Miércoles, 08 Julio 2020 05:00

Ya no le alcanza ni para el internet

Un taxista se queja de que lo que gana sólo le permitirá pagar la luz, pero no otros servicios.

Estacionado sobre la calle Abasolo del centro de Cuernavaca, Jorge Abel Armas García cuenta que por la contingencia sanitaria implementada a raíz del Covid-19, hay días que espera hasta tres horas para lograr un servicio de taxi.

Por la pandemia, sus ingresos económicos bajaron hasta un 80 por ciento. Antes de la emergencia sanitaria obtenía hasta 600 pesos diarios y hoy con esfuerzo reúne de 150 a 200 pesos trabajando de lunes a domingo.

El poco dinero que se lleva a casa alcanza para comprar alimentos para su familia pero ya no para pagar los servicios como internet y televisión de paga, por lo que seguramente tendrá que suspender estos “lujos” para solventar el recibo de luz, que aumentó en un 50 por ciento.

Abel tiene una experiencia frente al volante de 28 años y afirma es la primera vez que su economía se ve golpeada por una contingencia sanitaria, tanto que ha aceptado ofrecer el servicio de taxi por 25 pesos, aunque la parada mínima se cobra en 35 pesos.

“Entendemos la situación por la que estamos pasando y sabemos que muchos no tienen trabajo, creo que nadie esperaba esta pandemia y no nos preparamos con ahorros. En mi caso de ahora en adelante tendré que ser más precavido porque esta pandemia pegó duro en los bolsillos”.

Lamenta que a la fecha no han recibido ningún tipo de apoyo de parte de las autoridades y que solo un exfuncionario los apoyó con despensas.

“No hemos recibido ningún apoyo, pero pedimos que se compadezcan de los transportistas, que nos está pegando la emergencia y tenemos necesidades, muchos de nosotros somos padres de familia y tenemos que llevar dinero a casa”.

Cuenta que durante su jornada se ha encontrado con pasajeros que se niegan a usar cubrebocas porque no creen en la existencia del virus.

 

 

 

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Sus ingresos como taxista cayeron hasta un 90 por ciento debido a la emergencia sanitaria.

Para mitigar las afectaciones económicas que ha dejado la pandemia del Covid-19, Isidro López -quien trabaja como chofer de taxi desde hace 30 años- recurrió a los programas de apoyo que anunció la Secretaría de Desarrollo Económico y del Trabajo (SDEyT) para beneficio de este sector de la población.

El entrevistado refiere que tuvo conocimiento de un programa de apoyo hasta por cinco mil pesos y aunque no recuerda el nombre del programa al que, afirma, entregó documentos como su hoja de registro ante la Secretaría de Hacienda, dice que no pudo acceder a este apoyo económico porque el argumento que le dieron es que está casado por bienes mancomunados.

“Nos iban a dar apoyo de cinco mil pesos, me inscribí y llevé los documentos que pidieron y al final una licenciada se comunicó conmigo por teléfono; me preguntó mi nombre y luego preguntó si estoy casado por bienes separados o mancomunados; respondí que por bienes mancomunados y me dijo que por ese motivo no me podían dar el apoyo porque tenía que estar casado por bienes separados; no pregunté más ni le insistí y mejor le di las gracias”, contó Isidro López.

El chofer de taxi solicitó este apoyo económico porque sus ingresos económicos bajaron hasta en un 90 por ciento y actualmente con esfuerzo y trabajando más de 10 horas logra reunir 100 pesos diarios para la alimentación de su familia.

De su trabajo como chofer de taxi señala que en los últimos días ha observado un incremento en la movilidad de la gente por la apertura de negocios, pero ante la falta de dinero las personas no utilizan el servicio de taxi, por lo ha realizado viajes por 10 pesos para obtener recursos económicos que le permitan llevar comida a su familia.

A la fecha la Secretaría de Movilidad en coordinación con las secretarías de Hacienda, Desarrollo Económico y del Trabajo (SDEyT) y de la Contraloría, anunciaron que llevarán a cabo la implementación del “Programa Emergente de Apoyo para el Transporte Público”, al cual podrán acceder los concesionarios del transporte con y sin itinerario fijo.

El apoyo consiste en microfinanciamientos de tres y cinco mil pesos, los cuales se otorgarán en la modalidad de tarjetas para abastecer las unidades con combustible en las estaciones de servicio y centros de carburación autorizados.

 

 

 

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Óscar Villazana se dirigía a llevar un servicio de taxi a la colonia Antonio Barona de Cuernavaca cuando fue sorprendido por personal de la Secretaría de Movilidad y Transportes (SMyT), que le marcó el alto para acusarlo -afirma- de dar servicio de transporte  colectivo, por lo que su vehículo fue trasladado al corralón y a él le fue impuesta una multa.

Sobre los hechos ocurridos ayer en la mañana cuenta que en la avenida Vicente Guerrero fue abordado por tres jóvenes que le pidieron el servicio a la colonia Antonio Barona, pero una cuadra adelante fue detenido en un operativo que realiza la SMyT para verificar que los operadores del transporte público usen cubrebocas para evitar posibles contagios por el covid-19.

Asegura que él y los pasajeros llevaban puesto el cubrebocas, por lo que no había motivo para detenerlo, sin embargo, el argumento que le dio el personal de la Secretaría de Movilidad es que ofrece servicio de taxi por 10 pesos por pasajero, es decir reúne a varias personas que van a un mismo lugar y cobra menos que el costo del viaje normal.

De acuerdo con Óscar, los tres pasajeros afirmaron que tomaron el servicio de taxi normal, pero su versión no fue creíble para el personal de supervisión, por lo que fueron bajados del vehículo para que éste fuera trasladado al corralón.

“Yo no sabía por qué me detuvieron pero me llevaron al corralón y allá me dijeron que tenía que pagar 17 mil pesos y con el 50 por ciento de descuento la multa quedaba en ocho mil pesos. Entonces le hablé por teléfono a mi tía que trabaja en gestoría y se arreglaron con ella, y terminé pagando seis mil pesos; solo así me entregaron el carro, si no se quedaría ahí hasta el lunes”, contó el chofer de taxi.

Aseguró que alrededor de la una de tarde pagó la multa de seis mil pesos en la Secretaría de Movilidad y una hora después le entregaron su vehículo para seguir trabajando.

 

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El delito se recrudeció los últimos dos meses principalmente en la zona conurbada de Cuernavaca, denuncian; detectan banda de robataxis.

La Coalición de Representantes del Transporte Público del Estado confirmó el robo de hasta 40 taxis por semana en la zona conurbada de Morelos.
Víctor Mata Alarcón, presidente de la organización, refirió que es preocupante el robo de unidades, sobre todo en Cuernavaca, Temixco, Jiutepec y Tepoztlán, donde el delito aumentó los últimos dos meses de la emergencia sanitaria.
Señaló que han detectado que es una banda de roba taxis la que se llevan las unidades al estado de Guerrero, por lo que son pocos los vehículos que se recuperan, el resto es pérdida total, ya que se usan para cometer otros delitos o bien son desvalijados y vendidos en partes.
Mata Alarcón  manifestó que este problema se suma a la baja afluencia de pasajeros a causa de la emergencia sanitaria, lo que ha obligado a la agrupación a mantener en circulación a sólo 70 taxis por día para evitar gastos innecesarios en gasolina.
Explicó que antes de la contingencia los concesionarios recibían hasta mil 500 pesos al día de “cuenta” y ahora solo solicitan la mitad, para ayudar a los conductores que salen a diario a trabajar.
Debido al robo de los taxis, los concesionarios también han tenido que modificar horarios, para no operar por las noches, lo que impide que puedan mejorar sus ingresos diarios.

 

 

 

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Hay jornadas de trabajo en las que no sale dinero para llevar a casa, lamenta Emilio.

Desde que empezó la contingencia sanitaria por el Covid-19 (marzo pasado), Emilio Gama registró una disminución del 70 por ciento en el dinero que percibía como chofer de taxi.

Antes de la pandemia sus ingresos eran de 600 a 700 pesos diarios, lo que le alcanzaba para comprar comida para su familia, entregar la cuenta a su patrón y comprar gasolina para su vehículo. Hoy, si bien le va termina su jornada con 230 pesos.

Por lo anterior, afirma, hay días que entrega 100 pesos de cuenta o nada, como la única forma para poder llevar dinero para alimentar a su familia.

Su jornada laboral empieza a las seis de la mañana y termina a las cuatro de la tarde, pero en ocasiones trabaja más tiempo porque en los últimos días el precio de la gasolina alcanzó los 18 pesos por litro, cuando en días anteriores se compraba hasta en 14 pesos.

El chofer de taxi refiere que han visto mayor movimiento de transeúntes en las calles de la ciudad pero eso no se ha reflejado en el número de servicios que logra, ya que la gente prefiere usar el transporte colectivo, porque es más económico.

“Nosotros estamos sobreviviendo con el poco servicio que hay porque no hemos visto apoyos ni de dinero ni en especie, eso que nos prometieron no llegó, además, la gasolina está subiendo y cada día que pasa el dinero rinde menos; yo le ponía 150 pesos de gasolina al carro y me alcanzaba al menos para cuatro viajes y hoy ni lo del combustible se recupera porque la gente quiere viajes más baratos”.

 “Queremos que le paren a todo esto, que saquen la vacuna o algo que acabe con esta enfermedad y también que el ayuntamiento permita la apertura de negocios para que la gente pueda trabajar y tenga dinero, porque si los negocios siguen cerrados habrá más violencia y robos en diferentes tiendas”, afirma el desesperado trabajador del volante.

 

 

  

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Jueves, 25 Junio 2020 04:34

Trabaja horas extras para paliar crisis

Miguel Díaz sabe que pueden venir tiempos más difíciles y asume precauciones.

En su experiencia de 24 años como chofer de taxi, Miguel Díaz Ledezma por primera vez se ve obligado a trabajar horas extras para reponer un poco sus ingresos, seriamente afectados por la falta de pasajeros.

Mientras espera un servicio en la calle Netzahualcóyotl del centro de Cuernavaca, platica que sigue sorprendido al ver como el covid-19 ha impactado de manera negativa en la economía en Morelos y en el país y ha dejado a varias familias sin empleo tras el cierre de empresas.

Por la emergencia sanitaria, los ingresos económicos de Miguel disminuyeron en un 30 por ciento.

Antes de la pandemia el chofer de taxi tenía ingresos de 500 pesos diarios y hoy con esfuerzo apenas logra llevar 200 pesos a su bolsa.

Trabaja desde las ocho de la mañana hasta las seis de la tarde para tener un poco más de dinero para solventar los gastos en casa, como el pago de servicios de agua y luz.

De manera personal, dice, en tiempos de pandemia trabaja más horas y hasta en su día de descanso para llevar alimento a su familia y para comprar gasolina para el vehículo, porque de lo contrario no funcionaría y es su única fuente de empleo.

Miguel ha pensado en ser más organizado en sus gastos y procura tener un “guardadito” en la casa para cualquier imprevisto.

“No debemos derrochar dinero, hay que cuidarlo pensando en que mañana pueden venir tiempos difíciles y debemos tener dinero para sostener a la familia. Por ejemplo, esta pandemia no la esperaba”, aseguró.

 

 

  

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Choferes de la organización Línea Victoria a veces laboran horas extras para obtener mayores ingresos.

El presidente de la organización de radio taxi Línea Victoria, Laurenciano Díaz Morales, aseguró que a raíz de la contingencia sanitaria por el covid-19, la demanda en el servicio de transporte público que ofrecen bajó en un 70 por ciento, por lo que de las 95 unidades solo 55 están en circulación.

Señaló que por la pandemia algunos operadores dejaron el taxi por cuestiones personales y para no tener contacto con pasajeros durante la emergencia sanitaria y otros porque tienen enfermedades como hipertensión y diabetes.

Para evitar posibles contagios del nuevo virus, los operadores que se mantienen frente al volante tienen la indicación de usar tapabocas y llevar en su unidad una botella de gel antibacterial para desinfectar el dinero que reciben de los pasajeros.

Además, trabajan de la mano con el ayuntamiento de Jiutepec para sanitizar todas las unidades vehiculares.

De acuerdo con Díaz Morales, por la contingencia sanitaria los operadores de taxi apenas logran realizar entre cinco y seis servicios en sus jornadas de ocho horas al día, aunque aquellos cuya necesidad económica es mayor dedican hasta 18 horas frente al volante e incluso aprovechan su hora de comida.

La organización, que opera desde 25 años, hace dos incorporó a sus unidades el Sistema de Posicionamiento Global (GPS, por sus siglas en inglés) así como bloqueo de moto,r para evitar el robo de vehículos, y el botón de alerta para mayor seguridad del pasajero.

De igual manera, los choferes usan durante su jornada laboral un uniforme que los identifica con los radiotaxis Línea Victoria, además de que -aseguró-  están en capacitación constante para brindar un mejor servicio, puesto que entre sus proyectos a corto plazo está incorporar una aplicación telefónica para que sus usuarios les soliciten el servicio.

 

 

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En fines de semana también la afluencia es ligeramente mayor, reconoce Ramiro.

Por la contingencia sanitaria del covid-19, Ramiro pasó de trabajar solo de día a realizar servicios de taxi durante la madrugada y en fines de semana, ya que en la actualidad en horario diurno hay mayor competencia y poca demanda.

Ramiro González Gómez dice que por la pandemia sus ingresos bajaron en un 80 por ciento. Por eso en ocasiones empieza a trabajar a las dos de la tarde y hasta las cuatro de la mañana, para apoyar con los gastos en casa de sus papás y para la alimentación de sus hijos.

Antes de la pandemia Ramiro realizaba 50 viajes al día, pero actualmente hace entre 10 y 12 servicios, lo que le lleva a trabajar hasta 14 horas diario con ingresos de apenas 300 pesos.

Por esta razón aprovecha la gran afluencia de transeúntes de fin de semana, pues, en estos días puede ganar hasta mil pesos diarios.

Por el momento no ha pensado en dejar el vehículo, porque es su única fuente de ingresos.

Para su protección contra el covid-19, Ramiro desinfecta su vehículo todos los días. Además, durante su jornada laboral carga trapos húmedos con agua y jabón para limpiar los lugares donde tocan los clientes.

También hace uso del gel antibacterial para los pasajeros al momento de que le pagan y da el cambio.

Dice que su familia está preocupada por la situación, pero ante la falta de dinero sale a trabajar con las medidas de higiene y al regresar, antes de abrazar a los suyos, se da un baño para evitar contagios de covid-19.

 

 

 

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Viernes, 29 Mayo 2020 04:22

Taxistas, expuestos a asaltos

Ello, y el gasto de combustible son razones para esperar el pasaje desde el sitio de radiotaxi, señala Raúl.

Raúl Almazán Nieto trabaja como chofer de radio taxi desde hace ocho años y aunque por la contingencia sanitaria sus ingresos económicos bajaron, él se mantiene frente al volante para llevar dinero a casa para la alimentación de su familia.  

El entrevistado admite que comparte gastos con su esposa, porque el dinero que gana ahora como taxista es de apenas 100 pesos al día, lejanos de la cifra de 500 pesos que reunía antes de la pandemia del covid-19.

Admite que en lugar de esperar que la clientela llegue desde el sistema de radiotaxi, podría salir a la calle a buscar pasaje, pero en tiempos de contingencia considera que no es conveniente, ya que -afirma- gastan más combustible y está expuesto a cualquier situación de violencia.

Por eso Raúl prefiere esperar en el sitio, aunque solo realice cuatro servicios durante el día.

Cuenta que ha sido víctima de los asaltos al menos en dos ocasiones; en una de ellas le quitaron el vehículo cuando circulaba sobre la avenida Universidad, al norte de la ciudad.

En la otra ocasión solo lo despojaron del dinero en efectivo. Por eso cada día antes de salir a trabajar se encomienda a Dios, para que sea la guía en su camino y lo regrese con bien a casa, dice. 

“No conviene estar dando vueltas porque la gasolina se va rápido, yo le pongo 10 litros al carro para trabajar 12 horas desde el sitio pero hay compañeros que salen a buscar pasajeros de calle y ahí se les va el combustible, también por eso algunos se desesperan y dejan el carro”.

Raúl sigue atrás del volante porque no tiene otro ingreso y porque su patrón es comprensible con la situación, y a raíz de la contingencia solo entrega 120 pesos de cuenta, 100 pesos menos que antes.

Su familia se mantiene en cuarentena y para evitar contagios del covid-19, durante su jornada laboral usa cubrebocas y gel antibacterial. Sin embargo, en caso de que el escenario se ponga más crítico ha pensado en dejar el taxi y buscar trabajo en tiendas de abarrotes en las que tenga un salario asegurado.

 

 

 

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Desde hace tres años los ingresos vienen a la baja con la aparición del servicio mediante app; la contingencia sanitaria terminó por agravar la crisis en el sector.

La demanda en el servicio de radio taxi “Cuernavaca Plus" transporte y mensajería, tuvo una disminución del 80 por ciento a raíz de la contingencia sanitaria por el Covid-19.

El secretario de la Mesa Directiva de esa organización, José Salgado Ricardo, informó que -como consecuencia de la pandemia- de las 50 unidades con las que cuenta la empresa solo 30 están en circulación debido a que la mayoría de los operadores entran en el rango de los grupos vulnerables.

La empresa tiene una experiencia de 20 años ofreciendo servicio de taxi en la zona metropolitana de Cuernavaca y desde hace tres años sus ganancias se redujeron en un 30 por ciento tras la llegada del servicio de transporte Uber.

Por la pandemia, los operadores de radio taxi “Cuernavaca Plus” realizan solo entre dos y tres servicios al día, ya que la mayoría del comercio está cerrado y la gente no sale a realizar sus actividades. Para compensar su economía, los choferes “levantan” pasaje en la calle.

Salgado Ricardo señaló que para evitar posibles contagios del virus todos los conductores usan cubrebocas y gel antibacterial; además, todos los días sanitizan los vehículos, porque trabajan de la mano con los gobiernos estatal y municipal para promover las medidas de higiene y evitar la propagación del covid-19.    

Lamentó que hasta el momento no han recibido ningún tipo de apoyos.

“Estamos buscando la manera de salir adelante porque ya se cumplieron casi dos meses de la contingencia sanitaria y aunque sin apoyos estamos tratando de sobrevivir con el servicio de mensajería, porque sabemos que la gente necesita hacer sus compras del supermercado o de farmacia”.

Por la falta de servicio, los operadores entregan apenas 200 pesos de cuenta.

 

 

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