agradeció que tiene salud y fuerzas para seguir frente al volante.

 

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Al día, el taxista realiza máximo 12 viajes.

Martín dice que cada año compra regalos para su esposa e hijos en Navidad, pero este año por la pandemia del covid-19 sus seres queridos podrían no recibir esos detalles, porque la situación económica está difícil y con mucho esfuerzo logra reunir 350 pesos diarios, de los cuales entrega un porcentaje para la cuenta y otro para la gasolina.

El entrevistado trabaja desde hace tres años como chofer de taxi y afirma que por la contingencia sanitaria la demanda del servicio bajó hasta en un 60 por ciento y al día apenas realiza entre 10 y 12 viajes, porque además hay mucha competencia.

“Desde que empezó la pandemia, el servicio está muy tranquilo. A veces termino de trabajar con 350 pesos (de ingresos) y de ahí entrego un porcentaje para la cuenta, pero hay días que no le doy ni un peso al patrón porque el dinero apenas alcanza para medio comer y comprar la gasolina, si no, no funciona el carro”.

Dice que durante los meses más fuertes de pandemia no recibió ningún tipo de apoyo y aunque después quiso solicitar un crédito para hacer frente a la crisis económica, su solicitud no fue aprobada porque sus ingresos son muy bajos.

Por lo anterior, refiere, trabajará horas extras para obtener mayores ingresos y ahorrar un poco de dinero, al menos para que su familia tenga una buena cena navideña.

Además, dice que en su casa también podrían quedarse sin altar sus fieles difuntos, porque además de que el dinero no alcanza, sería para cuidar las medidas de seguridad en la emergencia sanitaria.

 

   

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Viernes, 09 Octubre 2020 05:13

Se hizo taxista en vísperas de la pandemia

Antes del confinamiento ganaba hasta 600 pesos al día, pero ahora apenas le alcanza para entregar la cuenta.

Antes de que llegara la pandemia del covid-19, Juan José Anaya tenía ingresos económicos de hasta 600 pesos diarios como chofer de taxi, por lo que pensó que podría ahorrar dinero para comprar un coche, lo que no logró hacer porque la contingencia sanitaria afectó la demanda en el servicio de transporte y a la fecha no ha podido recuperarse.

Estacionado en el zócalo de Cuernavaca, el taxista cuenta que la situación económica está difícil, porque hay días en los que no entrega la cuenta completa -que es de 250 pesos- a su patrón y solo le deja entre 130 y 150 pesos al dueño del auto, para poder llevar al menos 200 pesos para la alimentación de su familia.

Dice que lleva apenas un año en esa actividad y antes de la emergencia sanitaria sus ingresos eran de hasta 600 pesos. En cambio, hoy tiene que trabajar desde las seis de la mañana hasta las nueve de la noche para poder descansar los domingos junto a su familia.

“Cuando empezó la enfermedad (covid-19) no había nada de pasaje y algunos días que no me llevaba ni un peso, pero tenía que seguir porque tengo un bebé y necesita comer; tuve que limitarme en muchas cosas, no gastar dinero en la calle y comprar solo productos de la canasta básica, porque lo que menos quería era pedir un préstamo y luego no poder pagarlo”.

El entrevistado refiere que entre sus propósitos de Año Nuevo estaba el comprar un coche para su familia y aunque la contingencia interrumpió sus planes, logró unir a sus seres queridos y la situación le recuerda que es necesario mantener los hábitos de higiene para estar saludables, además de ahorrar y no gastar en cosas innecesarias.

De su trabajo refiere que hasta el momento no ha negado el servicio a personas que no usan los equipos de protección y aunque tiene miedo de un contagio no puede obligar a los demás a usar el cubrebocas. Sin embargo, él todos los días lava con cloro y agua su taxi y durante su jornada usa tapabocas y gel antibacterial.

 

 

 

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Jueves, 17 Septiembre 2020 05:18

Se quedó sin ahorros por culpa del covid-19

Ha pensado en pedir un préstamo, pero sus ingresos son de 100 pesos.

Aunque ayer fue día festivo, Nicolás Barrera salió a trabajar y a bordo de su taxi recorrió las calles del centro de Cuernavaca en busca de pasajeros, pero encontró pocos, porque dice que la escasa gente que había en las calles esperaba para tomar el transporte colectivo, porque es más económico.

Desde hace once años el entrevistado  trabaja como chofer de taxi y afirma es la primera vez que sus ingresos económicos disminuyen tanto, que ha pensado en solicitar un préstamo, pero se arrepiente porque -dice- por la pandemia del covid-19 su situación económica podría empeorar, lejos de beneficiarse con un crédito.

De su trabajo, cuenta que por la contingencia sanitaria sus ingresos son de apenas 100 pesos diarios los cuales le alcanzan para medio comer, porque además debe destinar un porcentaje para el combustible.

“En el pasaje, de un 100 por ciento bajó hasta el 30 por ciento. La situación está muy fea y no sabemos cuándo va a mejorar, pero esperemos que sea pronto porque el dinero que tenía ahorrado ya se acabó y aunque he pensado en pedir un préstamo también pienso que en lugar mejorar, la situación podría empeorar”.

Dice que la ventaja que tiene es que es dueño del taxi, de lo contrario la situación sería más difícil, pues tendría que trabajar más para conseguir dinero para entregar la cuenta.

El entrevistado señala que su economía se ha visto más afectada por las clases en línea, ya que antes “su fuerte” era llevar y recoger a los niños de varias escuelas. 

 

 

 

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Para él, negar el servicio no es una opción.

Fernando lleva tres cubrebocas en la guantera de su taxi porque dice que se ha encontrado con personas que no llevan puesto el tapabocas y para evitar negar el servicio prefiere obsequiarles este equipo de protección contra el covid-19.

También lleva una botella de gel antibacterial y otra de sanitizante para ofrecerlo a los pasajeros, en caso de que lo necesiten.

De su trabajo cuenta que hay días en los que realiza hasta 15 servicios, pero en otros con mucho esfuerzo logra hacer 10 viajes, por lo que sus ingresos económicos son de apenas 200 pesos diarios.

“Yo no puedo negar el servicio porque el dinero hace falta, pero si veo que no traen el cubrebocas les pido que por favor lo usen y se lo ponen; me he dado cuenta que sí lo traen, pero en la bolsa o en la bolsa de su camisa (en el caso de los hombres)”.

Señala que por la contingencia sanitaria la demanda en el servicio de taxi bajó hasta en un 80 por ciento y agradece que cuenta con el apoyo de su esposa para dividirse los gastos del hogar, de lo contrario -dice Fernando- no podría solo con esa responsabilidad.

El entrevistado explica que al ser propietario del vehículo no tiene que entregar cuenta, sin embargo, la desventaja es que aunque lleva 20 años frente al volante sigue pagando la renta de placas.

 

 

 

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Jueves, 03 Septiembre 2020 05:15

El dinero apenas alcanza para comer: taxista

Fernando tiene deudas que superan los 20 mil pesos.

Fernando Hernández detuvo su taxi sobre la avenida Boulevard Juárez del centro de Cuernavaca para esperar a los clientes que salen de una tienda departamental, sin embargo, dice que son pocos los que toman el servicio y hasta el mediodía de ayer solo llevaba seis viajes de trayectos cortos por los que cobró entre 35 y 40 pesos.

Refiere que por la pandemia del covid-19 sus ingresos como chofer de taxi disminuyeron en gran porcentaje y con mucho esfuerzo logra llevar a su casa 300 pesos para la alimentación de su familia y otros 250 para el combustible, cuando en meses anteriores obtenía hasta 500 pesos libres.

“Hasta ahorita no hemos visto los apoyos y en mi caso no fui beneficiado porque no soy dueño de las placas, solo del carro. La afectación económica es como del 70 por ciento y por la contingencia me atrasé con algunos pagos que tengo que hacer cada mes, y ahorita ya debo como 20 mil pesos”.

El entrevistado refiere que ha pensado en solicitar un préstamo para hacer frente a la crisis económica, ya que se le ha complicado depositar el dinero por la renta de su casa y el mismo por la renta de placas del taxi, de este último dice se atrasó con dos pagos mensuales.

Sin embargo, piensa que lejos de verlo como ayuda su situación económica podría agravarse, pues estaría más endeudado.

Por la emergencia sanitaria, Fernando solo recibió una despensa pero desde hace dos meses.

 

 

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Al día realiza seis servicios de taxi.

Plutarco Antonio Bárcenas dice que desde que llegó la pandemia del covid-19 la clientela del taxi disminuyó en más del 50 por ciento. Afirma que antes realizaba hasta 20 servicios al día, pero hoy con mucho esfuerzo logra hacer entre cinco y seis viajes.

Además, señala que durante los primeros meses de contingencia su patrón le disminuyó a 125 pesos la cuenta, pero con el cambio de color rojo a naranja en el semáforo epidemiológico tiene que entregar 150 pesos diarios, aunque hay días en los que no sale ni para comer.

Su experiencia como chofer de taxi es de siete años y asegura es la primera vez que sus ingresos económicos disminuyen tanto, por lo que ha tenido que aceptar viajes de 25 pesos para llevar aunque sea poco dinero para la alimentación de su familia.

“Desde que llegó la enfermedad no hemos visto los apoyos… y la afectación al sector transporte es mucha porque no hay pasaje, y además cuando empezó la contingencia la gasolina bajó, pero ahorita ya regresó a su precio normal”.

De su trabajo cuenta que desde las seis de la mañana sale a buscar pasaje y por lo regular se estaciona en los andenes del mercado Adolfo López Mateos (ALM) a esperar a los consumidores, pero hay días en los que pasa más de tres horas sin clientes y en ocasiones durante el día solo realiza seis servicios.

Sobre el uso obligado del cubrebocas para evitar contagios del virus, Plutarco señala que hasta la fecha no ha negado el servicio a los que no lo usan, porque lo que hace falta es el dinero.

 

 

 

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Miércoles, 26 Agosto 2020 05:10

Por la pandemia, taxista se endeudó

Trabaja desde las seis de la mañana y sus ingresos son de 200 pesos.

Por la pandemia del covid-19, Adrián se vio obligado a solicitar un préstamo de seis mil pesos porque sus ingresos como chofer de taxi son insuficientes para solventar los gastos médicos de su esposa, que hace unas semanas enfermó de la columna.

Adrián Antúnez trabaja como chofer de taxi desde hace seis años y afirma que actualmente la clientela ha disminuido tanto que algunos días ha quedado a deber la cuenta, pues con mucho esfuerzo logra reunir el dinero para el combustible.

“El servicio ha bajado demasiado, apenas vamos sacando para comer pero hay que buscarle porque tenemos que entregar la cuenta porque el patrón no la perdona; haya o no trabajo hay que entregarla, y si no al otro día tenemos que completarla”.

De su labor cuenta que al día realiza entre ocho y diez servicios, trabajando de seis de la mañana a cinco de la tarde. Cada viaje lo cobra a entre 35 y 40 pesos. Al día debe reunir unos 700 pesos, para entregar 200 pesos de cuenta, 300 para el combustible y 200 para llevar comida a su familia.

“Nos prometieron que nos iban a apoyar durante la pandemia y es la fecha en que no nos han dado nada. A mí solo me tocó una despensa del ayuntamiento y eso porque fuimos a cerrar calles y así los obligamos a que nos apoyen, pero nada más”.

A pesar de que en los últimos días se ha observado mayor movilidad de personas en las calles de varios municipios, este no se ha visto reflejado en el servicio de taxi, ya que por la crisis económica las familias prefieren usar el transporte colectivo.

El entrevistado dice que por la pandemia hay días en los que espera hasta dos horas para tener clientes, como ayer, cuando hasta el mediodía apenas había realizado cuatro viajes en seis horas.

 

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Martes, 25 Agosto 2020 05:15

Aplauden taxistas combate a pirataje

El Tribunal de Justicia Administrativa desechó más de 200 juicios promovidos por taxistas que operan con permisos ilegales.

El presidente de la Coalición de Representantes del Transporte Público de Morelos, Víctor Mata Alarcón, celebró la determinación del Tribunal de Justicia Administrativa (TJA), que desechó más de 200 juicios promovidos por taxistas que operan con permisos ilegales, otorgados en la administración de Graco Ramírez.


Para el líder transportista, con el sobreseimiento de dichos juicios solo se confirman las irregularidades que se cometieron durante la pasada administración, por motivos económicos y electorales.


Mata Alarcón recordó que la expedición de los permisos se propició desde el inicio del gobierno de Graco Ramírez, cuando se impulsó la regularización de taxis "pirata" en el 2014, pero se agravó con la llegada a la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMyT) de Jorge Messeguer Guillen, quien determinó expedir permisos provisionales en lugar de los títulos de concesión a los transportistas que participaron en dicho proceso, documentos que fueron utilizados para promover el voto a favor del excandidato a la gubernatura Rodrigo Gayosso Cepeda, hijastro del exgobernador.


Por ello, señaló, la actual administración que encabeza Cuauhtémoc Blanco Bravo determinó iniciar una investigación a dicho proceso que se impulsó desde la Secretaría de Movilidad y Transporte, pues concesionarios denunciaron que cerca de 10 mil taxis, y hasta unidades que prestan servicio colectivo, operan con permisos ilegales.


"La autoridad mantiene una demanda por haber hecho estos malos manejos en la Secretaría de Movilidad, desde Gómez Basilio, Manuel Santiago Quijano, Jorge Messeguer y David Martínez, que eran los secretarios y que provocaron esta situación y sabemos de la demanda de la Contraloría. A Noé Sandoval, quien fuera director de Transporte,s se le atribuye la firma de esos permisos y por eso pisó Atlacholoaya", refirió.


Con la determinación del TJA, agregó, la Secretaría de Movilidad y Transporte tiene los elementos suficientes para promover operativos en contra de las unidades que circulan con permisos que vencieron desde el 2018 y que legalmente nunca fueron válidos.


No obstante, Mata Alarcón dijo que se prevé que estos casos sigan judicializados pues los taxistas tienen oportunidad de solicitar la revisión de la determinación del TJA y promover juicios de amparo.

 

 

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Labora 12 horas y sus ingresos son de 350 pesos diarios.

Frente al volante se observa una imagen religiosa que acompaña a Arturo durante su larga jornada como chofer de taxi. El entrevistado afirma que en tiempos de pandemia solo queda encomendarse a Dios para enfrentar la crisis económica y la inseguridad.

Arturo Ramírez Castrejón trabaja como chofer de taxi desde hace seis años y con tristeza cuenta que hasta el momento este sector no ha recibido apoyos económicos ni en especie, para paliar la situación económica por la contingencia sanitaria del covid-19.

Sobre su trabajo refiere que el pasaje ha bajado mucho y aunque trabaja 12 horas todos los días sus ingresos diarios son de 350 pesos por lo que agradece que, al ser propietario del vehículo, no tiene que entregar cuenta, pues de lo contrario el escenario para él sería todavía más crítico.

Arturo señala que otra de las ventajas a su favor es que no tiene una familia a la cual mantener, así que trabaja solo para sus gastos personales y su alimentación.

Por la pandemia del covid-19 y para evitar contagios del virus usa el cubrebocas durante su jornada, pero señala que no puede negar el servicio a quienes no usen los equipos de protección, porque en estos tiempos los taxistas “no están para ponerse exigentes”.

“No me puedo poner exigente porque no tenemos trabajo, si se lo ponen o no es algo que no me interesa; me interesa estar protegido, yo, para no contagiarme”.

Agradece que hasta la fecha nadie de su familia ni de sus conocidos se ha contagiado con el virus, sin embargo, él prefiere protegerse porque el virus está en todos lados y afecta a varios países.

 

 

 

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