Nadie puede negar que el carnaval de Jiutepec fue todo un éxito, pues albergó a una gran cantidad de personas, al tratarse del primero de la temporada y uno de los más importantes de la entidad.
Rechazar que el alcohol contribuye a que una festividad como esta mantenga su exitoso distintivo, también sería mentir; sin embargo, es cierto que la presencia de bebidas embriagantes en este carnaval fue, por decirlo menos, exagerada, pues prácticamente por todos lados había las llamadas chelerías y una gran cantidad de asistentes terminaban cada día rebasados por el consumo.
Aunque también hubo una gran asistencia de familias y menores de edad, se debe tomar en cuenta que entre la población empieza a permear la idea de que después de cierta hora, ya no es conveniente asistir, pues los connatos de violencia están por doquier y eso arrebata el carácter familiar y comunitario que se busca mantener en estas bonitas y coloridas fiestas de Morelos.
