Aún no termina enero, pero usuarios de la red ya bautizaron a este año como “El nuevo 2016”. Lo que inició como una divertida broma de internet, poco a poco tomó fuerza hasta convertirse en una tendencia. Múltiples usuarios en línea abrieron el cajón de los viejos recuerdos, lleno de música, memes, fotos y momentos que marcaron parte de sus vidas.
Diez años han pasado desde el lejano 2016, un año que hoy es nostalgia para el internet. A través de redes sociales, con fotografías y videos replicando tendencias del momento, divertidos pies de foto y sus canciones preferidas de la época, las personas han decidido compartir con el mundo un pequeño pedazo de la forma en la que vivieron ese periodo.
Entrar a Instagram o TikTok es igual a una máquina del tiempo: imágenes salidas de Snapchat y el icónico filtro de perrito, las gargantillas, skinny jeans y poses, todo al ritmo de artistas como The Chainsmokers. Tal parece que el nuevo trend de este año viene acompañado de la mirada al pasado desde una perspectiva que alude a la nostalgia: el futuro y el presente se hacen de lado para rememorar una época más simple en internet.
La pregunta del millón entra a la ecuación: ¿por qué decidimos volver atrás? Se creó un acuerdo colectivo, se corrió la voz y el ecosistema digital lo aprobó. Esto es un síntoma del cansancio online, y 2016 es ese refugio y lugar al que acudimos en busca de descanso o alivio, una época en la que el cringe (vergüenza, incomodidad extrema) no existía y el “qué dirán” era una frase más sin peso ni importancia.
Diversos hechos marcaron la escena de la cultura pop en ese año: Taylor Swift arrasó y se galardonó en la 58ª entrega de los Premios Grammy; se estrenó Stranger Things, que pronto se volvió todo un fenómeno; Zayn Malik lanzó su sencillo “Pillowtalk” tras su salida de One Direction; Leonardo DiCaprio ganó su primer Oscar por su actuación en El renacido.
Además, la innovación en juegos móviles llegó de la mano de Pokémon Go, con calles repletas de jugadores en busca de capturar a estas criaturas, en una nueva forma de traer la virtualidad al mundo real.
Fue también un año en el que les dijimos adiós a grandes estrellas como David Bowie, Prince, Carrie Fisher, Alan Rickman y Juan Gabriel.
Entre tendencias y desafíos como el reto de la botella (bottle flip) o el reto del maniquí, y contenido de internet ligero y en crecimiento, 2016 no fue sólo un año de buenos momentos o uno perfecto, pues la nostalgia y la añoranza no siempre son buen lente por el cual mirar.
Ocurrieron sucesos como el accidente aéreo del vuelo 2933 de LaMia; también el fenómeno social que causó terror por personas disfrazadas de payasos que aterrorizaron y acecharon a la población, generando una ola de pánico, además de la victoria de Donald Trump en las elecciones, un hecho e indicador de una polarización más visible.
Es normal extrañar una etapa en la que las redes sociales y el contenido en internet fluían sin tantas pretensiones, en la que la espontaneidad y colectividad cruzaban las fronteras. Fue también el primer contacto para muchos jóvenes en la interacción con las plataformas como Facebook o Instagram. La música pop y su esplendor dominaron en conjunto con colaboraciones y experimentos con nuevos ritmos con DJ y electrónica, que acompañaron a muchos en etapas inolvidables, como el primer trabajo, el primer amor, la universidad, mientras que a otros nos impactaron en nuestra adolescencia.
Con un mundo en constante cambio y que camina cada vez más rápido y a pasos agigantados, recapitular el pasado reconforta. Hoy se hace desde una perspectiva divertida y nostálgica; mañana, desde la exploración y el contraste de lo mucho que ha cambiado todo en diez años.
¡Larga vida al año que nos vio crecer y que a muchos nos dio una adolescencia única!
