México podría perder la certificación de país libre de sarampión otorgada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya que en febrero se cumple un año del inicio del brote sin que el virus haya sido erradicado.
Hasta ayer jueves se registraban más de 6 mil 700 casos, de los cuales alrededor de 5 por ciento permanecen activos, informó Samantha Gaerther Barnard, directora del programa de salud de la infancia y la adolescencia del Centro Nacional de la Secretaría de Salud.
La funcionaria reconoció que se trata de una cifra sin precedentes, aunque destacó que el impacto habría sido mayor sin la aplicación de vacunas. A la fecha se han aplicado 11 millones de dosis contra el sarampión en todo el país, de un total disponible de 18 millones.
Ante la persistencia del brote, adelantó que para 2026 se prevé aplicar segundas dosis a menores de cinco años y se analiza la instalación de un megacentro de vacunación para contener nuevos contagios. Subrayó que la vacunación ha sido clave para evitar un escenario más grave.
Gaerther Barnard también señaló que durante la temporada invernal se han aplicado 34 millones de vacunas contra influenza y covid-19, de una meta de 50 millones de personas.
Añadió que convencer a la población no ha sido sencillo debido a la baja percepción de riesgo, a pesar de que el sarampión puede generar complicaciones graves y es prevenible mediante la vacunación.
Como parte de las acciones para controlar el brote, se retomarán las semanas nacionales de vacunación, que serán tres, y se implementará una campaña de seguimiento para asegurar que los menores de cinco años cuenten con esquema completo y una dosis adicional contra el sarampión. Las autoridades sanitarias reiteraron que las acciones de vacunación continuarán sin pausa.
