La investigación del accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, que ha dejado al menos 40 fallecidos, apunta a la rotura de un tramo de la vía, aunque aún se desconoce si fue “causa o consecuencia” del siniestro.
El choque involucró a un tren Iryo que descarriló, provocando que los dos últimos vagones invadieran la vía contigua, y un tren Alvia cuyos dos primeros vagones colisionaron con ellos y cayeron por un terraplén de cuatro metros.
Los equipos de rescate trabajan con una grúa para levantar los vagones del Alvia, pero las tareas avanzan lentamente debido a la cantidad de material y a la posibilidad de encontrar más víctimas.
Hasta el momento, 41 personas permanecen hospitalizadas y se han registrado 43 denuncias de desapariciones en Huelva, Madrid, Málaga, Córdoba y Sevilla. El Instituto de Medicina Legal de Córdoba ha recibido 37 cuerpos y se han realizado 23 autopsias.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, indicó que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) analiza si la rotura de la vía provocó el accidente o fue resultado del descarrilamiento.
La investigación incluye la inspección de la rodadura de los trenes implicados, el análisis de los carriles y la extracción de los datos de las cajas negras.
El tren Iryo siniestrado había sido revisado apenas tres días antes del accidente. Según Renfe, no se trató de exceso de velocidad y la vía era recta, equipada con el sistema de seguridad LZB, que normalmente activa el frenado automático ante obstáculos, pero en este caso el intervalo entre los trenes fue de solo 20 segundos, insuficiente para que funcionara.
El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha registrado al menos ocho incidencias en la zona desde la primavera pasada, relacionadas con la catenaria, la señalización y la infraestructura.
Mientras tanto, Renfe ha activado un plan alternativo que permite operar servicios de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, utilizando autobuses entre Villanueva de Córdoba y Córdoba. Iberia y Air Europa también han incrementado temporalmente su capacidad aérea en las rutas afectadas.
La conexión ferroviaria de alta velocidad permanecerá parcialmente suspendida hasta el 2 de febrero, aunque se trabaja para habilitar una vía cuanto antes.
