"De chiripada" es una expresión coloquial, usada comúnmente en México y Latinoamérica, que significa que algo sucedió por golpe de suerte, casualidad, fortuna o destino. Indica que un hecho afortunado ocurrió sin planearlo, casi por error, similar a "de chiripa", "de churro" o "por carambola". Aunque usted no lo crea, hay alcaldes que llegaron al cargo de esa manera, para desgracia de sus gobernados.
El más claro ejemplo es el de Jorge Armando Genaro Rubio, quien ayer quedó formalmente preso acusado por los delitos de violación, corrupción de menores y abuso sexual en agravio de un adolescente de 14 años.
Jorge Armando ocupaba el cargo de presidente de Tlalnepantla, un municipio tan pequeño como “salado”. Y esto último lo decimos porque su anterior alcalde, Ángel Estrada Rubio, actualmente está también sujeto a un proceso penal por el delito de extorsión, por lo que acude a firmar mensualmente a un juzgado penal, además de que resultó culpable de un procedimiento iniciado por una regidora por violencia política de género.
Jorge Armando es un joven oriundo del Barrio de San Felipe, municipio de Tlalnepantla, cuya familia se mantiene —como la mayoría en esa localidad— de la siembra de nopal. De esa actividad pudieron costear la carrera de licenciado en Derecho en una universidad particular de Cuernavaca.
Ya con su cédula profesional, Jorge Armando regresó a su municipio donde nació donde ocupó algunos cargos en el Ayuntamiento, lo que combinaba con algunos asuntos legales, principalmente en los juzgados de Cuautla.
En el 2024 “los astros se alinearon” para que Jorge Armando fuera presidente municipal. Por principio de cuentas, en esa localidad se rigen por usos y costumbres, y una de ellas es que se van turnando el puesto de alcalde en los diferentes barrios, y en esta ocasión le tocó a su pueblo, San Felipe. Él quería ser candidato de Morena, pero por estatutos esa posición le correspondía a una mujer, por lo que aceptó ser registrado por un partido “morralla”, como el PES (Partido Encuentro Social).
Al otro día de las elecciones el más sorprendido era él, pues había obtenido el mayor número de votos. Así, el primero de enero del 2025, el joven abogado, integrante de la comunidad LGTB+, se vio convertido en presidente municipal de Tlalnepantla.
Ese día, Jorge Armando Genaro Rubio tomó protesta como presidente municipal para el período 2025-2027, acompañado de Adrián Cazares González, director de Gobierno de Morelos en representación de la Gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia.
El evento, realizado en la explanada de la presidencia municipal, reunió a cientos de personas que fueron testigos del inicio de una nueva etapa en la administración local del municipio de Tlalnepantla.
Asimismo, el edil Genaro Rubio tomó protesta al cabildo electo: síndica municipal, Jazmín Marisa Contreras García y las y los regidores, Cesar Espinoza Genaro, Patricia Osorio González, y Alejandra Vázquez Lugo.
Pero lejos de ponerse a trabajar por sus gobernados, Jorge se dedicó a celebrar su triunfo y a disfrutar de las mieles del poder (aunque sea en un municipio chiquito como Tlalnepantla).
Cada fin de semana se iba “de party” con sus “amigues” a los municipios vecinos y regresaba alcoholizado. El pasado sábado por la noche venía con un adolescente en su vehículo, y se le ocurrió tener relaciones sexuales, por lo que se estacionó en un lugar que él consideraba solitario, en la carretera que va de Yautepec a Tlayacapan.
Para su mala suerte pasó una patrulla municipal y lo detuvo “en flagrancia”, por lo que fue conducido inmediatamente a la Fiscalía Regional Oriente y de ahí a la cárcel distrital de Cuautla. El menor quedó a disposición del DIF pues dijo que su padrastro también abusaba de él.
En la audiencia que se celebró ayer en la ciudad judicial de Cuautla, la defensa encabezada por el ex vicefiscal anticorrupción, Edgar Núñez Urquiza, intentó desvirtuar el principal delito que le imputaban —violación— con el argumento de que la relación sexual fue con el consentimiento del menor, lo que fue refutado por el Ministerio Público argumentando que a los 14 años una persona todavía no tiene la capacidad de entender el significado de sus actos.
El juez de control calificó de legal la detención del ahora imputado por los probables hechos delictivos registrados el pasado 25 de abril en el municipio de Tlayacapan.
Asimismo, a solicitud del agente del Ministerio Público especializado, el juzgador ordenó prisión preventiva oficiosa en su contra como medida cautelar, por lo que el ahora imputado permanecerá en el Centro Estatal de Reinserción Social (Cereso) de Cuautla, en espera del desahogo de la vinculación a proceso.
La dirigencia estatal del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), desde el momento que se conoció de la detención del alcalde de Tlalnepantla, se apresuró a decir que Jorge Genaro Rubio no es militante de ese instituto político.
Y efectivamente, el edil nunca formalizó su adhesión al partido en el poder, pero sí expresó su intención de registrarse en un video que hizo circular, en el que agradeció al PES por haberle facilitado sus siglas, pero dijo que siempre ha comulgado con la ideología de Morena.
Ahí terminó la carrera política de Jorge, en la cárcel, acusado de abusar sexualmente de un menor, después de tener la oportunidad de representar dignamente el papel de presidente municipal de Tlalnepantla y después buscar una diputación local. Pero le ganó la calentura.
HASTA MAÑANA.


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