El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció este sábado el despliegue de la fuerza pública y de asistencia en la frontera con Venezuela ante una posible entrada masiva de ciudadanos venezolanos tras el ataque de Estados Unidos a Caracas y otras ciudades, así como la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
A través de su cuenta en X, Petro indicó que se movilizó "toda la fuerza asistencial" disponible para atender a los refugiados que lleguen al país.
Acabamos de terminar consejo de seguridad nacional desde las 3 am.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) January 3, 2026
Se despliega la fuerza pública en la frontera, se despliega toda la fuerza asistencial que dispongamos en caso de entrada masiva de refugiados.
La embajada de Colombia en Venezuela está activa a llamadas de…
La frontera entre Colombia y Venezuela tiene 2.219 kilómetros y sus principales pasos están entre Cúcuta y las localidades venezolanas de San Antonio del Táchira y Ureña. Según reportes de EFE, la apertura de los pasos fronterizos este sábado transcurrió con normalidad.
En los últimos años, millones de venezolanos han cruzado por estos pasos y cerca de 2,8 millones se han establecido en Colombia. Petro condenó los bombardeos de Estados Unidos en Venezuela y rechazó la agresión a la soberanía del país vecino, destacando que los conflictos internos deben resolverse de manera pacífica.
El mandatario colombiano también recordó que, como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, buscará que el organismo se pronuncie sobre la situación venezolana, e instó al pueblo de Venezuela a priorizar el diálogo civil y la unidad nacional.
Por su parte, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, informó que se activaron todas las capacidades de la Fuerza Pública para prevenir posibles atentados de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y otros grupos armados ilegales en la frontera, aprovechando la situación generada por los ataques estadounidenses.
El Ejército de Liberación Nacional ha criticado las acciones intervencionistas de Estados Unidos en Venezuela, en medio del despliegue militar en la región bajo el argumento de combatir el narcotráfico.
