La cifra revelada ayer por el titular de la Coordinación General de Movilidad y Transporte confirma lo que todos los días los ciudadanos padecen y ven en las “rutas” que circulan por el estado: las pésimas condiciones en las que operan las unidades.
Saber que únicamente una unidad, de un universo de 979 que fueron verificadas, no tuvo ningún apercibimiento, es el mejor argumento para refutar a los líderes del transporte y avanzar con la intención de modernización, sustitución de unidades o cualquier medida que ponga por delante la calidad del servicio.
En cierta forma, este ejercicio confirmó lo que en su momento arrojó la Revista Mecánica, pero que se trató de matizar o pasar por alto. Si bien la autoridad del área tiene un ánimo conciliador y de concientización, hay temas en los que se debe ser menos flexible, pues en el caso del transporte público lo que está por delante es la seguridad de los usuarios.
