Los casos de violencia y desapariciones de jóvenes estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado, sin duda, harán que la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, el próximo 8 de marzo, esté cargada de más intensidad en Morelos.
Si bien en los últimos años en estas manifestaciones se han infiltrado algunos grupos que se caracterizan por la búsqueda de confrontación o causar daños al mobiliario público, para este 2026 se debe ser especialmente cuidadoso por parte de los colectivos que organizan estas movilizaciones, debido a lo reciente del caso de Kimberly y a lo relativamente fácil que sería que la violencia escale.
Es necesario también que la autoridad tome en cuenta estos elementos para prevenir cualquier situación que pudiera derivar en algo más grave, pues en las concentraciones suelen desbordarse las pasiones y generarse un escenario que no sería deseable para la entidad.
Aquellos actores políticos o grupos que se identifican como sociedad civil deben también ser mesurados en sus discursos y no lanzar mensajes incendiarios, que en este contexto podrían ser fatales.
