Oscar Davis

Oscar Davis

El auge más que centenario de los cultivos de caña y arroz propiciaron que se extendiera una amplia red de riego agrícola por la mayor parte del territorio morelense, lo que a su vez dio origen a paisajes únicos que sin embargo corren peligro de desaparecer.

La de Lynda Balderas es de las pocas voces que se han alzado para pedir que se preserven en su uso agrícola los fértiles y productivos terrenos que rodean Jojutla y que se dedican a la siembra de arroz –aunque no ha sido escuchada- pero del resto del territorio poco se dice, mientras cada día una parcela amanece convertida en un lote baldío que a los pocos días será vivienda o –más frecuentemente- local comercial de los giros más variados.

Independientemente de lo que eso significa para la producción agrícola de la entidad, la pérdida de su uso original borra otro poco del verde paisaje que los morelenses estamos acostumbrados a ver como una normalidad, aunque poco a poco quede menos.

Simplemente, las que fueron tierras de cultivo entre Temixco y Cuernavaca hoy son todo menos eso, y las pocas que aún se siembran atraen la mirada con sus colores encendidos de verde, o incluso la simple tierra negra cuando acaba de ser labrada para depositar la semilla, o preparar el pachol, las matitas de arroz que luego se trasladarán a las complicadas melgas (las grecas que ayudan a la irrigación del cereal) que antes de septiembre estarán listas para la cosecha del mejor arroz del mundo.

Pero no nos desviemos: el paisaje agrícola de Morelos se pierde por la especulación de los terrenos de cultivo.

Quizá cuando se quiere hacer algo real por evitarlo, ya sea demasiado tarde.

 

Cada miércoles a las dos de la tarde en la estación de radio propiedad de la UAEM, Adalberto Ríos Szalay da rienda suelta a los relatos de sus invitados (y los propios), viajeros ilustres que han recorrido por igual los rincones más extraños del mundo que lo sitios a los que todo mundo va.

El mismo Ríos Szalay -reconocido fotógrafo y autor del libro de administración que me acompañó en el primer semestre de mi carrera universitaria- ha sido un viajero incansable que ha caminado por los cinco continentes –según deduzco de sus narraciones- y que plantea en el programa “Viajar con sentido” miradas distintas a las tierras ignotas que encuentran aquellas personas que por los más diversos motivos se atreven a salir de su entorno.

Todas esas experiencias ajenas, más la propia de viajar desde los mapas y los relatos literarios y científicos, crea en quienes por años nos dedicamos al sedentarismo una extraña sensación a la hora de emprender el propio viaje.

De repente, las referencias geográficas y los puntitos en el mapa se convierten en siluetas primero y luego en masas corpóreas, en rostros y paisajes, que lo mismo pueden superar a lo imaginado o quedarse cortos, pero en todos los casos terminan por hacer surgir un orgullo por el origen, por lo propio, por lo que éste tiene y por lo que puede llegar a tener.

La mayoría de mis viajes han sido por carretera, al volante y muy bien acompañado, lo que le ha agregado aires distintos, placeres adicionales al de solo conocer nuevas latitudes, pero todos ellos han contribuido a levantar el orgullo de ser de donde soy.

Aquí no tenemos árbol del tule, ni playas como las de Acapulco (ni siquiera mar) ni selvas ignotas o acuarios espectaculares o la infraestructura que ciudades como la propia capital del país, o Puebla o San Miguel de Allende ofrecen a los viajeros, pero tenemos lo suficiente para construir cosas mejores.

Viajar ha llenado mis sentidos de aromas desconocidos, de vistas espectaculares, de nuevos conocimientos sobre nuestra historia y sobre ilustres hombres y mujeres, de los detalles que cada región de la geografía nacional imprime al carácter de su gente, de las injusticias que aquí no conocemos y de los adelantos de los que no gozamos.

En pocas palabras, conocer  otras tierras ha llenado mis ojos de asombros, pero sobre todo de orgullo por mi origen, que incluye mi patria y mi terruño, que ya los quisieran en otras latitudes para presumir.

 

 

 

 

 

 

El trabajador carece de supervisión y da prioridad a los autos que se incorporan a la vía; se requiere de una hora para recorrer cuatro kilómetros en la zona cercana a la reparación de la carpeta asfáltica.

El banderero o señalizador que instaló la empresa que lleva a cabo la reparación de la carpeta asfáltica en la autopista del Sol agudiza el tráfico, ya que por falta de capacitación detiene el tráfico auto por auto sobre el flujo principal para dar paso a tres, cuatro o hasta cinco vehículos que se incorporan desde el fraccionamiento Las Brisas.

Ayer se necesitaban una hora y veinte minutos para recorrer un tramo de menos de cuatro kilómetros en el carril Acapulco-Cuernavaca (desde antes de la salida a la Central de Abastos de Emiliano Zapata), debido a las obras de reparación del carril de baja velocidad, sin que en ningún tramo (excepto en la zona congestionada) Caminos y Puentes avisara a los conductores, a los que sí cobra la cuota de peaje.

La circulación en la zona afectada no sólo es a vuelta de rueda, sino que se padecen constantes detenciones totales, debido a que la empresa no colocó personal calificado para señalizar y dar el paso en la zona de construcción.

Al llegar al entronque arriba citado, un trabajador equipado con un chaleco reflejante y lentes oscuros -que ignora el uso de la bandera de señales que lleva en la mano y prácticamente detiene el tráfico con el cuerpo- sólo deja pasar un vehículo de los que circulan por la autopista para permitir que al menos tres de los que llegan por el entronque hagan lo mismo, lo que genera los largos congestionamientos.

Usuarios han reportado que el tiempo de recorrido del tramo en reparación es variable, ya que puede ir de 30 o 40 minutos hasta más de una hora, y lo atribuyeron al descuido de la empresa constructora y la falta de supervisión de Capufe.

Los trabajos se realizan de lunes a jueves y el tráfico afecta a quienes viajan de sur a norte por esa vía.

 

Miércoles, 19 Septiembre 2018 05:01

Jojutla ya no es Jojutla

“Te advierto que te prepares, Jojutla ya no es el Jojutla que tu conociste”. De esa manera mi esposa me advertía la tarde del 19 de septiembre de que las cosas en mi ciudad natal eran peores de lo que pudiera imaginar.

Ese día no podría llegar hasta concluir mi trabajo en Cuernavaca. La Unión de Morelos tenía que circular contra viento y marea, algo que el profesionalismo de mis compañeros permitió hacer con relativa facilidad.

Aún así concluimos a las dos de la mañana (cuatro horas más de lo habitual) y hasta ese momento emprendí viaje, pero no a Jojutla, sino a un punto cercano donde pasaríamos la noche más a salvo.

Sólo hasta el día siguiente pude comprobar lo que había pasado. Con un nudo en la garganta transmití imágenes por facebook live para los lectores de La Unión de Morelos.

Narraba lo que no es frecuente para un periodista: la destrucción de sus lugares habituales, con el agravante de que apenas lo veía por primera vez.

Fueron días y noches larguísimos.

Lo más esperanzador de esas jornadas fue ver el civismo de la gente -especialmente de los jóvenes- que tristemente al paso de los meses se diluyó hasta hacerse imperceptible.

Ojalá sólo esté dormido y renazca, para reconstruir dignamente nuestra ciudad.

 

Ofrecerá una exposición fotográfica en Chicago.

El próximo 15 de junio es probable que los personajes fantásticos (pero reales) salidos de la cabeza de Máximo Cerdio -como Pactú el mimo, el manchas, el pavaroti y otros más- caminen por las calles de Chicago,  como parte del equipaje de nuestro entrañable artista en su viaje para presentar en aquella ciudad un muy pequeño fragmento de su obra gráfica.

En la galería  Zhou B Art Center, de Chicago, Illinois, Máximo expondrá   36 de sus fotografías, en dos series - “De las distintas formas de abandono” y “Muñecas para ciegos”- de 18 imágenes cada una, pero también les recetará a los gringos al menos una disertación sobre su más que peculiar forma de ver el mundo.

Como en México el verdadero arte no da para comer, el protagonista de esta historia de la vida real espera nervioso e impaciente el momento de tomar el avión mientras hace malabares para reunir el dinero que le permita pasar su estancia por allá con algo más nutritivo que las rebanadas de aire que hoy figuran en el menú.

Su fotografía tiene la fuerza de la mirada distinta, del que ve aquello que los demás ni intuimos aunque el objeto observado siempre haya estado allí. Una parte de esas imágenes también usa de catalizador las palabras que el poeta que aprieta el obturador usa en la descripción.

Por supuesto, sus creaciones incluyen un buen dominio de la técnica, el control de la luz y de todos los elementos que se requieren para hacer que el espectador vea lo que estaba oculto a la vista de todos.

Seguramente no será la primera incursión de Máximo Cerdio por aquellos territorios. Quizá las dolencias que en estos momentos le aquejan son sólo consecuencia de pensar que llegará a terreno hostil, pero habrá que recordarle que los que se tienen que cuidar son los gringos.

Por lo pronto, él –nacido en Chiapas, crecido en distintos lares pero naturalizado morelense- debería saber que nos representa a todos en este viaje.   

 

Jueves, 15 Septiembre 2016 02:25

Amargado

Mañana una parte de mis compatriotas -ignora si muchos o pocos- olvidarán todo lo que nos ha pasado y exclamarán entusiasmados un sonoro ¡Viva! cuando el hombre que convoque al grito en el que participan -puede ser un ayudante municipal, un alcalde o un gobernador- llegue al momento culminante de la proclama del acto conmemorativo del inicio de la independencia de México.

Miércoles, 14 Septiembre 2016 05:27

Sin credibilidad pero con buenos salarios

Los órganos "ciudadanizados" que fueron creados en las últimas dos décadas para ampliar los derechos o hacer efectivos aquellos que no se respetaban hace tiempo que dejaron de cubrir su labor, para convertirse en agencia de colocaciones de los políticos de los partidos con representación legislativa.

Martes, 13 Septiembre 2016 05:36

Cosas que se ven

La vida cotidiana se ha convertido en una escenificación permanente del absurdo. No de otra manera puede describirse la conferencia de prensa ofrecida por una parte de la numerosa familia Zapata para  asegurar que Jorge Zapata no pertenece a su árbol genealógico.

Lunes, 12 Septiembre 2016 05:14

De primer mundo

La semana pasada hubo una noticia que me hizo ver lo lejos que estamos de ser de primer mundo: En España, un grupo de  empresas cementeras recibió una buena multa debido a que se probó que se habían organizado para controlar el precio de su producto.

Viernes, 09 Septiembre 2016 05:58

Del magisterio

De los conflictos sociales que vive la entidad, uno de los más difusos es el educativo. Los trabajadores del ramo tienen en la reforma constitucional un gran enemigo y su contrincante es el gobierno federal.

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