La reforma electoral presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum traza algunos lineamientos que —sin duda— deberán atender todas las entidades federativas. En Morelos, de hecho, voces desde el Congreso señalaban que esperaban conocer detalles de la propuesta para alinear el trabajo legislativo en función de ella.
Si bien esta reforma no contempla la eliminación de las posiciones plurinominales a nivel federal —lo que sin duda obligaría a los estados a hacer lo propio en sus territorios, al menos por congruencia política—, sí incluye tres elementos que inciden en lo local.
El primero es que hay una intención de reducir el gasto en los Congresos estatales; el segundo, que buscarán homologar las percepciones de los diputados locales; y el tercero, que habrá una disminución de regidurías en los municipios.
Aunque se ve complicado que la propuesta se avale tal y como se redactó originalmente, es seguro que la reducción de los costos electorales y el adelgazamiento de estructuras político-administrativas son dos elementos en los que no habrá concesiones, pues lo que se necesita es liberar recursos.
