Máximo Cerdio

Máximo Cerdio

El 10 de enero a las 5:30 de la tarde en la planta alta del Cine Morelos no cabía un alfiler: más de cien personas asistieron a la inauguración de la tercera cafetería solidaria o con inclusión laboral, como también la llaman.

Lunes, 06 Enero 2020 06:43

NUESTRO VIAJE A CHIAPAS

Chiapas.- A las 11:51 del día 31 de diciembre de 2019 le dije al 2020: voy a contar hasta diez para que vengas, si no vienes yo voy y te traigo...

Martes, 24 Diciembre 2019 05:34

LOS ZAPATOS DE OBRERO

¿Y si en vez de estar tristes, enojados o moribundos, esos cacles están durmiendo para que el Dios de los Zapatos los despierte de un martillazo?.

Fui por mis zapatos a la Reparadora de calzado Manolos, que se encuentra en No Reelección: cuatro años, dos cambios de suela completa. ¿Quedan bien? Pregunté a la zapatera Viridiana Rosas. Me respondió que sí, que me durarían unos meses más. Se los dejé y al día siguiente a las cinco de la tarde pasé por ellos.

Me pidió que esperara unos minutos. Frente a mí, un montón de calzado de diferentes tipos: hombres, mujeres, tenis, chicos, botas, botines, grandes, medianos, muchos sintéticos, algunos de piel.

Busqué un sitio para no estorbar en el reducido espacio y quedé frente a unos zapatos negros: eran como del número 8, de obrero. Tenían el frente redondo como un hipopótamo trompudo, estaban manchados de algo así como mezcla. La piel estaba desgastada y las suelas sintéticas aseguraban que el dueño los usaba más de ocho horas diarias continuas. Definitivamente estaban para la basura, sin embargo, los tenían en la fila, esperando turno para ser arreglados.

Nunca había visto unos zapatos tan feos y tan abandonados, tan enfermos, es decir, los había visto botados en las esquinas de los barrios jodidos, no el par, uno las más de la veces, tirado, en medio de restos de comida o de mierda de perro, como si los recolectores lo hubieran dejado ahí y con esto lo hubieran convertido en algo menos que basura.

Aquellos zapatos eran como dos esclavos mellizos, que el dueño insistía en sacarles hasta la última gota de beneficio.

Pensé en preguntar si alguien se los había traído para repararlos porque estaban ahí y era indudable que ocupaban un espacio y esperaban, tenían seguramente una fecha de entrega.

¿Qué llevaría a este hombre a cometer semejante crueldad con este par de pobres zapatos? Así de la calidad de éstos los he visto en 200 pesos, o en el tianguis de medio cachete como en 70.

¿Y si le gustan mucho sus zapatos porque se los regaló su mamá o su esposa o su hija? ¿Y si en vez de estar tristes, enojados o moribundos esos cacles están durmiendo para que el Dios de los Zapatos los despierte de un martillazo?

Una niña se llevó mis zapatos envueltos en una bolsa, los iban a lustrar.

Mientras esperaba, Viridiana, sin dejar de trabajar, me contó que en diciembre aumenta el trabajo: hacen diario como 30 pares, pero en temporada alta tienen que contratar a otra persona para no quedar mal. De 10 a 6 de la tarde, sábados a las 5, domingo descansan.

Las reparaciones más comunes son suelas y hormados, esto último para los nuevos. La reparación más cara son suelas de cuero: 280 pesos, hay de 220 y de 190. Una reparación dura seis meses o un poco más.

Toda esta plática la entablamos frente al zapato, que, según se podía observar, permanecía muy atento.

Un zapato costoso vale como 800, Flexi, ya no traen a reparar de piel exótica, aunque si hay de piel pero son los menos, de cada diez, ocho son sintéticos, la mayoría son tenis, porque están de moda.

Viridiana, de 35 años, madres de familia, me dijo que ella tenía como 10 años trabajando allí, su esposo 22 años, y el negocio 75 u 80 años.

“En  diciembre mis clientas me traen el zapaterío, hasta 10 pares juntos, para ponerles tapita; de (cada)10 pares hay como un par nuevo, las mujeres quieren ahorrar”.

Reparamos bolsas, mochilas, chamarras, de piel y de lona,

La niña que se llevó mis zapatos llegó y me los entregó casi nuevos; los metí en mi bolsa y vi de reojo a los zapatos negros: me pedían que me los robara y los arrojara en algún lote baldío, o de plano les prendiera fuego para evitar que alguien los encontrara y se los pusiera solo para hacerles la maldad.

 

 

Lunes, 16 Diciembre 2019 05:10

Posponen entrega de presea Emiliano Zapata

Una de las cosas de la que más me siento orgullosa de Alfonso y de Juan es que no les da miedo aventarse, eso me gusta a mí, que tengan valor, de arriesgar la vida. Por eso yo en la mañana y en la tarde los lleno de bendiciones, se los encargo a mi Padre, él es el único, yo no puedo ayudarles, estoy muy lejos, pero Él sí, dijo Lucía García Vargas, mamá de Alfonso Seiva García, a quien el Congreso de Morelos entregaría la presea “Emiliano Zapata” en sesión solemne, ayer domingo, 15 de diciembre, día del migrante.

Lucía no pudo recibir la medalla en nombre de su hijo. Llegó al Congreso desde las nueve de la mañana, pero un grupo de varios cientos de personas, entre ellos algunos ediles, bloquearon la entrada del recinto legislativo. Exigían que los diputados dieran marcha atrás a sus declaraciones en las que habían afirmado que no permitirían que se aumentaran o crearan más impuestos en los municipios.

“Los presidentes municipales desviaron impuestos para la universidad, para protección civil, para industrialización y lo usaron en todo menos para lo que se les asignó; también prometieron a los trabajadores de los municipios mejoras en las condiciones laborales si aumentaban los impuestos, es con estos engaños con los que traen a los trabajadores el día de hoy”, dijo Gabriel Rivas Río, vocero de la asociación Gustavo Salgado Delgado, que llegó a eso de las 10 de la mañana con varias decenas de manifestantes, para apoyar a los legisladores que se comprometieron a no aumentar los impuestos municipales.

Lucía García llegó de Temixco, apoyada en un bastón y en su esposo Tomás Seiva Huertas, ambos de la tercera edad.

Alfonso Seiva se fue hace más de veinticinco años a Estados Unidos, a trabajar, y desde esa fecha no vuelve a Temixco (Juan, su hermano, lo siguió cinco años después y desde esa fecha tampoco regresa).

“Ya me había yo preparado, me tomé mis pastillas temprano y dije: pa’ que yo aguante, pero ya ve que no se pudo”, dijo Lucía, a quien a eso de las 10.30 le avisaron que la sesión solemne se reprogramaría.

“Yo estoy superogullosísima de mi hijo, Alfonso, se supo abrir camino allá, donde es más difícil”, afirmó, mientras se abría paso entre el gentío que a esas horas ya tenía bloqueados los dos accesos principales a la sede del Congreso.

El domingo 16 de junio de 2019, en Chicago, Illinois, Estados Unidos, Lucía García Vargas, pudo abrazar a su hijo Alfonso Seiva García, a quien no veía desde hacía 25 años. Fue un abrazo largo, lleno de llantos y de agradecimiento.

En esa ocasión Lucía viajó con un grupo de adultos mayores a la Ciudad de Chicago, después de que se inscribió al programa Corazón de Plata, que posibilita que personas que tienen más de sesenta años y más de 10 de no ver a sus hijos migrantes, puedan visitarlos por al menos veinte días para convivir con ellos y con sus nietos; allí, Lucía conoció a su nieto Leonardo y a su nuera, la esposa de Alfonso: “pensé que jamás volvería a ver a mi querido hijo y que no conocería a mi nietecito”, dijo en esa ocasión Lucía. Su esposo, Tomás Seiva Huertas, no pudo ir con ella a reencontrarse con sus hijos y sus nietos.

 

LA PRESEA EMILIANO ZAPATA

La LIV legislatura del H. Congreso del Estado de Morelos decidió dar a Alfonso Seiva García la presea “Emiliano Zapata al mérito migrante 2019”.

De acuerdo con un oficio firmado por el diputado Andrés Duque Tinoco, presidente de la Comisión de Grupos Vulnerables, Migrantes y Personas con Discapacidad, y por el secretario de Desarrollo Económico, Gilberto Alcalá Pineda, dicho reconocimiento se le otorgó “en mérito de su destacada labor a favor de los migrantes morelenses, migrantes connacionales o en su caso a favor de los integrantes de las comunidades de destino”, en cumplimiento al decreto 2194 por el cual se reforma el decreto 1277, así como el decreto 479, publicado en el Periódico Oficial Tierra y libertad, número 5549 del 15 de noviembre de 2017, que establece el 15 de diciembre como Día del Migrante Morelense y Familia.

El domingo 15 de diciembre, día del migrante, se entregaría dicho reconocimiento, pero se pospuso por una manifestación en la entrada del palacio legislativo.

 

¿QUIÉN ES ALFONSO SEIVA?

Alfonso Seiva, vicepresidente de la Federación de Clubes Morelenses, radica desde hace más de 25 años en Chicago, Illinois.

Partió de Temixco, Morelos, buscando una mejor vida para su familia.

En una entrevista reciente que le hizo el periodista Diego Giraldo, en Chicago, el primer aporte con la comunidad de Chicago y el Estado de Illinois lo hizo Alfonso cuando formó parte del grupo de teatro Tecolote, donde inició sus primeras puestas en escena. “Íbamos de organización en organización trabajando, aportando ideas y fortaleciendo el empoderamiento de nuestra gente. Difundiendo nuestra cultura como migrantes”, dijo Seiva García.

En 2010 cuando la fuerza migrante era notoria en Estados Unidos, fortalecidos por la presencia de millones de mexicanos radicados en el exterior, aprovechó la influencia de las multitudes y la euforia de las masas que por medio de las megamarchas pro inmigrantes desfilaron a lo largo y ancho de la Unión Americana desde el año 2006. “Fue el inicio de un frente común para luchar contra las leyes anti inmigrantes y discriminatorias. Comenzamos una cruda lucha para evitar la separación de nuestras familias y fue cuando decidí trascender ‘de las tablas’ del teatro a las calles de nuestras ciudades para defender los derechos de los migrantes”, enfatizó el activista.

Alfonso Seiva desde entonces se ha encargado de concientizar a su comunidad no solo en el campo de los derechos laborales sino también en otros aspectos importantes como las leyes migratorias y el empoderamiento en el campo de la participación política en Estados Unidos. Para Seiva, solo es posible proteger el entorno de las familias migrantes formando a nuevos líderes, apoyando a los pequeños y medianos empresarios latinos, educando a la juventud y creando organizaciones sociales y políticas que promuevan un verdadero cambio que influya directamente al interior de la comunidad migrante con mejores leyes y mayores oportunidades de trabajo, educación y salud, entre otros aspectos de la vida social y el entorno comunitario.

En 2015 se intentó crear la Federación  Internacional de Morelenses, con migrantes oriundos de su estado de Morelos, pero según sus propias palabras, la idea no funcionó por la falta de voluntad y apoyo de algunas personas.

Ya en 2014, Seiva  había sido pieza importante en la celebración del Primer Festival de Chinelos con el apoyo de comparsas no solo de Chicago sino de otras zonas de esta nación, como Los Ángeles,  Minnesota y Arkansas. Así nació “Chinelo Fest” en el que trabajó desde una perspectiva binacional de la mano del promotor cultural Roberto Pérez Celis, de Xochitepec, Morelos.

En 2017, Alfonso Seiva junto a su hermano Juan y otros amigos y paisanos fundaron la Federación de Clubes Morelenses y la incorporaron legalmente ante el Consulado General de México en Illinois mediante la respectiva ceremonia de ‘Toma de Nota’ ante el Departamento de Asuntos Comunitarios de esa representación consular en Chicago.

“Actualmente contamos con 12 clubes de oriundos afiliados a nuestra organización sin fines de lucro y nos estamos convirtiendo poco a poco en la primera federación de morelenses en Estados Unidos. Al mismo tiempo, hemos ido fortaleciendo a organizaciones nuevas como la Federación de la Ciudad de México, solo por  citar un ejemplo, entre muchas otras”, agregó el activista.

 

 

 

Viernes, 13 Diciembre 2019 05:13

FERVOR GUADALUPANO

Familias morelenses no faltaron a la cita con la Virgen de Guadalupe en la iglesia de El Calvario; predominaron los pequeños vestidos de Juan Diego y de María.

 

 

 

 

 

 

 

En el pueblo de San Antón Analco, la noche de este miércoles dieron inicio las festividades en honor a la Virgen de Guadalupe; la imagen fue llevada en andas, de la parroquia de San Antón a la capilla del Rayo.

A las 19:30 horas, habitantes de San Antón salieron de la parroquia del poblado con la imagen de la Virgen de Guadalupe, en una procesión que duró poco más de media hora y llegó hasta la capillita del Rayo, localizada a un costado del panteón de La Leona.

En la procesión participaron pobladores de San Antón, quienes se turnaban de dos en dos para llevar la venerada imagen, resguardada por el grupo de danza mexica "Gente Roja", que ejecutó para la Virgen la danza del Colibrí y durante el recorrido por la calle H. Preciado tocaban el tambor y los caracoles, mientras sahumaban el camino de la virgen morena.

También participó una banda de viento que tocaba sones y chinelos, además de mojigangas que danzaban; los pobladores, que se iban sumando más y más mientras avanzaban, bailaban con la música de banda.

No podían faltar los cohetes, que se encendían y explotaban en el cielo.

De acuerdo con el comité organizador, así inicia la parte más intensa de la celebración del día de la Virgen de Guadalupe, hasta la medianoche, cuando se darán las tradicionales mañanitas.

A las 08:00 horas, el 12 de diciembre, se regresará a la Virgen a la parroquia de San Antón y posteriormente se efectuará el tradicional brinco del chinelo por las principales calles de la colonia, una celebración eucarística en la capilla del Rayo, la quema de castillo y torito, una comida comunitaria y el show del cantante e imitador morelense José Manuel Neri, además de la presentación estelar del grupo "Campeche Show" y finalmente la quema de castillo y fuegos artificiales.

El 12 de diciembre de 1531, según los relatos tradicionales, la Virgen María se apareció al indio Juan Diego en el cerro del Tepeyac y le mandó que le dijese al obispo de México, fray Juan de Zumárraga, que le erigiera un templo.

Martes, 03 Diciembre 2019 05:24

TIERRA DE BUGUIS

En Tilzapotla construyen sus propios vehículos para el trabajo rudo.

Lunes, 25 Noviembre 2019 05:27

Hermelando Alvíter, el músico

El oriundo de Cuernavaca es arreglista, poeta y compone canciones.

Hermelando Alvíter tiene nombre de artista. Es un músico, arreglista, poeta y compone canciones:

"No me gusta decir que soy compositor porque ese título te lo da el pueblo. Por eso digo que he compuesto algunas canciones", platica Hermelando Alvíter Martínez hoy, 22 de noviembre, día del músico, en una fonda del Mercado Adolfo López Mateos.

Los habitantes de Cuernavaca seguramente han visto a Hermelando acompañado por dos músicos más,  tocando y cantando en los restaurantes; él lleva el requinto y es uno de los músicos que toca con frecuencia en el Mercado Adolfo López Mateos.

Tiene 39 años de edad y ha compuesto unas 100 canciones aunque ha registrado sólo 50. Sus letras la han cantado músicos locales y de entre ellas destaca el corrido “Mi Cuernavaca Morelos”, también se le conoce otra que relata un incendio en el mercado.

Sobre la pieza a Cuernavaca, relata que se la habían robado, pero la peleó y ganó en el YouTube. La compuso hace como cinco años y la subió a su canal, luego le llegó el reclamo, pero demostró que era suya y en poco tiempo recibió un mensaje que habían retirado el reclamo. Había registrado la canción dentro de un álbum, pero tuvo que hacer el registro como una canción individual.

Hermelando nació para ser músico, lo supo a los 19 años. Relata que la música siempre le gustó. Sus papás ponían casetes de Los Alegres de Terán, de los Hermanos Banda, de muchas agrupaciones, populares, campiranas.

“Ya ves que hay muchos chavos que la música de sus papas no les gusta, pero a mí me gustaba, como que la sentía y hasta intentaba hacer mi propio instrumento, mi guitarra”.

Y también escuchaba el estilo de Tierra Caliente, los huapangos como los que tocaban Los Milperos. también escuchaba a Bertín y Lalo, le llamabaN mucho la atención los requintos de este dueto guerrerense y decía “algún día llegaré a tocar como ellos”.

Aprendió a tocar hasta los 19 años en una rondalla. El grupo se llamaba “Voces del Amanecer” en Temixco, en la preparatoria José María Morelos y Pavón.

Cuando terminó la prepa lo invitaron a hacer unas misiones, y se fue un año. Iba a renunciar porque quería una carrera, y le dijeron que podía seguir estudiando ahí si quería; aceptó y se fue a la Ciudad de México. Entró becado a la carrera de Ciencias de la Comunicación y Filosofía en el Instituto de Comunicación y Filosofía de la Sociedad de San Pablo, al mismo tiempo que trabajaba en la editorial de los Misioneros Apóstoles de la Palabra, redactando y encargándose de la distribución, vía correo postal, del periódico "Iglesia y sectas". Tuvo que dejar la carrera hasta el sexto semestre porque se le terminó la beca que le deban y no pudo seguir pagando las colegiaturas.

Para el 2006 volvió a Morelos. Buscó trabajo y lo decepcionaron los salarios y prestaciones que le ofrecían, así que, junto con un compañero de escuela, se dedicó a cantar y tocar en el servicio de transporte público de la zona conurbada de Cuernavaca. Después encontró a otros compañeros con los cuales finalmente integraron el trío Voces del Amanecer, con los que trabajó de lleno por espacio de unos diez años: estaban dedicados a amenizar eventos festivos y a cantar y tocar en algunos restaurantes y fondas donde pedían cooperación y repartían tarjetas.

Con el tiempo fue aprendiendo a requintear de manera autodidacta,  escuchando a sus compañeros de oficio, además de algunas lecciones que ellos mismos le impartían; también veía tutoriales en la red.

Comenzó a subir sus primeros vídeos de YouTube, sus composiciones y algunas poesías en su canal Hermelando Alvíter Martínez. Viendo y escuchando requintos y adornos para requinto de música ranchera, se dio cuenta que el estilo que buscaba y le gustaba no estaba en internet, y lo poco que había era muy malo. Así que subió un video tocando una ranchera con sus requintos y adornos al estilo que le gustaba, y con ellos tuvo éxito. De ahí comenzó a subir vídeos similares, vídeos con músicos en vivo tocando rancheras y así le comenzaron a salir trabajos.

“Poco a poco he ido creando mi estudio de grabación con el que actualmente hago trabajos para otros y para mí canal y de vez en cuando voy a alguna tocada (a la) que me invitan como requintista. He ingresado como miembro de la Sociedad de Autores y Compositores de México en este año de 2019. He grabado un CD en Ediciones Apóstoles de la Palabra con el título Sendas de amor y de 13 temas, 10 son míos, con el estilo ranchero campirano. Algunas de mis canciones están grabadas con el Trío Voces del Amanecer. También me gusta leer y escribir poesía, cuentos y alguno que otro artículo, ensayo o reflexión”, platica.

Hermelando no se arrepiente de haber dejado una carrera trunca y tomar el camino tan difícil de la música.

“Yo propiamente no iba para sacerdote ni para de eso, ahí me permitían estudiar como laico. Quizás para mi carrera si me serviría el título, obviamente, eso si me hubiera gustado tenerlo. De hecho, todavía puedo gestionar y tal vez todavía puedo, pero ya no sé si tenga tiempo. No me arrepiento porque gracias a Dios éste ha sido mi camino, el de la música, y es el que quiero seguir y me gusta. Hago lo que me gusta y gano; mal, mal, no me va, por lo menos para ir sobreviviendo ahí la llevo”.

Su trabajo lo ha hecho, mostrado y vendido en las redes. Desde que cursaba sus estudios profesionales usaba programas y plataformas digitales que le permitieron poner su producción en los ojos y en los oídos del mundo por medio de YouTube y las diferentes redes sociales, como Facebook. Hace arreglos, pistas para karaoke, tutoriales para requintos y acompañamientos; esto le permite obtener dinero para sobrevivir y seguir dedicándose a la música.

El repertorio de Hermelando está compuesto por aproximadamente doscientas piezas y se sabe más de mil canciones. Le gustan especialmente los boleros del estilo de Los Panchos, Los Dandys, Los Tres Ases. Le gusta como componen Álvaro Carrillo y Agustín Lara.

Alvíter reconoce la influencia de grupos de la sierra de Guerrero en Morelos. Uno de los grupos que más ha influido es Los Armadillos.

“Simón Rodríguez es el requintista. Ellos empezaron con Jesús Bustos y Rigoberto Flores, se llamaba Dueto Los Armadillos. Jalaban a otros músicos, se los llevaban a tocar a sus eventos porque ellos no tocaban mucho e incorporaron después a los hermanos Simón Rodríguez y Sebastián Rodríguez. Ya después se salieron aquellos y formaron los actuales, Armadillos de La Sierra.

Pero Los Armadillos son continuadores del estilo sierreño que propuso el Dueto Bertín y Lalo.

Hermelando siempre quiso tocar con el estilo de Bertín y Lalo, treinta años después pudo tocar como él y también fue profundizando en otros ritmos y estilos como el de Gilberto Puente, requintista de Los Tres Reyes y Juan Neri, requintista de Los Tres Ases.

El camino de aprendizaje que ha emprendido este músico lo comparte con las nuevas generaciones. Uno de los grupos a los que asesoró y dio el nombre fue a Los Morros Sierreños, Josué y David, ellos se hacían llamar “Los Amarillitos” pero Hermelando les puso el nombre de Los Morros Sierreños, ahora ya tienen su propio canal de YouTube.

“A mí me gusta mucho escribir y siento que voy a seguir escribiendo música, corridos, poesía, cuentos. Me gustaría hacer un libro de cuentos que se llame “Cuentos de mi papá” porque desde chiquito siempre nos contaba cuentos, nada más que lo grabe, lo redacte y lo vaya mejorando”, dice Hermelando Alvíter Martínez. 

 

 

Jueves, 21 Noviembre 2019 05:24

PERSIGUEN SUEÑO

Noventa y nueve padres de migrantes morelenses acudieron a la embajada de Estados Unidos a tramitar su visa.

Ciudad de México.- Desde las dos de la madrugada tres autobuses de pasajeros particulares salieron de diferentes municipios del estado con papás de migrantes morelenses que radican en varias ciudades de la Unión Americana: el objetivo era estar a las 6 de la madrugada en la Ciudad de México, en el Centro de Atención a Solicitantes (CAS) y con posterioridad ir a la embajada de Estados Unidos a la entrevista con el personal consular para obtener su visa.

A las 3 de la madrugada los tres autobuses coincidieron en un punto en Plan de Ayala, en Cuernavaca y de ahí partieron media hora después rumbo a la Ciudad de México. Iban 99 padres de migrantes, personal de apoyo, cuatro enfermeras y cinco coordinadoras de la Federación de Clubes Morelenses (FCM), organización que gestionó, pagó y coordinó estos trámites.

Estos adultos tienen más de 10 años de no ver  a sus hijos, y sus edades iban desde los 58 hasta los 85 años de edad, algunos tenían problemas de sordera, motricidad y enfermedades que los obligaban a parar al menos dos veces para ir a los sanitarios de las gasolineras.

Todos pudieron ingresar al programa Corazón de Plata, que permite que se puedan reunir por veinte días con sus hijos en Estados Unidos, siempre que el empleado consular los califique y se les otorgue la visa.

A las seis de la madrugada los adultos mayores comenzaron a descender de los autobuses e hicieron turno en una enormísima cola en el Centro de Atención a Solicitantes (CAS) localizado en Hamburgo 123, colonia Juárez, y Varsovia. Había muchos ancianos provenientes de otras entidades, con la finalidad de hacer sus trámites para su entrevista consular.

Allí tardaron cerca de hora y media y una vez que salieron los autobuses los llevaron a la embajada, en Paseo de la Reforma; ahí también tuvieron que hacer turno, junto con cientos de solicitantes de otras entidades de la república mexicana.

Desde que los adultos mayores subieron, el personal de la FCM les dio atención personalizada, les entregó jugos y frutas para que se alimentaran. A las personas con problemas de movilidad los acompañó hasta las filas y hasta donde el personal de la embajada dejaban llegar, además, iban algunas personas con problemas de sordera a quienes también se acompañó y se les “encargó” a los empleados que están fuera de la embajada ordenando a los solicitantes.

Las personas contratadas por la FCM para cuidar a los adultos los esperaron afuera. Una hora después, aproximadamente, los padres de los migrantes fueron saliendo a veces solos y otras veces en parejas. Algunos llevaban una gran sonrisa en la cara: les habían aprobado la visa, otros estaban triste porque se las habían negado. Sus acompañantes los consolaban o felicitaban con palmaditas en la espalda y los iban guiando por la banqueta de la calle, rumbo al autobús que les correspondía.

Yareli Bahena Martínez, coordinadora en México de la FCM y vocera de esta organización que tiene su sede en Chicago, Illinois, Estados Unidos, dijo que para este grupo de padres tan numeroso la espera fue mucha, más de cuatro meses esperando este momento.

También explicó que viene de varias partes de Morelos y van a varias ciudades distintas de la Unión Americana.

“Nos costó muchísimo tiempo y esfuerzo porque hubo poca ayuda institucional”, pero finalmente conseguimos esta cita y muchos de ellos podrán hacer su sueño realidad: estar con sus hijos, conocer a sus nietos, abrazarlos.

Por su parte Juan Seiva García, presidente de la FCM, en entrevista, felicitó a los padres que obtuvieron la visa y a sus hijos y nietos que podrán verlos y estar con ellos veinte días en Estados Unidos.

Recordó que todos los gastos de estos trámites, los boletos de avión, los de traslado, el seguro que deben comprar en Estados Unidos los padres, corren por cuenta de los migrantes. El personal de gobierno estatal no pone un solo centavo.

Juan Seiva confirmó que, por desgracia, de los 99 papás que viajaban, sólo a 50 les van a dar su visa:

“El otorgamiento de la visa depende mucho del humor del empleado consular, si le caes bien te la da, si no pues no, también depende del correcto llenado de la solicitud que realicen los empleados del gobierno estatal… A pesar de que nos hayan rechazado a casi la mitad, lo intentaremos de nuevo, porque reunirse con la familia es un derecho humano y estos morelense tienen derecho a estar con su familia”, subrayó.

Una de las mujeres afortunadas que obtuvo su vida para visitar a su hijo Iván Miguel Alvarado y conocer a sus nietos fue Leovigilda Molontzin Sánchez, de ocupación ama de casa y con residencia en San Agustín Amatlipac, municipio de Tlayacapan.

Relató que tiene más de 20 años de no ver a su hijo, que vive en Minneapolis, Minnesota y tiene dos nietos que no conoce.

“Mi hijo se fue antes de haber cumplidos los 18 años. No quiso que lo que lo fuera yo a dejar a la terminal, sí tú vas no voy a ir, si te veo me voy a quedar, le dijo. La última vez que tengo de él es despidiéndome en mi casa. Por varios meses yo no podía dormir, estaba muy preocupada por él a pesar de que me decía que estaba bien y ya había encontrado trabajo. Hasta sorda me quedé un tiempo. Pero ahora lo voy a poder abrazar y me toca ir en una época muy bonita que es navidad”, dijo,

Leovigilda relató que el empleado consular la trató muy amable, lo único que le preguntó fue que si había viajado alguna vez a Estados Unidos, y ella respondió que no, y el empleado le dijo que su visa estaba aprobada.

A los 11:30 los tres autobuses con adultos mayores regresaron hacia Morelos. La mitad de los ocupantes estaba alegre, la otra mitad enojada, aunque hubo una pareja a la que  le negaron la visa:

-Ni crean estos güeros que me voy a quedar así, en seis meses vuelvo a tramitar mi visa, ya me esperé años para ver a mis hijas y puedo esperar más, de que voy voy, como sea –dijo un pasajero.

 

 

 

 

 

*A cita programada con agentes consulares*

Noventa y nueve padres de migrantes morelenses acudieron a la embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México, a una cita programada con agentes consulares.

Este miércoles, los beneficiarios del programa "Corazón de Plata" conocerán si les aprueban la legal entrada a ese país; tienen más de diez años de no ver a sus hijos y nietos.

La Federación de Clubes Morelenses tramita, organiza y paga los gastos que, a su vez, recibe de los migrantes morelenses radicados en Estados Unidos.

Este día, los adultos mayores salieron desde las 02:00 horas para llegar a tiempo a su cita en la embajada norteamericana.

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