Publicado en Estrategias Viernes, 20 Diciembre 2013 04:06

Rumbo a las elecciones de Canacintra-Morelos

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Creada en 1941 como un proyecto nacional viable para la seguridad de la expansión económica en las energías vitales de lo que se conocía como la iniciativa privada, la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra)) ha perdido prestigio a nivel nacional, pero en su representación en Morelos faltan adjetivos para describir los niveles de decadencia en que ha caído.

“Acostumbrados los industriales a adaptarse a los cambios en el entorno económico y político, conscientes de su convicción nacionalista y de su oposición a regalar el país en pedazos a los intereses extranjeros, Canacintra desde entonces basa sus acciones en el análisis de la política económica y de las tendencias internacionales; lo hace con la intensidad que le dicta su instinto de supervivencia; de ahí el radicalismo característico de sus primeros años, pero de ahí también su entendimiento de aquello que sin estar dentro de la cámara, las abarca e influye directa o indirectamente”, dice la presentación de este organismo en su página de Internet.
Agrega que los pequeños industriales se movilizaron a principios de 1941, con el apoyo del ex presidente Lázaro Cárdenas, para lograr una cercanía con el presidente Ávila Camacho, a quien solicitaron la modificación de la ley de 1936 que pretendía fusionar la industria y el comercio en un organismo común. El objetivo de esta movilización fue asegurar la efectiva separación de las ramas industriales de las del comercio.
Conformada en su inicio con 93 socios, la cámara creció de tal forma que, veinte años más tarde, el número de socios superaba los 13 mil 500, cifra que fue creciendo al paso de los años.
El 30 de julio de 1965 el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz inauguró el nuevo y emblemático edificio de los industriales, que hasta la fecha es sede nacional de Canacintra,con lo que se inicia una nueva, enriquecedora y fructífera etapa de la institución que la llevó a ser lo que es hoy día, la cámara más diversa del sector empresarial en toda América Latina.
“Desde entonces, CANACINTRA facilita el desarrollo de la industria nacional interactuando con los gobiernos federal, estatal y municipal, así como con el poder legislativo al plantear posturas a favor de las empresas. Así también realiza acciones ante organismos públicos y privados, nacionales e internacionales, para dar solución a los proyectos y necesidades de sus afiliados”, presume la Cámara en su página de Internet.
Lo cierto es que, con una infraestructura de 80 Delegaciones en el país, divididas en 15 regiones, 5 oficinas en la ciudad de México, una sede nacional, representada por 13 sectores industriales y 102 ramas especializadas, la Canacintra es indudablemente uno de los organismos más representativos de la iniciativa privada a nivel nacional.
Pero a nivel estatal, la Canacintra no representa a los grandes industriales de la transformación, sino a un puñado de microempresarios (algunos muy respetables, pero micro al fin y al cabo) pues tiene mucho que no la preside un empresario fuerte, económicamente hablando. Más bien dicho, quienes buscan esa posición son empresarios de mediano nivel que buscan a través de la Cámara acaparar algunos contratos del gobierno estatal.
No queremos mencionar nombres para no herir susceptibilidades, pero los empresarios saben a quienes nos referimos. Desgraciadamente la Canacintra ha servido como una especie de panacea o incluso trampolín, no sólo económicamente hablando, sino también en el ámbito político.
Baste recordar que, de los últimos ex presidentes, uno fue síndico y otro candidato a regidor de Cuernavaca por el PRI y el PAN, respectivamente.
Actualmente la presidencia de la Canacintra está en manos de Alejandro Escobar Botello, quien como muchos otros incursionó en la iniciativa privada con un taller mecánico y un centro de verificación y de ahí saltó a la presidencia de la cámara.
Hoy busca reelegirse a pesar de que tiene a la Canacintra sumido en una crisis económica y de representatividad.
Lo peor es que la otra opción la representa Aristóteles Martínez, conocido en el medio empresarial como “el Miguel Ángel Falcón de la Canacintra” por haber agredido al contador público Alfredo Salgado, lo que ocasionó –aseguran- su expulsión de la delegación Morelos. Lo más criticable es que la agresión la consumó teniendo como espectadores a sus dos gorilas que le sirven como guaruras.
Y es precisamente Aristóteles Martínez quien se anda promocionando de manera “encubierta”, pues en la radio se ha estado escuchando un mensaje navideño que en el fondo es una abierta campaña de proselitismo, y lo peor es que lo hace a nombre del presidente nacional de la Canacintra.
Recientemente, el que se vende como experto en seguridad declaró a un medio de comunicación local que él “garantiza” sacar de la crisis a este organismo “que enfrenta problemas de pasivos, conflictos laborales y deterioro de imagen”.
Se aventuró a decir que la Canacintra-Morelos vive “los peores momentos de su historia”.
“El empresario se pronunció por una votación democrática, apegada a los estatutos en vigor y aseguró que él cumple con el perfil para competir por la presidencia, ya que para aspirar al cargo debe de contar con una representación nacional y él es consejero hasta marzo de 2014, fecha en la que se llevará a cabo la asamblea nacional con la participación de las 81 delegaciones”, dice la nota firmada por Luis Gallardo Montes.
Criticó la forma en que se han llevado a cabo las elecciones pasadas para designar o reelegir al presidente de la Cámara empresarial y sin temor a equivocarse precisó que la convocatoria era publicada en un panfleto editado en una imprenta ubicada en el poblado de Tetela del Volcán con apenas siete ejemplares.
Dijo que con base a los estatutos presentará su postura como aspirante a ocupar la dirigencia de Canacintra Morelos, en sustitución de Alejandro Escobar Botello y afirmó que al momento de presentarla, le deben de entregar el padrón completo de los socios clasificados como: Activos, Voluntarios y Afiliados, porque dijo, solo los activos tienen voz y voto en esta denominación.
Abundó que la Cámara le debe responder en tres días si su petición fue aceptada o no y en caso contrario, indicar el por qué se rechazó, y recibirá un plazo para replantear su propuesta.
En su proyecto de trabajo, Aristóteles Martínez aseveró que los empresarios no deben esperar a que el gobierno, en sus tres niveles, les resuelvan la vida, sino destacar como organismo, acercarse a la sociedad, ser competitivos, generadores de empleos, sumar liderazgos para enfocar inversiones para macro y micro industrias, sin esperar a que la ayuda llegue del cielo.
En eso último tiene razón, y no dudamos que pudiera tener un buen programa de trabajo, pero alguien que no puede controlarse y que a la menor provocación quiere resolver las cosas a golpes (siempre y cuando estén sus guaruras para respaldarlo) no merece representar a los miembros de Canacintra.
Y por más gris que sea Alejandro Escobar Botello, muchos de los agremiados están pensando en aplicar la máxima de que “es mejor malo por conocido que bueno por conocer”
Pero, en opinión de este columnista, la frase que mejor aplicaría en el proceso electoral que se avecina al interior de la Cámara, es aquella que dice: “La caballada está (muy pero muy) flaca”.

EMOTIVA CELEBRACIÓN DE FIN DE AÑO EN LA SECRETARÍA DEL TRABAJO
Ayer tuvimos la oportunidad de asistir a la comida de fin de año que organizó la Secretaría del Trabajo que encabeza José de Jesús Pérez en conocido hotel de la colonia Acapantzingo. Muy bien organizada y con la presencia de distinguidas personalidades.
El consejero jurídico Ignacio Burgoa Llanos, el magistrado electoral Carlos Alberto Puig Hernández, los diputados Carlos de la Rosa (y su esposa, la abogada Andrea Cerejido), Rosalina Mazari Espín y Héctor Salazar Porcayo. La delegada de la Secretaría del Trabajo, Gabriela Gómez Orihuela. Al final llegó Carlos Rivapalacio.
El sector sindical representado por Vinicio Limón, Bulmaro Hernández, su cachorro Benhur, Andrés Tufiño Barrera, Roberto Castrejón, Froylán Franco Huerta (quien se fue inmediatamente), y una representante de Rafael Salgado Sandoval, de la CROC.
Del equipo de José de Jesús Pérez en primerísimo lugar el presidente de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, Víctor Manuel González Cianci. La presidenta del Tribunal Estatal de Conciliación y Arbitraje (TECA), María Reyna Valencia Reyes y la directora del Instituto de Capacitación para el Trabajo (ICATMOR), Luz María Zagal, quienes fueron ampliamente felicitados por el secretario del Trabajo.
Las promesas de año nuevo son que los trabajadores del TECA ganarán igual que sus compañeros de la Junta Local y que la Procuraduría del Trabajo abrirá oficinas en Jiutepec, Jojutla y Cuautla.
La reapertura de las juntas especiales de Cuautla y Jojutla será hasta el 2015.
HASTA EL PRÓXIMO LUNES


 

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