Jueves, 13 Febrero 2014 09:03

Sindicalismo que da pena

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En los últimos decenios del siglo XIX y primeros del siglo XX, las luchas sindicales alcanzan una enorme fuerza y virulencia. En algunos casos se trata simplemente de ser reconocidos legalmente por las leyes; en otros casos, las reivindicaciones van más allá, y se lucha en cada fábrica o en sectores de la producción, e incluso a nivel de todo un Estado, por la mejora de las condiciones de existencia, recurriendo a diversos procedimientos de lucha, desde el boicot hasta la huelga general.

El sindicalismo pues, es una forma de defender al débil contra los abusos del poderoso, pero desgraciadamente eso ha quedado en la historia. Hoy los sindicatos actúan como cómplices de los patrones y del propio gobierno.

Y es que se supone que el líder del sindicato debe ser un trabajador más al que se asignan la comisión de encabezar la organización gremial, pero hoy en día tenemos la absurda situación de que el secretario general de la Confederación de Trabajadores de México, Joaquín Gamboa Pascoe jamás ha trabajado. Su antecesor, Leonardo Rodríguez Alcaine, por lo menos tuvo el antecedente de haber ingresado a los 19 años como empleado de la Comisión Federal de Electricidad, y don Fidel Velázquez todo mundo sabe que comenzó trabajando en una hacienda como ordeñador de vacas.

Pero al actual líder cetemista ya no le tocó ser obrero, sino descendiente de líderes sindicales, lo que le permitió estudiar en las mejores escuelas y se fue directo a la política. En 1961 ya era diputado federal.

En Morelos tenemos un sindicalismo que da pena.

El dirigente de la Confederación de Trabajadores de Morelos suele presentarse como “un simple obrero, un electricista cualquiera”, pero con eso humilla más a sus representados, pues mientras ellos ganan cuatro mil pesos al mes, Vinicio Limón Rivera se embolsa cientos de miles entre las cuotas de los trabajadores y sus variados negocios en varios puntos de la República.

Hace algún tiempo el periódico Reforma publicó un excelente trabajo presentando las fotografías de los vehículos donde se mueven “quienes representan al sector obrero en México”, y también los relojes donde ven la hora los líderes sindicales. Puro Rolex, obviamente.

Si usted, estimado lector, quiere saber cómo viven nuestros líderes gremiales sólo tiene que darse una vuelta a ese restaurante ubicado en la avenida San Diego, donde se venden los mejores cortes argentinos y se sirven los mejores vinos chilenos, y ahí los encontrará a todos, resolviendo los grandes problemas del sindicalismo morelense.

Y si tiene la precaución de esperar a que terminen de comer y se echen las tres de rigor (Buchanas claro, ¿o que hay de otras?) se dará cuenta qué vehículos son los que les llevan los valet parking.

No sé si todavía la tenga, pero hace meses me tocó ver sobre la calle donde estacionan los vehículos de ese restaurante, una camioneta Hummer negra, y en el medallón llevaba una calcomanía de la CTM. Qué desfachatez.

Y mencionamos el caso de Vinicio Limón porque hace unos días se acordó de que representa a los obreros morelenses e hizo declaraciones incendiarias para que crean que es de oposición pero no mucho para que no se vaya a enojar el gobierno.

Y como aquel jumento que gusta hablar de cuestiones auditivas, el buen Vinicio dijo que son evidentes las redes de corrupción donde el mayor beneficiado es el grupo NGS; "ellos actúan como los cobradores del gobierno y les lleven los recursos a ellos, esa es la verdad, no hay tal pelea laboral y estamos buscando una solución a este problema del transporte, pero ahora la pregunta es: ¿y qué va hacer ahora NGS, que cobra el 16 por ciento y se lo quedan?, ¿Hacienda lo va a permitir?; más el diez por ciento que le cobran al Gobierno, más el otro 3 por ciento que le cobran a los sindicatos, estamos hablando del 29 por ciento y la pregunta es para Hacienda: ¿van a dejar que ellos se queden con la facturación, esa es en realidad la pelea de la obra pública?".

El "obrero millonario"  dio su opinión sobre Morelos, aunque no sabemos por qué Vinicio dice tener es apercepción del estado, si hace un año se le veía muy sonriente al lado del gobernador Graco Ramírez y del también dirigente Bulmaro Hernández.

Vinicio Limón es un hombre con bastante suerte. Primero se murió su cuñado Manuel Montalvo Medellín y se quedó con su puesto, y después también se nos adelantó Tito Barrera Ocampo que era el único que le hacía sombra en la CTM. Ahora se quedó solito, y ya no sabe hacia dónde llevar la central obrera.

En el otro lado está don Bulmaro Hernández, fundador del Nuevo Grupo Sindical como resultado de las pugnas internas en la CTM-Morelos. Casualidad o astucia, el NGS surgió justo cuando el PRI se iba para abajo y llegaba el PAN al Gobierno. Ni modo que los panistas siguieran trabajando con la central que era un bastión de los tricolores.

Y en el NGS sucede algo singular. Mientras que a don Bulmaro le costó mucho crear y sostener esa organización sindical, a sus hijos ya nada más les tocó llegar a sentarse. Egresados de las mejores universidades privadas a donde acudieron a bordo de buenos vehículos, los juniors Abraham y Benhur Hernández Bringas están listos para encargarse del NGS y hacerlo crecer.

Sólo que sus métodos no son muy ortodoxos. Eso de andar organizando a los comerciantes del centro histórico para obtener permisos de venta en las banquetas no es correcto ni legal. Al rato van a querer agremiar también a los indigentes para pedirles sus respectivas cuotas. No se vale. Don Bulmaro debe ponerle un freno a sus vástagos antes de que lo metan en un problema.

SE ACABÓ SANTIAGO AYALA

De buena fuente se sabe que esta es la última quincena del secretario municipal de Temixco, Santiago Ayala Delgado. Por fin el doctor Miguel Ángel Colín se convenció de que es más lo que le afecta que lo que le ayuda su amigo de la infancia y decidió hacerle caso a la mayoría de los integrantes del Cabildo que vienen pidiendo la destitución del abogado desde hace varios meses.

Esperemos que el galeno no vaya a caer en la debilidad de seguir manteniendo a Santiago con alguna beca como asesor o aviador que viene siendo casi lo mismo.

¿A dónde va Santiago Ayala? Pues la única opción que tiene es regresarse a su despacho a captar incautos, porque en la política está totalmente acabado. Ni porque se afilió al PRD logrará que lo tomen en cuenta para el 2015.

El PAN ya lo sabe, el PRD ya se dio cuenta y el PRI lo tenía bien presente: Santiago Ayala Delgado ni para ayudante municipal de su colonia.

HASTA MAÑANA 

Jesús Castillo

Jesús Castillo García. Periodista con 25 años de trayectoria; Premio Estatal de periodismo 2010 y 2012. Premio Nacional de Periodismo 2013.

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