Tepoztlán.- Tres muros fueron intervenidos por artistas urbanos para plasmar en ellos motivos de día de muertos en el barrio de Santo Domingo de este pueblo mágico.

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Jojutla. Parte de los municipios de Jojutla, Tlaquiltenango y Zacatepec fueron recorridos por vehículos Volkswagen Sedán durante la “primera gran caravana de vochos del sur de Morelos”, para celebrar el Día Internacional del Volkswagen Sedán.

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Lunes, 17 Junio 2019 06:26

El regalo de Fidel

"El Comité de la Feria de San Antón ha decidido apoyar a nuestros amigo y vecino Fidel… en la donación de su traje para la Feria de San Antón”, así decía el anunció que puso el presidente del comité Luis Andrés Morales Aguilar y el disfraz que eligió el beneficiario fue un traje de gorila-chango.

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En el marco de la celebración del día de la Santa Cruz, un “torito” monumental de más de cuatro metros de altura por cinco de largo fue quemado por pobladores de Ocotepec.

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Chicago, Illinois, Estados Unidos. La fotografía en mi imaginación la había tomado ese mismo día, 10 de abril de 2010. Sería a las 5:30 de la tarde, desde un segundo o tercer piso: en primerísimo plano, los 100 zapatas avanzando juntos, ocupando la mitad de la Wood street, rumbo al National Museum of Mexican Art (NMMA).

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Xoxocotla, pueblo indígena. Pasadas las 13 horas del último día de marzo, Javier Dircio Jiménez dio el busto de Emiliano Zapata a Roberto Pérez Celis, para que lo lleve a Chicago, Illinois, Estados Unidos y sea entregado el 10 de abril de este año, a la Federación de Clubes Morelenses (FCM), una de las asociaciones que organiza las actividades que se realizarán en conmemoración del centésimo aniversario luctuoso del General Emiliano Zapata Salazar.

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Lunes, 11 Febrero 2019 06:45

La historia de Job

Aquí reposan los restos de una criatura que fue bella sin vanidad, fuerte sin indolencia, valiente sin ferocidad y tuvo todas las virtudes del hombre sin ninguno de sus defectos.

LORD BYRON

(Epitafio para un perro)

 

Xoxocotla. El animal era una verruga de sufrimiento: la sarna le había invadido todo el cuerpo y andaba, como muchísimos más, sueltos, atravesando como zombi por la carretera Alpuyeca-Jojutla, esperando que algún piadoso conductor de un tráiler lo atropellara para “ahorrarle sufrimiento al pobre perro”.

Igual que los grupitos de alcohólicos que se juntan en la banqueta del Oxxo del crucero a Tequesquitengo, los perros enfermos de la calle (o de dueños irresponsables, corregirían los animalistas) se unen en manadas y buscan comida y la consiguen en la basura que la gente arroja en los lugares baldíos o en las esquinas de la calle sucias y polvosas.

El hambre y la necesidad de un techo o la suerte o quién sabe qué llevó al esquelético animal a las inmediaciones de la Escuela Secundaria Técnica número 19, donde dos trabajadores -Yesenia Daniel Ménez, administrativo- y Benjamín Guerrero Lara, profesor de artes visuales- observaron al perro a punto de morir e intentaron darle auxilio.


“Pobre perro”

Del “pobre perro” pasaron a la acción:

“Llegó un día hasta que el profe Benjamín me dijo ‘pues hay que hacer algo’ y yo le dije que sí, buscamos un veterinario de Xoxocotla y vino como por el 15 de diciembre, esa fue la primera vez que el perro recibió atención médica. El veterinario se puso guantes, puso una báscula en el piso y su maletín, agarró al perro que ni esfuerzo hizo por zafarse porque era prácticamente huesos, y lo pesó: 13 kilos aproximadamente. Nos dijo que estaba mal, de por sí a simple vista se veía que estaba mal, que la sarna es un ácaro en la piel que les hace mucho daño, que había dos o tres posibilidades de atenderle la sarna, la primera era darle un baño y aplicarle una crema, pero lo vimos difícil porque estamos en una escuela y sería difícil bañarlo y estarle aplicando el tratamiento, la otra opción era un tratamiento con un medicamento que el veterinario no tenía, y la que escogimos, que fue la aplicación de una vacuna que le ayudaría a mejorar su piel. Al día siguiente de que le aplicaron la vacuna nos iríamos de vacaciones de fin de año; muchos compañeros maestros y niños vieron que un veterinario vino a ver al perro, pero creí que sería necesario ponerle un letrero:

“Estoy en tratamiento, no me maltrates, quiero vivir”, le puse, porque su aspecto era muy triste y porque no sabíamos si viviría hasta que regresáramos de vacaciones”.

Los directivos, administrativos, niños y maestros regresaron de vacaciones dos semanas después. Yesenia y Benjamín buscaron al perro; éste había sobrevivido, su salud había mejorado: de una piel que se le caía a pedazos, ahora se veía más o menos sana. Seguía en los huesos, por lo que le llevaron croquetas y todos los días lo alimentaban.

Todos suponían que el perro era mudo, así lo conocieron, silencioso; pero uno de esos días que le llevan de comer ocurrió un milagro: ¡el perro ladró!

“El miércoles 30 de enero vino por segunda vez el veterinario para ponerle una segunda inyección y terminar el tratamiento. Esta vez el veterinario pidió un mecate para amarrarle el hocico porque el perro ya respondía a su entorno, también empezaba a defenderse de los otros perros. Pesó pasados de los 14 kilos, casi 14 y medio”.


Job

Job perro (que es el nombre que lo puso Yesenia porque le recordó al personaje bíblico Job, al que Dios mandó desgracias, y enfermedades en su cuerpo para probar al Diablo que la fe de ese hombre era muy grande) ya no es un foco de infección ni un muerto en vida, anda por toda la escuela (como varios perros que han tomado la secundaria por su casa). Ahora ya no da asco ni sufre las corretizas de los chamacos ni lo echan a pedradas.

El maestro Benjamín Guerrero Lara dijo que no ayudaron a Job para presumir, sino porque es un ser vivo que sufría: “me daba lástima y vergüenza de mí, como persona de no hacer nada por él; yo tengo perros y los cuido, pero éste estaba totalmente abandonado, mal, no podía ni siquiera competir con los otros por comida”.

Explicó que junto con Yesenia asumieron la responsabilidad de cuidar al perro y ahora que están viendo los resultados se sienten bien consigo mismos.


Reacción en cadena

Las fotografías de Job perro publicadas en Facebook han sido compartidas muchas veces y han llegado a los ojos y al corazón de varias personas que quieren ayudarlo: unos chicos universitarios ofrecieron construir una casita de perro; una fotoperiodista ofreció pagar parte de las medicinas y comidas.

El caso también llegó a oídos de personas que protegen animales, quienes ofrecieron pláticas de sensibilización a los maestros y a los chicos de la escuela que adoptó al perro. Incluso se habló de una campaña de esterilización perruna.

Juan Carlos Chávez García, director de la secundaria, felicitó a los profesores que atendieron a Job y dijo que fue una iniciativa individual. A partir de este hecho se han pensado construir un albergue a los perritos que hay en la secundaria y fomentar entre los alumnos el cuidado de estos animales para que lo repliquen en sus casas.

También han pensado en responsabilizarse del cuidado y alimentación de los perros para emplearlos como vigilancia del plantel.

“Los perros callejeros acá en Xoxocotla son un problema grave por los focos de infección que generan entre los propios animales y con las personas”, expuso.

Sobre el ofrecimiento de asociaciones protectoras de animales de acudir a dar pláticas sobre cuidados animales, dijo que el plantel tiene las puertas abiertas para estas iniciativas y que apoyarán al cien por ciento estas acciones:

“Una comunidad, como Xoxocotla, si queremos cambiar el ambiente, la convivencia, la cohesión social, inhibir la delincuencia, tenemos que empezar por la gente que es más fácil de moldear, que son los niños y los adolescentes, estos están en un proceso en el que están adquiriendo una personalidad, si le damos valores que puedan generar un ambiente sano ellos crearan ambientes sanos en donde vivan y convivan. Nosotros estamos dispuestos a colaborar en todo lo que contribuya a formar a los adolescentes, bienvenida cualquier iniciativa que ayude a eso”, concluyó.

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Rosa Eugenia Linares Morán esperaba al presidente de México Andrés Manuel López Obrador en la segunda entrada del Pabellón Multimedia Axocoche, en Ayala, adonde acudiría a hacer la declaratoria del 2019 como “Año del Caudillo del Sur Emiliano Zapata Salazar”, conmemoración del 100 aniversario luctuoso del general revolucionario.

Rosy Linares llevaba un fólder rojo y dentro una solicitud y documentos con datos de las enfermedades de su hijo:

“Estaba trabajando para el Instituto Mexicano de la Radio, pero sin más ni más, desde hace quince días ya no tengo trabajo y necesito un empleo para subsistir y mantener a mi hijo, quien tiene parálisis cerebral infantil permanente irreversible y síndrome de Lennox Gastaut. Por eso hice mi anuncio, mira.”

La playera negra de Rosy decía: “Desempleada. Tocada por la 4T AMLO”.

La reportera y fotoperiodista freelance de 48 años que radica en Cuautla y cubre la zona oriente del estado, también me contó QUE el peso de su hijo (Jesús Daniel, seis años y 16 kilogramos) le están ocasionando problemas en la columna y que se le había roto el arnes que carga a la espalda y donde acomoda a su hijo. “Un amigo va a tratar de reforzarlo con unas abrazaderas porque es de aluminio y es complicado soldarlo”, dijo.

En otras ocasiones Rosy ha comentado que no puede dejar a su pequeño en las guarderías porque tiene ataques epilépticos repentinos y hay un gran riesgo para él y para quienes lo pudieran cuidar.

A las 8:36 de la mañana del 12 de enero de 2019, Rosy se atravesó un rebozo y metió dentro a Jesús Daniel. Iba de acá para allá, tomando fotos y entrevistando. A veces el niño la cansaba y se sentaba en la banqueta, bajó el sol bárbaro de la “tierra del jefe”; entonces platicaba con el chico o le daba algo de comer o de beber.

Sabía que el presidente de México ya no viaja con una veintena de militares cuyo trabajo era evitar que le tocaran un pelo al “máximo jefe de las fuerzas armadas mexicanas”, ha visto a Andrés Manuel saludar y recibir de manos de las personas cuanto escrito le dan, y vio, minutos antes, que muchísima gente quería entregar documentos al presidente; por eso se puso frente a la valla donde suponía que iba a entrar al Axocoche.

(“Sr. Precidente Una audiencia con Ud. Asunto: Tratar…”, había puesto un anciano en una hoja de papel con copia de su credencial para votar con fotografía.)

A las 10:09 de la mañana Andrés Manuel bajó de prisa de una camioneta negra. Cientos de personas lo acorralaron. Lo querían tocar, querían saludarlos de mano, querían una foto y muchos querían entregarle escritos.

Al menos cien personas cerraron el paso a Rosy y a Daniel: nadie los vio, los aplastaron y casi se los llevan arrastrando por el piso. La mujer y el muchacho en el rebozo se abrieron y buscaron otro lugar detrás del enrejado. Andrés Manuel avanzaba despacio, saludando a la gente que le pedía se acercara. Rosy levantó la carpeta roja, ahora arrugada, le gritaba fuerte, pero su grito se apagaba con los otros que lo felicitaban o le pedían fotos. Rosy empujó y se logró agarrar de la rejilla, gritó más fuerte y Andrés Manuel pudo ver el folder casi desecho y le estiró la mano; lo tomó y lo puso con los demás que sostenía en la izquierda, se acercó a Rosy:

–Estoy desempleada y mi hijo tiene discapacidad. Le estoy entregando un fólder con documentos y un CD.

–¿Ya estás en el censo?

–No, no estoy, pero lo que más necesito es un trabajo.

Entonces Andrés Manuel llamó a un asistente y éste le tomó datos a Rosy.

El presidente se fue entre vivas, recibiendo lo que la multitud le daba: un saludo, besos, bendiciones, peticiones, escritos… hasta que pudo entrar al escenario donde se haría la declaratoria.

Rosy se quedó atrás, cargando a Jesús Daniel, sudados y apachurrados. Una vez repuestos se dirigieron al lugar que los organizadores tenían asignado para la prensa; desde allí realizó algunas grabaciones y varios videos y escribió algunos apuntes para las notas.

El acto oficial acabó pasadas las doce del día. Un río de gente pobre caminaba por la carretera de Ayala; ahí junto con el vendedor de los churros y varios perros callejeros que nunca faltan en las desgracias o en las celebraciones populares, iba Rosy Linares, cargando a su hijo Jesús Daniel: había conseguido entregar su petición al presidente de México Andrés Manuel López Obrador.

 

 

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Junto con esta mamá, 61 familias morelenses más se reunirán esta navidad y año nuevo en ese país, después de décadas de no verse

Temixco. Ignacia Díaz Santos, origina y vecina de Cuautla, podrá ver y abrazar a su hijo Natanael, quien se fue a Estados Unidos hace más de 40 años para buscar una mejor vida.

Pasará la navidad y el año nuevo en Chicago con su hijo y sus nietos de 17 a y 20 años, a quien no conoce, gracias a las facilidades que brinda el programa federal “Corazón de Plata” y a la gestión de Federación de Clubes Morelenses (CM), una asociación civil que, entre sus objetivos, se encarga de acercar a los migrantes de Morelos que radican en Estados Unidos.

Ignacia Díaz relató que está muy emocionada por ir a Chicago a visitar a su hijo y a conocer a sus nietos y a su nuera: “Se fueron muy pequeños, como a los diecisiete años. Entonces había un ciclón que se llamaba Gilberto, mató mucha gente ese ciclón y yo no sabía si mi hijo había sobrevivido, nos enteramos que sí vivía por una migo suyo que trabajaba en donde él trabajaba. Me siento muy feliz porque lo estrecharé en mis brazos y estaré con él lo más que pueda. Aquí vendía tacos y allá trabaja en la cocina”, platicó en la reunión de familiares de migrantes realizada en Temixco, Morelos, el pasado 17 de noviembre, en donde la FCM entregó visas y brindó información a 61 familiares viajarán a Chicago sobre los programas en los que trabaja la FCM y sobre algunos pormenores del viaje, ya que casi la totalidad de ellos no han salido del país ni han viajado por avión a Estados Unidos.

Miriam García Silva, directora en México de la FCM dio a conocer que el grupo en el que se encuentra Ignacia Díaz Santos está conformado por 61 adultos mayores que realizarán el viaje a Chicago, Illinois en dos partes: 30 el día 2 de diciembre y 31 el día 8 de ese mismo mes. Las familias tienen al menos una década de no verse, y está navidad y año nuevo cumplirán con un sueño y un derecho humano.

Explicó que la FCM unió esfuerzos con la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno del Estado (Sedeso), para acceder al programa Federal Corazón de Plata, por medio del cual se dan facilidades a los familiares de los migrantes para el otorgamiento de pasaportes y visas. Los gastos por los derechos de pasaporte y visa y de transporte terrestre y del boleto de avión, corren a cargo de los migrantes, quienes también pagan un seguro médico por el tiempo que su familiar esté en la Chicago.

La directora de la FCM expuso que la Federación en la entidad no cobra ninguno de estos trámites, porque es una asociación civil legalmente constituida en Morelos, con toma de nota por parte del Consulado General de México en Estados Unidos.

“La Federación de Clubes Morelenses tiene, entre sus objetivos, realizar actividades para lograr mejores condiciones de personas de escasos recursos, migrantes y a sus familiares; canalizar beneficios de programas públicos de los ámbitos de gobierno y colabora en los programas de desarrollo social; promover, generar y vincular el desarrollo social, educativo, cultural, deportivo, asistencial a la población con vulnerabilidad y realizar acciones para fortalecer el tejido social, entre otros”, enfatizó.

La FCM está constituida por 12 clubes con sedes en Morelos: Axochiapan, Santa Rosa 30, Yautepec, Tepoztlán, Temixco, Cuernavaca, Jiutepec, Xochitepec, Emiliano Zapata y Ayala.

Desde el año pasado que se creó la asociación, ha reunido a más de 130 madres y padres con sus hijos en Chicago.

Miriam García Silva agradeció a Juan Seiva García y a Alfonso Seiva García, presidente y vicepresidente de la FCM que radican en Chicago, el apoyo recibido desde Estados Unidos, por enviar los recursos económicos para hacer posible el sueño de los adultos mayores de reunirse con sus hijos y nietos esta navidad y año nuevo.

En el evento estuvo el secretario de Desarrollo Social del gobierno estatal Gilberto Alcalá Pineda y la directora de la Faculta de la Facultad de Estudios Sociales Temixco, de la UAEM, Maribel Cruz, entre otros.

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Zacatepec.- La denominación de “Pueblo Indígena” no tuvo beneficios económicos, culturales o sociales en Tetelpa, sólo fue un asunto político, aseguró el ayudante municipal Zenón Ortiz Anonales, durante la reapertura del Museo San Esteban Tetelpan, que se encontraba en la iglesia del pueblo que resultó dañada por el sismo de septiembre del año pasado.

A pesar de que no ha recibido la ayuda prometida, esta comunidad continúa realizando y promocionando las festividades que le dan identidad al pueblo, como la danza del tecuán o la representación de la Toma de la Alhóndiga de Granaditas, o los sitios de importancia como el museo de la comunidad, que se reinauguró en las instalaciones de la ayudantía municipal y en donde, según Ortiz Anonales, se encuentran las raíces del pueblo indígena de Tetelpa, su pasado prehispánico y el legado cultural heredado a las generaciones futuras.

Tras el sismo del año pasado resultaron dañadas algunas piezas menores, pero las tres más importantes  -el señor de Tetelpa, el Calpixque o señor recaudador de impuestos y el Porta Estandarte- no tuvieron daño alguno; por estas tres piezas fue que nació el museo comunitario en la década de los 90's, por aportaciones de la gente de Tetelpa que donó piezas encontradas de la cultura tlahuica cuando realizaban alguna construcción en sus terrenos. El museo nació como una propuesta ciudadana y esta vez fue la misma comunidad la que decidió organizarse para reabrirlo.

El sismo de septiembre de 2017 dejó graves daños en la iglesia de Tetelpa, donde fue abierto al público el museo, inicialmente en el ex curato. Las piedras que se desprendieron de las paredes de la propia iglesia dañaron una parte mínima de la colección, pero en general todo pudo ser rescatado y puesto a salvo; a pesar de la falta de apoyo del centro INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia) Morelos, que nunca respondió al llamado del pueblo de Tetelpa para brindar su apoyo en el resguardo de las piezas, éstas se pusieron en un lugar seguro y hoy nuevamente están disponibles para que la gente pueda visitarlas.

El acto público de la reapertura se llevó a cabo ayer por la mañana, con la misma gente de la comunidad como invitados, entre los que se encontraba Florentino Sorela Severiano, pitero y difusor de la danza de los Tecuanes, nombrado por la Unesco como Tesoro Humano Vivo; también estuvo el ayudante municipal Zenón Ortiz Anonales, el director del museo comunitario, Sergio Mañón de la Rosa; autoridades municipales electas de Zacatepec, autoridades educativas, vecinos y el grupo ciudadano que se encargó de armar la carpeta de evidencias para que la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) a nivel federal le pudiera dar el nombramiento a Tetelpa de Pueblo Indígena, y de esta manera poder acceder a recursos y apoyos para mejorar la calidad de vida de los habitantes fortaleciendo su identidad, cultura y tradiciones.

"Tetelpa tiene mucho que ofrecer, mucha historia, para empezar, ya que en el sur de Morelos se desarrolla la cultura tlahuica con dos centros prehispánicos como lo fue Cuauhnáhuac y Oaxtepec; y tradiciones no sólo la danza de los Tecuanes, sino también la flor de cucharilla, la representación de la toma de la Alhóndiga de Granaditas, entre otras. Tetelpa merece más difusión, más apoyo", indicó el director del museo comunitario, Sergio Mañón.

 

 

 

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