Lectura 1 - 2 minutosParticipantes rechazan “protocolos de papel”.
Jojutla.- Diferentes organizaciones marcharon este domingo con motivo del Día Internacional de la Mujer por las principales calles de esta ciudad, portando pancartas y gritando consignas.
El contingente, que reunió a alrededor de 600 mujeres, algunas acompañadas de niños, llevaba al frente a un grupo de mujeres danzantes para “alejar las malas vibras”.
Marcharon por la avenida principal después de las cinco de la tarde. Frente a la Preparatoria de Jojutla, dependiente de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, exigieron justicia para las jóvenes universitarias recién asesinadas.
“Señor, señora, no sea indiferente, se mata a las mujeres en la cara de la gente”, “¿No que no? Sí que sí, ya volvimos a salir” y “Vivas se las llevaron, vivas las queremos” fueron algunas de las consignas por parte de las participantes.
Al llegar a la arcada del zócalo, colocaron un “tendedero” de padres que abandonaron a sus hijos.
En la glorieta de Juárez colocaron carteles e intervinieron el busto del Benemérito de las Américas y dejaron colocados algunos de ellos.
Finalmente llegaron al zócalo, donde se realizó un mitin. Primero cerraron la danza y después, en el uso del micrófono, las organizadoras exigieron verdaderas políticas públicas en materia de seguridad.
Reprocharon a las autoridades estatales que sólo presten atención a Cuernavaca. “También existen el sur y la zona oriente. Nos están matando con total impunidad”, dijo una de las oradoras.
“Estamos hartas de sus protocolos de papel, como el que publicaron hace dos días en el Periódico ‘Tierra y Libertad’. Un protocolo que no busca protegernos, sino callarnos; que no busca detener feminicidas, sino detener manifestaciones… Exigimos una agenda integral de género ya que llegue a las colonias y campos de cultivo de Jojutla y a los municipios del oriente”, agregó.
La escultura ecuestre de Zapata y los bustos de los héroes patrios también fueron tapizados con los carteles que llevaban.

Lectura 3 - 5 minutosEl pasado jueves 5 de marzo se dio el anuncio: a los 83 años de edad, ha muerto el escritor António Lobo Antunes. Uno de los autores más importantes de las últimas décadas acababa de fallecer. Un novelista por excelencia, artista de la palabra, creador de una vasta obra en la que abordó la miseria del ser humano desde escenarios como la guerra, entornos familiares, la enfermedad… Murió Lobo Antunes y de él quedarán miles de páginas escritas que lo colocarán sin duda en la vitrina de los inmortales.
Se trata de un autor del que ya no se puede escapar una vez que se ha sumergido en alguna de sus novelas. La obra del eterno candidato al Nobel ha sido aclamada no sólo en Europa, sino en diversas partes del mundo.
Acreedor de varios premios, el portugués ganó prestigio y respeto no nada más por los galardones en sí, sino por la calidad de su escritura: es un autor complejo cuya prosa –cargada de poesía– envuelve al lector en una forma de hipnosis de la que se sale como quien vuelve del sueño.
En esta ocasión vuelvo a recurrir a Lobo Antunes para la recomendación de esta semana. Me referiré a Memoria de elefante (1979; Mondadori, 2005, con traducción de Mario Merlino).
De entrada, hay que mencionar que ésta es la primera novela del lusitano y puede ser la puerta de acceso para acercarse a su obra. El narrador/protagonista es un psiquiatra (al igual que Lobo Antunes) que manifiesta su inquietud por dedicarse a su verdadera pasión: la literatura.
Durante un día y una noche, el narrador cuenta la crisis existencial por la que atraviesa a raíz de la separación de su esposa, a la que aún ama, y todas las circunstancias que conlleva la vida de un hombre como él. La mujer también aún ama al psiquiatra: las razones de la ruptura son desconocidas, acaso una decisión tomada desde el absurdo.
No es una novela de amor en sí. En ella, el escritor suelta un monólogo en el que repasa pasajes de su vida: la formación profesional, el trato familiar, la guerra de Angola, entre otros. Lobo Antunes se cobija con autores clásicos –Queirós, Quevedo, Emily Brontë, Carroll– para echar mano al texto y apelar a su sombra para presentarse ante la Señora Literatura.
En Memoria de elefante hay arranques del futuro Lobo Antunes. Con total honestidad –virtud de los más grandes escritores–, comparte con el lector aspectos íntimos y comprometidos de su vida que lo marcaron para inclinarse a la escritura.
El narrador se habla y escucha a sí mismo con la intención de reconocerse y ver en qué momento se perdió en el camino con el fin de reencontrarse. A veces parece ser un monólogo frente al espejo: un poeta/narrador le cuenta a la imagen quién es en ese momento el de carne y hueso.
Hay muchas alusiones literarias, como si con ellas encontrara la forma de estacionarse definitivamente en la literatura, la verdadera vocación del psiquiatra que ensaya y encamina al futuro literato que hallará en las letras el verdadero amor.
El título es «loboantuniano» por excelencia: poseedor de una memoria impecable, el autor ha manifestado que la memoria es uno de los principales recursos de los que echa mano un escritor. Así, en Memoria de elefante abre la puerta al flujo de recuerdos que recorren las páginas de su obra, que –repito– no es de fácil acceso, pero sí es distinta y representa una calidad que colocan al portugués a la altura de los mejores escritores del mundo que hay en la actualidad.
Acerca de esta novela, el propio Lobo Antunes llegó a decir que está llena de defectos, pero que si él fuera editor, la publicaría por todo lo que promete en sí.
Si se toman en cuenta las posteriores obras, podría decirse que estamos ante el esbozo de lo que será el futuro creador de novelas como El orden natural de las cosas (1992), Esplendor de Portugal (1997) y Buenas tardes a las cosas de aquí abajo (2003), entre muchas otras que conforman un universo literario rico en imágenes, en recursos y en la calidad de un autor que extrañamente no llegó a ser tan conocido en el continente americano como se supondría.
Si entre uno de los propósitos del lector está el de leer más o descubrir nuevos autores, António Lobo Antunes es una apuesta segura. Memoria de elefante puede ser el acceso para ingresar al fascinante mundo del portugués, que no decepciona a los lectores y hace de la vida cotidiana un viaje poético a través de sus novelas.
Descanse en paz el hombre que varias veces visitó México y que cuenta con un grupo de fieles lectores que no permitirán que llegue el olvido.
¡Hasta siempre, Lobo!

JORGE ARTURO HERNÁNDEZ
António Lobo Antunes estuvo en Ciudad de México a principios de diciembre de 2018.

TOMADA DE LA WEB
Participar en la guerra de Angola marcó el futuro del novelista lusitano.

TOMADA DE LA WEB
Desde hace varios años, los sellos Siruela, Mondadori y DeBolsillo se han encargado de difundir la obra de Lobo Antunes en español.
Lectura 2 - 4 minutos“Haz, exactamente, lo que harías si te sintieras más seguro.”
Meister Eckhart
Continuando con el artículo anterior, presento aquí otras opciones de estrategias para la seguridad de estudiantes y personal de instituciones y familias.
CPTED Crime Prevention Through Environmental Design siglas en inglés. (Prevención del Delito a través del Diseño Ambiental). La seguridad no solo son policías y apps. El entorno físico importa. Las universidades deben auditar sus campus y alrededores:
Iluminación de Corredores Críticos: Identificar las rutas que siguen estudiantes y trabajadores hacia el transporte público y garantizar iluminación LED blanca y de alta potencia.
Manejo de Vegetación: Recortar arbustos que bloqueen la visibilidad o puedan servir de escondite.
Activación de Espacios: Fomentar comercios o actividades estudiantiles en zonas "muertas" del campus para aumentar la vigilancia natural.
Protocolos de "Red de Confianza". La seguridad más efectiva es la que se da entre pares. Las universidades deben formalizar las redes que ya existen de manera informal:
Brigadas de Acompañamiento: Organizar grupos de estudiantes o trabajadores que vivan cerca para realizar trayectos juntos, especialmente en turnos nocturnos.
Canales de Alerta Temprana: Usar herramientas como Zello (que convierte el celular en un Walkie-Talkie) para que grupos de vigilantes internos, delegados sindicales o jefes de grupo estudiantiles puedan comunicarse instantáneamente ante cualquier anomalía, antes de que escale.
La seguridad en las universidades públicas de México no puede seguir siendo un tema secundario o una reacción a la tragedia. Requiere un compromiso presupuestal, una voluntad política de las autoridades universitarias y, sobre todo, la participación activa de una comunidad informada y protegida tecnológicamente. Pasar de ser víctimas potenciales a agentes de nuestra propia prevención es el cambio fundamental que necesitamos. No podemos permitir que el miedo detenga la vida académica del país.
Y, por otra parte, es de fundamental importancia que todos los usuarios de las redes no revuelvan el río, ni se aprovechen para causar más confusión o solo lleven agua a su molino. Lo único que causan estas acciones es más incertidumbre y caos.
Lo que está sucediendo en nuestro estado de Morelos es terrible e indignante, eso no lo podemos negar, estamos ante diversos casos que manifiestan la violencia estructural que se vive en los planteles educativos y en otros ámbitos, y, desgraciadamente se ve reflejada en las mujeres.
El feminicidio no se limita al asesinato de una mujer. Se refiere a un crimen que ocurre dentro de un contexto social de violencia de género, desigualdad y tolerancia institucional hacia la violencia contra las mujeres.
La antropóloga Marcela Lagarde, una de las principales teóricas del concepto en México, explica que el feminicidio refleja fallas institucionales, impunidad, desigualdades estructurales de género. Y desde esta perspectiva, los casos de las estudiantes de la UAEM revelan tres problemas sociales simultáneos:
Vulnerabilidad de las jóvenes en espacios educativos, debilidad en los sistemas de prevención y protección, desconfianza social hacia las instituciones de seguridad y justicia.
Cuando estos elementos coinciden, la sociedad percibe que la violencia no es un hecho aislado, sino un problema estructural.
El impacto de estos feminicidios recientes, es particularmente fuerte porque las víctimas eran estudiantes universitarias.
Las universidades representan socialmente tres valores fundamentales: conocimiento, futuro y movilidad social.
Cuando la violencia alcanza estos espacios, se produce lo que algunos sociólogos llaman ruptura simbólica del espacio seguro.
La marcha de este domingo y las marchas anteriores fueron, y son muy necesarias, porque las víctimas se convierten en símbolos de lucha social.
Este proceso cumple dos funciones sociales: construcción de memoria colectiva, es decir, la sociedad busca evitar que los casos se olviden; y, transformación del dolor en acción social, la protesta se convierte en una forma de exigir cambios institucionales.
El filósofo Hannah Arendt señalaba que cuando los ciudadanos se movilizan frente a la injusticia, surge un espacio público donde la sociedad puede redefinir sus valores.
La conclusión es simple y llana, es urgente la redefinición de nuestros valores y las acciones a tomar. Pero se debe trabajar en acciones conjuntas. Sociedad, instituciones y gobierno. Todos en concordia y armonía para el bien de la sociedad en general.
Lectura 3 - 6 minutosPodrá haber opiniones divergentes, pero desde nuestro punto de vista el hecho de que la conmemoración del Día Internacional de la Mujer haya terminado sólo con daños materiales (vidrios rotos, paredes grafiteadas, etc.) es signo de que el gobierno de Margarita González Saravia puede anotarlo en su bitácora como “prueba superada”.
“Si quieres paz, prepárate para la guerra” es una frase atribuida al escritor y teórico militar romano Publio Flavio Vegecio Renato, y eso fue precisamente lo que hizo el gobierno de Margarita González Saravia:
Cuando las manifestantes del ocho de marzo llegaron al Palacio de Gobierno (al que días antes habían dejado con vidrios rotos y unas cortinas incendiadas) y se encontraron con una muralla de hierro, unos drones sobrevolando la plancha del zócalo y el anuncio de que se había publicado un “protocolo para la actuación de la policía en caso de manifestaciones”, todo ello inhibió las acciones de grupos radicales que pretendían que el 8M terminara en caos.
Bien dijo la mandataria hace unas semanas que se equivocan los que escriben bien de ella pero mal de su gabinete, pues finalmente es ella la que toma las decisiones más importantes, y en esta ocasión, fue muy firme al encargarle a tres hombres que diseñaran una estrategia que permitiera la realización de la marcha del domingo con las menos afectaciones posibles, ellos son: Edgar Maldonado, secretario de Gobierno; Javier García, jefe de la Oficina de la Gubernatura; y Miguel Ángel Urrutia, secretario de Seguridad, cada uno experto en su ramo.
Este último, anunció desde el miércoles la participación de mujeres policías para enfrentar a las manifestantes en caso de que fuera necesario, y la máxima protección al recinto del Poder Ejecutivo. Lo que no nos esperábamos, y que todavía no terminamos de entender, es lo del “protocolo” de actuación policial en manifestaciones, que establece la posibilidad de usar extinguidores y realizar detenciones “por apariencia de delito”.
Finalmente —y por fortuna para todos— no fue necesario su uso, pero la difusión del documento que apareció publicado el viernes por la tarde en el Periódico Oficial Tierra y Libertad, pudo haber servido para que algunos padres de familia les prohibieran a sus hijos acudir a la marcha.
Así, los incidentes de la marcha de ayer no pasaron de los típicos daños a edificios particulares (no entiendo por qué le rompieron todos los vidrios a un edificio abandonado que vendía azulejos); y los enfrentamientos verbales de las mujeres proaborto con las señoras que rezaban frente a la iglesia del Calvario, así como el airado reclamo de una mujer que dijo ser auxiliar municipal por los destrozos causados en el monumento a la madre.
Por alguna razón las organizadoras de la marcha decidieron que el contingente tomara la avenida Morelos en sentido contrario en lugar de seguir por Álvaro Obregón, lo que salvó al edificio Cronos que pertenece al Poder Judicial del Estado.
El que no se salvó fue el Centro de Salud de Tlaltenango, al que el grupo de mujeres encapuchadas y vestidas de negro le rompieron los cristales. Esta acción fue muy criticada por usuarios de Facebook, pues no estaba justificada, ya que ahí no atienden cuestiones que tengan que ver con la interrupción del embarazo.
Salvo esos detalles, la marcha estuvo muy bien organizada, incluso con gafetes para los compañeros de prensa. Hubo mucha asistencia —más de 10 mil— y pudimos ver a muchas mujeres con sus bebés, personas de la tercera edad y hombres que se solidarizaron con el género femenino.
Estos grupos fueron los que comenzaron a retirarse del zócalo cuando vieron que el “el bloque negro” empezó a lanzar las llamadas “bombas molotov” por encima de la valla de hierro. Era evidente que esas mujeres no pertenecían al grupo de estudiantes de la UAEM ni tampoco a quienes organizaron la marcha. Nadie supo cómo llegaron ni como se fueron, el hecho es que nadie las conocía, y su forma de hablar las delataba: venían de CDMX.
A las 14:45 horas, el secretario de Gobierno, Edgar Maldonado Ceballos, salió en un video a declarar que la movilización realizada este 08 de marzo, en el marco del Día Internacional de las Mujeres, “concluyó con saldo blanco”.
“La jornada transcurrió con respeto a la libre manifestación de las mujeres que salieron a las calles para expresar sus demandas, reflexiones y llamados a la sociedad en torno a la igualdad, justicia y una vida libre de violencia”, dijo.
La realidad es que el trabajo de Maldonado Ceballos para disminuir el poder de las feministas comenzó desde hace meses, cuando contrató a una de las lideresas como integrante de su equipo de trabajo.
Javier García, por su parte, puso en práctica lo que aprendió muy bien en el otrora Distrito Federal durante sus años de juventud: la operación política en organizaciones estudiantiles y sindicales.
Por eso podemos decir que —hasta ahora— la estrategia para despresurizar el tema de los feminicidios en la UAEM y llegar al 8M en condiciones de gobernabilidad ha funcionado, y este lunes reabrirán las puertas de palacio y quitarán la muralla de hierro con afectaciones mínimas.
Ahora sólo resta resolver el conflicto que prevalece en la máxima casa de estudios, con un pequeño grupo de inconformes lidereados por dos mujeres que ni siquiera son estudiantes de la UAEM, y a los que ya les mandaron una advertencia disfrazada de “equivocación”, cuando dos unidades —una del Ejército y otra de la Guardia Nacional— entraron hasta el campus Chamilpa.
La semana pasada escribimos que tanto los funcionarios del gobierno estatal como de la UAEM estarían a prueba los siguientes días. Hoy podemos afirmar que el círculo cercano a Margarita González Saravia pasó la prueba.
Esta semana veremos si el grupo que rodea a la rectora también pasa la prueba o se quedan en el intento.
HASTA MAÑANA.
Lectura 1 'La jornada de ayer en el país con motivo de las marchas por el 8 de marzo es una manifestación de las heridas que aquejan a nuestra tierra, lastimada por la ausencia de paz, justicia, estado de derecho… y ahogada por la violencia y la corrupción, entre otros flagelos.
Posiciones culturales, políticas e ideológicas confrontan a la sociedad y pervierten conmemoraciones como el Día de la Mujer, convertida en un escenario de blindaje de inmuebles y alerta social por el temor al vandalismo durante las movilizaciones.
La crisis de desapariciones forzadas en México es uno de los agravios que en el 8M encuentran voz, dentro de un entorno nacional de fragilidad institucional en el combate a conductas delictivas que afectan especialmente a las mujeres y ante el influjo de la delincuencia.
El Estado mexicano tiene una deuda con la protección de las mujeres, y ellas lo tienen presente no sólo el 8 de marzo.
¿Qué es un transistor? ¿Y por qué cargamos miles de millones de ellos en nuestro bolsillo?
TXT Thomas Stegmann
Lectura 6 - 11 minutosEl Dr. Thomas Stegmann es investigador en el Instituto de Ciencias Físicas de la UNAM. Su trabajo se centra en el estudio del transporte electrónico en nuevos materiales cuánticos. Fue galardonado recientemente por sus investigaciones con la Cátedra Marcos Moshinsky.
Esta publicación fue revisada por el comité editorial de la Academia de Ciencias de Morelos.
En esta edición les quiero contar sobre los transistores, una de las invenciones más importantes del siglo pasado y, hoy en día, el dispositivo electrónico más fabricado del mundo. De hecho, todos los días llevamos miles de millones de ellos en nuestros bolsillos, ya que son un elemento clave para cualquier computadora o teléfono inteligente. Pero empecemos despacio con solo uno de ellos. Si acudimos a una tienda de componentes electrónicos y preguntamos por un transistor, nos venderán un dispositivo como el que muestra la Figura 1, que tiene aproximadamente el tamaño y peso de un chícharo. (Tranquilos: millones de transistores no tienen necesariamente el tamaño ni el peso de millones de chícharos.)

Figura 1. Fotografía de un transistor (fuente: uelectronics.com), junto con su diagrama de circuito. El transistor tiene tres contactos, denominados S, D y G.
El transistor tiene tres patitas o contactos. Conectemos entre los contactos S y D una batería y un pequeño foco, como se muestra en la Figura 2. Lo interesante del transistor ocurre con el tercer contacto G con el cual podemos controlar si el foco se enciende o se queda apagado. Si conectamos otra batería con un voltaje variable a este contacto, para voltajes cero o bajos el transistor bloquea el flujo de corriente y el foco permanece apagado. Para voltajes altos, el transistor deja pasar el flujo de corriente y el foco se enciende. En resumen, mediante el voltaje aplicado al contacto G podemos abrir o cerrar el flujo de corriente eléctrica. El transistor funciona como un interruptor de luz, con la diferencia de que no es mecánico, sino que opera de manera eléctrica. Esta es la esencia de un transistor.

Figura 2. El flujo de corriente eléctrica se puede controlar mediante el voltaje aplicado al contacto G del transistor. Si el voltaje es bajo, la corriente está bloqueada y el foco apagado (izquierda). Si el voltaje es alto, la corriente puede fluir y el foco se enciende (derecha).
¿Y cómo se lleva a cabo este funcionamiento dentro de la cajita negra? La manera más común hoy en día está basada en semiconductores, como el silicio, el segundo material más abundante en la superficie de la Tierra, ya que la arena y muchas rocas están constituidas principalmente por el dióxido de silicio. Sin embargo, para su uso en un transistor se necesita silicio en su forma pura y cristalina, el cual se puede obtener a partir del dióxido de silicio mediante un procedimiento energéticamente muy intenso. Un semiconductor se caracteriza por ser un material que no es ni conductor, como los metales (por ejemplo, el cobre en los cables de luz), ni un aislante (el plástico que recubre el cable de cobre para protegernos de un choque eléctrico), sino que puede ser tanto un conductor como un aislante. Podemos entender esto con ayuda de la Figura 3A, que muestra la estructura de bandas del silicio (las líneas negras que aparecen como unos espaguetis), las cuales se obtienen resolviendo la ecuación de Schrödinger del material, es decir, a partir de una descripción basada en la mecánica cuántica. No podemos explicar aquí todos los detalles de esta figura, pero lo importante de ella es que existe una pequeña región (marcada en gris) donde no hay ninguna banda. En esta región, llamada brecha de energía, el material se comporta como un aislante, mientras que en las otras regiones puede ser un conductor y, por ende, se llama semi-conductor. Entender (y poder manipular) las propiedades de conducción de los materiales es uno de los grandes logros de la mecánica cuántica, cuyo centenario festejamos el año pasado.

Figura 3. Estructura de banda del silicio (Fuente: physics.stackexchange.com) y diagrama de construcción de un transistor de efecto de campo basado en silicio.
En la Figura 3B mostramos finalmente cómo se puede construir un transistor a base del silicio. Este consiste principalmente en un pequeño bloque de silicio, al cual se conectan directamente los contactos S y D para inyectar y extraer la corriente. Además, se añade el contacto G, separado del silicio por un material aislante (típicamente el dióxido de silicio). Si el voltaje en el contacto G es cero o bajo, los electrones provenientes de la batería caen en la brecha de energía, donde el flujo de corriente está bloqueado. Si se aplica un voltaje más alto en el contacto G, se genera un campo eléctrico que eleva los electrones, de modo que caen en una zona con bandas y pueden fluir. El funcionamiento de este tipo de transistor se establece por el campo eléctrico generado por el contacto G y, por ende, se denomina transistor de efecto de campo (field-effect transistor, FET). Por sus investigaciones pioneras en semiconductores y transistores, John Bardeen, William Shockley y Walter Brattain fueron galardonados con el Premio Nobel de Física 1956. (Vale también la pena mencionar que John Bardeen es una de las pocas personas que han recibido el Premio Nobel en dos ocasiones, la segunda vez por sus contribuciones a la teoría de la superconductividad).
¿Y qué hace a los transistores tan importantes y para qué los necesitamos en computadoras y teléfonos inteligentes? La respuesta es que con varios de ellos se pueden realizar operaciones lógicas. Para ello, vamos a interpretar en los circuitos electrónicos un voltaje alto (donde el transistor deja fluir la corriente) como el valor lógico CIERTO y un voltaje cero o bajo (donde el transistor bloquea la corriente) como FALSO. En la Figura 4A mostramos un circuito que consiste en dos transistores en serie, con dos contactos G1 y G2. Si colocamos en uno de estos contactos la señal FALSO, el transistor correspondiente va a bloquear el flujo de corriente y el foco se queda apagado. Sólo si ambos contactos G1 y G2 tienen la señal CIERTO, se va a encender el foco. El circuito analiza las señales en los contactos y solo si G1 y G2 están en CIERTO nos da una respuesta positiva (foco encendido). Por ende, este circuito realiza una conjunción lógica y se llama compuerta AND.

Figura 4. Los circuitos de transistores permiten realizar operaciones de la lógica. Se muestran las compuertas AND, OR y NOT.
Analizamos ahora el siguiente circuito en la Figura 4B, que consiste en dos transistores en paralelo. Si uno (o ambos) de los contactos G1 o G2 está en CIERTO, se establece el flujo de corriente y se enciende el foco. Este circuito funciona como una disyunción y se llama compuerta OR, que da una respuesta positiva si uno de los contactos (o ambos) está en el estado CIERTO. El siguiente ejemplo es la compuerta NOT, mostrada en la Figura 4C, que tiene el efecto de invertir una señal. Si la entrada G está en el estado CIERTO, la respuesta va a estar en el estado FALSO, y viceversa.
Usando estos tres ejemplos de compuertas lógicas a base de transistores, podemos construir otras compuertas, por ejemplo, la compuerta XOR, que se muestra en la Figura 5. Esta compuerta da la respuesta CIERTO solo si una de las entradas G1 o G2 está en el estado CIERTO, pero no ambas, a diferencia de la compuerta OR.

Figura 5. Usando las compuertas mostradas en la Figura 4, podemos construir más compuertas lógicas, como la compuerta XOR.
Para profundizar un poco más, vamos a hacer uso de las compuertas lógicas definidas para construir una computadora “sumamente poderosa”, que nos permite realizar los siguientes cálculos: 0+0=0, 1+0=1, 0+1=1, 1+1=2. Primero, es importante comentar que las computadoras no trabajan con el sistema decimal (0,1,2…9), que conocemos de nuestra vida diaria (en parte porque tenemos diez dedos), sino con el sistema binario formado por 0 y 1. En la Figura 6 mostramos una pequeña tabla de conversión entre números decimales y binarios. Las computadoras trabajan con este sistema, porque en un circuito electrónico podemos identificar un voltaje bajo como el 0 (= FALSO) y un voltaje alto como el 1 (= CIERTO). Hemos usado esta convención ya en la tabla en la Figura 5, que muestra los posibles resultados de la compuerta XOR. Cada dígito de un número binario se llama bit. Por ejemplo, el número decimal 5 se representa en el sistema binario por 101, que contiene 3 bits.

Figura 6. Tabla de conversión entre los números en forma decimal (0,1, 2…9) y binario (0,1). Para entender mejor cómo funciona el sistema binario y convertir cualquier número decimal a binario, ver https://masterplc.com/calculadora/convertir-decimal-a-binario/

Figura 7. Diagrama de circuito de una computadora que puede sumar 0 y 1 en binario: G1 + G2 = R1R2.
En la Figura 7 mostramos el diagrama de circuito de nuestra computadora, junto con la tabla de los posibles resultados. En las dos entradas G1 y G2 se puede poner cualquier combinación de los números 0 y 1. El circuito calcula la suma de ellos y coloca el resultado en las salidas R1 y R2. La limitación de esta computadora consiste en que las dos entradas corresponden a números de solo 1 bit, y la salida de un número de 2 bits. Para hacer nuestra computadora más poderosa, hay que usar un circuito más complejo con más compuertas (y muchos más transistores), como nos muestra la Figura 8.

Figura 8. Diagrama de circuito de una computadora que permite sumar dos números del conjunto (0,1,2,3) en binario: X1X2 + Y1Y2 = R1R2R3. Por ejemplo, (2+3)decimal = (10+11)binario = 101binario = 5decimal.
Este circuito nos permite colocar en cada entrada X y Y un número de 2 bits (los números decimales 0,1,2,3) y obtener la suma de ellos como resultado R, representado por un número de 3 bits. Los pequeños números en la Figura 8 ilustran, a modo de ejemplo, el funcionamiento de la computadora para el cálculo (2+3)decimal = (10+11)binario = 101binario = 5decimal. Continuando con este juego, al hacer el circuito mucho más complejo con muchos más transistores, vamos a obtener una computadora verdaderamente poderosa que puede realizar todas las cosas magníficas que nos ayudan hoy en día.
¿Y cómo se hace que todo esto quepa en nuestro bolsillo y no llene una bodega completa? La respuesta es que se fabrica como un circuito integrado, llamado microchip. Esto significa que no se fabrican los transistores de manera individual y se conectan después con cables, sino que todo el circuito (como el de la Figura 8) está fabricado en una sola pieza de silicio. El primer microchip fue el Intel 4004, que salió al mercado en 1972 con 2300 transistores, fabricados con una distancia promedio de 10 micrómetros (la centésima parte de un milímetro). La Figura 9 muestra una fotografía de microscopio de este microchip, que tiene un tamaño aproximado de 3 x 4 milímetros.

Figura 9. Fotografía del primer microprocesador comercial, el Intel 4004 (Fuente: X/CPU_duke).
Hoy en día los microchips más poderosos tienen entre 10 a 100 mil millones de transistores y bien podrían llamarse nanochips, porque están fabricados a una escala de pocos nanómetros (es decir, aproximadamente 1000 veces más pequeños que hace 50 años). El increíble crecimiento del poder de nuestras computadoras en las últimas décadas se debe principalmente al enorme incremento en el número de transistores, acompañado de una reducción de su tamaño, lo que permite realizar muchas más operaciones simultáneamente y a mayor velocidad. Espero que con esto les haya explicado un poco sobre el uso de los transistores y su suma importancia para todas las computadoras y teléfonos inteligentes, haciendo del transistor, sin duda, una de las invenciones más importantes del siglo pasado.
Para saber más
- los videos de B. Eater, disponibles en https://eater.net
- Datta, S. Atom to Transistor. Cambridge University Press, 2012
- Malvino, A. P. y J. A. Brown. Digital Computer Electronics. Glencoe, McGraw-Hill, 2017
- Nisan, N. y S. Schocken. The Elements of Computing Systems. MIT Press, 2008
Esta columna se prepara y edita semana con semana, en conjunto con investigadores morelenses convencidos del valor del conocimiento científico para el desarrollo social y económico de Morelos.
¿Ocupar Marte? ¿O la Luna? Analicemos los planes de Elon Musk
TXT J. Arnoldo Bautista
Lectura 3 - 6 minutosEstimad@s colegas y amig@s,
Un estimado colega nos comparte hoy un interesante artículo escrito por Alan Boyle, publicado el 21 de febrero de 2026 en Universe Today, posteriormente editado por Lisa Lock, revisado por Andrew Zinin y republicado en Phys.org. El texto fue traducido, revisado y ajustado —con apoyo de herramientas de inteligencia artificial— para presentarlo en este espacio. El tema es fascinante por sus implicaciones científicas, tecnológicas e incluso sociales. Veamos de qué se trata.
Uno de los debates más persistentes en la exploración espacial es cuál debería ser el primer destino para una ciudad humana fuera de la Tierra: ¿la Luna o Marte?
Durante años, el fundador de SpaceX, Elon Musk, defendió la idea de ir directamente a Marte. Incluso llegó a calificar las misiones lunares como una distracción frente al objetivo principal de colonizar el planeta rojo. Sin embargo, recientemente sorprendió al sugerir que SpaceX podría priorizar la construcción de una ciudad autosuficiente en la Luna, argumentando que esta meta podría alcanzarse en menos de diez años, mientras que una colonia en Marte probablemente tardaría más de veinte.
Pero ¿qué tan realista es realmente cualquiera de estas opciones?

El biólogo evolutivo Scott Solomon, de la Universidad Rice, aborda esta cuestión en su libro Becoming Martian. Tras revisar numerosos estudios y dialogar con expertos de diversas disciplinas, Solomon concluye que aún existen grandes vacíos en nuestro conocimiento sobre lo que implicaría vivir permanentemente fuera de la Tierra.
Aunque los humanos llevan más de seis décadas viajando al espacio, las oportunidades para estudiar los efectos de estancias prolongadas en el ambiente espacial han sido limitadas. Uno de los experimentos más conocidos fue el del astronauta Scott Kelly, quien pasó 340 días en la Estación Espacial Internacional entre 2015 y 2016.

Los resultados mostraron que los vuelos espaciales de larga duración tienen impactos físicos y psicológicos importantes. Uno de los riesgos más preocupantes es la radiación cósmica. En el caso de Kelly se detectaron pequeñas mutaciones en sus cromosomas. Sin embargo, los colonos que vivieran permanentemente en la superficie de la Luna o Marte estarían expuestos a niveles mucho mayores.

Una posible solución sería construir hábitats protegidos bajo capas de suelo o dentro de tubos de lava, que actuarían como escudos naturales contra la radiación. Aunque existen precedentes históricos de ciudades subterráneas en la Tierra —como Derinkuyu, en Turquía— vivir permanentemente bajo tierra en otro planeta plantearía desafíos psicológicos y operativos significativos.
Otro reto fundamental sería producir alimentos y agua. Aunque tanto la Luna como Marte parecen contener reservas de hielo, los colonos tendrían que desarrollar sistemas agrícolas cerrados para cultivar sus propios alimentos. Transportar provisiones desde la Tierra sería extremadamente costoso.
Solomon sugiere además que los asentamientos espaciales probablemente tendrían que prescindir del ganado. Los animales consumirían recursos valiosos como agua y alimento, y además podrían introducir enfermedades infecciosas. En ese contexto, las colonias humanas fuera de la Tierra probablemente dependerían de dietas mayoritariamente vegetales.
Pero los humanos no viajarían solos. Cada persona lleva consigo billones de microorganismos intestinales que desempeñan funciones esenciales en la salud. Estos microbiomas también evolucionarían en el nuevo entorno e incluso podrían modificarse genéticamente para adaptarse mejor a las condiciones del espacio.
Cómo podría cambiar la especie humana
Uno de los aspectos más intrigantes del análisis de Solomon es cómo la vida fuera de la Tierra podría transformar biológicamente a nuestra especie.

Algunos científicos han propuesto utilizar ingeniería genética para aumentar la resistencia humana a la radiación. Experimentos preliminares han demostrado que ciertos genes de organismos extremadamente resistentes —como los tardígrados— pueden introducirse en células humanas para mejorar su tolerancia al daño radiológico.
Otro problema importante es la pérdida de densidad ósea en entornos de baja gravedad. Este fenómeno ya se observa en astronautas que permanecen largos periodos en órbita. En la Luna, donde la gravedad es aproximadamente una sexta parte de la terrestre, o en Marte, donde es cerca de un tercio, estos efectos podrían ser aún más pronunciados.
Esto tendría consecuencias para las generaciones nacidas fuera de la Tierra. Con el tiempo, los humanos que crecieran en estos entornos podrían desarrollar adaptaciones fisiológicas distintas, lo que dificultaría incluso regresar a la Tierra.
También podría surgir una separación microbiológica entre planetas. Los microorganismos terrestres podrían resultar peligrosos para poblaciones humanas que hubieran evolucionado durante generaciones en otro mundo.
¿Entonces vale la pena intentarlo?
Ante tantos desafíos, surge una pregunta inevitable: ¿vale la pena construir ciudades fuera de la Tierra?
Según Solomon, la Luna podría representar un primer paso más realista que Marte. Su cercanía permitiría viajes relativamente frecuentes entre ambos mundos, facilitando el suministro de recursos y la respuesta ante emergencias.

También existen incentivos económicos. Algunas empresas ya estudian la posibilidad de extraer helio-3 y otros recursos del suelo lunar. Musk incluso ha propuesto instalar un acelerador de masa en la Luna para lanzar satélites al espacio de forma más eficiente.
Pero la exploración espacial también tiene una dimensión geopolítica. La actual competencia entre Estados Unidos y China por el liderazgo lunar recuerda, en cierta medida, a la carrera espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética durante la Guerra Fría.
Para Solomon, cualquiera que sea el camino que siga la humanidad, es fundamental priorizar el bienestar humano por encima de la prisa por llegar primero.
Es posible que en las próximas décadas logremos establecer presencia humana en la Luna e incluso enviar misiones a Marte. Sin embargo, construir una ciudad verdaderamente autosuficiente es un desafío mucho mayor.
Y queda una pregunta profunda para ingenier@s, científic@s y futuristas: ¿Estamos realmente preparados para convertirnos en una especie multiplanetaria… o todavía estamos aprendiendo a ser una especie responsable en un solo planeta?
Fuentes:
https://phys.org/news/2026-02-occupy-mars-moon-reality-elon.html
Lectura 1 'El presidente municipal de Jiutepec, Eder Rodríguez Casillas, compartió un mensaje en el marco del 8M.
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'Ni impunidad ni silencio': Jazmín Solano alza la voz por las mujeres en el 8M ante más de mil asistentes en Temixco
Reportero La Redacción
Lectura 2 - 4 minutos*Más de mil mujeres se reunieron en la colonia Rubén Jaramillo para conmemorar el Día Internacional de la Mujer con un mensaje de memoria, justicia y compromiso colectivo*
*La diputada Jazmín Solano López llamó a transformar la indignación en acciones que garanticen una vida libre de violencia para las mujeres morelenses*
En un encuentro marcado por la reflexión, la memoria feminista y la exigencia de justicia, más de mil mujeres se reunieron en la Delegación Rubén Jaramillo, en Temixco, para conmemorar el Día Internacional de la Mujer con la conferencia “Elvia Carrillo Puerto, a 100 años del Primer Congreso Feminista”, donde la diputada Jazmín Solano López convocó a mantener viva la lucha por la igualdad y la erradicación de la violencia de género.
“Permítanme comenzar con un silencio reverente, un momento de pausa que honre el dolor profundo de familias rotas, de madres que buscan justicia en la oscuridad y de hijas silenciadas por una violencia que no debería existir”, expresó la legisladora al iniciar su mensaje, invitando a las asistentes a reflexionar sobre la realidad que enfrentan miles de mujeres en el país y en el estado.
La diputada subrayó que el dolor de las víctimas no puede ser utilizado con fines políticos y que la responsabilidad pública debe centrarse en construir soluciones. “No es moralmente aceptable, ni políticamente justo, lucrar con el dolor ajeno. La política debe ser un puente de empatía, no un abismo de indiferencia”, afirmó ante las asistentes, al señalar que la lucha por la dignidad y la justicia de las mujeres es una causa colectiva.
Durante su intervención, Solano López evocó el legado de la feminista yucateca Elvia Carrillo Puerto, pionera en la lucha por los derechos políticos de las mujeres en México. “Es la rabia de Elvia Carrillo Puerto, quien hace más de un siglo luchó por el primer congreso feminista en México. ¿Cómo olvidar su legado? No se olvida, ¡no se olvida!”, expresó, al recordar que las conquistas actuales son resultado de décadas de lucha y organización de mujeres.
Asimismo, llamó a reflexionar sobre las causas estructurales de la desigualdad y la violencia de género, subrayando que el compromiso con las mujeres debe traducirse en políticas públicas que promuevan bienestar, desarrollo comunitario y seguridad para todas.
En ese contexto, destacó también el papel del Poder Legislativo en la construcción de un marco jurídico que fortalezca la igualdad sustantiva. Señaló que desde el Congreso del Estado se han impulsado reformas para avanzar en la paridad política, fortalecer la protección de los derechos de las mujeres y promover políticas públicas con perspectiva de género que permitan prevenir y atender la violencia.
La legisladora insistió en la necesidad de continuar impulsando acciones concretas que transformen la realidad de las mujeres, especialmente en comunidades donde la desigualdad social y la falta de acceso a la justicia profundizan los riesgos de violencia.
Finalmente, Jazmín Solano reiteró su compromiso de mantener desde la tribuna una agenda firme en favor de las mujeres. “No más impunidad, no más silencio, no más dolor”, expresó, al convocar a convertir la indignación en acción colectiva para construir un Morelos donde las mujeres puedan vivir con dignidad, igualdad y paz.
En el evento participaron la Dra. Karen Ramírez como ponente magistral, así como la consejera electoral del IMPEPAC, Mayte Cázales, y la presidenta del Comité Estatal de Morena, Mirza Suárez Maldonado, quienes acompañaron a la diputada Jazmín Solano López en esta conmemoración junto a más de mil mujeres morelenses.


Localizan con bien a menor reportada como desaparecida en Jiutepec
Reportero La Redacción
Lectura 1 'Autoridades del municipio de Jiutepec informaron que fue localizada Yeimi Johana Rendón, de 13 años de edad, quien había sido reportada como desaparecida el pasado siete de marzo.
Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Jiutepec resguardaron a la menor, quien fue puesta a disposición de la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas.
Lo anterior, conforme a los protocolos establecidos para estos casos, a fin de garantizar su resguardo y seguimiento correspondiente.

