A pesar de que ayer, tras las numerosas manifestaciones que se realizaron en torno al caso de la estudiante universitaria Kimberly Ramos, la Fiscalía del estado confirmó que el cuerpo encontrado el lunes es el de la joven que desapareció el pasado 20 de febrero, queda en los estudiantes un sentimiento de que las autoridades demoraron en su actuación.
Es constante leer en las publicaciones de redes sociales mensajes con diversos reproches, lo mismo a la autoridad universitaria que a la de prevención o a la de procuración de justicia, al señalar que pasaron más de ocho días antes de la respuesta institucional y ésta se activó hasta que se generó una presión estudiantil.
A pesar de que todas las instituciones reiteran que desde el primer momento actuaron con apego a los protocolos, ello no alivia la inconformidad. Es imposible saber si el desenlace hubiera sido distinto si la intensidad en la búsqueda que vimos en los últimos días se hubiera dado desde el principio.
