En respuesta a una invitación del presidente del Movimiento Territorial del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Rafael Cepeda, el ex alcalde de Cuernavaca, Manuel Martínez Garrigós, asistió ayer a un foro en el restaurante El Vienés, al que se supone comparecerán todos y todas las que se consideren con cualidades suficientes para contender por ese partido en busca de la Presidencia Municipal de Cuernavaca, en junio del año próximo.
Luego de dar la bienvenida a su dirigente estatal, Eliasib Polanco Saldívar, el organizador del evento inicio su discurso hablando de baches, del abandono del Parque Revolución, y —sin mencionar el nombre— criticó al alcalde que recomendó agacharse cuando se escuche una balacera.
Cepeda Aguilar explicó que este foro es parte de los acuerdos del “Pacto del Antica Vila” en el que participaron Jorge Arizmendi, Leoba Morales, Lucy Meza y Eliasib Polanco, y que suponemos que consistió en comprometerse a jugar limpio y respetar lo que decidan los pocos priístas que quedan en Cuernavaca.
El maestro en Derecho y catedrático de la UNAM, comenzó su participación abordando el tema que preocupa a todos los morelenses: la inseguridad. Se aventó la puntada de aseverar que “en un año pacificamos Cuernavaca”.
—¿Cómo lo hicimos? — preguntó MMG. Y se contestó él mismo: “pues exigimos a la autoridad federal y a la autoridad estatal, que eran de un partido distinto al nuestro, que nos apoyara”.
Recordó —también sin mencionar su nombre— al jefe de la 24ava. Zona Militar (Leopoldo Díaz Pérez), “quien nos quiso empezar a reprimir (le detuvo a su secretario particular por andar armado), y lo que nosotros le contestamos es que lo que requeríamos era el apoyo constante, y además decidido de la federación y del gobierno del estado para poder pacificar a la ciudad. Y la verdad que yo lo debo de reconocer, lo hicieron. En ese tiempo la Secretaría de Gobernación era la que mantenía los fondos en el tema de la seguridad, cuando nosotros llegamos, los policías ganaban ocho mil pesos y los subimos a 16 mil pesos mensuales, los mismos que siguen ganando hoy”.
Enseguida abordó el tema de la economía durante el gobierno de la cuarta transformación, cuya estrategia —dijo— es muy parecida a la que utilizó el gobierno de Estados Unidos durante la época de la depresión económica, cuando aparentemente hay movimiento monetario, pero la inflación es terrible.
“Yo no compro nada. Aquí veo muchas almas de casa, como mi querida amiga y líder de Villa Santiago, Marisela, pero ustedes saben que yo tengo un amor profundo por los perros. Nada más compro las croquetas de los perros en mi casa. Antes de que llegaran los gobiernos de izquierda, costaban cuatrocientos pesos, hoy cuestan mil doscientos”, ejemplificó.
Su propuesta concreta fue que los policías municipales de Cuernavaca ganen entre veinticinco mil y treinta mil pesos, como ganan en la Ciudad de México, en Querétaro, en Bogotá, Colombia. Y contratar 400 policías más, pero que sean originarios de las colonias de Cuernavaca y propuestos por los ayudantes municipales y delegados.
Otra de sus propuestas es ocupar hoy la tecnología como gran aliada para resolver el tema de la seguridad, “como nosotros lo hicimos ¿verdad Víctor? (Saucedo). En ese tiempo eran trescientas treinta y cuatro colonias, pusimos trescientos treinta y cuatro cámaras de videovigilancia con sus respectivos comités de seguridad pública vecinal, no teníamos el acceso a la tecnología que tenemos hoy, pero todos tenían su botón de pánico, ahora que hay que ponerles un botón de pánico, un botón de pánico es la cuarta propuesta, una cámara, cuando menos una cámara, las entradas a las colonias en Cuernavaca nos permiten, los que la conocemos, los que sí la hemos vivido, nos permiten tener cuando menos una cámara en cada una de las entradas, serán cuatrocientas cámaras, muy diferente, querido Rafa, señor presidente, a las no sé cuántas tres mil y cacho que está proponiendo la gobernadora”, apuntó Martínez Garrigós.
Enseguida habló de las obras sociales que hizo durante su trienio: El distribuidor vial de la Glorieta Zapata; la pavimentación con concreto hidráulico de la avenida Morelos, el Parque Tlaltenango, la Unidad Deportiva y Recinto Ferial en Acapantzingo.
Asegura que un vecino de la colonia Antonio Barona le ha dicho que nadie ha hecho más obras, ni todos los gobiernos juntos, de la que MMG lo que hizo en la delegación Barona.
“No recuerdo el número exacto de obras que hicimos en La Barona, pero lo que sí me acuerdo es de todas las obras de carácter social, me refiero al deporte: nada más el campo de la unidad deportiva las glorietas de las cazuelas las convertimos a petición de la gente en espacios públicos, sociales y deportivos”, acotó.
Y siguió hablando de su administración, cuando logró convencer a los socios de Walmart de no construir una tienda en Tlaltenango, y convertirlo en un parque que a la fecha sirve para el esparcimiento de la ciudadanía.
Se definió a sí mismo como un “político megaultrapragmático”, quizás para justificar sus devaneos con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, cuando ocupó por algunos meses un cargo público a nivel federal.
Así transcurrió la participación del polémico Manuel Martínez Garrigós, quien en su momento acusó a la dirigencia nacional del PRI de ser una cueva de gangsters, lo que le costó la candidatura al gobierno estatal.
No sabemos qué pasará con Manuel, lo que sí podemos asegurar es que hoy vemos a un hombre centrado, que los golpes de la vida le han enseñado que la soberbia y la altanería no son buenas, y que se ha preparado en el terreno de lo profesional. Lo demás, lo tendrá que decidir la gente.
HASTA MAÑANA.
