Antonella Ladino

Antonella Ladino

Afirma que sus ingresos económicos son de hasta 800 pesos diarios.

Brandon Quintero estudió la carrera de Ingeniería Industrial, pero se le ha complicado encontrar un trabajo relacionado con su carrera profesional -sobre todo desde que llegó la pandemia- por lo que desde hace año y medio se registró como repartidor de comida en la plataforma de Uber Eats.

Entrevistado mientras esperaba pedidos de alimentos en el centro de Cuernavaca, narró que como repartidor de comida sus ingresos económicos son buenos, incluso, mejores que en otros empleos, además de que tiene la oportunidad de trabajar de lunes a viernes en un horario de ocho de la mañana a nueve de la noche, jornada en la cual puede reunir hasta 800 pesos.

De su vida laboral, dijo, que antes trabajó en una cafetería, donde le pagaban mil 100 pesos a la semana, pero lo dejó porque le dijeron que en las plataformas los ingresos son superiores.

“Aquí nos va bien por el dinero, la única desventaja es que no cotizamos en el IMSS para tener Infonavit, aunque yo tengo seguro por parte del banco como conductor de la moto siempre hacen falta las prestaciones”. 

Sin embargo, se dijo contento en este empleo porque es dueño de su tiempo, no está sujeto a las órdenes de un patrón y porque puede realizar hasta 27 servicios al día. También agradeció que hasta el momento no ha sufrido situaciones violentas, como otros de sus compañeros, quienes -le dijeron-han sufrido intentos de asaltos en algunas colonias de la ciudad.

Por cuestiones de seguridad, dijo el entrevistado, a partir de las siete de la noche evita entrar a colonias como la Lagunilla y Alta Vista en Cuernavaca y cuando recibe un pedido para esa zona lo cancela.

 

 

Viernes, 08 Enero 2021 05:07

“Subió la gasolina”

Por la pandemia sus ingresos como chofer de taxi son de 300 pesos diarios.

Moisés Hernández, quien trabaja como chofer de taxi, asegura que en los últimos días el precio del litro de gasolina subió un peso y en algunas estaciones de servicio ubicadas en Cuernavaca, se vende hasta en 17 pesos. Sin embargo, en lugares de la zona oriente del estado como Cuautla el combustible se elevó hasta en 22 pesos el litro de la premium.

El entrevistado dijo que desde el primero de enero aumentó el precio de la gasolina, aunque éste varía dependiendo de la zona, pero él la ha comprado en 17 pesos el litro. 

Además, dijo que también subieron algunos precios de los productos de la canasta básica; por eso su familia realiza sus compras en el mercado Adolfo López Mateos (ALM) porque es más económico.

De su trabajo como chofer de taxi, contó que a raíz de la emergencia sanitaria los servicios clientes disminuyeron casi en un 50 por ciento, por lo que sus ingresos económicos varían entre 200 y 300 pesos al día.

Por la crisis sanitaria, dijo, en el sitio de taxi en el que labora espera hasta tres horas por un viaje;  por eso sale a las calles a buscar pasajeros, porque todos los días debe entregar 200 pesos de cuenta a su patrón.

“Por la pandemia hay pocos servicios de taxi, al día realizo unos ocho viajes de calle porque en el sitio de taxi esperamos horas para que pidan un servicio. Lo bueno es que el patrón nos deja levantar clientes en la calle y así compensamos un poco la situación”.

Su jornada laboral es de doce horas de lunes a jueves, ya que para hacer frente a la crisis económica que ha dejado la pandemia el resto de la semana trabaja como jardinero.

 

 

 

Conductor de Didi trabaja más de 15 horas para comprar alimentos para su familia.

La emergencia sanitaria provocada por la pandemia del covid-19 ha dejado grandes afectaciones en la economía de las familias, por lo que José Antonio Pantaleón trabaja más de 15 horas al día como conductor de Didi -el servicio de transporte que se ofrece por una aplicación de teléfono- para poder comprar lo necesario para la alimentación de su familia.

Hace un año empezó a trabajar en la plataforma de Uber y después se registró en Didi para aumentar sus ingresos económicos, pero cuando llegó la pandemia del covid-19 los servicios bajaron a más de la mitad al igual que sus ingresos.

“El trabajo está muy escaso y mal pagado, pero en meses anteriores los ingresos estaban para llorar, porque solo alcanzaba para comprar comida y gasolina. Nos enfrentamos a una crisis muy fuerte porque trabajamos todo el día y solo con las dos aplicaciones podemos llevarnos un poquito más de dinero”.

El entrevistado refirió que su jornada laboral empieza a las seis de la mañana y termina a las once de la noche, y solo descansa para tomar sus alimentos, porque tiene tres hijas, las que toman clases virtuales y él necesita dinero para pagar servicios como luz e internet. 

“Afortunadamente en la casa tenemos una computadora en la casa y ahí toman sus clases las niñas, pero, por ejemplo, yo tenía contemplado gastar cierta cantidad de dinero cada semana y ahora con la pandemia gasto más porque mis hijas usan el internet y comen en la casa; antes estaban en escuelas de tiempo completo y una que va en el kínder le daban de almorzar y ahorita todo es diferente”.

Sobre la situación de inseguridad, dijo que evita ingresar a colonias como Antonio Barona y Lagunilla en Cuernavaca, para no ser víctima de asaltos.

A veces brinda el servicio en ese rumbo, pero deja al cliente sobre la avenida y les informa que por seguridad no puede ingresar a privadas.

 

 

Miércoles, 06 Enero 2021 05:01

Canceló un viaje por temor a ser asaltado

Pandemia e inseguridad, lo que más afecta a conductores de Didi.

Carlos Manuel tenía un trabajo estable en una empresa desde hace cinco años, pero cuando llegó la pandemia del covid-19 fue despedido y por varios meses estuvo buscando empleo, pero solo encontró colocación como conductor de Didi, un servicio de transporte que se ofrece por medio de una aplicación de teléfono.

En esa labor, el entrevistado narra que hay días en los que le va bien y sus ingresos económicos son de hasta 300 pesos trabajando desde las cinco de la mañana hasta las siete de la noche. Sin embargo, lamentó que por la pandemia la plataforma aumentó del 15 al 20 por ciento la comisión que deben entregar los socios y disminuyó las tarifas para los clientes.

“Por la pandemia los ingresos han disminuido hasta en un 50 por ciento, pero no hay de otra, tenemos que seguir. En este trabajo no siempre conviene porque las tarifas son económicas y además hay pocos servicios porque varios lugares cerraron sus puertas”.

El entrevistado señaló que además de la crisis económica por la pandemia del covid-19, también están expuestos a la inseguridad. Por eso en algunas ocasiones tuvo que cancelar servicios para evitar ser asaltado.

Un caso reciente, refirió, ocurrió hace unos días cuando un cliente le solicitó un viaje, pero cuando llegó al lugar observó una camioneta gris con tres hombres, que parecían tener otras intenciones, por lo que canceló el viaje.

Por lo anterior evita realizar servicios en colonias como Pueblo Viejo, Lomas del Carril y La Azteca en Temixco así como La Prohogar en Emiliano Zapata y Alta Vista y Antonio Barona en Cuernavaca, porque según le dijeron sus compañeros, se han registrado varios asaltos, e incluso, han documentado al menos ocho robos de unidades a la semana.

 

 

 

El dirigente del organismo empresarial dice que la medida puede provocar el cierre de establecimientos, debido a los daños que ha causado la pandemia.

Antonio Sánchez Purón, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Cuernavaca (Canaco-Servytur) señaló que el aumento al salario mínimo que aprobó la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) llegó en el peor momento, porque los empresarios enfrentan una crisis económica originada por la pandemia del covid-19, por lo que uno de los factores negativos sería el cierre de negocios y que no haya incremento de empleos.

Indicó que la determinación de aumentar en 15 por ciento el salario mínimo va a generar una mayor presión para la firma de contratos colectivos a nivel sindical, además de una presión grande hacia una situación inflacionaria porque de una u otra forma el sector patronal tendrá que buscar recursos para hacer frente a este incremento.

“En otro momento de la economía no lo veo mal, el hecho de que la gente tenga mayor cantidad adquisitiva (sic) pero el recurso tiene que salir de los empresarios y ahorita no estamos en el mejor momento para hacer frente a un incremento salarial. Esto tuvo que analizarse a fondo, sin embargo, ya está, pero uno de los factores podría ser el cierre de negocios y que no haya incremento de empleos”, afirmó el líder camaral.

Sanchéz Purón también puntualizó que hasta el momento y de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) por la pandemia del covid-19 en Morelos 25 de cada 100 negocios cerraron sus puertas de manera permanente. Sin embargo, la cifra podría incrementarse a entre 35 y 40 de cada 100 negocios. 

En entrevista, el empresario afirmó que hasta el momento no hay una cifra exacta del cierre de negocios, pero durante la emergencia sanitaria los más afectados son los que ofrecen servicios, como restaurantes y fondas, al igual que los dedicados al turismo, por las restricciones que acarrea el cambio de color en el semáforo.

 

 

 

Domingo, 03 Enero 2021 07:28

Prevén aumento en la pieza del pan

Por la pandemia del covid-19 algunos productores dejaron de elaborar pan

 El presidente de los productores de pan artesanal en Cuernavaca, Jorge Hernández García, confirmó que en los próximos días se prevé un aumento del 10 por ciento en el precio del pan, porque los insumos para la elaboración, como harina, azúcar y huevo, también subieron.

Señaló que este año ha sido difícil para los productores porque no se realizaron eventos culturales y tampoco la exposición de pan artesanal, donde pueden ofrecer y vender sus productos; incluso, en la temporada del Día de Muertos sus ventas bajaron hasta un 70 por ciento.

Por lo anterior, dijo que en febrero próximo llevarán a cabo una asamblea junto con los productores de pan para discutir el aumento al precio de este producto, el cual sería del 10 por ciento, en el caso del pan dulce, es decir, subirá de cinco a seis pesos, mientras que el salado subirá 50 centavos.

Hernández García afirmó que derivado de la crisis económica que ha dejado la pandemia del covid-19, algunos productores de pan dejaron este oficio para buscar otra fuente de ingresos, como conducir un taxi, porque en estos tiempos las panaderías ya no son costeables.

“Fue un año difícil para este sector, principalmente por la falta de espacios para poder vender el producto. Este año se vio mucha dificultad para obtener los insumos básicos. Los proveedores dijeron que también subirán los precios. Por esta situación algunos estamos tratando de sobrevivir, aunque no se vean las ganancias”.

En ese sentido, hizo un llamado a la población para consumir productos locales, y a los funcionarios que pretendan regalar rosca de reyes, el próximo seis de enero, a adquirir sus productos con este sector.

Los municipios más inseguros son Cuernavaca y Jiutepec

Manuel, quien trabaja como conductor de Didi -un servicio de transporte que se ofrece por medio de una aplicación de teléfono- señaló que además de la crisis económica por la que atraviesan a consecuencia de la pandemia del covid-19, se enfrentan a la inseguridad, y principalmente al robo de vehículos.

El entrevistado contó que entre sus compañeros han documentado al menos dos robos de vehículos al día. Los asaltos ocurren principalmente en colonias con poco alumbrado y calles sin pavimentar que se ubican en Cuernavaca y Jiutepec.

De su trabajo dijo que por la emergencia sanitaria hay pocos servicios, y al día con mucho esfuerzo realiza unos 14 viajes con tarifa mínima de 30 pesos, de tal manera que sus ingresos económicos varían entre 200 y 300 pesos diarios.   

“La situación está muy difícil, pero no hay de otra, hay que aprender a vivir con el virus y con lo que tenemos, porque sabemos que el covid-19 llegó para quedarse. Aunque también debemos cuidarnos entre nosotros porque la inseguridad está fuerte. Sabemos que al día se roban hasta dos carros de los conductores de Didi”.

Ante la situación de violencia, el entrevistado aseguró que en algunas ocasiones ha cancelado los servicios cuando “a simple vista” se ve que los pasajeros tienen otras intenciones, porque, en su opinión, “no se ven bien”.

Entrevistado afirma que la inseguridad y la pandemia son otros factores de afectación económica.

La contingencia sanitaria por el covid-19, la inseguridad y el servicio de transporte privado que se ofrece por medio de aplicaciones de teléfono son los principales factores de la crisis económica, que han registrado los conductores de taxi en los últimos años.

David Rodríguez, quien trabaja como chofer de taxi desde hace 20 años, señaló que por la pandemia del covid-19 sus ingresos económicos disminuyeron en más de la mitad y al día con mucho esfuerzo logra reunir 200 pesos, los cuales deben alcanzar para comprar lo necesario para la alimentación de su familia.

Aunado a la crisis económica ocasionada por la emergencia sanitaria, este sector también ha sido blanco de violencia por lo que aseguró evita realizar servicios a colonias como Alta Vista en Cuernavaca porque en esta zona varios de sus compañeros han sido víctimas de asaltos, principalmente de robo de unidades.

“En estos 20 años que llevo trabajando como taxista no me ha pasado nada violento, pero a mis compañeros les han robado sus carros en algunas colonias que son muy inseguras, como Alta Vista”.

El entrevistado refirió que en los últimos tres años también ha registrado afectaciones económicas y disminución de hasta un 40 por ciento en los servicios por la competencia que tienen con los conductores de Uber y Didi, que ofrecen servicios de transporte privado por medio de aplicaciones de teléfono.

De su labor, dijo que en las últimas semanas tuvo que negar el servicio de taxi a algunas personas porque no llevaban puesto el cubrebocas, el cual es una obligación para disminuir contagios del covid-19.

 

 

 

Los operadores del transporte público abandonaron su trabajo por la crisis económica y para evitar contagios.

El presidente de la Federación Auténtica del Transporte (FAT), Dagoberto Rivera Jaimes, señaló que por la crisis económica que ha dejado la pandemia del covid-19, pero también para evitar posibles contagios, al menos 300 operadores del transporte público abandonaron su trabajo y emigraron a otros estados.

Puntualizó que la FAT agrupa 900 unidades de diferentes organizaciones y derivado de la emergencia sanitaria, el 30 por ciento de los operadores del transporte colectivo manifestó su deseo de dejar el trabajo y buscar otras opciones de empleo en otros estados o intentar emprender un negocio familiar.  

“Algunos operadores han empezado a buscar otras vías de trabajo. Hay quien dice que buscará otro trabajo porque esto del volante es muy estresante y otros tantos porque dicen que es riesgoso andar arriba de las unidades por cuestiones de salud”, afirmó el líder transportista.

Rivera Jaimes también dio a conocer que por la crisis sanitaria del covid-19, el sector transporte no ha logrado recuperarse, por lo que actualmente solo trabajan con el 50 por ciento del total del parque vehicular, pues considera que no es rentable poner en circulación todas las unidades cuando no hay clases presenciales.

Dijo que los concesionarios del transporte público no han visto mejoría en sus ingresos económicos. Antes de la pandemia los choferes entregaban entre 800 y mil pesos diarios por concepto de “cuenta”, pero ahora con mucho esfuerzo reúnen entre 500 y 600 pesos, aunque tienen garantizado su salario de 300 pesos al día.

 

 

El presidente de la Federación Auténtica del Transporte (FAT), Dagoberto Rivera Jaimes, denunció que a la fecha hay cinco organizaciones del transporte público colectivo que pagan "derecho de piso" a la delincuencia organizada.

En entrevista, el líder transportista puntualizó que las cantidades económicas varían, pero son elevadas y depende del acuerdo que tengan los representantes de las organizaciones.

Por ejemplo, dijo, en la región sur de Morelos se corrió el rumor de que había acuerdos con todas las organizaciones; incluso, un presidente municipal expresó que "le entraba para que no molesten a la ciudadanía".

Rivera Jaimes señaló que han solicitado reuniones con el titular de la Comisión Estatal de Seguridad (CES) para pedir que se implementen operativos en la noche, pues es la hora en la que los amantes de lo ajeno hacen de las suyas.

"También se le pide al comisionado que debe haber operativos a ciertas horas de la noche porque todos los ciudadanos saben que después de las diez hay una sola patrulla que hace rondines, pero tal parece que hay acuerdos entre la delincuencia y la policía", dijo.

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