El llamado hecho por autoridades del estado a presidentes municipales para abstenerse de contratar a artistas que en sus repertorios incluyen canciones con apología del delito pasó de noche para algunos cabildos.
Esos alcaldes deben entender que ningún cargo puede o debe estar por encima de la ley y que, por si no estaban enterados, el año pasado el Congreso de la entidad realizó reformas para precisamente evitar que el territorio morelense albergara presentaciones musicales con contenido bélico.
La ESAF deberá señalar si realmente estos ediles incurrieron en algún delito y aplicar las sanciones correspondientes, pues –de entrada– demostraron que no están dispuestos a alinearse con la estrategia de seguridad –entre cuyos ejes se incluyen precisamente estos aspectos–, la cual no proviene únicamente del ámbito estatal, sino también de la Federación.
