Publicado en Estrategias Martes, 31 Marzo 2020 05:35

Entre la incredulidad y la paranoia

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“¿Tú conoces a alguien que esté infectado por el coronavirus? Yo no y mis amigos tampoco”, esa era la frase que alimentaba la versión de que la epidemia fuera una invención del gobierno. Y en cierta forma tenían razón, pues todas las noticias que nos llegaban sobre muertes provenían del continente europeo.

Los mexicanos somos incrédulos por naturaleza… e irresponsables también. Frases como “de algo me he de morir”, o “que sea lo que Dios quiera” las venimos escuchando en lugares donde la gente sigue conviviendo y divirtiéndose como si nada pasara.

Del otro lado están los que han caído en la paranoia; no quieren ni asomar la cabeza a la calle, y obligan a la servidumbre a bañarse y cambiarse de ropa antes de entrar a sus residencias.

Pero, efectivamente, todavía no conocíamos a nadie que hubiera sido infectado por ese terrible mal. También había otro factor que nos hacía suponer que no nos pasaría nada, y es el hecho de que todos los que estaban resultando con coronavirus eran personas que recientemente habían viajado a otro país.

Emulando al gobernador de Puebla, por nuestra situación económica éramos casi casi inmunes.

Pues bien, ya tenemos “conocidos” que estuvieron enfermos de coronavirus y afortunadamente vivieron para contarlo. Uno de ellos es el ex presidente municipal de Cuautla, Jesús González Otero, a quien la enfermedad “pilló” cuando hacía trámites para pedir asilo político en España.

De acuerdo a una nota de Dulce Valdepeña, fueron cinco días que se mantuvo aislado en un hospital recibiendo atención como otros miles que se encuentran contagiados del Covid-19 en aquel país.

“Es sorprendente el control y medidas de sanidad que se llevan a cabo aquí, si no se hubiera desbordado el virus y hubiera más muertos. Aquí lavan las calles, la policía está rondando. No hay desabasto de alimentos, todo está cerrado excepto supermercados, mercados y farmacias”, narran desde la plena contingencia europea.

Luego de estar preso –dice él que por cuestiones políticas- González Otero solicitó asilo político el pasado 21 de agosto y su segunda entrevista fue fechada para el próximo mes de julio en tanto, goza de suspensión mientras transcurre el proceso.

“Estuvo grave, ganándole a la muerte” señaló una persona cercana al edil quien detalló los síntomas conocidos de la enfermedad quienes hasta el momento no han sido detectados con coronavirus.

“Era imposible que se infectara. Jesús casi no sale de casa y lo más lejos que salía eran 900 metros para hacer compras y labores de rutina, aquí hay muchos adultos mayores que tienen por costumbre salir a desayunar a las cafeterías o están haciendo compras.

“Jesús se estaba haciendo estudios médicos pudo haber sido en el centro de salud, o en el hospital, no sabemos dónde pudo haber adquirido la enfermedad”, comentó la persona entrevistada

Confirmó que la contingencia continúa pues las personas no pueden salir de casa, deben dormir en habitaciones separadas, desinfectar todo, usar cubreboca y guantes. “Sí, es muy alarmante; la distancia en casa es de dos metros no puedes acercarte, no besos, no abrazos. Hay muchos adultos mayores fallecidos, se están muriendo solos”

A la fecha, el ex edil se recupera en su domicilio con todas las recomendaciones una vez que fue dado de alta del hospital.

La otra persona conocida es la prima de Marcos Manuel Suárez Gerard, empresario y ex candidato del PAN a la presidencia municipal de Cuernavaca.

Su prima se llama Marilola Suárez Garza y radica en el municipio de San Pedro Garza García. A través de un video que difundió en redes sociales narró su experiencia como portadora del Covid 19. 

Del día 3 al 8 de marzo fueron un grupo de amigos a esquiar al estado de Colorado, Estados Unidos, y todo muy bien regresaron felices y nunca estuvieron cerca de alguien que estuviera tosiendo o algo así, y el día 11 se enteraron que Colorado fue declarado en estado de Emergencia por la epidemia del Corona Virus. “Todos dijimos: de la que nos salvamos”, recuerda Marilola.

En la noche del 11 de marzo la mujer de 57 años se empezó a sentir muy débil. Al otro día siguió con cuerpo cortado, y el viernes comenzó con fiebre y escalofrío. “Me sentía como si me hubiera caído a un barranco, con mucha temperatura, calambres y escalofrío”.

Ese mismo domingo acudió a un hospital cercano y se hizo la prueba del coronavirus, que consiste en tomar muestras con un hisopo de las mucosas nasales y faríngeas. Lamentablemente no dijo cuánto le costó la mencionada prueba, pues hubiese sido muy valioso saberlo.

A partir de que fue diagnosticada con esa enfermedad permanece en su cuarto sin salir para nada. “Me traen mi comida aquí a la puerta de mi cuarto, me tocan y ya salgo yo con guantes y mascarilla a recoger el carrito para no contaminar a nadie y como en platos desechables”, narró.

Afortunadamente para ella las cosas no han pasado a mayores y en el video se ve bastante saludable. Sólo refiere que ha perdido el sentido del gusto y el olfato, pero nada comparado con otros síntomas que hemos leído en otros mensajes de redes sociales, donde dicen que la enfermedad te hace toser hasta desmayarte, o quizás se trate de casos más cercanos al desenlace fatal.

Según hemos leído en reportajes provenientes de otros países, después de la primera etapa de esta pandemia, que se caracteriza por las compras de pánico, vendrá la psicosis colectiva, en la que todos nos vamos a sentir que estamos enfermos y exigiremos pruebas de coronavirus.

“Tenemos suficientes pruebas, pero si comenzamos a aplicarlas a toda persona que lo pida, si la tendencia continúa como va hasta ahora, ya no tendremos cuando realmente se requieran”, dijo ayer el representante de la Secretaría de Salud, Alberto Madrid, en la conferencia de prensa en la que se dio a conocer que la cifra oficial de contagiados sigue en seis casos confirmados, 16 como sospechosos y una defunción.

HASTA MAÑANA.

 

Modificado por última vez en Lunes, 06 Abril 2020 13:41
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