Domingo, 13 Enero 2019 05:48

Arroz del Estado de Morelos (D.O.)

El gran cereal artesanal

El arroz, después del maíz,  ocupa el segundo lugar entre los cereales de mayor consumo a nivel mundial, contando con casi diez mil variedades. El Arroz del Estado de Morelos obtuvo en febrero de 2012, la Declaración de Protección de Denominación de Origen y con ello se unió a la breve pero selecta lista de productos mexicanos de excelencia mundial.

 

Productos mexicanos con denominación de origen:

Tequila (octubre 1977), Olinalá (artesanías de madera, noviembre 1994), Mezcal (noviembre 1994), Talavera de Puebla (septiembre 1997), Ámbar de Chiapas (noviembre 2000), Bacanora de Sonora (noviembre 2000), Café Veracruz (noviembre 2000), Sotol de Chihuahua, Coahuila y Durango (agosto 2002), Café Chiapas (agosto 2003), Mango Ataulfo del Soconusco Chiapas (agosto 2003), Charanda de Uruapan (agosto 2003), Vainilla de Papantla (marzo 2009), Chile Habanero de la Península de Yucatán (junio 2010), Arroz del Estado de Morelos (febrero 2012), Cacao de Grijalva (2018), Chile de Yahualica (2018).

Los arroces que han obtenido su Denominación de Origen en el mundo son:

Arroz de Valencia (España), Arroz del Delta del Ebro (España), Arroz Calasparra (España), Arroz de Baraggia Biellese y Vercellese (Italia), Arroz de Kočani, Macedonia, Arroz del Estado de Morelos (México).

Los valles de Morelos son muy fértiles, privilegiados por la abundancia de agua y suelos propicios para que una gran variedad de cultivos prosperen. Con una temperatura media de 21.5 ºC, conjuntan condiciones atmosféricas, buenas tierras y la experta e incansable labor de sus campesinos que han hecho de esta, una tierra perfecta para la siembra de sorgo, maíz, jitomate, limón, cacahuate, melón y frijol, así como de flores y plantas de ornato, sobresaliendo el cultivo de la caña de azúcar y el arroz.

 

Hecho a mano

Don Jesús Solís, representante de la Unión de Productores de Arroz de Morelos y Director del Consejo Regulador del Arroz del Estado del estado, nos dio detallada información acerca del proceso productivo.

“Al principio del ciclo, las mejores semillas se colocan en pequeños terrenos llamados almácigos, donde germinan y se cuidan hasta que tienen el tamaño y fortaleza necesarios para ser trasplantados a los campos. Donde la tierra ha sido previamente preparada con la construcción de bordos de arcilla modelados a mano”.

Visitar los arrozales antes del verano es toda una experiencia pues uno se topa con paisajes de plantíos anegados cuidadosamente, de los que brotan las pequeñas plantas que cuatro meses después serán fértiles espigas.

“En Morelos la siembra se hace manualmente, planta por planta. Durante un periodo de cuatro meses y medio, los campos son mantenidos, hidratados sistemáticamente para lograr la homogeneidad y vigilados para su protección contra plagas… existe el oficio de “espantapájaros”, que son personas que observan los campos de sol a sol para ahuyentar a las parvadas que rondan las plantaciones”.

Cuando llega el momento de la cosecha, los hombres entran al campo desde las 4 a.m. para cortar o trillar las espigas con hoz y captar el grano en botes todos los “macollos”. Las condiciones del terreno obligan a que la cosecha se haga manualmente.

Una vez en las instalaciones del molino captador, el proceso de sacudido de las espigas también se hace manualmente y solo se utiliza un proceso de secado mecanizado si la producción es mucha y algún día nublado retrasa el ritmo de trabajo. 

 

Un grano singular

Lo que hace diferente al arroz de Morelos es su centro blanco, debido a la gran concentración de almidón y lisina, compuestos esenciales para un buen esponjado y para hacer de este arroz, uno de los menos pegajosos del mundo. Es ideal para acompañamiento de platillos mexicanos.

Don Jesús nos cuenta; “durante muchos años a este grano se le conoció como “panza blanca”. Por varias décadas, la marca más representativa del arroz morelense fue la “San José” que entre 1930 y 1970 exportó buena parte de su producción a España donde era el preferido para las paellas. Solo hasta los años 70´s fue sustituido cuando proliferó el arroz valenciano. Actualmente en México, su mayor consumo es en el centro del país y allá en el Bajío”.

 

Rendimientos

La Denominación de Origen, en el caso de este producto, garantiza un mayor rendimiento que cualquier arroz de su tipo. Un kilo de arroz super extra de Morelos rinde cuarenta porciones. Calidad artesanal, excelente absorción y mejor sabor, un arroz libre de mezclas, absoluta frescura, ya que al no tener instalaciones de almacenamiento, la Unión de Productores solo oferta arroz de la temporada. Este arroz está libre de conservadores.

Cuando un producto como el que aquí describimos, adquiere características especiales, atribuibles tanto a la intervención del hombre como a razones climáticas y de suelo, tiene la mayor parte de las características requeridas para aspirar a una Denominación de Origen.

 

Fíjese en la marca

“Buenavista”, “Soberano” y “Perseverancia de Jojutla” (antes “San José”, son las únicas tres marcas que ostentan la Denominación de Origen).

 

Proteger la Denominación de Origen

La historia del Arroz del Estado de Morelos no solo ha sido de felicidad. “Las actitudes ventajosas de productores de otros estados, han dañado la reputación de nuestro producto”.  Por décadas, se han lanzado tramposamente al mercado varias marcas de arroz “tipo” Morelos que, al ser de menor calidad resultan un engaño.

Morelos es el 5º productor a nivel nacional con un 10% del total; pero sin duda, es el de mayor calidad. Una de las grandes ventajas de haber obtenido la Denominación es que paulatinamente, todos las variedades que no hayan sido producidas dentro de los límites establecidos por la declaración, tendrán que dejar de usar los nombres piratas que sugieran engañosamente un origen morelense”.

El crecimiento irregular de las manchas urbanas, han reducido considerablemente las tierras de labranza. El mal uso de los recursos hidráulicos y el aumento en los precios de otros cultivos amenaza de forma directa a los métodos de producción artesanal que por más de un siglo, lograron la producción de un arroz perfecto.

En supermercado o tienda gourmet, un kilo del Arroz del Estado de Morelos D.O. cuesta, aproximadamente un 50% más (entre $27 y $30) que su competidor mexicano más cercano, pero también es un 60% u 80% más económico que los arroces importados ofertados.

 

Variedades

Las variedades de arroz Morelos A92, Morelos A98 y Morelos 2010, concentradas por los molinos de Cuautla, Jojutla y Puente de Ixtla en Morelos son las únicas incluidas en la Denominación de Origen.

 

Sugerencias

Por sus contenidos de almidón y licina; por la forma en la que este grano largo “abre” durante su cocción y por su consistencia, el Arroz del Estado de Morelos D.O., es el mejor para la cocina mexicana pero no es ideal para preparaciones como el sushi o risottos.

Don Jesús comenta: “Hay que ver como esponja, como rinde y como absorbe los aromas de aquellos ingredientes con los que se cocina este arroz.  Queremos entrar a un mercado de gourmets porque sabemos que ellos valoran nuestro producto”.

No pierda el tiempo experimentando, ni llene los bolsillos de quienes mañosamente han hurtado el nombre que los campesinos morelenses han construido con esfuerzo. Consuma lo mejor de su país y el mundo; coma y viaje por Morelos.

Comprando Arroz del Estado de Morelos D.O. se contribuye a que las familias que por generaciones han llevado este generoso producto hasta su mesa, continúen en esta labor agrícola artesanal y no tengan que cambiar de oficio o peor aún, migrar a otras tierras. La decisión es suya, provecho.

Si usted tiene alguna empresa que requiera de grandes cantidades de arroz, puede contactar directamente al productor en Jojutla, Morelos escribiendo a: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.  o llamando al Molino La Perseverancia al 044 734 3421770.

 

Fotografías y texto:

Adalberto Ríos Lanz

Profesor Escuela de Turismo UAEM

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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El secretario de Turismo y Desarrollo Económico del Ayuntamiento de Cuernavaca, Andrés Remis Martínez, informó que ya iniciaron con la auditoría a las licencias de funcionamiento entregadas en la pasada administración.

En entrevista, el funcionario no quiso ahondar sobre el tema, toda vez que el proceso de revisión está en pleno desarrollo, sin embargo, adelantó que -en un  inicio- de tres licencias que revisaron, las tres resultaron irregulares.

“Estamos en pleno proceso de revisión. Vamos a seguir adelante y después informaremos los resultados”, dijo el funcionario, quien informó que de encontrar irregularidades, serán dadas a conocer a la Contraloría municipal para fincar responsabilidades.

Cabe señalar que se revisarán aquellas licencias que son de giro rojo (con venta de alcohol) y de giro negro (que son para venta de alcohol en bares, centros nocturnos y discotecas).

 

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Domingo, 06 Enero 2019 05:15

Acueductos de las haciendas morelenses

El estado de Morelos más allá del magnífico clima que ha mantenido a través de los años, ha mostrado también una abundancia en recursos naturales, en este caso, se hablará específicamente en la cantidad de agua que, a través de manantiales, apantles, barrancas, ríos y lagunas, además de una buena cantidad de lluvia de “temporal” que se hace presente desde el mes de mayo hasta septiembre, se utilizaba para la elaboración de azúcar en las haciendas morelenses.

Esta fue una razón más que el estado de Morelos ofrecía para la propagación de las haciendas azucareras, ya que éstas requerían de una buena cantidad de agua para su operación; desde las necesidades básicas de consumo del líquido, hasta ser utilizada como fuerza hidráulica para mover trapiches (molinos), o bien, para los mismos sembradíos de caña que requerían una abundante cantidad agua para crecer sanas y con cuantioso jugo o también conocido como guarapo.

Prácticamente, se puede decir que, si no se contaba con la suficiente cantidad de agua, la producción de azúcar hubiese sido casi imposible que se lograra, aunque se contara con excelentes condiciones geográficas y climáticas, es decir, sin agua no hubiese sido posible alcanzar al menos un mínimo de producción.

En general, las haciendas siempre se fundaban cerca de un arroyo o río, el cual, era desviado hacia el casco, privando incluso a comunidades completas del vital líquido.

Para llevar el agua hasta el interior de los cascos se construían acueductos que atravesaban grandes distancias, además que, en algunos casos fueron todo un reto en su construcción, ya que la topografía del terreno era una gran limitante, en ocasiones se debía de cruzar barrancas de gran profundidad, teniendo así, que librar los accidentes naturales del terreno manteniendo una pendiente constante, para liberar el agua con la fuerza necesaria para impulsar la rueda del molino.

Los acueductos de las haciendas morelenses esencialmente eran construidos de piedra, en algunos casos se le incorporaban detalles con tabiques de barro o piedra finamente labrada, estos poseen distintos tamaños y formas; en general muestran arcos de medio punto que ayudan a sostener el peso del arroyo de agua que lleva en la parte superior, los arcos se encuentran apoyados en columnas de grandes dimensiones que transmiten la carga hasta el suelo, es decir, los acueductos eran construidos con la mejor calidad en su manufactura y materiales para que estos resistieran por mucho tiempo.

Muchas de las haciendas que hoy en día perduran, aún conservan su acueducto; en algunos casos solo se muestran pocos vestigios y ruinas de lo que puso ser, no obstante, en algunas otras haciendas existen acueductos que han perdurado al paso de los años, e incluso, muchos de éstos, son el soporte de grandes amates que han crecido a costa de estas estructuras; del mismo modo, existen acueductos que corrieron con mejor suerte, ya que en la actualidad aún se encuentran en funcionamiento, llevando su caudal de agua algunas veces hasta el interior de las haciendas.

Como ya se mencionó, los acueductos son muy variados, tanto en las dimensiones de su longitud y altura, así como en el sistema constructivo, ya que algunos cuentan con arcos intercalados, otros presentan múltiples elementos ornamentales y en especial unos tenían mayor capacidad en el caudal de agua.

A continuación, se nombrarán las haciendas que muestran los acueductos más representativos y hermosos de las haciendas de Morelos, mostrando con un (*) los acueductos que aún se encuentran en funcionamiento llevando un arroyo de agua en su interior, estos son:

Hacienda de Chicomocelo, San Francisco Cuauhtepec, Nuestra Señora de la Concepción (El Hospital), Nuestra Señora de los Dolores, Nuestra Señora de la Concepción (Temixco)*, San Antonio el Puente, Santa Catarina Chiconcuac*, San Carlos Borromeo, San Diego Atlihuayán*, San Diego Barreto, San Francisco Temilpa, San Gabriel de las Palmas*, San Gaspar, San Jacinto Ixtoluca, San José Acamilpa*, San José Cocoyoc*, San José Vista Hermosa, San Juan Reyna*, San Nicolás Pantitlán, San Nicolás Tolentino, Santa Ana Amanalco, Santa Ana Tenango, Santa Bárbara Calderón, Santa Inés*, Santa Rosa Cocoyotla, Santa Rosa Treinta Pesos, Santiago Tenextepango*, Santiago Zacatepec.

Te invitamos a recorrer el largo y ancho del estado de Morelos, en donde te sorprenderán las maravillas arquitectónicas que las haciendas morelenses tienen para ti, impresiónate y descubre la maravillosa vista de los paisajes cañeros, donde los acueductos emergen de la tierra y muestran su belleza. #HaciendaMorelense

 

Carolina Raya López y

Salvador Gómez Arellano.

Profesores invitados UAEM

 

Fotografías:

Salvador Gómez Arellano.

 

 

 

 

 

 

 

 

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Diputados locales pretenden disponer del "Fondo de Reserva en Materia Turística y Económica" que tiene el gobierno estatal por más de 100 millones de pesos para reactivar los Fondos de Promoción Turística (Fitur), de Competitividad y Promoción del Empleo (Fidecomp) y el Fondo de Desarrollo Empresarial y Promoción de la Inversión (Fifodepi), que desapareció la LIII Legislatura.
La diputada priista Rosalina Mazari Espín, presidenta de la Comisión de Hacienda, Presupuesto y Cuenta Pública, informó que se analiza esa posibilidad, a fin de no disminuir el presupuesto de la Fiscalía General del Estado (FGE).
Sin embargo, el monto de los recursos que manejaban los tres fondos antes citados y que se obtienen del pago del Impuesto Sobre la Nómina (ISN) y el Impuesto Sobre el Hospedaje (ISH) superaba los 250 millones de pesos.
De acuerdo con la diputada de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Alejandra Flores Espinosa, aún analizan como grupo de 15 legisladores cómo reactivarán los fondos antes citados con el mismo recurso y sin afectar el presupuesto de la Fiscalía.
No obstante, la diputada garantizó que el Fitur, Fidecomp y Fifodepi sí volverán a operar en este año para garantizar promoción turística y empleo.

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En el periodo vacacional de invierno, Morelos registró la visita de 250 mil turistas.

La Secretaría de Turismo y Cultura acordó con instituciones federales y estatales, así como con prestadores de servicio, generar un observatorio para obtener estadísticas reales sobre afluencia, lo que será útil para el diseño de políticas públicas.

La titular de la dependencia, Margarita González Saravia, explicó que en este trabajo participarán instancias como Caminos y Puentes Federales, el Instituto Nacional de Antropología e Historia, entre otras, que brindarán datos específicos de visitantes, origen y algunas características.

El citado observatorio comenzó a operar formalmente este jueves, pero desde el reciente período vacacional se levantaron encuestas.

Apuntó que de acuerdo con datos preliminares, en lo que va de las vacaciones de invierno, el estado de Morelos registró la visita de 250 mil turistas y visitantes.
Los paseantes acudieron a diversos puntos como las zonas arqueológicas de Xochicalco y la pirámide del Tepozteco; en Cuernavaca, el jardín Borda, la Catedral y el Palacio de Cortés; museos, balnearios, el lago de Tequesquitengo y el Pueblo Mágico de Tlayacapan.
Asimismo, indicó que se contó con 19 módulos de orientación e información turística en coordinación con los municipios de Atlatlahucan, Cuautla, Cuernavaca, Emiliano Zapata, Jojutla, Tepoztlán, Tetela del Volcán, Tlayacapan, Totolapan, Xochitepec, Yautepec y Yecapixtla.
Detalló que durante el mes de diciembre se aplicaron 975 encuestas en los principales puntos de afluencia turística como hoteles, plazas comerciales, terminales de autobuses, entre otros.
“A través de este estudio de evaluación, con un margen de error del tres por ciento y nivel de confianza del 95 por ciento, se conoció la experiencia de los visitantes, con el fin de brindarles mejor calidad de servicios”.
Añadió que los turistas que llegaron a Morelos provinieron de la Ciudad de México, con el 30 por ciento; Estado de México, con el 20; Guerrero, con el 17; Puebla, con el seis, entre otros.
En cuanto a la ocupación hotelera, González Saravia detalló que del 20 al 23 de diciembre se registró el 65 por ciento, con incremento al 80 por ciento en los fines de semana de navidad y año nuevo.
En el informe citado se da cuenta que “de las 13 mil habitaciones con que cuenta el estado, en el periodo que se informa estuvieron ocupadas ocho mil 473, lo que representa un incremento del 10 por ciento con respecto al año anterior”.
 

 

 

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Domingo, 30 Diciembre 2018 05:04

El turismo no convencional también cuenta

El turismo se ha vuelto un sector determinante para el desarrollo económico de las ciudades, como resultado del aprovechamiento de actividades vinculadas a entornos naturales o culturales; esto significa que tanto cualidades ambientales como patrimonio material e inmaterial son escenarios que soportan una oferta turística y por ende, económicamente. Cabe destacar que en el caso mexicano, el patrimonio es considerado relevante para la historia misma de la humanidad, como puede observarse en los muchos ejemplos inscritos en la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), permitiendo su conservación, disfrute y conocimiento. De hecho, México ocupa el sexto lugar mundial y primero en América Latina, en términos de la conservación del patrimonio cultural, razón por la cual se ha vuelto un atractivo mercado turístico nacional e internacionalmente, llegando a ser el octavo país más visitado a nivel mundial. Dicho atractivo le ha significado al país un incremento de 22.3 a 36.1 millones de turistas entre 2009 y 2016, alcanzando 8.6% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional. 

Sin embargo, este panorama presenta una particularidad en términos del impulso a la oferta de accesibilidad, hospedaje, comercio y en general, servicios para el mercado internacional de consumo, así como para los proveedores mismos de dichas condiciones. Una revisión somera permite describir el asunto respecto a la oferta de hospedaje; por ejemplo, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, España, Japón, Alemania y Canadá encabezan las principales transnacionales hoteleras dispersas en casi 90 países del mundo. Se estima que Estados Unidos en particular, concentra 63.8% de habitaciones en comparación con Reino Unido que registra 14.7%, de forma que las cadenas hoteleras de origen americano generan ingresos por cerca de 25 mil millones de dólares anualmente. En conjunto, la oferta de este servicio hotelero se distribuye en 70 destinos turísticos, entre los que se encuentra México;  no obstante, a nivel nacional también existen 7,605 establecimientos de origen local respecto a los 1,465 emplazamientos foráneos, los cuales registraron 37.18% de ocupación hotelera nacional respecto al 23.22% extranjera en el último año.

Esta combinación de la oferta nacional e internacional del servicio hotelero, también implica el reconocimiento de ciertos patrones de consumo asociados a los niveles diferenciados de ingreso que caracterizan a la sociedad mexicana; de esta forma, la oferta de servicios turísticos de origen nacional significa que se contribuye a la recuperación del mercado interno para beneficio de la sociedad, particularmente aquella con menores niveles de ingreso que no pueden acceder a servicios de cadenas internacionales y por tanto, consolida la actividad económica local, es decir, resulta una forma de turismo no convencional. Además, la disponibilidad de patrimonio cultural o natural podría ser aprovechado de forma equilibrada o regulada en empresas transnacionales, para evitar fenómenos negativos que afectan a los ecosistemas, culturas y sociedades, creando así distorsiones sobre el concepto de desarrollo turístico, que no favorece el desarrollo de las comunidades locales. 

En cambio, el turismo no convencional o local, podría convertirse en una estrategia de desarrollo de las comunidades que poseen alguna cualidad propia para un escenario turístico, de manera que satisfaga las necesidades de los visitantes con sus respectivas condiciones diferenciadas de ingreso pero que a su vez, tenga impactos positivos sobre su desarrollo económico y la calidad de vida de la población local. Por ejemplo, Quintana Roo tiene la mayor afluencia turística en México, registrando en promedio 12.3 millones de visitantes anualmente, sin embargo, 9 millones son turistas extranjeros. De forma, que el turismo que se genera en esta entidad suele dirigirse al mercado internacional, el cual aprovecha recursos naturales y bienes culturales, sin importar los efectos negativos que produce al territorio. En caso contrario, en el Estado de Morelos predomina el turismo nacional, registrando 1.07 millones de visitantes respecto los 1.2 millones totales;  siendo los pueblos mágicos de Tlayacapan y Tepoztlán, los parques acuáticos privados, la laguna de Tequesquitengo y la zona arqueológica de Xochicalco los principales centros de atracción turística de la entidad. 

De hecho, la oferta hotelera que se encuentra en esos sitios registra 5,973 unidades que ofrecen alojamiento con servicios adicionales, los cuales obtienen ganancias anuales de 94 mil millones de pesos; en comparación de los 9,587 hoteles sin otros servicios que son de corte local, y que solamente obtuvieron ingresos por 5 mil millones de pesos, demostrando así las desigualdades que existe en la oferta turística con un apoyo menor al sector local. Por consiguiente, el turismo de corte local es una estrategia útil para mejorar los ingresos de la sociedad que oferta ese tipo de actividad económica, aprovechando atributos naturales, culturales y gastronómicos. En este sentido, la vasta diversidad de oferta turística local encuentra ejemplos como los balnearios de agua de manantial del sur de la entidad, la barbacoa de Jojutla, variedad de platillos de mojarra en Coatetelco, diversidad de pulques en Huitzilac, el tradicional trueque de Zacualpan de Amilpas, el pozole de Xochitepec, los mercados locales de cada municipio, las zonas arqueológicas en comunidades rurales, entre muchos más. Este turismo no convencional no solo puede considerarse vinculado a la conservación del patrimonio cultural y natural, también brinda un mayor desarrollo económico de las localidades, donde será posible un mejor bienestar social.

 

Rodrigo Flores Reséndiz

Rafael Monroy-Ortiz

Profesores invitados UAEM

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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El presidente del Consejo Coordinador Empresarial teme un impacto en la captación de turistas.

El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Ángel Adame Jiménez, lamentó la crisis en el servicio de recolección de basura que se vive en Cuernavaca y Jiutepec. Sostuvo que es consecuencia de "administraciones fallidas" que no han tenido la capacidad de atender dichos problemas.
En entrevista, el empresario advirtió que la contingencia de la basura podría impactar en la llegada de turistas en este puente vacacional de fin de año, principalmente en Cuernavaca, por lo que dijo es urgente que se atienda.
"Vemos a alcaldes que les falta oficio, que ocupan lugar sin pensar haber estado allí, sin tener un conocimiento mínimo de la ciudad. La verdad es una tristeza tener autoridades que nos estén gobernando nuestra ciudad y otros municipios más que no se lo merecen", aseveró el empresario.
Adame Jiménez sostuvo que los alcaldes debieron haber previsto el pago para la prestación de esos servicios públicos para evitar una crisis al final del año y de la administración municipal, sin embargo, no se hizo y es la sociedad la que lo padece.
"No merecemos este tipo de situaciones, tenemos derecho a una ciudad limpia... la gente que viene y ve una ciudad así, pocas ganas le van a dar de regresar a una ciudad que no esté limpia", agregó el presidente del Consejo Coordinador Empresarial.

 

 

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Cada fin de año, a partir de noviembre, aparecen las flores de Nochebuena, planta originaria del centro de México, de la región que abarca Oaxtepec, Tepoztlán, Jiutepec en Morelos y Taxco, Guerrero.

La Nochebuena, Euphorbia pulcherrima, de acuerdo a la Biblioteca del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias el género Euphorbia aglutina a 2,000 especies. En el México prehispánico era conocida como Cuetlaxóchitl  y se utilizaba en ceremonias y ritos.

Los españoles la rebautizaron como Flor de Nochebuena, dado que aparecía en fechas cercanas a la Navidad y a partir del siglo XVII se convirtió en un símbolo de las fiestas decembrinas. La Euphorbia pulcherrima que en latín significa “la más bella” es admirada en múltiples países, donde se les asigna distintos nombres como: Estrella Federal en Argentina, Pastora en Nicaragua, Corona del Inca, Flor de Navidad o Flor de Pascua.

 

La flor en manos de un personaje siniestro

Más allá de las denominaciones, de nobles inspiraciones navideñas, hay una turbia historia paralela que mancha la belleza de la flor. Cuando a principios del siglo XIX los países de habla hispana de nuestro continente alcanzaron su independencia, los Estados Unidos inmediatamente evidenciaron acciones hegemónicas, comenzando por promover una versión antihispánica de la historia, que dio origen a la llamada “leyenda negra”, a fin de desprestigiar a España y reemplazarla por una imagen sublimada de los Estados Unidos.

Para lo anterior envió espías a desestabilizar a países hermanos, por ejemplo Joel Roberts Poinsett, agente destinado a la Argentina donde fracasó y a Chile de donde fue expulsado. Desgraciadamente vino a capitalizar sus experiencias en México donde impulsó el rito masónico de York que enfrentó a los que seguían el rito Escocés, generando divisiones que mucho costaron a México.

Poinsett propuso al emperador Agustín de Iturbide la venta a Estados Unidos de Texas, Nuevo México, Coahuila, Nuevo León, Sonora y las Californias, propuesta rechazada por Iturbide, hecho que le valió ser derrocado con la clara injerencia del tenebroso personaje.

¿Qué tiene que ver todo eso con la flor de Nochebuena? Resulta que Poinsett se interesaba por las flores y en un viaje a Taxco conoció la multicitada especie. La envió para hacer negocio a los Estados Unidos donde apareció con el nombre de poinsetta, hecho que corresponde al criterio de que nada existía hasta que lo “descubrían” enviados de países hegemónicos, como sucedió con Machu Pichu o el Salto del Ángel.

 

Variedades

Para nosotros la flor se llama Nochebuena y su nombre científico es Euphorbia pulcherrima, más allá de las argucias mercadotécnicas.

La flor de Nochebuena tiene enorme brácteas rojas que los no especialistas creemos que son sus pétalos, en realidad la flor es solo el centro. Los avances genéticos han agregado nuevos colores, de manera que ahora en Morelos las hay rojas, blancas, mármol, jaspeadas, rosa y salmón rosa.

 

El cultivo en Morelos

Morelos es el productor número uno de la flor de Nochebuena, con cinco millones de plantas que representan casi el 35% de la producción nacional. Hay 780 productores que trabajan 60 hectáreas en Cuernavaca, Temixco, Xochitepec, Cuautla y Yautepec.

 

La Flor de Nochebuena y Tetela del Monte

Tetela del Monte, en nuestra capital, es el principal productor de Nochebuenas, hecho que reconoció el recordado artista John Spencer que, en la barda atrial que construyó en el templo de los Reyes Mayos, incorporó logradas herrerías dedicadas precisamente a ésta flor morelense.

Un recorrido por los viveros de Tetela del Monte le permitirá conseguir estas hermosas flores que son el símbolo más morelense y mexicano de la Navidad.

De igual forma, en nuestro campo experimental de la Facultad de Ciencias Agropecuarias se pueden adquirir estas hermosas flores cultivadas por estudiantes y profesores, que iluminan de rojo todas los pueblos y ciudades en la víspera de la Navidad. La flor más emblemática de la navidad en todo el mundo es de Morelos, de Morelos para el mundo.

 

Texto y fotografías:

Archivos Compartidos / UAEM-3Ríos

Adalberto Ríos Szalay, Ernesto Ríos Lanz y Adalberto Ríos Lanz

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Contó con la presentación de coros, recitales y ballet, entre otros atractivos.

Cientos de familias disfrutaron este fin de semana del Festival “Luz Decembrina” en el Centro Cultural Jardín Borda, donde se ofreció con una amplia gama de actividades encaminadas a la reconstrucción del tejido social.
De este modo se realizó la presentación del Coro de Niños Cantores de Morelos y del Coro de niños y jóvenes de Cuernavaca, así como el Recital Navideño de ensambles de violonchelos del Centro Morelense de las Artes (CMA) y del Ballet Folklórico Xochiquetzalli Villancicos, "Navidades en México".
La coordinadora de Fomento Cultural de la Secretaría de Turismo y Cultura (STyC), Karla Jaramillo Sánchez, manifestó que en el marco de las conmemoraciones por la época decembrina se organizó este festival, que permite la sana integración de las familias morelenses.
Comentó que también se realizó una posada tradicional con ponche, piñatas gigantes y colaciones, así como un recorrido desde la Catedral hasta el Jardín Borda, amenizado por el Coro de niños y jóvenes de Cuernavaca.
Entre las múltiples actividades se llevó a cabo un Bazar Navideño por parte de artesanos locales, talleres de lectura, de literatura y artes; y la destacada presentación de Perico, el payaso loco con la obra infantil  “Los Diablos”.
Jaramillo Sánchez indicó que este tipo de celebraciones familiares permiten el rescate de las tradiciones y ofrece a visitantes y turistas opciones culturales que consolidan a Morelos como anfitrión del mundo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Domingo, 16 Diciembre 2018 05:55

Las chimeneas de las haciendas morelenses

En la actualidad dentro del territorio morelense se observan paisajes muy característicos, estos están compuestos de grandes extensiones de plantaciones de caña de azúcar, debido principalmente, a que existen dos ingenios dedicados a la elaboración de azúcar, estos están ubicados estratégicamente, ya que uno de ellos se encuentra en la zona sur del estado, es el ingenio Emiliano Zapata ubicado en el municipio de Zacatepec de Hidalgo y el segundo se encuentra en la zona oriente del estado, en el municipio de Cuautla, específicamente en la localidad de Casasano, que antiguamente era parte de la hacienda de San Pedro Mártir Casasano.

En estos dos ingenios, se reparte toda la caña que fue sembrada y cosechada en los límites estatales. En las carreteras federales y por los caminos de “saca”, se puede observar a los camiones que van uno tras otro, completamente cargados de cañas, las cuales las descargan en los ingenios para empezar el proceso de elaboración de azúcar.

Se debe recordar que la región que comprende el estado de Morelos, desde prácticamente el siglo XVI se dedicó a la extracción de azúcar a través de las empresas llamadas “haciendas”, las cuales contaban con grandiosas extensiones de tierra destinadas al sembradío de caña de azúcar, ya que necesitaban extensas plantaciones para obtener una vasta cantidad de azúcar.

En el paisaje de las plantaciones de caña de azúcar, en algunas ocasiones se yerguen diferentes elementos arquitectónicos pertenecientes a los cascos de las haciendas azucareras, elementos como bóvedas, cúpulas, arcadas, acueductos o simplemente muros con la tradicional técnica constructiva, donde la piedra y la pedacería de barro se juntan para crear los muros llamados “muros limosna” de las fábricas de azúcar, así como, chimeneas o más conocidas como “Chacuacos” de distintas formas, tipos y dimensiones, las cuales, servían para expulsar hacia el exterior los humos resultantes de la quema de madera o bagazo seco de caña de azúcar con las que se calentaban las calderas, para cocinar el “guarapo” como comúnmente se le conocía al jugo de la caña y de esta forma, iniciar el proceso de elaboración de azúcar.

Existen principalmente dos tipos de chimeneas en las haciendas morelenses, las primeras son las pertenecientes al espacio arquitectónico conocido como “Hornalla”, la cual, es el espacio destinado a la quema de combustible del sistema “a fuego directo”, estas chimeneas se encuentran adosadas al muro que divide la casa de calderas de la hornalla y casi siempre son de sección rectangular, miden aproximadamente de entre 5.00 a 8.00 metros de altura y es una chimenea por cada caldera.

Es decir, por cada caldera que se quisiera calentar se requería un tiro de chimenea para desalojar el humo resultante.

Posteriormente, estas chimeneas evolucionaron a los conocidos “Chacuacos”, que básicamente estaban destinados para la misma función, pero con una mayor cantidad de flujo de humos y a una mayor altura.

Esto sucede ya que para el segundo tercio del siglo XIX, termina el sistema “a fuego directo” e inicia la “era del vapor” con maquinaria especializada que optimizaba la extracción de azúcar en una mayor cantidad y a menor tiempo, es decir, la industria azucarera sufrió una modernización en sus procesos de elaboración de azúcar con las nuevas patentes de maquinaria que surgían en el mundo, sin embargo, esta nueva maquinara requería instalaciones especializadas para funcionar correctamente, es de esta manera como se hace necesario  la construcción de chimeneas o chacuacos más altos y de mayor capacidad para el fácil desalojo del humo que éstas originaban.

Los paisajes naturales que se presentan en el estado de Morelos, a través de la caña de azúcar combinado con la arquitectura de los cascos, genera cierta emoción y expectativa, ya que, al observar esta combinación siempre surge una curiosidad de investigar lo sucedido en el sitio, ya que no es muy común que casas de campo con arquitectura de este tipo se encuentren en medio de los cultivos.

Hasta antes del sismo del 19 de septiembre del 2017, se tenía un conteo de al menos 24 chacuacos y 12 hornallas con sus chimeneas, sin embargo, se sabe que algunas sufrieron daño permanente o colapsaron en dicho sismo.

Sin embargo aún se pueden realizar recorridos turísticos por varias haciendas de Morelos o bien, pasar un extraordinario fin de semana en algunas que ofrecen servicios de hospedaje y alimentación, balnearios, servicios de spa y banquetes. Así que no lo pienses más y toma tu celular o cámara fotográfica y disfruta de la historia de estas grandes edificaciones, recorre sus hermosos paisajes culturales y naturales, convive con las comunidades y su gente y, vive las haciendas de Morelos, patrimonio cultural y natural de México. #HaciendaMorelense

 

Mtro. Adolfo E. Saldívar Cazales

Mtro. Salvador Gómez Arellano

Profesores Invitados UAEM

 

Fotografías

Saldívar y Gómez

 

 

 

 

 

 

 

 

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