Martes, 05 Abril 2016 05:15

A propósito del “líder” del PRD

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¿Por qué tiene seguridad asignada?

Se quejan comisionadas de auxilio a víctimas

Si bien es cierto que en este momento y por compromisos mutuos con el gobierno federal el gobernador Graco Ramírez, Elena Cepeda y los hijos de ambos parecieran disfrutar de total impunidad ante la presunción en la comisión de graves delitos en el ejercicio del poder, las cosas pueden cambiar en el corto plazo.

Decimos lo anterior porque no sólo el gobernador  y su pareja sentimental vienen cometiendo acciones que se antojan excesivas en lo referente al uso de recursos y bienes propiedad del estado. También los hijos, principalmente el “líder” estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Rodrigo Gayosso Cepeda.

Como que de pronto, a algunos dirigentes de otros partidos se les prendió el foco y advirtieron que a diferencia de ellos, el hijastro de Graco tiene asignados vehículos, armas y elementos de seguridad personal por parte de la Comisión Estatal de Seguridad, a cargo de Jesús Alberto Capella Ibarra.

Lo anterior es bastante delicado, porque no parece haber motivo alguno que justifique algo así y oficialmente se deberá dar una explicación.

Sin embargo, es una acción que está penada por la ley y por lo tanto, es constitutivo de un delito.

De ese riesgo hay plena conciencia en palacio. Por eso “papi y mami” tienen considerado impulsar a su retoño a fin de que logre una diputación federal, mediante la cual pueda seguir teniendo impunidad, por lo menos tres años más después de que termine este desafortunado sexenio en Morelos.

Pero tampoco crea que se estarían arriesgado a que le metan una paliza electoral y pierda, como sería seguro. No, buscarán comprar la posición y negociar una curul en el Congreso federal por la vía de la representación proporcional o de circunscripción. Por todos lados buscan evitar que se les aplique la ley cuando abandonen palacio.

SE QUEJAN COMISIONADAS DE AUXILIO A VÍCTIMAS

Y quienes también ayer levantaron la voz fueron las cuatro comisionadas de la Comisión Ejecutiva de Auxilio a Víctimas, a las que exhibió en público recientemente la presidenta estatal del sistema DIF-Morelos, Elena Cepeda de León, pidiéndoles que no cobren por sus servicios.

Ellas -entre otras, Penélope Picazo- advirtieron que por declaraciones de algunos diputados locales, pareciera existir la intención de revocar la ley en la materia, a pesar de que el gobierno estatal pagó cinco millones de pesos para su elaboración y no ha resarcido daño a víctima alguna hasta el momento.

Lamentaron el grado de maldad con el que la administración estatal, pero sustancialmente Cepeda de León, busca desquite en su contra por haber diferido de sus argumentos y consideraron que sería desafortunado dar marcha atrás a un reclamo de cientos de familias que han padecido el dolor causado por la delincuencia en la entidad y a quienes no se les ha ofrecido ayuda oficial alguna. 


En: Radiografía del Poder

Todo es desaseo y corrupción

Llamado del Senado a Graco

Es ya verdaderamente inadmisible el grado de perversión con el que se viene conduciendo el gobierno estatal a cargo de Graco Ramírez Garrido Abreu. Los señalamientos en relación a presuntos malos manejos de dinero público llegan a niveles nunca imaginados.

No sólo se trata de asignación amañada de contratos a empresas de los hijos del gobernador o de los hijos de la "gobernadora" Elena Cepeda, tampoco de cientos de millones de pesos extraviados en lo que se refiere al crédito de los dos mil 806 millones de pesos, aunque la Entidad de Auditoría de Fiscalización, dependiente del Congreso local diga lo contrario. Ahora resulta que se habrían desviado algo así como 200 millones de pesos durante el actual ejercicio gubernamental, por concepto de partidas que debieron entregarse al sector de educación básica a fin de evitar el cobro de cuotas a paterfamilias.

Esto ya es el colmo. ¿Cómo es posible que se llegue a tal grado de perversidad? Se está jugando con la educación de niños y niñas, que por la condición de pobreza de sus padres, no pueden cumplir con esos requerimientos escolares y por ello, se ven obligados a suspender sus estudios.

Ayer, el senador Fidel Demédicis Hidalgo ofreció una rueda de prensa en la que dio a conocer el punto de acuerdo del Senado de la República, en el que exhorta al gobernador Ramírez Garrido a aclarar el destino de los fondos liberados por el recinto legislativo local a fin de dar cumplimiento a la “Ley para Erradicar la Obligatoriedad de las cuotas escolares en las escuelas públicas de la entidad”, aprobada por el mismo Congreso local en su oportunidad.

A decir de éste, se calcula un desvío de 200 millones de pesos, porque durante el 2013 y 2014 no se entregó el 60 por ciento de ese fondo a las instituciones.

En el 2015 el incumplimiento fue de más del 90 por ciento y en este año, simplemente no se autorizó la partida, porque el régimen estatal no lo contempló.

¿Y para qué se utiliza ese dinero en la educación? Son fondos que se entregan a razón del equivalente de tres salarios por cada menor y van en beneficio de unos 360 mil niños; con ello se compran insumos diversos y se reparan desperfectos de los planteles.

La pregunta obligada es ¿y dónde quedó ese dinero? pues eso es lo que se quisiera saber, pero conociendo la voracidad con la que se vienen manejando Graco, Cepeda de León y los hijos de ambos, seguramente ya los desviaron para la compra de algún inmueble de lujo y ante eso, se pide a la Entidad de la Auditoría Superior de Fiscalización realizar una auditoría y en caso de que se resista o intente caer en complicidad como ocurrió con el crédito, pues estaría interviniendo esa instancia, pero a nivel federal.

Pero lo anterior es francamente penoso, a esos aventureros en el ejercicio del poder público no se les puede confiar nada, porque lo desaparecen. Ya ve lo que también se señala en el caso de la liberación de recursos para atender lo relacionado a las víctimas del delito, ahí igualmente se quedaron con mucho dinero.

Cualquier hurto al erario público es un delito, pero hay acciones que francamente no tienen perdón de Dios, como en  lo referente al dinero para evitar las cuotas a padres de familia, porque se le pega a algo muy sensible y ahí se constata que no existe el menor índice de ética y de moral en quienes por desgracia “gobiernan” el estado de Morelos.

Se comprende el alcance de la farsa y la demagogia de quienes todavía en el discurso hablan de estar trabajando por los morelenses, cuando todo lo que se percibe es que vinieron a resolver su vida económica y de algunas generaciones futuras con base en una rapiña sin precedentes.

¿Es qué acaso el gobierno federal no está enterado de lo que esa pareja de vivales están haciendo en la tierra de Zapata? Sería muy penoso que realmente, como se especula,  se les viniera ofreciendo protección y dando impunidad, pagándoles facturas por algunos favores hechos en materia político-electoral y de apoyo a reformas, en detrimento de los morelenses.

La Federación tendría que entender que toda esa sospecha es motivo también de condena y rechazo a la administración central.

Muchos ciudadanos ven con asombro cómo es que frente a  desvíos tan cuantiosos, ninguna dependencia del gobierno de la república intervenga.

Por lo visto, no tienen para enfrentar necesidades básicas de la ciudadanía, pero sí para acarrear gente para su dizque marcha de apoyo, quitándole a las instituciones parte de lo que les corresponde, pero ojalá que el Senado de la República obligue a que aclare en qué se gastó esa lana.

Hay demasiada descomposición gubernamental, nunca un gobernante había llegado a tales extremos. Sí robaban, pero era con más discreción y medida.

Ya por el quinto o sexto año del sexenio se advertían sospechas de acciones de corrupción. Por eso cobraba fama aquello de que el último era el “año de Hidalgo” concebido como “ch… su m… el que deje algo”, sólo que aquí se está aplicando de principio a fin.

El problema es que no existen contrapesos, el resto de los poderes no está funcionando como tales, la pareja en el poder lo controla prácticamente todo, utilizando el mismo método, el dinero. Por eso no hay cantidad que les alcance, son demasiadas las conciencias que hay que comprar y algunas salen costosas.

Y en  ese chistecito de la marcha  con acarreados, comprados u obligados, como en el caso de los burócratas ¿Cuánto cree usted que se gastaron? porque el dinero salió de palacio, no del partido. Conservadoramente fueron muchos milloncitos, cuando hay miles de familia que casi mueren de hambre por desatención gubernamental.

Y ¿qué repercusiones tiene realmente un auto apoyo como ese? Ninguna, porque es un intento para engañar a los gobernados, tratando de hacerles ver que todavía hay quienes creen en ellos, pero como decía el mismo senador, no fue marcha del PRD, porque a la mayoría de quienes forman parte de sus estructuras, nunca los convocaron. Se trató de un evento de cuates. Pero son prácticas utilizadas por los gobiernos autoritarios y represores que de esa manera manipulan conciencias a fin de mantenerse al frente de las instituciones, no importa que apesten ante el pueblo.

Daniel Alcaraz Gómez

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