Lo que no ha sido posible concretar en la Federación, ayer sucedió en Morelos: que un titular del Ejecutivo regrese al Poder Legislativo de manera presencial a entregar su informe, y ese simple hecho es por demás significativo.
Si bien el formato del acto de entrega-recepción del Primer Informe de Gobierno fue cuidado y no incluyó la lectura de posicionamientos por parte de todas las fuerzas políticas que conforman el Congreso de Morelos, como un primer ejercicio representa ya un avance en varios aspectos.
Ahora vendrá la etapa de las comparecencias, en la que se vislumbra que no habrá confrontaciones más allá de algunos cuestionamientos que son necesarios en temas muy puntuales y que siguen siendo un pendiente por resolver en Morelos. Y eso lo deben entender los secretarios a la hora de informar.
