Además del reiterativo llamado a no tirar basura en las calles y no arrojar artículos a las barrancas, ayer, desde el municipio de Jiutepec, se pidió a la población resguardar sus materiales de construcción o escombros, que regularmente son depositados afuera de los domicilios en donde se llevan a cabo construcciones para evitar que se generen obstrucciones y, con ello, inundaciones en la próxima temporada de lluvias.
Y es que mantener materiales como arena, grava o piedra en la vía pública en época de lluvias se convierte en un verdadero riesgo, aun cuando no sea percibido por la ciudadanía, pues prácticamente se asegura un colapso de los sistemas de captación pluvial.
El problema es de tal dimensión que en otras entidades se ha llegado al punto de implementar programas para retirar definitivamente los materiales ante la desatención de los propietarios, luego, claro, de un par de apercibimientos. Situación que hasta el momento no se ha dado en la entidad, pero que podría verse como una opción, pues podría ser el factor que evite alguna contingencia mayor o incluso alguna tragedia.
