El delito se recrudeció los últimos dos meses principalmente en la zona conurbada de Cuernavaca, denuncian; detectan banda de robataxis.

La Coalición de Representantes del Transporte Público del Estado confirmó el robo de hasta 40 taxis por semana en la zona conurbada de Morelos.
Víctor Mata Alarcón, presidente de la organización, refirió que es preocupante el robo de unidades, sobre todo en Cuernavaca, Temixco, Jiutepec y Tepoztlán, donde el delito aumentó los últimos dos meses de la emergencia sanitaria.
Señaló que han detectado que es una banda de roba taxis la que se llevan las unidades al estado de Guerrero, por lo que son pocos los vehículos que se recuperan, el resto es pérdida total, ya que se usan para cometer otros delitos o bien son desvalijados y vendidos en partes.
Mata Alarcón  manifestó que este problema se suma a la baja afluencia de pasajeros a causa de la emergencia sanitaria, lo que ha obligado a la agrupación a mantener en circulación a sólo 70 taxis por día para evitar gastos innecesarios en gasolina.
Explicó que antes de la contingencia los concesionarios recibían hasta mil 500 pesos al día de “cuenta” y ahora solo solicitan la mitad, para ayudar a los conductores que salen a diario a trabajar.
Debido al robo de los taxis, los concesionarios también han tenido que modificar horarios, para no operar por las noches, lo que impide que puedan mejorar sus ingresos diarios.

 

 

 

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Hay jornadas de trabajo en las que no sale dinero para llevar a casa, lamenta Emilio.

Desde que empezó la contingencia sanitaria por el Covid-19 (marzo pasado), Emilio Gama registró una disminución del 70 por ciento en el dinero que percibía como chofer de taxi.

Antes de la pandemia sus ingresos eran de 600 a 700 pesos diarios, lo que le alcanzaba para comprar comida para su familia, entregar la cuenta a su patrón y comprar gasolina para su vehículo. Hoy, si bien le va termina su jornada con 230 pesos.

Por lo anterior, afirma, hay días que entrega 100 pesos de cuenta o nada, como la única forma para poder llevar dinero para alimentar a su familia.

Su jornada laboral empieza a las seis de la mañana y termina a las cuatro de la tarde, pero en ocasiones trabaja más tiempo porque en los últimos días el precio de la gasolina alcanzó los 18 pesos por litro, cuando en días anteriores se compraba hasta en 14 pesos.

El chofer de taxi refiere que han visto mayor movimiento de transeúntes en las calles de la ciudad pero eso no se ha reflejado en el número de servicios que logra, ya que la gente prefiere usar el transporte colectivo, porque es más económico.

“Nosotros estamos sobreviviendo con el poco servicio que hay porque no hemos visto apoyos ni de dinero ni en especie, eso que nos prometieron no llegó, además, la gasolina está subiendo y cada día que pasa el dinero rinde menos; yo le ponía 150 pesos de gasolina al carro y me alcanzaba al menos para cuatro viajes y hoy ni lo del combustible se recupera porque la gente quiere viajes más baratos”.

 “Queremos que le paren a todo esto, que saquen la vacuna o algo que acabe con esta enfermedad y también que el ayuntamiento permita la apertura de negocios para que la gente pueda trabajar y tenga dinero, porque si los negocios siguen cerrados habrá más violencia y robos en diferentes tiendas”, afirma el desesperado trabajador del volante.

 

 

  

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Jueves, 25 Junio 2020 04:34

Trabaja horas extras para paliar crisis

Miguel Díaz sabe que pueden venir tiempos más difíciles y asume precauciones.

En su experiencia de 24 años como chofer de taxi, Miguel Díaz Ledezma por primera vez se ve obligado a trabajar horas extras para reponer un poco sus ingresos, seriamente afectados por la falta de pasajeros.

Mientras espera un servicio en la calle Netzahualcóyotl del centro de Cuernavaca, platica que sigue sorprendido al ver como el covid-19 ha impactado de manera negativa en la economía en Morelos y en el país y ha dejado a varias familias sin empleo tras el cierre de empresas.

Por la emergencia sanitaria, los ingresos económicos de Miguel disminuyeron en un 30 por ciento.

Antes de la pandemia el chofer de taxi tenía ingresos de 500 pesos diarios y hoy con esfuerzo apenas logra llevar 200 pesos a su bolsa.

Trabaja desde las ocho de la mañana hasta las seis de la tarde para tener un poco más de dinero para solventar los gastos en casa, como el pago de servicios de agua y luz.

De manera personal, dice, en tiempos de pandemia trabaja más horas y hasta en su día de descanso para llevar alimento a su familia y para comprar gasolina para el vehículo, porque de lo contrario no funcionaría y es su única fuente de empleo.

Miguel ha pensado en ser más organizado en sus gastos y procura tener un “guardadito” en la casa para cualquier imprevisto.

“No debemos derrochar dinero, hay que cuidarlo pensando en que mañana pueden venir tiempos difíciles y debemos tener dinero para sostener a la familia. Por ejemplo, esta pandemia no la esperaba”, aseguró.

 

 

  

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Choferes de la organización Línea Victoria a veces laboran horas extras para obtener mayores ingresos.

El presidente de la organización de radio taxi Línea Victoria, Laurenciano Díaz Morales, aseguró que a raíz de la contingencia sanitaria por el covid-19, la demanda en el servicio de transporte público que ofrecen bajó en un 70 por ciento, por lo que de las 95 unidades solo 55 están en circulación.

Señaló que por la pandemia algunos operadores dejaron el taxi por cuestiones personales y para no tener contacto con pasajeros durante la emergencia sanitaria y otros porque tienen enfermedades como hipertensión y diabetes.

Para evitar posibles contagios del nuevo virus, los operadores que se mantienen frente al volante tienen la indicación de usar tapabocas y llevar en su unidad una botella de gel antibacterial para desinfectar el dinero que reciben de los pasajeros.

Además, trabajan de la mano con el ayuntamiento de Jiutepec para sanitizar todas las unidades vehiculares.

De acuerdo con Díaz Morales, por la contingencia sanitaria los operadores de taxi apenas logran realizar entre cinco y seis servicios en sus jornadas de ocho horas al día, aunque aquellos cuya necesidad económica es mayor dedican hasta 18 horas frente al volante e incluso aprovechan su hora de comida.

La organización, que opera desde 25 años, hace dos incorporó a sus unidades el Sistema de Posicionamiento Global (GPS, por sus siglas en inglés) así como bloqueo de moto,r para evitar el robo de vehículos, y el botón de alerta para mayor seguridad del pasajero.

De igual manera, los choferes usan durante su jornada laboral un uniforme que los identifica con los radiotaxis Línea Victoria, además de que -aseguró-  están en capacitación constante para brindar un mejor servicio, puesto que entre sus proyectos a corto plazo está incorporar una aplicación telefónica para que sus usuarios les soliciten el servicio.

 

 

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En fines de semana también la afluencia es ligeramente mayor, reconoce Ramiro.

Por la contingencia sanitaria del covid-19, Ramiro pasó de trabajar solo de día a realizar servicios de taxi durante la madrugada y en fines de semana, ya que en la actualidad en horario diurno hay mayor competencia y poca demanda.

Ramiro González Gómez dice que por la pandemia sus ingresos bajaron en un 80 por ciento. Por eso en ocasiones empieza a trabajar a las dos de la tarde y hasta las cuatro de la mañana, para apoyar con los gastos en casa de sus papás y para la alimentación de sus hijos.

Antes de la pandemia Ramiro realizaba 50 viajes al día, pero actualmente hace entre 10 y 12 servicios, lo que le lleva a trabajar hasta 14 horas diario con ingresos de apenas 300 pesos.

Por esta razón aprovecha la gran afluencia de transeúntes de fin de semana, pues, en estos días puede ganar hasta mil pesos diarios.

Por el momento no ha pensado en dejar el vehículo, porque es su única fuente de ingresos.

Para su protección contra el covid-19, Ramiro desinfecta su vehículo todos los días. Además, durante su jornada laboral carga trapos húmedos con agua y jabón para limpiar los lugares donde tocan los clientes.

También hace uso del gel antibacterial para los pasajeros al momento de que le pagan y da el cambio.

Dice que su familia está preocupada por la situación, pero ante la falta de dinero sale a trabajar con las medidas de higiene y al regresar, antes de abrazar a los suyos, se da un baño para evitar contagios de covid-19.

 

 

 

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Viernes, 29 Mayo 2020 04:22

Taxistas, expuestos a asaltos

Ello, y el gasto de combustible son razones para esperar el pasaje desde el sitio de radiotaxi, señala Raúl.

Raúl Almazán Nieto trabaja como chofer de radio taxi desde hace ocho años y aunque por la contingencia sanitaria sus ingresos económicos bajaron, él se mantiene frente al volante para llevar dinero a casa para la alimentación de su familia.  

El entrevistado admite que comparte gastos con su esposa, porque el dinero que gana ahora como taxista es de apenas 100 pesos al día, lejanos de la cifra de 500 pesos que reunía antes de la pandemia del covid-19.

Admite que en lugar de esperar que la clientela llegue desde el sistema de radiotaxi, podría salir a la calle a buscar pasaje, pero en tiempos de contingencia considera que no es conveniente, ya que -afirma- gastan más combustible y está expuesto a cualquier situación de violencia.

Por eso Raúl prefiere esperar en el sitio, aunque solo realice cuatro servicios durante el día.

Cuenta que ha sido víctima de los asaltos al menos en dos ocasiones; en una de ellas le quitaron el vehículo cuando circulaba sobre la avenida Universidad, al norte de la ciudad.

En la otra ocasión solo lo despojaron del dinero en efectivo. Por eso cada día antes de salir a trabajar se encomienda a Dios, para que sea la guía en su camino y lo regrese con bien a casa, dice. 

“No conviene estar dando vueltas porque la gasolina se va rápido, yo le pongo 10 litros al carro para trabajar 12 horas desde el sitio pero hay compañeros que salen a buscar pasajeros de calle y ahí se les va el combustible, también por eso algunos se desesperan y dejan el carro”.

Raúl sigue atrás del volante porque no tiene otro ingreso y porque su patrón es comprensible con la situación, y a raíz de la contingencia solo entrega 120 pesos de cuenta, 100 pesos menos que antes.

Su familia se mantiene en cuarentena y para evitar contagios del covid-19, durante su jornada laboral usa cubrebocas y gel antibacterial. Sin embargo, en caso de que el escenario se ponga más crítico ha pensado en dejar el taxi y buscar trabajo en tiendas de abarrotes en las que tenga un salario asegurado.

 

 

 

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Desde hace tres años los ingresos vienen a la baja con la aparición del servicio mediante app; la contingencia sanitaria terminó por agravar la crisis en el sector.

La demanda en el servicio de radio taxi “Cuernavaca Plus" transporte y mensajería, tuvo una disminución del 80 por ciento a raíz de la contingencia sanitaria por el Covid-19.

El secretario de la Mesa Directiva de esa organización, José Salgado Ricardo, informó que -como consecuencia de la pandemia- de las 50 unidades con las que cuenta la empresa solo 30 están en circulación debido a que la mayoría de los operadores entran en el rango de los grupos vulnerables.

La empresa tiene una experiencia de 20 años ofreciendo servicio de taxi en la zona metropolitana de Cuernavaca y desde hace tres años sus ganancias se redujeron en un 30 por ciento tras la llegada del servicio de transporte Uber.

Por la pandemia, los operadores de radio taxi “Cuernavaca Plus” realizan solo entre dos y tres servicios al día, ya que la mayoría del comercio está cerrado y la gente no sale a realizar sus actividades. Para compensar su economía, los choferes “levantan” pasaje en la calle.

Salgado Ricardo señaló que para evitar posibles contagios del virus todos los conductores usan cubrebocas y gel antibacterial; además, todos los días sanitizan los vehículos, porque trabajan de la mano con los gobiernos estatal y municipal para promover las medidas de higiene y evitar la propagación del covid-19.    

Lamentó que hasta el momento no han recibido ningún tipo de apoyos.

“Estamos buscando la manera de salir adelante porque ya se cumplieron casi dos meses de la contingencia sanitaria y aunque sin apoyos estamos tratando de sobrevivir con el servicio de mensajería, porque sabemos que la gente necesita hacer sus compras del supermercado o de farmacia”.

Por la falta de servicio, los operadores entregan apenas 200 pesos de cuenta.

 

 

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Sábado, 09 Mayo 2020 05:55

Taxistas piden ayuda para sobrevivir

Operadores de taxi de la zona conurbada de Cuernavaca pidieron a las autoridades estatales apoyos económicos o despensas, ya que han disminuido hasta en un 80 por ciento sus ingresos debido a la contingencia sanitaria por la propagación del covid-19.
Los trabajadores del volante protestaron este viernes, ante la residencia oficial y demandaron vales de gasolina, despensas o cualquier tipo de ayuda para llevar el sustento a sus familias.
Afirmaron que las afectaciones las sufrieron desde que inició la emergencia sanitaria y actualmente sus ingresos, que son de 100 pesos o menos al día, no alcanzan ni para la gasolina del taxi.
"Antes de la contingencia teníamos ingresos de 600, 700 pesos al día. Ahorita si sacas 100 es mucho, realmente no estamos teniendo ningún recurso y nuestras familias nos piden apoyo y dependen de nosotros, por eso queremos que el gobierno del estado, nos apoye", afirmó Enrique Jasso Hernández, representante de Grupos Conductores Unidos.
El líder transportista afirmó que los apoyos ofrecidos por la Secretaría de Desarrollo Económico y del Trabajo del estado son inaccesibles, por los requisitos pocos flexibles, por lo que decidieron demandar ayuda del gobierno estatal.
Jasso Hernández indicó que ante la grave situación económica son pocos los transportistas que trabajan aplicando las medidas sanitarias establecidas por la Secretaría de Salud. Refirió que de 10 mil taxis que operan en el estado, solo tres mil -aproximadamente- están circulando.
Aunado a la situación financiera, agregó, también han sufrido un incremento en el robos de vehículos. Detalló que al mes han registrado hasta 30 de esos delitos.

 

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Jueves, 07 Mayo 2020 04:31

Cobra menos pero no deja ir al pasaje

Un taxista sin sitio relata cómo debe luchar para conseguir ingresos.

Por la contingencia sanitaria a raíz del covid-19, las ganancias del taxista  Julio Ramírez Palafox cayeron a más de la mitad, por lo que -para compensar su economía- recurre a los centros comerciales, donde -considera- podrá agarrar pasaje porque las familias realizan sus compras; sin embargo, lamenta que sean retirados de este sitio.

Lamenta que a pesar de que la situación económica está critica, los choferes de taxi se enfrenten a los oficiales de tránsito que buscan la manera de infraccionarlos o en el mejor de los casos retirarlos de los supermercados.

Julio lleva cinco años como chofer de taxi y afirma que nunca vivió una situación tan crítica, pues ni el servicio de Uber les quitó tantos clientes como la pandemia.

“Cuando llegó Uber sí nos afectó en el servicio, porque no somos de sitio, pero ahorita la situación está más dura y lo que vemos es que, por ejemplo, a los de Uber los dejan quedarse un rato afuera del supermercado y a nosotros nos quitan”.

Además, los choferes sufren por la competencia no solo de taxistas sino del servicio de transporte privado como Uber y Didi, el cual se ofrece por medio de una aplicación de teléfono. Por eso Julio aprovecha cada viaje y si el pasajero le dice que solo lleva 25 pesos -cuando el cobro mínimo es de 35 pesos- sin pensarlo dos veces los acepta.

Hasta antes de la pandemia entregaba 300 pesos de cuenta, la que hace un mes se redujo a 200 pesos, aunque en un escenario mayor pedirá a su patrón otra reducción en la cuenta, pues hay días que apenas saca para el combustible y para comer.

“Nos dicen que nos quedemos en la casa pero no dicen cómo nos van a apoyar, ni con despensas, o por lo menos que nos dejen quedarnos un rato afuera del centro comercial ya que hay días que nomás estamos dando vueltas y algunos empezamos desde las 6 de la mañana”.

De los 150 pesos que puede ganar al día, los distribuye para comprar lo básico para comer y por suerte, dice, su hija toma clases en línea. De lo contrario no sabría cómo le haría pues tendría que darle dinero para los pasajes.

A pesar de la situación, entre las metas del entrevistado está la de comprar un vehículo, para ser su propio jefe.

 

 

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También a los radiotaxis se les redujo el trabajo.

Hace cuatro años, José de Jesús enfrentó una crisis económica por la competencia de Uber, un servicio de transporte que se ofrece por medio de una aplicación, pero, afirma, nunca vivió una situación como ahora que el servicio bajó en un 80 por ciento a raíz del covid-19.

José de Jesús Gutiérrez Reyes es chofer de un radio taxi desde hace 15 años que, para compensar su economía afectada por la contingencia sanitaria, ofrece sus servicios “de calle” -esto es, a personas que piden la parada en la vía pública, como un taxi normal-  de los cuales realiza unos siete al día y cuatro de la central.

Además ofrece sus servicios a dos empresas ubicadas en Jiutepec para transportar a loss trabajadores hasta su domicilio.

“Ahorita, gracias a Dios, tengo trabajo en dos empresas que nos pidieron el servicio para llevar a sus trabajadores hasta su casa, porque no quieren que se vayan a contagiar si se van en la ruta; ellos nos pagan con vales y nos piden que llevemos las unidades sanitizadas, que usemos cubrebocas y gel antibacterial”.

A decir del taxista, en esta época los robos de vehículo se incrementaron, ya que la contingencia provocó el desempleo.

“La violencia se ha desatado porque hay desempleo y todo está cerrado. Eso orilla que la gente consiga (busque) dinero rápido; yo hasta el momento no he sufrido por la delincuencia porque nos apoyamos con los compañeros del radiotaxi, pero otros compañeros nos han dicho que sí les han tocado los robos”.

La organización de radiotaxis para la que labora cuenta con 120 autos, aunque algunos choferes detuvieron sus unidades para resguardarse en casa, pues padecen enfermedades como diabetes e hipertensión, aunado a que pueden pasar horas sin agarrar pasaje.

Dice que en su jornada laboral no se ha encontrado con pasajeros enfermos. No obstante, como medida de prevención hace uso constante de gel antibacterial para evitar un posible contagio de coronavirus.

 

 

 

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