M. en D. Primo Blass

M. en D. Primo Blass

Lunes, 19 Febrero 2018 05:13

Conflicto y cultura de la paz

“No basta con hablar de paz. Uno debe creer en ella.

Y no es suficiente creer en ella.

Hay que trabajar para conseguirla”.

-Eleaonor Roosevelt-

 

 

El ser humano por naturaleza es conflictivo, El conflicto es consustancial al ser humano. Siempre está presente en las relaciones humanas en mayor o menor grado. En algún momento de nuestra vida interactuamos con personas con las que vamos a discrepar por tener intereses y necesidades diferentes. Y cuando el conflicto se da, por mucho que intentemos escapar o cerrar los ojos, siempre estará ahí. Y, sobre todo, si no lo enfrentamos, irá creciendo más y más hasta que nos lleva a una explosión terrible. Debemos siempre enfrentar el conflicto inmediatamente cuando se dé y buscar la solución adecuada.

El conflicto tiene varias definiciones. Es una manifestación de intereses opuestos en forma de disputa, y puede darse de manera unilateral, bilateral o multilateral. Y principalmente se le dan connotaciones negativas con estos sinónimos: pelea, discrepancia, desavenencia, separación, pelea. Pero también hay que entender que tiene otro significado positivo. El conflicto puede ser una crisis. Es una construcción social diferente a la violencia. Puede contenerla pero no necesariamente.

Cuando entramos en una crisis se da el conflicto. La discrepancia, la incertidumbre. En el caso de la lengua china, esta palabra, crisis, se escribe con dos ideogramas que son: “peligro” y “oportunidad”. Es un peligro porque algo de mi situación personal está en riesgo de perderse. Pero también hay una oportunidad que puede mejorar mi situación actual. En todo caso, como ya lo mencioné, el conflicto es parte de la naturaleza humana. Y lo más importantes en este caso, es que puede no llevar implícita la violencia.

En la sociología se estudian los conflictos sociales, la desigualdad económica, el abuso de autoridad, los desencuentros entre los distintos grupos sociales. La teoría marxista habla de conflictos colectivos que es el que se da entre, por ejemplo, un grupo de obreros que necesitan trabajar y obtener un salario digno para mantener a la familia y que se organizan para pedir al empleador quien, a su vez, necesita tenerlos trabajando para obtener los beneficios económicos que busca. Y el beneficio que logra uno será en detrimento del otro. O por lo menos, es lo que se cree hasta ahora. También hay conflictos entre países. Muchos de ellos por intereses territoriales. Y otros por pretender la hegemonía y por intereses energéticos, entre otros.

Y así como estos, también existen conflictos religiosos, de grupo, ideológicos, políticos, filosóficos y armados. Y seguramente podemos hacer más clasificaciones. Pero lo importante es entender y aceptar que todos los conflictos, absolutamente todos,  pueden solucionarse de manera pacífica y amigable. No es necesaria la violencia. Hay medios pacíficos para resolverlos.

 

Si analizamos lo que sucede en nuestra actual sociedad, el conflicto es generalizado. Y no tenemos que esperar  a que éste se desborde y derive en violencia para actuar.

En este sentido, es fundamental la participación efectiva del estado ofreciendo políticas públicas relativas a una convivencia y alternativas de solución de conflicto que sean pacíficas. Y, obviamente, es importante la participación de organizaciones civiles que puedan tener un peso social muy fuerte. No es suficiente el deseo personal. Tenemos que trabajar como equipo.

Mi vida ha estado llena de conflictos. Algunos de ellos los he sabido sortear y otros me han costado muchas lágrimas pero al final, lo importante es en qué punto de mi vida estoy y lo que he logrado de manera personal. Pero no debo confundir lo que he logrado de manera personal con los conflictos bilaterales. Estos son los más difíciles de sobrellevar. Y sin embargo, también los he podido solucionar con la participación de mi contraparte. Los problemas más grandes actualmente, así lo considero, son los problemas sociales. Y el más difícil, en este momento, son las próximas elecciones. Tenemos que encontrar un punto de equilibrio para no caer en la violencia. Para no enfrentarnos contra nosotros mismos. Los medios de comunicación, los partidos, los candidatos, el gobierno local y el federal tienen la palabra. Trabajemos duro para que la paz pueda ser. Comencemos a educar para la paz.

 

 

Lunes, 12 Febrero 2018 05:37

Sofismas y cultura de la paz

“El buen ciudadano es aquel

que no puede tolerar en su patria un poder

que pretende hacerse superior a las leyes”.

-Marco Tulio Cicerón-

 

 

En México vivimos en una dualidad. En una dicotomía perversa. Por un lado vemos la violencia rampante, la corrupción y la impunidad, entre otros males, en todos los medios: en la familia, en la escuela, en el gobierno, en los medios de comunicación, y, actualmente, en los medios sociales, en fin, en toda la sociedad en su conjunto. Los sofismas, entendidos estos como argumentos falsos que se pretenden hacer pasar como verdaderos para confundir a la gente y alimentar falsas creencias y opiniones y enfrentarnos entre nosotros. Y, por otro lado, vemos los esfuerzos de psicólogos, sociólogos, académicos y gente buena que participa en las escuelas, en foros familiares y comunitarios para trabajar arduamente en la construcción de la cultura de la paz para el buen vivir.

La construcción de la paz parece imposible en nuestra sociedad. Debemos regresar al punto de partida. Tener leyes adecuadas y acatarlas. Seguimos viviendo en una sociedad donde las leyes se aplican a la voluntad e interpretación de quien las detenta. Y entre ellas se encuentran las llamadas “leyes vigentes pero ineficaces”. Ejemplos hay muchos. Ahí están los ordenamientos del Bando de Policía y Buen Gobierno de los municipios. Está clarísimo lo que está establecido ahí pero no se aplica. Ya he escrito sobre esto antes, y como ese ejemplo, hay muchos más.

La cultura de la paz es un tema urgente en nuestra sociedad. En varias instituciones se ha ido implementando poco a poco pero de manera firme. Facultades como la de Derecho y Psicología tienen materias que abordan el tema por lo urgente y necesario de su aplicación. Existe normatividad al respecto en algunos estados como el  Programa de Valores por una Convivencia Escolar Armónica de la Secretaría de Educación en el Estado de México al notar que el problema de  la violencia en las escuelas es cada vez más fuerte.

Lo he repetido constantemente en esta columna, la cultura de la paz es urgente y necesaria. Y, además debe ser promovida por los gobiernos y los partidos políticos apoyándose en las disciplinas y organizaciones que han estado trabajando intensamente en el tema. La paz no es la ausencia o inexistencia de conflictos, es imposible, dada la naturaleza del ser humano. Los conflictos siempre existirán. Lo importante es actuar previniéndolos, o aun cuando se dé uno, lo fundamental es que existan mecanismos pacíficos para su resolución.

En la Declaración de la ONU sobre una cultura de la paz del 6 de octubre de 1999, el artículo 2 establece que “una cultura de paz se logra por medio de valores, actitudes, comportamientos y estilos de vida propicios para el fomento de la paz entre las personas, los grupos y las naciones.”

Ya es hora de considerar todos estos elementos para iniciar una nueva era. Una era de convivencia pacífica y armónica.

He leído tantos escritos en los medios sociales que se disfrazan de verdad pero sólo son eso, sofismas. Hay un video que vi, por ejemplo, que dice que si quieres un mejor país que debes comenzar contigo mismo. Ahí te dan varios “consejos” para lograrlo. Pero esto es una verdad a medias. Yo quiero ser una mejor persona y mejor ciudadano. Sin embargo veo y vivo la violencia por todos lados, he sufrido robos, abusos de autoridad, he visto esas lonas que colgaron hace unos días exhibiendo y difamando a una funcionaria de la alcaldía de Cuernavaca. Y ni mi mejor comportamiento ni mi observancia a las leyes van a hacer de éste un  mejor país porque no es posible hacerlo de manera aislada. Vivimos en sociedad. Por tanto, debemos construir una estructura que funcione para todos. Debemos trabajar hombro con hombro, mano con mano, hombres y mujeres, sociedad civil y gobierno para hacer de la cultura de la paz una realidad y mejorar nuestra forma de vivir tanto de manera privada como en la vida pública para construir un mundo feliz. Un mundo mejor para nuestros hijos aunque parezca una utopía.

 

 

Lunes, 29 Enero 2018 05:26

Activistas y cultura de la paz

“Que nadie se haga ilusiones de que

la simple ausencia de guerra,

aún siendo tan deseada,

sea sinónimo de una paz verdadera.

No hay verdadera paz si no viene acompañada

de equidad, verdad, justicia, y solidaridad.”.

-Juan Pablo II-

Si no están prevenidos

ante los medios de comunicación,

les harán amar al opresor

y odiar al oprimido”.

-Malcolm  X-

Lunes, 15 Enero 2018 05:14

Ciudadanía y cultura de la paz

“Usted tiene que ser un ciudadano, es decir,

hacer política. Por supuesto,

al hacer esto se corre el riesgo

de equivocarse, pero no hacerlo

es asegurarse de que salga mal”.

-Albert Jacquard-

Lunes, 08 Enero 2018 05:58

Amistad y cultura de la paz

“Nunca he considerado una diferencia de opinión

en la política, en religión, en filosofía, como causa

de la retirada de un amigo”.

-Thomas Jefferson-

Martes, 26 Diciembre 2017 05:50

Literatura y cultura de la paz

“A los terroristas les asusta la educación. No quieren que las mujeres accedan a la educación porque entonces las mujeres tendrán más poder.”

-Malala Yousafzai-

“Las masas humanas más peligrosas

son aquellas en cuyas venas

se ha inyectado el veneno del miedo..

del miedo al cambio.”

-Octavio Paz (1914-1998)-

Lunes, 11 Diciembre 2017 05:42

Valores y convivencia

“Vivimos en un mundo donde

el funeral importa más que el muerto,

la boda más que el amor y el físico más que el intelecto.

Vivimos en la cultura del envase, que desprecia el contenido.”

-Eduardo Galeano-

Lunes, 04 Diciembre 2017 05:02

Resiliencia y amor a la vida

“Si cambiamos la forma de ver las cosas,

las cosas cambian de forma”.

-Anónimo-

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