Si bien la Fiscalía deberá garantizar que no exista impunidad en el caso de la desaparición y feminicidio de Kimberly Joselin Ramos para mandar un mensaje claro de que en el estado casos como éste no quedarán en el olvido, también instancias como la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de Paz y Seguridad de Morelos tienen frente a sí la tarea de revisar áreas de oportunidad.
Es momento de revisar de forma concienzuda qué estrategias se van a implementar para garantizar la seguridad de estudiantes y, sobre todo, de las mujeres, y en ello no se puede dejar nada a la improvisación.
Ya no se debe pensar únicamente en atajar la percepción. Se deben buscar medidas que reviertan el problema de inseguridad de manera eficiente y hacer de la coordinación un instrumento de prevención y no de reacción. Será hasta entonces cuando la propia ciudadanía reconozca que la realidad que hoy atravesamos cambió.
