El “aplausómetro” del sábado no dejó lugar a dudas: si hoy fueran las elecciones ganaría Israel Piña Labra por el partido que sea, dejando en el camino a la diputada Jazmín Solano, del partido Morena; al ex síndico Andrés Duque Tinoco (hoy petista) y al abogado Wilbert García Orozco, de Movimiento Ciudadano.
Ese día, teniendo como escenario la cancha de usos múltiples de la colonia Azteca, el municipio de Temixco recibió a las “Caravanas del Bienestar”, que es el programa que tiene el gobierno del estado para llevar beneficios a las diferentes comunidades, aunque para muchos es una estrategia electorera pues la mayoría de los servidores públicos que acuden, aunque por encima llevan un chaleco color caqui, abajo traen su playera guinda.
Como es costumbre, acude prácticamente todo el gabinete (que desde nuestro particular punto de vista no tiene nada qué hacer, pues bastaría con mandar a su personal a proporcionar los servicios) y suele ocurrir que se cuelen también los diputados de la circunscripción electoral a la que pertenece la colonia, como en esta ocasión que acudió —como en todos los eventos que hay en Temixco— la expresidenta municipal Jazmín Solano.
Lo peor fue que los sentaron juntos al actual presidente municipal y a la que ya fue alcaldesa pero quiere regresar. También estaban el jefe de la Oficina de la Gubernatura, Javier García Chávez; el secretario de Gobierno, Edgar Maldonado y por supuesto la gobernadora Margarita González Saravia, quienes no pudieron ocultar su molestia cuando el maestro de ceremonias pronunció el nombre de Israel Piña Labra y la concurrencia estalló en aplausos.
Jazmín disfrazó su enojo con una sonrisa nerviosa mientras chocaba sus palmas; el secretario de Gobierno dio un aplauso obligadísimo. No les agradó que su anfitrión llevara “porra” y que compitiera con los personajes del gabinete, dejando entrever cuál es —a 16 meses de las elecciones intermedias— el escenario político electoral.
Mucho menos cuando Piña insinuó que los funcionarios sólo van “a la foto” y sus subordinados son los que se quedan a hacer el trabajo, en sábado.
Las cartulinas con el dibujo de una piña y la porra de ¡Pan con Piña! Les borró la sonrisa que llevaban algunos que están confiados en recuperar los municipios que ganó la oposición, entre ellos Temixco.
¿Cuál ha sido el secreto de este “paletero” que jamás había ocupado un cargo público? Nosotros consideramos que su carisma y autenticidad. A diferencia de otros alcaldes de la zona conurbada, Israel Piña no finge como los demás, ni tampoco se ha puesto a competir a ver quién trae el grupo musical más “perrón” y tampoco participa en el torneo de “los presidentes” que reúne a los mejores toros de monta de la región.
El primer video que vimos en Facebook de él fue cuando le ayuda a un vendedor ambulante a terminar sus productos. “Ese truco ya está muy gastado”, pensamos.
Pero luego vimos otro en el que llega a la humilde vivienda de una pareja de personas de la tercera edad que se mueven con dificultad. ¿Qué necesita usted? Le pregunta el alcalde a la señora. “Si se pudiera, un refrigerador, una lavadora y un molino”, contesta.
“Un molino, un refri y una estufa con todo y tanque de gas, se lo vamos a traer de aquí al sábado”, dice el edil, quien aclara en su publicación que todo eso él lo pone de su bolsillo.
En otro video, elije al azar a una de las personas que está haciendo fila en las oficinas del Registro Civil y se la lleva hacia el interior del inmueble. Llega saludando a todo el personal. La encargada del Registro Civil (la ex diputada Macrina Vallejo) sale presurosa a su encuentro y entonces le encarga que atienda al señor de avanzada edad y le tramité su acta de nacimiento. ¿Cuánto cuesta? Pregunta el alcalde. De inmediato, saca de la bolsa de su pantalón un billete y se lo entrega al ciudadano.
“Aunque muchos critican lo que hago y creen que pueden ser despectivos con este oficio tan noble y bello, hoy les digo con la frente en alto que siempre estaré orgulloso de mi negocio, porque gracias a él, desde hace tiempo, he podido apoyar y compartir con quienes más lo necesitan”, escribió en su muro de Facebook acompañado de un video en el que sale elaborando unas aguas frescas para un evento en Plaza Solidaridad.
Y no es pose, a leguas se nota que es auténtico, porque no tiene la malicia del político. Y es tan transparente, que no recurrió a argucias cuando se le hizo una solicitud de información pública pidiéndole sus gastos de publicidad oficial:
Comercializadora Publicitaria de Cuernavaca, $162,400; Comercializadora Stereo Mundo, $210,000; Corporativo Sonprosa $162,400; Editoriales de Morelos, $417,600; Cable Noticias Digital, $58,000; Guillermo Martínez López, $92,800; María Elena Franco Pedroza, $30,000; Radio Eficaz del Sur, $162,400; y Rubén Colector Neri, $26,100.
Con esos medios y una cuenta de Facebook, Israel Piña Labra buscará seguir otros tres años al frente del Ayuntamiento, pero antes tendrá que enfrentarse a sus contrincantes que mencionamos al principio, mismos que recurrirán a todo tipo de estrategias con tal de terminar su carrera política y regresarlo a su colonia Pueblo Viejo, a seguir vendiendo paletas.
HASTA MAÑANA.
