El exatleta olímpico canadiense Ryan Wedding fue detenido en México el 22 de enero, acusado de encabezar una red trasnacional de tráfico de cocaína, en un operativo reservado en el que participaron autoridades mexicanas y el Buró Federal de Investigaciones (FBI), reveló The Wall Street Journal la noche del miércoles.
Según el reportaje firmado por Steve Fisher, Alexander Ward y Santiago Pérez, la captura generó versiones encontradas entre ambos gobiernos, lo que ha provocado fricciones en la relación bilateral.
El diario señala que fuerzas de seguridad mexicanas ya seguían de cerca a Wedding desde meses atrás y que en el operativo intervinieron también miembros del Equipo de Rescate de Rehenes del FBI, una unidad de élite especializada en operaciones de alto riesgo.
De acuerdo con funcionarios citados por el medio, los agentes contactaron a Wedding y sostuvieron una negociación en la que le informaron que varios de sus colaboradores habían sido detenidos y que millones de dólares en bienes habían sido asegurados.
Posteriormente, fue esposado por agentes del FBI y trasladado a California, donde se declaró no culpable ante un tribunal federal de 17 cargos graves, entre ellos asesinato, según confirmó su abogado, Anthony Colombo.
The Wall Street Journal indica que la intervención directa del FBI buscaba mantenerse en secreto debido a que la ley mexicana prohíbe la participación física de agentes extranjeros en detenciones dentro del país.
El medio subraya que el partido gobernante, Morena, es especialmente sensible a este tipo de acciones.
No obstante, el director del FBI, Kash Patel, hizo pública la operación en un mensaje difundido en la red social X, donde afirmó que equipos del HRT actuaron junto a autoridades mexicanas para llevar a Wedding ante la justicia.
Funcionarios estadounidenses señalaron que Patel estuvo involucrado en la operación durante una visita oficial a México.
La presidenta Claudia Sheinbaum negó la participación de agentes del FBI en la detención y evitó polemizar con Patel. Señaló que Estados Unidos informó a México que se trató de una “entrega voluntaria”.
También se refirió a una imagen difundida en Instagram en la que Wedding supuestamente aparece frente a la antigua Embajada de Estados Unidos en Paseo de la Reforma, la cual, según la cadena canadiense CBC, habría sido generada con inteligencia artificial por una cuenta vinculada a desinformación.
En contraste, el abogado de Wedding afirmó que su cliente fue arrestado y no se entregó voluntariamente, y sostuvo que agentes estadounidenses sí participaron en la captura. Esta versión también difiere de la del embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, quien aseguró que la entrega fue resultado de la presión conjunta de las autoridades de ambos países.
El diario contextualiza el caso en un escenario de tensiones recientes entre México y Estados Unidos, marcado por acciones militares en Venezuela y por amenazas del presidente Donald Trump de realizar operaciones contra cárteles mexicanos. En este marco, señala que el FBI busca identificar más objetivos en México y ampliar las operaciones conjuntas.
El reportaje añade que Wedding fue trasladado a California en el mismo avión del Departamento de Justicia que llevó a Nicolás Maduro a Nueva York tras su captura.
Además, indica que Andrew Clark, considerado uno de sus principales colaboradores y expulsado de México el año pasado, se convirtió en testigo cooperante y habría aportado información clave sobre las actividades y el paradero de Wedding.
