Si lo que quería el presidente municipal de Jojutla, Alan Martínez, era llamar la atención en redes sociales, lo logró, aunque los comentarios no fueron nada positivos para él y su gobierno. No se requiere ser experto en seguridad para saber que el uso “scooters” para la persecución del delito es totalmente inviable, y que a lo mucho le servirá para dar una buena imagen al centro de esa ciudad. No más.
Seguramente ya lo vio, pero si no, aquí le va la información:
El miércoles de la semana pasada, el Ayuntamiento de Jojutla que preside Alan Sandoval, informó a través de un comunicado que el Gobierno de Jojutla, incorporó scooters eléctricos al equipo de recorrido operativo de la Dirección de prevención del delito.
“La incorporación de estos scooters eléctricos permitirá a los equipos de recorrido optimizar los tiempos de traslado, ampliar la cobertura de vigilancia y reforzar la proximidad con la ciudadanía representando un paso más en la modernización de los cuerpos operativos, al facilitar patrullajes más ágiles y eficientes”, dice el boletín.
Y efectivamente, los patines eléctricos sólo sirven para que el policía no se canse al caminar, pues si llegara a requerirse un auxilio, el scooter no sería una solución, sino parte del problema. ¿Cuáles son los delitos más comunes en una ciudad como Jojutla? Los raterillos que arrebatan el bolso a la señora o el teléfono celular al visitante.
Imaginemos que la gente comienza a gritar el clásico “agárrenlo que es ratero” y entonces aparece un policía subido en un patín del diablo. A menos que el delincuente corra por toda la avenida entonces el elemento tendrá la posibilidad de alcanzarlo (siempre y cuando la calle no tenga topes ni baches, porque si no, ya valió); lo cual poco probable pues los asaltantes siempre suelen correr entre los puestos y perderse entre callejones. En ese caso, el uso del scooter en lugar de ser una solución se convierte en un problema, porque el policía tendrá que decidir si corre tras el ladronzuelo llevando su vehículo de transporte bajo el brazo o lo deja ahí, con el riesgo de que alguien se lo lleve.
Por eso es que ninguna ciudad de nuestro país lo utiliza. De hecho, la única localidad que encontramos en Internet que incorporó patines eléctricos en labores de vigilancia es Murcia, España, pero su labor es vigilar que los ciclistas y usuarios de scooters utilicen las ciclopistas correctamente.
Como acción de “marketing” pasa, así como en su momento llamó la atención el uso de drones en la vigilancia de Jojutla durante el trienio de Juan Ángel Flores Bustamante; sin embargo, es obvio que una cosa es Juan Ángel y otra muy diferente es el imberbe Alan Francisco Martínez García, que ni una licenciatura pudo terminar.
Pero si de ocurrencias de alcaldes para combatir la inseguridad hablamos, el presidente municipal de Zacatepec, José Luis Maya Torres, “se mamó”, como dicen los chavos.
Y es que el pasado 1 de abril, al abogado Maya Torres se le ocurrió una brillante estrategia para combatir la inseguridad que azota su municipio y en general a todo el estado: una marcha por la paz.
Para ello, aprovechó la presencia de representantes de la Zona Militar, Guardia Nacional y Secretaría de Seguridad Pública con motivo de la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz y Seguridad, Región Jojutla, y citó a todo el personal del Ayuntamiento que encabeza desde hace dos trienios.
Y así, flanqueado por los jefes de las corporaciones federales y estatales, el edil de apellido sospechoso caminó por las calles de su pueblo saludando a quienes lo reconocían.
Atrás, funcionarios y empleados portaban pancartas con leyendas como “La Paz también es justicia igualdad y respeto”, “unidos por la paz más fuertes que el miedo”, y mientras caminaban lentamente, una persona leía la frase y los demás la repetían, como si fuera una manifestación pero con mensajes positivos.
El evento le sirvió de lucimiento personal, pero no para cambiar la percepción de la gente sobre la seguridad en el municipio cañero: Unas horas antes, un masculino perdió la vida tras ser atacado a balazos en la colonia Independencia, en la zona sur poniente del municipio. De acuerdo con el reporte al número de emergencias 911, la madrugada del 30 de marzo vecinos alertaron sobre múltiples detonaciones de arma de fuego —alrededor de 12 disparos— sobre la calle Guadalupe Victoria, cerca de un canal. Cuando llegaron los policías, encontraron al hombre sin signos de vida.
Pero más que la inseguridad, Zacatepec se caracteriza por la mala fama de sus policías de tránsito y “gruyeros” que encabezan el negocio de los corralones particulares. Difícil saber si esos “moches” llegan hasta el presidente municipal que llegó al cargo bajo las siglas del Movimiento Alternativa Social (MAS), pero después se olvidó de ellos.
Si de inseguridad hablamos, no hay quien le gane a Temixco. Ni la Semana Santa impidió que se registraran homicidios y feminicidios en las colonias Rubén Jaramillo, Acatlipa y la Azteca, esta última donde ayer encontraron restos humanos en una bolsa.
¿Y qué hace el alcalde Israel Piña Labra mientras tanto?
La escena comienza mientras el alcalde llega caminando a una vivienda muy humilde. En el interior, hay un hombre postrado en una cama que dice tener 9 años de sufrir diferentes padecimientos en su cuerpo. Recuerda que “desde antes que usted estuviera en la política me ayudó” y ahora requiere de un aparato especial. Enseguida llegan dos personas y le colocan el aparato ortopédico en las piernas y la cintura. El alcalde se despide, le dice que le eche ganas, y el hombre y su esposa le dan palabras de agradecimiento. Fin del video.
Pareciera como si el dueño de las Paletas “La Piñita” viviera en un mundo de ensueño y felicidad, donde no hay violencia ni drogas. Y así piensa mantenerse otros tres años.
HASTA MAÑANA.
