Estados Unidos informó este miércoles que interceptó y neutralizó drones vinculados a cárteles mexicanos, lo que provocó el cierre temporal del aeropuerto de El Paso, Texas.
El secretario de Transportes, Sean Duffy, indicó en X que la Administración Federal de Aviación (FAA) y el Pentágono "reaccionaron rápidamente para hacer frente a una incursión de drones pertenecientes a un cártel".
"La amenaza fue neutralizada y no existe ningún peligro para el tráfico comercial en la región", agregó.
El cierre del espacio aéreo se produjo tras desacuerdos entre la FAA y funcionarios del Pentágono sobre pruebas con drones y el derribo de globos de fiesta, según NBC News y fuentes cercanas al asunto.
El Pentágono había planificado el uso de tecnología militar, incluyendo un láser de alta energía, cerca de Fort Bliss, base adyacente al aeropuerto, para derribar aeronaves no tripuladas. En la práctica, uno de los objetos derribados resultó ser un globo de fiesta.
La FAA había anunciado el cierre del aeropuerto durante la madrugada, afectando también la localidad de Santa Teresa, Nuevo México. La restricción fue breve, y luego se levantó, permitiendo que todos los vuelos comerciales se reanudaran normalmente.
El aeropuerto de El Paso, uno de los más importantes del sur de Estados Unidos, recibió 3,49 millones de pasajeros en los primeros 11 meses de 2025, operado por aerolíneas como Southwest, Delta, United y American.
Chris Canales, representante demócrata de El Paso, señaló al Wall Street Journal que ni las autoridades locales ni la base militar fueron notificadas con anticipación: "Nunca habíamos visto algo tan radical".
Estados Unidos y México mantienen colaboración contra el narcotráfico, aunque Donald Trump ha advertido en varias ocasiones que no descarta acciones militares al sur de la frontera.
