Publicado en Sociedad Lunes, 01 Junio 2020 04:00

El trueque: solución antigua para problemas nuevos

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Durante la reclusión en casa por el coronavirus de tipo 2 causante del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS-CoV-2) o covid-19, muchas personas se quedaron sin dinero o con muy poco, y se vieron en la necesidad de recurrir a una forma de intercambio antiquísima: el trueque.

Alejandra Rangel Olvera creó una página en Facebook: “Trueques por contingencia en Morelos” en el que los interesados deben seguir reglas básicas: no venta y no compra; que el trueque sea a la vista, para protección; intercambiar objetos en buen estado y anunciar sus posibles detalles; respetar el tiempo de las personas y más en contingencia; anunciar si no es posible salir de casa ya sea por edad, enfermedad o por tener alguien a su cuidado y pedir amablemente puedan acercarse un poco más al punto de encuentro.

La idea funcionó, la página tiene cinco mil 294 miembros, sigue creciendo y se comenzaron a crear otras páginas similares en varias ciudades del estado, aunque algunas con variantes de compra y venta, lo que podría contradecir el interés inicial de la modalidad que fue siempre evitar la circulación del dinero y que la comunidad tuviera opción de intercambiar mercancías en casos de emergencias como la que se vive hoy en día en casi todo el mundo.

 

SUS ORÍGENES

De acuerdo con la gestora cultural y socióloga Alejandra Rangel, la página “Trueques por contingencia en Morelos”, nace el 19 de marzo, como efecto de una preocupante plática entre amigos: trataban de predecir las consecuencias de esta pandemia y de las posibles carencias que representaría principalmente en el aspecto económico. Sabían que el dinero sería el principal problema en un estado que vive del comercio o de servicios. Deberían, entonces, tratar de solventar esas preocupaciones. Entonces se le ocurrió solo retomar algo que en algunos municipios había practicado constantemente: el intercambio de servicios y productos.

Alejandra pensó en amigas madres de familia, amigos mayores, amigos que viven solos o de amigos que son cuidadoras de enfermos. Sin embargo, muchas personas a las que comentó esta propuesta apostaban a que no funcionaría porque la dinámica de ciudad requeriría de alimento, el cual no se producía y dinero inmediato, que no se tenía. Pero eso no la detuvo para creer que algo podría resolver la idea del intercambio solidario y consciente.

El trueque no es una forma de intercambio nueva, los estudiosos lo ubican en último periodo de la edad de piedra (el neolítico) y se originó cuando el hombre logró producir un excedente de bienes a consumir, después de dominar la agricultura y la ganadería. Adam Smith, el padre de la economía moderna, afirmaba que el trueque es una práctica natural del ser humano.

De acuerdo con Edith Pérez Flores, en “El trueque en el nororiente del estado de Morelos, México”, la permuta es una práctica ancestral muy difundida en Mesoamérica y otras regiones del mundo. Sigue existiendo como una forma importante de intercambio en muchas comunidades rurales y no rurales en México. En el nororiente de Morelos, en la plaza de Zacualpan de Amilpas, se observa cómo uno de los principios del trueque es no mercantilizar o cosificar lo que se intercambia puesto que es algo que se siembra, recolecta o elabora con esfuerzo, en comunión con la tierra, la naturaleza y la familia; de tal forma las personas que se reúnen para trocar sus productos saben del esfuerzo que contiene cada una de las cosas intercambiadas.

La legislación sustantiva civil vigente de la entidad lo considera un contrato. El Título Tercero del Código Civil de Morelos lo regula y lo llama permuta: “un contrato por virtud del cual uno de los contratantes transmite al otro el dominio de una cosa, a cambio de otra cuya propiedad se le transfiere igualmente”.

 

¿QUÉ SE INTERCAMBIA?

Las cosas más comunes de intercambio se fueron visibilizando por etapas, en la primera fueron semillas, el panorama era incierto y muchas personas consideraron huertos particulares.

Otra etapa fueron plantas. Alejandra relata que, haciendo un poco de investigación sociológica, se dio cuenta que las personas comenzaban a asimilar el encierro y una manera de minimizar el estrés era crear un jardín, o dedicarse a remodelarlo para que su vista a ese espacio fuera más agradable, una lógica de terapia.

Rangel Olvera platica que la última fase fue más dura. Vió que ya comenzaban a trocar pequeños muebles, artículos y muebles de cocina, recámaras y cosa antiguas como máquinas de coser, acervos, alguna joyería, relojes, ropa. Lo que indicaba que la carencia ya estaba provocando descalabros en las economías familiares. Ahora estamos transitando por comida, como pasteles, gelatinas, panes, mermeladas, licores, etc. creo que el tiempo les ha permitido limpiar, escombrar y ofrecer sus excedentes, sino también de considerar la opción de saberse que a futuro, podría ser una forma de sustento y ahora lo están ensayando bien.

 

¿QUÉ GREMIOS PARTICIPAN?

La página fue pensada en principio para el sector artístico cultural, uno de los más afectados actualmente, ya que la mayoría de las actividades (principalmente de las artes escénicas) obligan a mantener una interacción, usar espacios e infraestructuras, tener proveedurías o simplemente audiencias para su efecto y contacto con las artes:

“Pensé que se unirían para que en gremio pudiéramos transitar de mejor manera la situación, pero curiosamente no fue así. Posteriormente invitamos a comercios, recauderías, tiendas y mercados, creyendo que ellos serían quienes podrían recibir nuestros servicios a cambio de sus productos y tampoco sucedió así, por lo contrario, las solicitudes provenían en gran mayoría, de mujeres sin perfiles claros, pero que supieron aprovechar sus virtudes de cocina para ofrecer comida a cambio de canasta básica, o de ropa por alimento para bebés, o semillas para intercambio de otras. Luego se fortaleció con personas que ofrecían diversas plantas que al momento fue un gran atractivo para repensar en jardines o huertos”.

 

NO HA SIDO FÁCIL

De acuerdo con Alejandra Rangel, la página ha impuesto una labor casi pedagógica. Se debe explicar el protocolo y llevarlo a la escritura, luego, emitir la idea clara que de un glosario con las palabras casi “prohibidas” como: venta, compro, cuesta, vale o dinero. Proporcionar consejos, fórmulas, atención personal, post de recordatorios y letreros que les recuerde a los nuevos miembros de qué trata la dinámica. Tratar de protegerlos de la amenaza comercial, ya que persistentemente hay personas con posibilidades de adquirirlo evitando el intercambio, sin embargo eso genera desventaja a los miembros. E intentar poco a poco sensibilizar a la mayoría de las personas, ayudándoles a  cambiar el sentido del valor cuando tienen dudas, ya que tienen en el inconsciente una fuerte referencia del valor capital y por ello, tasan todo en moneda o se guían sobre los precios de mercado sin hacer reflexión sobre lo que necesitan o quieren a cambio.

“El principal obstáculo es la distorsión al significado de trueque tradicional, aunado a que existen cientos de páginas en Facebook que refieren trueque con licencia de venta. Lo que confunde al participante a no saber cómo dar valor a sus objetos o productos intangibles. Luego, la visión de venta ante una página de más de 5 mil miembros que están en constante interacción y que representa una gran oportunidad a comerciantes para captarlos sin esfuerzo. Otra más, ha sido hacer trueque con la lógica de bazar, otra práctica común en el Estado que genera economía sombra y que mantiene grandes redes. Por lo que el usuario se ve constantemente asediado a comprar o vender y a enfadarse si es sancionad”.

 

SE REPLICA LA IDEA

Desde que Alejandra Rangel Olvera subió la página a la red social, se han multiplicado en colonia de la capital y en otras ciudades.

Hay en regiones como Jojutla, Temixco, Hueyapan, Yautepec y nos han contactado para orientarles hacerlo incluso a nivel de colonias en mismo Cuernavaca. Parten de la iniciativa de personas que vieron la página de Cuernavaca y por problemas de distancias se complica el trueque. Ellos mismos se postularon para administrar la suya y sólo nos piden autorización para usar nuestras reglas, o consejos, apoyo para el diseño de páginas, o para ayudarles a hacer difusión. La información que les proporcionamos es gratuita, el apoyo es solidario y los estimulamos a que tengan estrategias para su operación, platica.

 

DESPUÉS DE LA PANDEMIA

Sobre la vigencia de esta página, Rangel Olvera explica que la idea original, era darla de baja al término de la contingencia, ya que al tener posibilidad de salir, se tiene también el de elegir para comprar o vender con más libertad.

“Pero hoy estamos valorando su continuidad, ya que requiere de mucho esfuerzo, tiempo y de permearse de opiniones para solventar conflictos. Es una página gratuita desde sociedad civil que ha cumplido su cometido, de seguir se tendría que refrendar el compromiso de no usar dinero y quizá eso sea la haga vulnerable”, concluyó.

 

Modificado por última vez en Lunes, 01 Junio 2020 10:07
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