Buscar competir contra Uber a partir de agosto.

Integrantes de la Federación Estatal del Transporte en Morelos se sumaron a la aplicación "Win Rideshare México para competir con "Uber" y otras empresas, y prestar el servicio público mediante el uso del celular.
Ante la reducción de la afluencia de pasajeros hasta en un 50 por ciento a consecuencia de la pandemia de covid-19, los taxistas pretenden operar mediante el uso de las nuevas tecnologías.


De acuerdo con Silvestre Mendoza Villalobos, presidente de la Federación Estatal del Transporte, "Win" ya funciona en la Ciudad de México, Monterrey y Ciudad Juárez, Chihuahua y prevén que llegue a Morelos en el mes de agosto.
"Estamos a 100 conductores de cumplir con el trámite de los mil choferes que deben registrarse en la aplicación para que pueda operar y competir con otras aplicaciones que ya existen", señaló.


Mendoza Villalobos explicó que a diferencia de Uber, Didi y otras aplicaciones, Win les permitirá sumarse como accionistas y ganar hasta el 10 por ciento de las ganancias por recomendar a otros choferes y a usuarios.
De igual forma, el líder transportista mencionó que acudirán ante la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMyT) para registrarse como empresa de transporte que opera mediante la aplicación de celular y de esta forma trabajar como concesionarios.


Las quejas de los taxistas en Morelos en contra de Uber se deben, principalmente,  a que no paga ningún derecho ante la SMyT,  a diferencia de un concesionario del transporte público.
"Nosotros queremos invitar a más choferes a que se sumen y trabajemos de esta forma y hacer la competencia a las otras aplicaciones que no pagan", añadió

 

 

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La clientela no se ha incrementado con la reactivación de la actividad económica, lamenta Edgar.

Edgar Villalobos Olguín, quien trabaja como chofer de taxi desde hace 14 años- afirma que es la primera vez en su trayectoria que se ha visto obligado a negar el servicio los clientes cuando estos no respetan las medidas básicas de higiene para evitar posibles contagios de covid-19. Exactamente cuando no usan cubrebocas.  

El taxista cuenta que hace unos días tres jóvenes le solicitaron el servicio, pero ninguno de ellos usaba tapabocas, por lo que les dijo que no los podía llevar a su destino y ellos respondieron que no se lo pondrían y mejor esperarían otro taxi.

“Me da miedo el virus porque tengo familia, prefiero perder el servicio a contagiarme y luego contagiar a mis hijos o a mi esposa. Además tuve conocidos que fallecieron a casusa del covid-19 y por eso todos los días uso el cubrebocas; me lo retiro solo para comer o tomar agua y al subirme al carro me lo pongo otra vez”.

De su trabajo como taxista refiere que en las últimas semanas ha observado un incremento en el número de personas en las calles y la reapertura de más negocios, algo que no se ha reflejado en su economía, pues al día obtiene máximo 200 pesos pero la mitad son para la gasolina.  

Villalobos Olguín dice que antes de la pandemia sus ingresos eran de unos 500 o 600 pesos diarios y hoy con mucho esfuerzo puede llevarse 100 pesos a casa, los cuales entrega a su esposa para que los administre y alcance para la alimentación de sus hijos.

“En los 14 años que llevo como taxista nunca había visto que una enfermedad nos pegue tan fuerte, tanto que hemos tenido que bajar la tarifa mínima del servicio, que era de 30, y hoy aceptamos hasta 25 pesos porque no hay gente y luego pasamos hasta dos horas esperando clientes”.

 

 

 

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Miércoles, 22 Julio 2020 04:02

No deja ir a ningún pasajero

Aunque no se pongan cubrebocas.

El taxista Fernando Cueto Flores admite que tiene miedo de un posible contagio por covid-19, pero dice que no puede negar el servicio a los pasajeros que no usan cubrebocas porque lo que hace falta es el dinero.

Sobre su trabajo, cuenta que su base es una terminal de autobuses de Cuernavaca, pero decidió recoger clientes en la calle porque en ocasiones no le alcanza ni para entregar la cuenta de 600 pesos y algunos días debe esperar hasta tres horas para poder brindar un servicio.

“Hay gente que sube al taxi sin el tapabocas y otros que se lo quitan adentro del carro. Yo les digo que se lo pongan, pero me dicen que les fastidia porque a veces no pueden respirar y no les puedo decir que se bajen porque nosotros necesitamos dinero”.

Fernando refiere que por la pandemia su clientela disminuyó en más del 50 por ciento, por lo que tiene que trabajar más de 16 horas diario, pues hay días que solo realiza cinco servicios de base y otros cinco de calle, y aunque cada día hay más gente y más negocios abiertos, todavía no ven un incremento en la demanda, por lo que seguirá a la espera de que las cosas mejoren.

 

 

 

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Fernando es taxista experimentado.

Entre el ruido de vehículos que pasan por el circuito Adolfo López Mateos resalta la voz gruesa de un hombre que desde lejos grita: “taxi, señorita, taxi” una y otra vez. Es Fernando Vergara, quien lleva más de una hora esperando clientela.

Fernando muestra su lado amable y cuando alguien se acerca de inmediato abre la puerta de su vehículo Tsuru y pregunta “¿a dónde la llevo?” pero pocos lo abordan.

Cuenta que su experiencia frente al volante es de 30 años y es la primera vez que sus ingresos económicos disminuyen más de la mitad, a consecuencia de la pandemia por el covid-19.

Por ejemplo, dice que antes de la contingencia realizaba hasta 30 servicios durante el día y hoy con mucho esfuerzo hace unos cinco.

Para enfrentar esta situación, Fernando empieza su jornada a las cuatro de la mañana porque al final del día debe entregar 250 pesos de cuenta y 300 pesos para el combustible y llevar aunque sea 100 pesos a su casa para la alimentación de su familia.

Explica que de manera personal la contingencia sanitaria le dejó como lección lo necesario que es el apoyo mutuo, el cual no ha visto en los últimos meses.

“Si creemos o no en el virus es decisión de cada uno, pero por respeto a los demás debemos protegernos, porque la enfermedad ya está y tenemos que aprender a vivir así hasta que exista la cura. También pienso que deberíamos apoyarnos más en esta contingencia, pero lamentablemente no se ha visto nada de apoyo”.

 

 

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Jesús Astudillo Ponce, presidente de la agrupación de taxistas “Circuito de choferes Adolfo López Mateos”, afirmó que la mayoría de sus agremiados no están interesados en el programa Emergente de Apoyo al Transporte, porque consideran es un endeudamiento.

El apoyo anunciado por las autoridades estatales contempla un monto de cinco mil pesos, el cual se entregará a través de vales o tarjetas para cambiar por combustible en las estaciones de servicio, pero únicamente beneficiará a los concesionarios del transporte público en Morelos.

Astudillo Ponce, quien trabaja desde hace 30 años como chofer de taxi, refirió que la agrupación que dirige tiene un padrón de 96 conductores de autos de alquiler, ninguno de los cuales ha recibido apoyo económico para paliar la crisis financiera que ha dejado la pandemia por el covid-19.

Explicó que la mayoría de sus agremiados trabaja más de 14 horas al día para llevar por lo menos 100 pesos a casa.

Señaló que en las últimas dos semanas el servicio de taxi se incrementó en un 15 por ciento, sin embargo, este aumento no se ha visto reflejado en sus ingresos económicos, porque la mayoría de los viajes son de trayectos cortos y por los cuales cobran solo entre 25 y 35 pesos.

“La pandemia nos vino a dar en la torre porque hay gente que no saca ni lo de su gasolina, apenas le alcanza para la comida de su familia y otros compañeros, de plano, ya no entregan cuenta. El entrevistado asegura que por considerarse dentro del sector de mayor vulnerabilidad, actualmente trabaja solo cuatro horas al día para no poner en riesgo su salud y la de su familia.

 

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Viernes, 10 Julio 2020 02:17

Asesinan a un taxista en Yautepec

A bordo de un taxi, fue privado de la vida a balazos en el lugar conocido como “Los Avestruces”, en la colonia La Providencia.

Yautepec.- Un taxista fue asesinado a balazos en el lugar conocido como “Las Avestruces”, que se ubica en la colonia La Providencia de este municipio, la tarde del jueves.

Con base en información policial, alrededor de las 16:00 horas de ayer, vecinos realizaron una llamada telefónica al número de emergencias 911 para dar a conocer que una persona acababa de ser atacada con armas de fuego.

Asimismo, refirieron que la víctima estaba a bordo de un taxi Nissan Versa, con placas de circulación A-224-LTG, del sitio “Zaragoza”.

Unos minutos después, al sitio llegaron agentes de la Policía Morelos y paramédicos municipales.

Estos últimos pretendían brindarle los primeros auxilios al agraviado, pero se percataron de que ya había perdido la vida como consecuencia de varios impactos de bala que tenía en el cuerpo.

Al confirmarse el deceso, los agentes policiacos resguardaron la escena del crimen y comunicaron el hecho a la Fiscalía General del Estado (FGE).

En el sitio, elementos de la Policía de Investigación Criminal entrevistaron a algunas personas, pero no dieron a conocer detalles acerca del o los homicidas.

Una vez que los peritos de la Fiscalía Regional Oriente concluyeron las pesquisas, personal del Servicio Médico Forense realizaron el levantamiento del cadáver.

Más tarde, el occiso fue identificado en la morgue como Alfredo Julián “N”, quien tenía su domicilio en la colonia Atlihuayán de Yautepec.

 

 

 

 

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A raíz de la pandemia, los ingresos de Mario Alberto como taxista disminuyeron en un 80 por ciento.

Mario Alberto trabaja como chofer de taxi desde hace 30 años. De repente se para de la butaca de una terminal de Cuernavaca cuando ve la llegada de un autobús de pasajeros. En ese momento acomodó sus cubrebocas y empezó con su trabajo: “taxi señorita, taxi” una y otra vez, pero nadie lo abordó.

Antes de ese vano intento por conseguir pasajeros, el conductor contó que por la pandemia del covid-19 sus ingresos económicos disminuyeron en un 80 por ciento y lamentó que a pesar de eso no haya recibido ningún tipo de  apoyo.

A decir de Mario Alberto, durante la contingencia solo una persona afiliada a un partido político se acercó a este gremio para entregarles una despensa “pero incompleta” porque, dice, no traía bolsa de azúcar ni gelatina.

En entrevista, el taxista contó que trabaja en ese oficio desde hace 30 años y que todos los días hace base en la misma terminal de autobuses.

Explica que a raíz de la contingencia los camiones de pasajeros llegan a la central cada hora -antes llegaban cada diez o quince minutos- lo cual le ha dejado a él y a sus colegas con muy poco trabajo, porque no hay usuarios.

“La pandemia nos afectó mucho porque no tenemos servicios y tampoco hemos recibido apoyos. Desde que empezó la contingencia solo una persona vino a dejarnos una despensa, que traía pocos artículos, por ejemplo, le faltó el azúcar y la gelatina”.

Mientras espera a los pasajeros, platica que desde hace tres meses él y sus compañeros pasan hasta tres horas formados en la calle Netzahualcóyotl del Centro de la ciudad para conseguir pasajeros.

En ocasiones, durante su jornada laboral, solo hace un servicio, como el sábado, cuando se fue a su casa con 50 pesos en la bolsa.

Actualmente, sus ingresos económicos son de máximo 200 pesos, que deben rendir para pagar los servicios básicos -como agua y luz- y para la alimentación de su familia.

 

 

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Miércoles, 08 Julio 2020 05:00

Ya no le alcanza ni para el internet

Un taxista se queja de que lo que gana sólo le permitirá pagar la luz, pero no otros servicios.

Estacionado sobre la calle Abasolo del centro de Cuernavaca, Jorge Abel Armas García cuenta que por la contingencia sanitaria implementada a raíz del Covid-19, hay días que espera hasta tres horas para lograr un servicio de taxi.

Por la pandemia, sus ingresos económicos bajaron hasta un 80 por ciento. Antes de la emergencia sanitaria obtenía hasta 600 pesos diarios y hoy con esfuerzo reúne de 150 a 200 pesos trabajando de lunes a domingo.

El poco dinero que se lleva a casa alcanza para comprar alimentos para su familia pero ya no para pagar los servicios como internet y televisión de paga, por lo que seguramente tendrá que suspender estos “lujos” para solventar el recibo de luz, que aumentó en un 50 por ciento.

Abel tiene una experiencia frente al volante de 28 años y afirma es la primera vez que su economía se ve golpeada por una contingencia sanitaria, tanto que ha aceptado ofrecer el servicio de taxi por 25 pesos, aunque la parada mínima se cobra en 35 pesos.

“Entendemos la situación por la que estamos pasando y sabemos que muchos no tienen trabajo, creo que nadie esperaba esta pandemia y no nos preparamos con ahorros. En mi caso de ahora en adelante tendré que ser más precavido porque esta pandemia pegó duro en los bolsillos”.

Lamenta que a la fecha no han recibido ningún tipo de apoyo de parte de las autoridades y que solo un exfuncionario los apoyó con despensas.

“No hemos recibido ningún apoyo, pero pedimos que se compadezcan de los transportistas, que nos está pegando la emergencia y tenemos necesidades, muchos de nosotros somos padres de familia y tenemos que llevar dinero a casa”.

Cuenta que durante su jornada se ha encontrado con pasajeros que se niegan a usar cubrebocas porque no creen en la existencia del virus.

 

 

 

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Sus ingresos como taxista cayeron hasta un 90 por ciento debido a la emergencia sanitaria.

Para mitigar las afectaciones económicas que ha dejado la pandemia del Covid-19, Isidro López -quien trabaja como chofer de taxi desde hace 30 años- recurrió a los programas de apoyo que anunció la Secretaría de Desarrollo Económico y del Trabajo (SDEyT) para beneficio de este sector de la población.

El entrevistado refiere que tuvo conocimiento de un programa de apoyo hasta por cinco mil pesos y aunque no recuerda el nombre del programa al que, afirma, entregó documentos como su hoja de registro ante la Secretaría de Hacienda, dice que no pudo acceder a este apoyo económico porque el argumento que le dieron es que está casado por bienes mancomunados.

“Nos iban a dar apoyo de cinco mil pesos, me inscribí y llevé los documentos que pidieron y al final una licenciada se comunicó conmigo por teléfono; me preguntó mi nombre y luego preguntó si estoy casado por bienes separados o mancomunados; respondí que por bienes mancomunados y me dijo que por ese motivo no me podían dar el apoyo porque tenía que estar casado por bienes separados; no pregunté más ni le insistí y mejor le di las gracias”, contó Isidro López.

El chofer de taxi solicitó este apoyo económico porque sus ingresos económicos bajaron hasta en un 90 por ciento y actualmente con esfuerzo y trabajando más de 10 horas logra reunir 100 pesos diarios para la alimentación de su familia.

De su trabajo como chofer de taxi señala que en los últimos días ha observado un incremento en la movilidad de la gente por la apertura de negocios, pero ante la falta de dinero las personas no utilizan el servicio de taxi, por lo ha realizado viajes por 10 pesos para obtener recursos económicos que le permitan llevar comida a su familia.

A la fecha la Secretaría de Movilidad en coordinación con las secretarías de Hacienda, Desarrollo Económico y del Trabajo (SDEyT) y de la Contraloría, anunciaron que llevarán a cabo la implementación del “Programa Emergente de Apoyo para el Transporte Público”, al cual podrán acceder los concesionarios del transporte con y sin itinerario fijo.

El apoyo consiste en microfinanciamientos de tres y cinco mil pesos, los cuales se otorgarán en la modalidad de tarjetas para abastecer las unidades con combustible en las estaciones de servicio y centros de carburación autorizados.

 

 

 

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Óscar Villazana se dirigía a llevar un servicio de taxi a la colonia Antonio Barona de Cuernavaca cuando fue sorprendido por personal de la Secretaría de Movilidad y Transportes (SMyT), que le marcó el alto para acusarlo -afirma- de dar servicio de transporte  colectivo, por lo que su vehículo fue trasladado al corralón y a él le fue impuesta una multa.

Sobre los hechos ocurridos ayer en la mañana cuenta que en la avenida Vicente Guerrero fue abordado por tres jóvenes que le pidieron el servicio a la colonia Antonio Barona, pero una cuadra adelante fue detenido en un operativo que realiza la SMyT para verificar que los operadores del transporte público usen cubrebocas para evitar posibles contagios por el covid-19.

Asegura que él y los pasajeros llevaban puesto el cubrebocas, por lo que no había motivo para detenerlo, sin embargo, el argumento que le dio el personal de la Secretaría de Movilidad es que ofrece servicio de taxi por 10 pesos por pasajero, es decir reúne a varias personas que van a un mismo lugar y cobra menos que el costo del viaje normal.

De acuerdo con Óscar, los tres pasajeros afirmaron que tomaron el servicio de taxi normal, pero su versión no fue creíble para el personal de supervisión, por lo que fueron bajados del vehículo para que éste fuera trasladado al corralón.

“Yo no sabía por qué me detuvieron pero me llevaron al corralón y allá me dijeron que tenía que pagar 17 mil pesos y con el 50 por ciento de descuento la multa quedaba en ocho mil pesos. Entonces le hablé por teléfono a mi tía que trabaja en gestoría y se arreglaron con ella, y terminé pagando seis mil pesos; solo así me entregaron el carro, si no se quedaría ahí hasta el lunes”, contó el chofer de taxi.

Aseguró que alrededor de la una de tarde pagó la multa de seis mil pesos en la Secretaría de Movilidad y una hora después le entregaron su vehículo para seguir trabajando.

 

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