La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, pidió este domingo de forma “enérgica” a Estados Unidos que cese las amenazas relacionadas con una posible anexión de Groenlandia.
En un mensaje publicado en Facebook, subrayó que se trata de un aliado histórico y de un territorio cuyos habitantes han dejado claro que “no están en venta”.
“Instó encarecidamente a Estados Unidos a que pusiera fin a las amenazas contra un aliado históricamente cercano y contra otro país y otro pueblo, que dijeron muy claramente que no estaban en venta”, afirmó.
Frederiksen consideró que la postura estadounidense carece de sentido, ya que Dinamarca —y por extensión Groenlandia— forma parte de la OTAN y está protegida por las garantías de seguridad de la Alianza.
Recordó además que existe un acuerdo de defensa entre el Reino de Dinamarca y Estados Unidos que concede a Washington un amplio acceso a Groenlandia, junto con una inversión danesa significativa en la seguridad del Ártico.
También remarcó que Estados Unidos no tiene derecho a anexionarse ninguno de los territorios que integran el Reino de Dinamarca: Groenlandia, las Islas Feroe y el territorio continental danés.
Las declaraciones de la mandataria respondieron a una entrevista del presidente Donald Trump con la revista The Atlantic, en la que afirmó que Estados Unidos “necesitaba Groenlandia” por motivos de defensa, alegando la presencia de barcos rusos y chinos en la zona.
Ese mismo día, Katie Miller, esposa del asesor ultranacionalista de la Casa Blanca Stephen Miller, publicó en la red social X un mapa de Groenlandia bajo la bandera estadounidense acompañado del mensaje “Pronto”.
Ante esta publicación, el embajador danés en Estados Unidos, Jesper Moller Sorensen, expresó su protesta con un “recordatorio amable” sobre la relación entre ambos países.
Destacó que Dinamarca y Estados Unidos son aliados cercanos, que Groenlandia ya forma parte de la OTAN y que ambos países cooperan activamente para garantizar la seguridad en el Ártico. Asimismo, manifestó su expectativa de que Washington respete plenamente la integridad territorial del Reino de Dinamarca.
