Máximo Cerdio

Máximo Cerdio

El activista exige a la Fiscalía General del Estado el esclarecimiento del feminicidio de su esposa Iris Janet Figueroa Flores.

Kim Erno, activista, ciudadano estadounidense, de Vermont, exigió a la Fiscalía General del Estado de Morelos el esclarecimiento del feminicidio de su esposa Iris Janet Figueroa Flores, asesinada en 2017.

En el marco del paro convocado por diversas organizaciones civiles y apoyado por las dependencias del gobierno del estado y por algunas empresas, Kim Erno se presentó en las puertas del Palacio de Gobierno, en el espacio que ocupa la “ofrenda” de víctimas, y dijo que ya han pasado más de dos años y aún no hay justicia en el caso de su esposa.

“Para mí, cada día que pasa en un día más sin ella”, afirmó.

El entrevistado llevaba un cuadro con una fotografía de su mujer en las manos y relató que ella era mexicana por nacimiento, de Cuernavaca, y estaba en proceso de negociar para poder trabajar como activista en derechos humanos en Estados Unidos para proteger los derechos de las mujeres mexicanas.

En 2017 fue a un bar aquí en Cuernavaca en donde le dieron una bebida adulterada que le provocó un derrame cerebral. Eso fue el 11 de octubre; con ese derrame la ingresaron a un hospital del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado es (ISSSTE) donde sobrevivió tres semanas, pero en el mismo hospital, por negligencia del personal que la atendía, contrajo neumonía y otras infecciones.

Explicó que Iris Janet Figueroa Flores es de Cuernavaca Morelos y tiene en esta ciudad a toda su familia: padre, madre, hermanas y hermanos, que también demandan de las autoridades correspondientes el esclarecimiento del caso y el castigo a los culpables.

“Mi esposa tenía 35 años de edad, cuando la asesinaron, trabajaba en la tienda del ISSSTE de Cuauhtemotzin y ahí nos conocimos, nos hicimos novios y después nos casamos. Ella falleció el 2 de octubre de 2017, día de los muertos (sic)”, concluyó.

 

   

Martes, 10 Marzo 2020 05:19

CON FAENA RECHAZAN VIOLENCIA

Trabajando, vecinas de la colonia Flores Magón se unen al paro nacional de mujeres.

Desde las siete de la mañana de este lunes 9 de marzo, vecinas de la colonia Flores Magón hicieron aseo comunitario: pintaron sus banquetas, barrieron e hicieron faena para beneficio de su colonia, como parte de una protesta en el marco del paro nacional de mujeres.

Entrevistada en la parroquia María Madre de Jesús, Elizabeth Valdovinos Álvarez, dijo que es una mujer que no genera más violencia, que son las únicas que pueden dar vida y no tienen por qué mostrar a la sociedad que son importantes, porque lo son.

Valdovinos Álvarez afirmó que la violencia inicia desde la familia, porque al salir a trabajar dejan a los hijos solos y se debe hacer el cambio al dar amor y que la violencia no se va a terminar con más violencia ni promoviendo el aborto.

Señaló que si se aprueba la ley que despenaliza el aborto, “donde se puede matar a los hijos”, no habrá cambio.

Dijo que la mujer nació para dar vida y hacer una sociedad bonita.

En ese sentido, las vecinas de la colonia Flores Magón refirieron que están en contra de la violencia contra las mujeres pero se debe respetar la vida y hacer equipo con los hombres y no verlos como enemigos.

La convocatoria a la rueda de prensa fue hecha el 8 de marzo por las propias vecinas de esa colonia y por el párroco.

 

 

 

Berenice Torres Zavaleta, única “alfil” mujer de seguridad, decidió trabajar el 9 de marzo.

Berenice Torres Zavaleta, la única mujer “alfil”, es trabajadora del área de Seguridad del Gobierno del estado y ayer escogió estar en la entrada principal del Palacio de Gobierno, una zona de mucho riesgo, ya que muchas de las concentraciones y protestas se realizan allí.

Parada a centímetros de donde ayer un grupo de mujeres lanzaron bombas molotov durante la marcha y protesta por el Día internacional de la Mujer, Berenice platica que les dieron la opción de asistir a trabajar o no asistir y que, en su caso, decidió laborar porque considera que es importante hacer lo tiene que hacer para llevar el pan de cada día a tu casa.

Explicó que ella sí está apoyando al movimiento “Un día sin nosotras”, pero que lo hace trabajando:

“Es necesario demostrar que uno también puede y no nada más con marchas, sino trabajando”, dijo.

Berenice Torres Zavaleta es jefa de familia, tiene tres niñas, es madre soltera, aunque recibe ayuda del papá de sus hijas, y dijo que ella saca adelante a sus hijas y qué mejor que trabajando.

El 24 de febrero de este año, después de la ceremonia del Día de la bandera en Plaza de Armas, en entrevista el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo se sumó al paro nacional de mujeres convocado para el 9 de marzo, en contra de la violencia de género.

En esa ocasión, el mandatario estatal señaló que sería respetuoso de las formas de expresión de la población:

"Todos provenimos de una mujer, y debemos respetarlas, por lo que como autoridad se respetará la decisión de las mujeres que deseen parar labores”, afirmó.

Dentro del Palacio de Gobierno, las oficinas permanecieron semivacías, pocas mujeres laborando; los hombres estaban dedicados al trabajo administrativo diario.

Berenice Torres Zavaleta estuvo ahí minutos después de la entrevista, y observaba desde la puerta de palacio cómo se presentó frente a ella un grupo de personas, la mayoría mujeres, que llevaban una manta grande con un nombre: Karime Mojica Díaz, que advertía: “Tu madre, hijos, hermanos, sobrinos, nietos, nuestra familia, amigos y alumnos llevamos 16 años levantado la voz para que tus agresores cumplan hasta el último día de sentencia”.

Denisse Olivares Mojica, hija de Karime, denunció que su mamá fue secuestrada, violada y asesinada y encontraron el cuerpo en Guerrero. La policía capturó a los culpables y los sentenció, y en la actualidad están en Atlacholoaya, pero nos enteramos que un juez que lleva el caso de uno de los secuestradores y asesinos quiere reducir la pena por “buena conducta”, y nosotros exigimos que termine su sentencia que de por sí fue baja.

“No es posible que una persona que participó en el homicidio, secuestro y violación de una mujer salga antes de que termine su sentencia por ‘buena conducta’”, afirmó Denisse.

Berenice, la guardia de Seguridad, también estuvo cerca de Dulce Maya, Esther Martínez, Silvia Lozano y Tirza Duarte, cuando frente a sus compañeros periodistas y en representación de la Red de Mujeres Periodistas del Estado de Morelos, leyeron un pronunciamiento en donde condenaron, en este 9 de marzo anunciado como un paro nacional de mujeres, la violencia de la que son objeto como mujeres y como reporteras y periodistas, y además se solidarizaron con Berenice Fragoso, fotorreportera del periódico El Universal por las agresiones recibidas ayer, en la Ciudad de México durante la cobertura de a marcha y protesta por el día internacional de la mujer.

 

Frente al Palacio de Gobierno, familiares de Karime Mojica Díaz, secuestrada, violada y asesinada en el año 2004 en Cuernavaca, y cuyo cuerpo fue encontrado en Guerrero, demandaron que no se reduzca la pena de 40 años de prisión a los responsables del crimen.

 

 

Comunicadoras de Morelos enfatizan el riesgo que significa la labor periodística para la mujer en un entorno de inseguridad y violencia.

Integrantes de la Red de Mujeres Periodistas del Estado de Morelos condenaron la violencia de la que son objetos como mujeres y como reporteras que cubren todos los días la información generada en el estado de Morelos.

Frente al Palacio de Gobierno y al pie de la “ofrenda” a las víctimas de violencia, las periodistas Dulce Maya, Tirza Duarte, Esther Martínez y Silvia Lozano, en representación de la Red, leyeron un pronunciamiento en el que denunciaron que la violencia cotidiana que agrede cada día a cientos de mexicanos y que priva de la vida a al menos 10 mujeres cada jornada, ha alcanzado a las trabajadoras de los medios de comunicación, reporteras, fotoperiodistas, camarógrafas, redactoras; y hasta al personal administrativo, ha sido víctima del embate de la inseguridad que se vive en México y en Morelos.

Dieron a conocer que las condiciones de las mujeres que trabajan en los medios de comunicación distan mucho de ser dignas y equitativas:

“Se les ofertan a los varones los puestos directivos en los medios de comunicación mientras que las jornadas laborales más extensas se escriben en femenino”, afirmaron.

Asimismo, relataron que sin acceso a la seguridad social ni a guarderías, la gran mayoría de las mujeres de los medios de comunicación deben de solucionar con recursos propios su maternidad, al grado que frena sus posibilidades de seguir su profesionalización. Las violencias cotidianas nos alcanzan: desde el acoso callejero hasta el laboral. Muchas de nuestras compañeras han sido víctimas de robos en sus domicilios y en el transporte público.

Aclararon que aunque hoy en día, por fortuna, no hay agresiones mayores en contra de ellas, salieron a laborar, sin duda, con el temor latente: “las coberturas informativas se hacen en grupo, con la tensión encima y hay zonas de la entidad, a las que no acudimos solas”, enfatizaron.

“Hoy, salimos a trabajar, a ser los ojos y oídos de la gente. Pero si aquellos a los que les damos voz y de los que difundimos su problemática no nos protege, al igual que al resto de las mujeres, la gente se quedara sin nuestra mirada crítica, sensible y propositiva, sin voces que garanticen una auténtica libertad de expresión. Por eso, en la Red de Mujeres Reporteras del Estado de Morelos decimos: Ni una menos. Vivas nos queremos. Libres nos queremos”, dijeron.

Las periodistas de la Red de Mujeres Reporteras del Estado de Morelos se solidarizaron con Berenice Fregoso, fotorreportera del periódico El Universal por las agresiones recibidas el domingo, en la Ciudad de México, y se pronunciaron en contra del ambiente de acoso que enfrentan las compañeras reporteras que cubren la fuente presidencial.

 

 

    

Martes, 10 Marzo 2020 05:10

9-M: Miedo al vacío

“Aún se escuchan los llantos, los gritos, las mentadas de madre de voces gravísimas sonando en las altas paredes y en el cielo azul de la ciudad…”

El vacío, el silencio, la nada, el no estar como la conjugación en presente de haber estado o haber sido, fueron las palabras presentes el lunes 9 de marzo en Cuernavaca; mayor fue el énfasis del paro nacional convocado por organizaciones civiles y adoptado por empresas, gobierno y paraestatales, después del tsunami de mujeres que llenó todo en Cuernavaca el domingo, día internacional de la Mujer.

En la paredes de las calle cuelgan aún telas, papeles de las gigantescas olas femeninas que pasaron por la ciudad; aún se escuchan los llantos, los gritos, las mentadas de madre de voces gravísimas sonando en las altas paredes y en el cielo azul de la ciudad de la Eterna Primavera, donde nunca se había reunido la cantidad de mujeres por un solo objetivo.

A las 10 de la mañana del día 9 las calles del centro eran un enorme set para alguna película apocalíptica “holivudence”. Muchas mujeres decidieron no presentarse a laborar; algunos negocios en donde todos los días uno podía observar a vendedoras o demostradoras al frente ahora estaban cerradas o atendidas por algún varón sin sal:

“De tres vino una, que se fue a desayunar y me dejó solo y mi alma”, dijo un dependiente de una farmacia.

Yo salí de mi caverna como cualquier animal periodístico, armado con mi cámara, mi celular, mi memoria, y con las imágenes de fotos y unas palabras de mi hija en el muro de Facebook:

“Cuando escribí con pluma indeleble en mi piel los nombres de las mujeres que asesinaron en lo que va del 2020, pensé en cada una de ellas y en cómo las traía conmigo en la marcha. Llegando al contingente, pedí a algunas de las chicas que me rodeaban que también escribieran su nombre, y las sentí mis amigas, mis compañeras y mis hermanas. Sentí sus manos en mi piel y honor en sus nombres. Escribí el nombre de mi mamá en mi pierna izquierda junto con el de muchas otras mujeres que conozco, y pensé que estaría orgullosa de mí. Escribí mi nombre. Pero también pensé, mientras escribían, que no eran sólo nombres, sino mujeres. Y que seguramente me iba a costar mucho trabajo borrarlos, que no quería borrarlos, porque siempre se iban a quedar en mí. Después de crema, alcohol y un baño, el sol hizo de las suyas y me dejó los gritos de las mujeres que me rodearon hoy en la marcha. Las más de mil piernas que caminaron bajo el sol. Las chicas, las pequeñas, las grandes. Las mujeres desde su balcón que agitaban sus manos con el "Mujer, escucha, ésta es tu lucha" compartiendo miradas llenas de lágrimas y orgullo.

“No se me van a borrar.

“No nos van a borrar, y que sepan que no es fácil. Que las que ya no están son cicatrices que penetran hasta lo más hondo de nuestra piel.

“No son cifras, son nombres.

“No son números, son mujeres.”

Anduve por las calles de Cuernavaca reporteando, atravesado de ausencias y de un terrible miedo al vacío, sin ella, sin Aurora, huérfano, con el eco del mensaje de Fernanda repitiéndose en cada uno de mis pasos y en cada uno de mis latidos como la cinta de una grabadora descompuesta:

”Pa: Te amo mucho. Hoy tengo el privilegio de escribirte esto como despedida. Regreso el 9 pero podría no hacerlo nunca.”

Hoy es 9 de marzo de 2020, antes de poner el punto final, faltan seis horas y 22 minutos para que acabe este día.

 

 

 

 

Lunes, 02 Marzo 2020 08:08

UN AÑO DESPUÉS… SIN RESPUESTAS

Si las autoridades conocieran el dolor de las víctimas, tal vez fueran menos insensibles…”

Martes, 25 Febrero 2020 05:16

Desaparece busto de Felipe Carrillo Puerto

Desde la tarde del viernes pasado ya no está la pieza en la cuchilla de la colonia Carolina.

El busto de metal colocado en la cuchilla de la colonia Carolina no está desde el viernes pasado por la tarde.

De acuerdo con vecinos del lugar, unos hombres que bajaron de una camioneta rompieron el pedestal sobre el que se localizaba es busto, aunque no vieron si éstos se lo llevaron.

La escultura se localizaba sobre un pedestal de cemento en la glorieta a Felipe Carrillo Puerto, entre las calles Álvaro Obregón, Nicolás Bravo y Centenario, Luis G. Urbina y Jorge Gánem Guerra (así se llama oficialmente este tramo que antes se identificaba como Ricardo Linares).

Quienes viven en las inmediaciones dijeron que ese sitio es un lugar que apesta porque los vecinos dejan allí su basura y los “borrachos y mariguanos se orinan ahí y hasta defecan”.

También relataron que casi nadie veía el busto, estaba pequeño y muchos pensaron que era de Agustín Lara, pocos saben que era Felipe Santiago Carrillo Puerto, un político, periodista y caudillo revolucionario mexicano, gobernador de Yucatán de 1922 a 1924.

Si lo llevaron para mantenimiento o se lo robaron, nadie va a decir nada porque pocos sabían quién era y a pocos les importa, afirmaron.

No es la primera vez que hay robos de esculturas en Cuernavaca.

El 19 de junio de 2017 se robaron cuatro esculturas de bronce que estaban en la plaza de  armas y que luego fueron puestos en un lugar de resguardo del Ayuntamiento capitalino: una soldadera sentada, una de pie, un Zapata de pie y uno sentado, de acuerdo con José Cruz Torres Campos, secretario de Infraestructura urbana en ese entonces.

En octubre de 2017 robaron también unas esculturas de bronce de unos niños del parque Cri-Cri, localizado a un costado del mercado Adolfo López Mateos, elaborados por el escultor Xerxez Díaz.

A principios de noviembre de 2017 también robaron un busto de María Félix localizado frente al parque Melchor Ocampo.

 

 

 

Desde hace medio siglo se celebran los símbolos patrios en esta ciudad norteamericana.

Chicago, Illinois, Estados Unidos, 24 febrero de 2020. Migrantes morelenses que radican en esta ciudad participaron en el izamiento de nuestro lábaro patrio el día de hoy que en México se celebra el Día de la Bandera.

La ceremonia tuvo lugar en la plaza Richard J. Dalei Center, y estuvieron presentes, entre otras personalidades, María Pappas, tesorera de Chicago, Reyna Torres Mendivil, Cónsul General de México en Chicago y representantes de la sociedad civil mexicana, además de Alfonso Seiva Garcìa, representantes de la Federación de Clubes Morelenses (FCM).

El vicepresidente de la FCM, Alfonso Seiva, dijo que en esta ciudad es la única bandera que se iza cada 24 de febrero en honor a la comunidad mexicana.

Relató que hace cincuenta años hubo una lucha contra el racismo que imperaba en esta ciudad y los mexicanos realizaron varios logros importantes. Entre otras cosas, se consiguió que se erigiera el monumento a Benito Juárez en la calle Michigan, y que se pudiera izar la bandera mexicana en honor a los compatriotas que viven en Chicago y a las aportaciones que realizan a esta ciudad norteamericana.

También recordó que en 1983 Chicago fue el primer lugar denominado ”Ciudad Santuario” para los inmigrantes, y eso desde luego fue un logro de los mexicanos que laboran en Estados Unidos.

 

 

Migrantes morelenses que radican en Chicago participaron en el izamiento de nuestro lábaro patrio este lunes, fecha en la cual en México se celebra el Día de la Bandera.

La ceremonia tuvo lugar en la plaza "Richard J. Dalei Center" y estuvieron presentes, entre otras personalidades, María Pappas, tesorera de Chicago y Reyna Torres Mendivil, cónsul general de México en Chicago.

De igual modo, representantes de la sociedad civil mexicana, además de Alfonso Seiva García, por parte de la Federación de Clubes de Morelenses (FCM).

Tepoztlán. Como el científico ahonda en la naturaleza de las cosas y su relación con el hombre, el artista se introduce en la naturaleza humana.

¿Quiénes somos, qué somos o podemos ser, cómo podemos ser o somos? Las respuestas a éstas preguntas exigen entrar en uno mismo y en los demás, sin miedo a no ser conocido, a pasar por pervertido o enfermo mental. Uno de los casos más sonados y emblemáticos es el del escritor y filósofo francés Donatien Alphonse François de Sade, en su obras: Aline et Valcour; Les Crimes de l’amour; Le Boccace français; Le Portefeuille d'un homme de lettres; Conrad; Marcel, Mes Confessions; Mon Théâtre y Réfutation de Fénelon.

Otro de los riesgos de los abismos es que ninguno de nuestros cuadros pueda adornar el despacho de un hombre rico que no tiene ni puta idea que lo compró en miles de dólares.

José Manuel Schmill (1934-2018) es un artista que explora la naturaleza humana como pocos.

Sus cuadros no son ordinarios. Aun cuando pintó retratos realistas con una técnica impecable (a decir de los críticos) su intención y el resultado de ésta no es sólo replicar una realidad formal efímera, sino entrar más allá del sentido de la vista.

De inicio los personajes descarnados de Schmill inhiben: son humanos en proceso de descomposición, corrompidos, sus rostros conservan apenas algunos rasgos de lo humano, sus cuerpos se caen o deshacen.

Hay algunas paráfrasis a pinturas que son ícono y que el maestro trasforma (más que deforma), a un modo de irreverencia, pero también como una forma de humanización que en el término y el concepto o idea conlleva a muerte, como retrato de medio cuerpo del italiano Leonardo da Vinci.

En los retrato de Schmill los modelos no miran al espectador para atemorizarlos, si se observa bien, los personajes tienen actitudes y muecas de un sufrimiento que toca la angustia: parece que nos reclaman o acusan, toman frente a nosotros, seres humanos de la realidad formal, una actitud de víctimas.

En el cuadro Nena, hay una niña descarnada atemorizada por algo que está cerca de ella. La pintura tiene varias versiones, según Leticia Scmill, hija del maestro; pero en todas ellas está la mirada y el gesto de horror de la nena (termino coloquial para referirse a una persona de corta edad, y que en este caso el título también forma parte de la obra, enfatiza la situación de vulnerabilidad de la niña).

En la entrevista con Margarita Sologuren, documentada en el libro José Manuel Schmill pintor, Producciones Educación Aplicada, México 2015, el maestro refiere: “La pintura subyuga, de tal manera que el espectador es poseído por la mente del artista, hace que sientas dolor, pena. A mí me han dicho: ‘no sé qué hacer con tus monstruos, socórrelos. Ayúdalos… me dan compasión, lástima… ¿Por qué están en ese estado? No sé qué hacer con ellos’”

En un folleto llamado Nuestra expresión (dic enero 2085, México), Schmill expone parte de su estética:

“Un hombre que se entrega a extraños para convertirse en posesión de ellos lleva una vida una vida de bruto lleva una vida de fruto en forma humana. En mi caso, el esfuerzo que realicé durante estos años me despojó de mi personalidad de adolescente destruyéndolo todo en mí. Un hombre se transforma fácilmente en un infiel pero difícilmente se convierte en otra fe. Resultando de ello un sentimiento de intensa soledad y un desprecio por los demás hombres, (no) por ellos mismos, sino por lo que hacen, por sus acciones. Para comprender las dos facetas de mi pintura una es la admiración por la forma y la otra el asco al hombre. Mientras una cree, la otra contempla con ojos críticos. A veces esas dos personalidades platican en el vacío, entonces la locura está cerca. Como que lo estaría para el hombre que pudiera simultáneamente ver las cosas a través de dos velos, costumbres, de dos ambientes de dos vidas”.

La idea del mundo y de lo humano de José Manuel Schmill debe ser estudiada con más detenimiento en su pintura, en sus entrevistas y charlas y en sus escritos.

En el relato Los 30 días de abril, de B. Costa-Amic, Editor, México 1971, el maestro presenta parte de “Fantasía autobiográfica”, como el mismo la llama, en donde destacan, como en su pintura, las sensaciones, las formas y el color:

“Las luces se iban apagando y el jardín quedaba en la penumbra; la escalera era madera, el olor de la noche me invadía, las hormigas rojas caminaban por el baño, entre los cristales de colores. Una luna enorme se acercaba, baja y amarilla en medio de la noche.

“Ante las tatuadas tenía siempre que humillarme. Tenía que soportarlas porque eran las tatuadas extenuadas, viejas fláccidas que hablaban constantemente ininteligiblemente. Ellas adoraban todo lo bello, como repugnantes jarroncillos de color de rosa; comían seis veces al día grandes cantidades de papillas hediondas. Sus rostros eran semejantes al de un cadáver blanco de labios finos y sus ojos húmedos, cubiertos de una casi imperceptible película, tenían círculos concéntricos alrededor de sus dilatadas pupilas. Siempre envueltas en pieles no dejaban de hablar y comer.

“Recogían algunas flores esparcidas por el campo y pensé que ella se nutrían de los cadáveres.

“Vi a la Medusa comida por sus propias víboras, las cuales han hecho un nido de su cara.

“-Está usted completamente al revés –le dije; su apariencia causa horror y permítanme ayudarla.

“Y sin darle tiempo de replicar ni defenderse, lo volví cómo se vuelve un calcetín pero quedó otra vez mal colocado

“Estábamos en un estanque lodoso mi maestro y yo. Él salió del agua y vi que estaba completamente ensangrentado. Salté del estanque lo más pronto que pude y corrí hacia él gritando

“-¡Maestro unas pirañas le han carcomido!

“Como estaba cubierto de coágulos no podía distinguirlos con claridad, pero me acerqué y él me dijo:

“-Tú también estás cubierto de sangre! ¡Sálvate, sálvate tú, Chapete!”

La obra de José Manuel Schmill es conmovedora, poderosa. Uno no tiene defensas contra ella.

Recuadro:

JOSÉ MANUEL SCHMILL ORDÓÑEZ

Nació el 21 de abril de 1934.

Su papá era ingeniero de Luz y Fuerza y su mamá se dedicaba al hogar.

Empezó a pintar después de los siete años y su formación fue esencialmente autodidacta.

Realizó más de 40 exposiciones individuales y más de 70 colectivas en México y varias partes del mundo.

Murió el 7 de marzo de 2018.

 

 

 

 

 

 

 

 

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