El exhorto realizado ayer por el Congreso de Morelos a la Coordinación General de Movilidad y Transporte por ser laxa en el proceso de supervisión del estado físico y mecánico que guardan las unidades del transporte público en la entidad, es un serio llamado de atención.
Los líderes del gremio se han burlado de la autoridad en múltiples ocasiones al no acatar prácticamente ninguna de las medidas que se han implementado con miras a mejorar el servicio.
Pasaron por alto la revista mecánica, han desacatado la renovación del parque vehicular y de poco sirvió que el año pasado se pusieran a su alcance programas para la regularización de sus unidades, pues tampoco los atendieron.
La tibieza con la que se ha actuado desde el área encargada de estos asuntos es tal que ha imposibilitado a todo el bloque oficialista interceder ante una realidad que todos los días, literalmente, se pasea frente a nosotros.
