Artesanos ofrecen piezas impregnadas de identidad morelense.
El brillo de la plata y el trabajo artesanal siguen conquistando a turistas nacionales y extranjeros en el corazón de Cuernavaca. Durante la temporada decembrina, los artesanos plateros del Centro Histórico registraron un repunte importante en sus ventas, impulsado por visitantes que buscan piezas únicas, hechas a mano y cargadas de tradición.
Norma Ruiz Uribe, integrante de la agrupación Antiguos Plateros y Artesanos Cuauhnáhuac, destacó que aunque el mercado no siempre resulta tan visible para quienes recorren la ciudad, se ha convertido en un punto atractivo para quienes desean llevarse algo más que un recuerdo: una joya con identidad morelense.
“Nos ha ido muy bien gracias a la llegada de turistas. Aquí encuentran artesanías y plata trabajada por manos locales, ideales como regalo en las pasadas festividades o para llevar un recuerdo especial a casa”, expresó.
Pulseras, aretes y, especialmente, delicadas cadenas de plata han sido los artículos más solicitados tanto por visitantes extranjeros como por clientes locales. Algunas personas buscan detalles sencillos; otras, piezas más elaboradas para regalar a toda la familia, lo que ha permitido mantener un flujo constante de ventas.
Si bien el incremento en el precio de la plata ha obligado a los comerciantes a ajustar costos, Ruiz Uribe aseguró que la calidad y el diseño de las piezas siguen siendo un factor decisivo para los compradores.
“Hay quienes comparan precios y prefieren ir a Taxco, pero muchos turistas valoran el diseño, el trabajo artesanal y la experiencia de comprar directamente con quienes elaboran las piezas”, señaló.
La agrupación está conformada por 37 comerciantes, varios de ellos con más de tres décadas de trayectoria en la plaza, lo que convierte al mercado en un espacio donde convergen tradición, oficio y cultura.
Además, los visitantes pueden recorrer el lugar con tranquilidad, ya que cuenta con vigilancia constante por parte de la Policía municipal, cuyos elementos realizan recorridos diarios y mantienen contacto directo con los locatarios.
En cuanto a las temporadas fuertes, diciembre, Semana Santa, el Día del Amor y la Amistad, el 10 de mayo y las vacaciones de verano son los mejores periodos de venta. Aunque enero suele ser un mes complicado, febrero trae consigo un nuevo impulso gracias a la demanda de regalos.
El mercado recibe turistas de distintas partes del mundo, como Estados Unidos, Canadá, Argentina, Colombia, China y Japón, quienes encuentran en la plata de Cuernavaca una pieza auténtica, hecha a mano y con historia, que va más allá de un simple souvenir.

