Marchas de todos los sectores afectan la actividad comercial, recuerda líder empresarial.
El sector restaurantero reconoció la importancia de las demandas sociales que motivan diversas movilizaciones, particularmente aquellas relacionadas con la seguridad y los derechos de las mujeres, como la marcha del 8M, aun cuando estas manifestaciones generan afectaciones económicas en la actividad comercial.
Así lo señaló Harry Nielsen León, secretario de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), quien informó que durante los días en que se realizan marchas o manifestaciones sociales las ventas del sector pueden disminuir hasta en un 40 por ciento, principalmente por el temor de la población a salir a las calles y por las afectaciones viales que se generan.
Explicó que históricamente este tipo de movilizaciones impacta la actividad comercial, ya que muchas personas prefieren evitar trasladarse a zonas donde se prevé tráfico, cierres de calles o posibles conflictos.
“Históricamente las marchas nos generan una baja en ventas de hasta un 40 por ciento. Hay temor de la gente de salir a las calles, de quedarse en el tráfico o de que se presente algún conflicto. Económicamente afecta a todos los sectores, no solamente al restaurantero”, señaló.
Indicó que estas bajas en el consumo se han observado durante los últimos días, tras las diversas manifestaciones registradas en la ciudad, tanto por el caso de jóvenes universitarias como por las movilizaciones con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.
Nielsen León explicó que el impacto en las ventas suele presentarse principalmente en los días en que se anuncian cierres viales o protestas, ya que de manera inmediata disminuye la afluencia de clientes.
“Cuando se anuncian manifestaciones, o incluso cuando hay paros de transportistas o algún otro conflicto que implica el cierre de calles, la venta de ese día se ve afectada de inmediato”, comentó.
Respecto a la movilización realizada este 8 de marzo, señaló que aún es temprano para evaluar su impacto económico, ya que en ocasiones los comercios cercanos al punto de inicio de las marchas pueden registrar consumo previo por parte de los asistentes.
Explicó que en esta ocasión la movilización cambió de punto de partida hacia la zona norte de la ciudad, por lo que todavía no se cuenta con un balance del comportamiento del consumo en el centro u otras áreas comerciales.
No obstante, subrayó que el sector restaurantero reconoce la legitimidad de las demandas sociales que impulsan estas movilizaciones y llamó a mantener una postura solidaria.
“Hay que ser solidarios. Muchos de quienes participan en estas marchas son jóvenes, estudiantes, parte de nuestras propias familias. Lo más importante es cuidar su integridad, porque son el futuro del estado”, expresó.
Finalmente, señaló que el llamado del sector empresarial es a mantener la conciencia y el respeto hacia los derechos de las mujeres todos los días, no únicamente durante la conmemoración del 8 de marzo.
“El conflicto social es fuerte no sólo a nivel estatal, sino nacional e internacional. Este tema debe atenderse todos los días. Hay que apoyar, generar conciencia y fortalecer las condiciones laborales para que las mujeres tengan independencia y oportunidades”, concluyó.
