Las propuestas presentadas ayer en el Parlamento Juvenil 2025 del Congreso de Morelos reflejan de manera clara cuáles son las inquietudes de este sector de la población y, por ende, marcan una agenda para cualquier partido político que busque incorporarlos de manera real a su proyecto.
El miedo y la incertidumbre son dos aspectos que se perciben en algunas de las iniciativas que se presentaron ayer ante la máxima tribuna del Legislativo.
¿Miedo a qué? A muchos temas públicos que —por una u otra razón— no se han podido superar no sólo en la entidad, sino en el país entero. La inseguridad; la desatención a problemas psicológicos que han marcado a estas generaciones; la inminente falta de recursos naturales tan vitales como el agua —que pone en riesgo la estabilidad de generaciones futuras—, y todo aquello en lo que los gobiernos no han sido capaces de transmitir algo más que discursos.
Estos ejercicios anuales son realmente un grito de la juventud por atención, y cada quien sabe quién asume el compromiso o lo deja pasar, como sucede en muchas ocasiones.
