La institución nació en 1939 como un bachillerato, bajo la dirección de Bernabé L. de Elías, y desde sus orígenes adoptó el lema "Por una humanidad culta".
La Escuela Preparatoria Número Uno de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) conmemoró este miércoles su 87 aniversario consolidada como institución pionera y el principal semillero académico de la máxima casa de estudios en la entidad.
Miguel Agustín Rubí Vallejo, director de esta unidad académica, destacó la relevancia histórica de este plantel donde se han formado destacadas figuras en los ámbitos político, deportivo y cultural del estado de Morelos desde su fundación.
Rubí Vallejo resaltó que la historia de esta emblemática institución se remonta al año 1939, cuando inició sus actividades como un bachillerato con apenas 13 alumnos, bajo la dirección de Bernabé L. de Elías.
En aquel entonces, el edificio se ubicaba en la calle Ruiz Alarcón número 3, en el centro de Cuernavaca. Desde sus orígenes, la preparatoria adoptó el blasón y la antefirma "Por una humanidad culta", una filosofía propuesta por su primer director que buscaba la universalización de las ideas y una formación de calidad que trascendiera las fronteras estatales.
A lo largo de casi nueve décadas, la evolución académica y social de la preparatoria ha sido notable, pasando de ese pequeño grupo inicial a una matrícula actual que supera los 3,000 estudiantes.
Miguel Rubí, quien cuenta con 35 años de trayectoria laboral en la institución y es orgulloso egresado de la Facultad de Psicología de la UAEM, señaló que la identidad universitaria se preserva hoy mediante el fortalecimiento del sentido de pertenencia, fomentando que los jóvenes se identifiquen con el uniforme, la credencial y el logotipo que representan la historia de la escuela.
Asimismo, en el contexto educativo, el director reconoció que los desafíos han cambiado significativamente, pues actualmente, el reto principal radica en la integración de la tecnología y el dinamismo en el aula, dejando atrás el modelo de la cátedra tradicional para adaptarse a las demandas de las nuevas generaciones
Para responder a estos retos, la institución ha fortalecido su gestión académica y la capacitación de la planta docente, donde un gran número de maestros ya cuenta con estudios de posgrado para ofrecer una formación integral y actualizada.
Finalmente, destacó el compromiso social de la preparatoria a través de su programa de inclusión, el cual permite que jóvenes con ceguera o sordera, reciban los conocimientos necesarios para acceder a la educación superior.

