El ostión es un molusco bivalvo reconocido por su concha rugosa y tonalidad oscura, así como por su textura cremosa y sabor intenso. Más allá de su prestigio gastronómico, surge una pregunta frecuente: ¿qué tan benéfico resulta para la salud incluirlo en la dieta?

Entre la amplia oferta de productos del mar, este alimento ocupa un lugar destacado, sobre todo en regiones costeras, gracias a su perfil salino y su vínculo con el sabor a mar. Sin embargo, su consumo también despierta dudas sobre su valor nutricional.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural señala que los ostiones, junto con ostras y almejas, figuran entre los mariscos más aceptados por los consumidores en México. Su disponibilidad durante gran parte del año es posible gracias al desarrollo de la acuacultura.
Este molusco bivalvo se caracteriza por una cáscara áspera y oscura, además de una consistencia suave al paladar. Su gusto puede variar según el entorno donde se cultiva, lo que influye en matices y frescura.
De acuerdo con información del Gobierno de México, en el país se producen distintas variedades, entre ellas el americano, mangle, japonés, de roca, de placer y Kumamoto, cada uno con particularidades propias.

Aporte a la salud
Contrario a ciertas creencias, los ostiones destacan por su alto contenido proteico y por ser bajos en grasas y carbohidratos. Aportan ácidos grasos Omega 3, como EPA y DHA, además de vitamina B12 y minerales esenciales como zinc, selenio y cobre.
Diversos estudios indican que su ingesta incrementa el consumo de grasas poliinsaturadas, asociadas con una menor probabilidad de mortalidad por enfermedades cardiovasculares.
También pueden ser aliados en planes de control de peso. Investigaciones citadas por el portal Sushilab señalan que, cuando se integran mariscos magros en dietas con restricción calórica, se observa una mayor tendencia a la pérdida de masa corporal.
Incluso sin limitar calorías, este tipo de alimentos favorece una mejor sensibilidad a la insulina, lo que contribuye a reducir la resistencia a esta hormona en ayuno.
En ese sentido, los ostiones representan una opción saludable siempre que se consuman frescos y con una correcta preparación. De lo contrario, existe riesgo de intoxicación, por lo que es fundamental adquirirlos en establecimientos confiables.
Dentro de una alimentación balanceada, su consumo moderado, de una a dos veces por semana, puede aportar beneficios sin comprometer la salud.
