La Policía de Tailandia detuvo este miércoles a un hombre acusado de irrumpir armado en una escuela del sur del país, donde realizó varios disparos y tomó como rehenes a profesores y estudiantes. El ataque dejó al menos tres personas heridas.
El hecho ocurrió alrededor de las 4:45 de la tarde en la escuela Patong Prathan Kiriwat, ubicada en la ciudad de Hat Yai, provincia de Songkhla.
De acuerdo con el Departamento de Relaciones Públicas de la policía provincial, el agresor efectuó dos o tres ráfagas de disparos antes de retener a varias personas dentro del centro educativo.
Una o dos horas después, las autoridades lograron arrestar al sospechoso y declararon que la situación estaba “bajo control” y que todos los rehenes se encontraban a salvo. No se precisó cuántas personas fueron retenidas ni se dieron detalles sobre su estado.
El Ministerio de Sanidad informó que una mujer y dos estudiantes resultaron heridas y fueron trasladadas a hospitales del sur del país.
Una mujer sufrió impactos de bala en el pecho y el torso, mientras que una adolescente de 14 años recibió un disparo en el abdomen; ambas fueron sometidas a cirugía. La tercera víctima se lesionó el tobillo al caer mientras intentaba huir durante el tiroteo.
Aunque las autoridades no han confirmado la identidad de las personas afectadas, la cadena pública Thai PBS señaló que la mujer herida por arma de fuego sería la directora del centro y que todas las lesionadas son mujeres, dos de ellas de 14 años.
El medio también indicó que el presunto atacante fue hospitalizado tras resultar herido durante su detención.
El gobernador de Songkhla, Ratsasart Chidchu, y la Policía provincial informaron que el sospechoso no tenía antecedentes penales. Según Thai PBS, antes de ingresar a la escuela el hombre habría atacado con un cuchillo a un agente policial y le habría robado el arma utilizada en el asalto.
El medio apuntó que el ataque estaría relacionado con motivos personales, extremo que no ha sido confirmado por las autoridades.
Tailandia registra un alto índice de posesión de armas de fuego y los tiroteos se presentan con cierta frecuencia, en parte por la facilidad de acceso para miembros del Ejército y la Policía, así como por normativas consideradas laxas para la población general.
En los últimos años se han registrado varios ataques armados en el país, entre ellos un tiroteo en un mercado de Bangkok en julio del año pasado que dejó tres muertos, y otro en 2023 en un centro comercial de la capital, perpetrado por un menor con una pistola modificada, que causó varias víctimas mortales.
Uno de los episodios más graves ocurrió en 2022, cuando un expolicía asesinó a 34 personas, incluidos 22 niños, en una guardería del noreste del país.
El sur de Tailandia también ha sido escenario de violencia vinculada a la insurgencia de grupos separatistas que reclaman la independencia de algunas zonas de Songkhla y otras tres provincias, en su mayoría de población musulmana.
