La industria de la construcción enfrenta un foco rojo en materia de seguridad; el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Armando Núñez Iragorri, advirtió sobre el incremento de asaltos vinculados al pago de nómina, especialmente cuando los recursos se manejan en efectivo.
El dirigente señaló que esta situación no es eventual ni aislada, sino una problemática recurrente que afecta de manera generalizada a empresas constructoras, tanto en obras grandes como en proyectos de menor escala. En algunos casos, explicó, el pago de la “raya” puede alcanzar entre 100 mil y 200 mil pesos, cantidades que resultan sumamente atractivas para la delincuencia.
Aunque cada empresa puede registrar en promedio dos o tres incidentes al año, el fenómeno se replica en distintas zonas del estado, lo que mantiene en constante alerta al sector.
Núñez Iragorri indicó que históricamente municipios como Jojutla y Huitzilac han presentado este tipo de incidencias; sin embargo, actualmente el panorama se ha complicado en Cuautla, donde se ha detectado un aumento significativo y la situación se considera más delicada.
Ante este escenario, la CMIC ha reforzado el llamado a sus agremiados para evitar el manejo de efectivo y priorizar depósitos directos a tarjetas bancarias, a fin de reducir riesgos y proteger tanto a las empresas como a los trabajadores.
